Portada :: frica :: Cuerno Africano
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-10-2009

La vida pirata es la vida mejor menos en Somalia

Agustn Velloso
Rebelin


Ah, los piratas!

Qu bien suena esta palabra y qu recuerdos nos traen de la niez. Seres despiadados, sin escrpulos, taimados y hoy en da con armas de repeticin. Estamos deseando ver a los que -gracias a Garzn a quin si no?- nos harn una visita esposados dentro de poco.

Que se quiten los corsarios de la especulacin urbanstica y financiera, que se callen los filibusteros de las finanzas de los partidos polticos, que se ahoguen en el Mar Caribe los bandoleros de las SICAV, ya es hora de conocer a verdaderos piratas.

A diferencia de los primeros que, aunque salen en la televisin y son conocidos por todos, siguen en libertad, no parece que estos desconocidos se les vayan a escapar a los valientes jueces nacionales. Como se dice vulgarmente, tienen todas las papeletas: son negros, estn a la cuarta pregunta, son musulmanes y se han atrevido a atacar a espaoles.

Bien pensado, quiz los detenidos no estn tan apesadumbrados como podra parecer. En primer lugar, por fin comern caliente tres veces al da y vern a un mdico, probablemente por primera vez en su vida. Adems, estarn a salvo de los misiles que lanza de vez en cuando Estados Unidos sobre su pas y tambin de las balas que disparan etopes y algunos compatriotas a sueldo del imperialismo.

Aunque les pese a los que ganan dinero y posicin con el envo de barcos y aviones de guerra hacia las costas de Somalia, la realidad no es que ese pas est infestado de piratas que quieren sacar tajada de los pesqueros espaoles que faenan en sus aguas y cercanas, sino ms bien al contrario.

Quiz los pescadores espaoles podran perdonar a los somales el que no sepan diferenciar entre los que llegan a sus mares sin aviso ni permiso, si son pescadores de Bermeo para llevarse su riqueza, marineros de Estados Unidos en misin militar o trabajadores italianos para verter residuos nucleares.

Segn el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), los pescadores somales viven en uno de los pases ms empobrecidos del mundo, cuyos habitantes tiene una esperanza de vida al nacer de alrededor de 48 aos, con ms del 60 por ciento de analfabetismo y sin ley de escolarizacin obligatoria, con un 36 por ciento de nios menores de 5 aos que no tienen el peso normal para esa edad, con medio milln de refugiados y uno de desplazados internos, con cientos de miles de personas en condiciones de vida similares a las de los anteriores y con tanta carencia de todo, especialmente de sus derechos humanos.

La pgina web de Unicef dice que las probabilidades de que un nio somal sobreviva hasta la edad adulta estn entre las ms bajas del mundo. A esto se aade que las probabilidades de que la madre muera durante el embarazo y el parto estn entre las ms altas del planeta (debido a) enfermedades, deshidratacin, malnutricin y carencia de agua potable. Slo un 37 por ciento de la poblacin tiene acceso a condiciones higinicas adecuadas, mientras que abunda el clera y la tuberculosis.

Quiz los somales podran perdonar a los pescadores espaoles el que no sepan la diferencia entre pescar ilegtimamente en las costas de Somalia y en las de Noruega y que cada pas tenga formas diferentes de defender lo que es suyo.

En el ao 2005 la marina Noruega apres un barco de arrastre gallego por pescar ilegalmente fletn azul en sus aguas. El comunicado noruego dice: Durante la inspeccin descubrimos que el pesquero de arrastre espaol tena grandes cantidades de fletn azul pescado ilegalmente y escondido a bordo. Tambin descubrimos que la embarcacin arrojaba pescado por la borda", explic Steve Olsen, comandante-capitn y jefe del escuadrn norte de la guardia costera noruega, en un comunicado. En declaraciones a la edicin digital del diario Aften Posten, Olsen llega incluso a calificar al pesquero de arrastre de... pirata.

Y sigue: El barco de la guardia costera Cabo Norte apres al Monte Meixuerio y le mand poner rumbo hacia la ciudad de Tromso, en el noroeste de Noruega; rdenes que, al parecer, desobedecieron los pescadores espaoles.

Quiz se podra perdonar a los noruegos el que sean tan pesados, ya que al da siguiente de ese apresamiento, 20 de noviembre de 2005, la marina noruega apresa al segundo pesquero gallego en dos das. Es acusado de haber pescado ms de cien toneladas de fletn azul al igual que el arrastrero vigus Monte Meixueiro detenido ayer.

El pesquero de arrastre Garoya Segundo es sospechoso de haber pescado fletn azul, seal la marina noruega. El comunicado contina diciendo que el capitn ha sido denunciado por proporcionar informacin incorrecta sobre las capturas al Directorio de Pesca -organismo responsable en Bergen- y por manipulacin del diario de capturas.

Tal vez se podra perdonar a los medios de comunicacin espaoles el que omitan durante estos das la historia de los barcos espaoles apresados hasta la fecha, la cual se desarrolla en los siete mares, ya que lo han sido a mano de patrulleras de Noruega, Marruecos, Irlanda, Canad, Sudfrica, Reino Unido, etc.

Es algo irnico que los britnicos se dediquen hoy a perseguir a piratas espaoles, pero se les podra perdonar, porque Sir Francis Drake inspir a Lope de Vega, a Garca Mrquez y a algn que otro creador de los videojuegos que tanto entretienen a nuestros hijos.

En Somalia no hay gobierno digno de tal nombre desde comienzos de los aos noventa, casualmente la poca en que el dueo de los mares (y de la tierra y el espacio), el pirata ms grande de todos los tiempos, el presidente de Estados Unidos, orden realizar una intervencin militar en el pas, con la que logr quebrar definitivamente su mdula espinal.

El presidente de Somalia, Siad Barre, fue cliente de los soviticos en los aos setenta, lo que no fue impedimento para que Estados Unidos lo apoyase en los aos ochenta. Cuando la Casa Blanca decidi dar su apoyo a los seores de la guerra en la dcada del 2000 para luchar contra los islamistas, tampoco tuvo ningn problema.

Se podra perdonar a los occidentales el que nicamente recuerden la muerte de 19 marines que participaron en la operacin militar de Mogadiscio gracias desde luego a que Hollywood hizo una pelcula sobre los hechos-, pero los somales no han olvidado que unos 1000 compatriotas suyos fueron abatidos por soldados de Estados Unidos.

A pesar de dirigir una dictadura sangrienta, Barre cont durante aos con la ayuda internacional al desarrollo estadounidense, lo cual significa principalmente armas para que se maten los beneficiarios entre s y apoyo poltico para justificar las muertes segn la amenaza en boga en cada momento: comunismo, trfico de drogas, extremismo islamista, luchas tribales, etc.

A esta actividad tpicamente estadounidense, se aade la inundacin del mercado alimentario somal con cereales subvencionados y otras intervenciones por intereses petroleros y geopolticos, lo que da como resultado una nacin destrozada fsica y moralmente, en la que slo florece la lucha por la supervivencia, que lgicamente gana el ms fuerte.

Los mares somales tampoco se han librado de la intervencin extranjera. Como seala a principios de 2009 Johann Hari en The Independent, con su artculo Le estn mintiendo sobre los piratas, varios pases occidentales han aprovechado la ausencia de Estado en Somalia para verter residuos nucleares en las profundidades ocenicas. Las consecuencias para la poblacin son como las de las guerras que sufren en tierra, aunque de ms larga duracin.

Para colmo de desgracias, los pescadores somales han de observar desde la costa a enormes barcos-factora con banderas extranjeras que se llevan toneladas de pescado, cuando ellos apenas consiguen arrancar al mar, con sus chalupas, unos kilos para ir tirando.

Quiz podran ser perdonados por no querer que sus hijos se mueran ante sus ojos por no poder disponer de los recursos que otros se llevan para los suyos.

Los espaoles que pescan en aguas de Somalia y sus alrededores y los que se comen esa pesca en Espaa podran ser perdonados por querer algo tan sencillo y tan razonable como faenar en paz y comer protenas respectivamente. Tambin se les podra perdonar el que voten a polticos que les garanticen a cualquier precio, la vida de otros incluida, el trabajo y la comida.

Tambin se podra perdonar a esos dirigentes nacionales por aliarse con sus vecinos con el fin de enviar varios buques de guerra apoyados por aviones de combate a disputarles la comida a los desharrapados somales, en lugar de pagar antes los derechos de pesca o incluso las multas despus si se hacen trampas, como ha sucedido en muchas ocasiones con barcos espaoles.

Lo que resulta imposible de perdonar es que, sabiendo cmo se machaca de forma inmisericorde a los somales, se les culpe y persiga cuando lo que hacen es defenderse de los verdaderos piratas.

Los piratas han sido tradicionalmente bien considerados por el pueblo, las pelculas y las novelas; desde que copan el gobierno, el parlamento y las multinacionales, dan asco.

Gracias a Ignacio Gutirrez de Tern, autor de "Somalia, el abismo insondable", por sus sugerencias.

Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter