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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-10-2009

Irlanda
Una piedra ante el Tratado de la Unin Europea

Leyla Carrillo Ramrez
Rebelin


Al subir una cuesta, tropezar con una piedra deviene en retroceso. Al bajarla, es mucho peor, porque el caminante puede despearse sin remedio. Las piedras halladas en el camino del fallido Tratado Constitucional despus de la negativa de los ciudadanos franceses y holandeses en el ao 2005, han representado cuatro aos de espera para las lites de la Unin Europea que siempre tan previsora- esta vez mostr incapacidad para acometer un plan alternativo.

Varios Jefes de Estado y de Gobierno adoptaron decisiones, cuestionables como ejercicio democrtico, al aprovechar de sus respectivas Constituciones nacionales la variante de una ratificacin del Tratado de Lisboa mediante la votacin parlamentaria, en lugar de celebrar un referendo. De stos, los cuatro mayores pases de la UE prefirieron primera la opcin parlamentaria, para sortear la piedra de un rechazo popular. De esta forma, el futuro comunitario de sus pueblos recay sobre las empolvadas pelucas de los integrantes de la Cmara de los Lores (en el Reino Unido) y en el dinamismo del ejecutivo francs, del Primer Ministro italiano y del Parlamento Federal alemn.

El TL, preelaborado durante la presidencia alemana de la UE, sufri un insoslayable tropiezo, cuando los irlandeses los nicos obligados constitucionalmente a someter la ratificacin a un referendo- votaron negativamente en junio de 2008.. El percance confirm, adems, que no todos los europeos siguen ciegamente los mandatos de Bruselas. Esta vez tampoco haba un plan B o alternativo.

Entonces la nica opcin consisti en prodigar consejos, excluir clusulas para viabilizar la votacin y ayudar econmicamente mediante los denominados garantes europeos, que se calcula aportaron 32 mil millones de libras esterlinas a algunos partidos de Irlanda, con la finalidad de convencer a los votantes en el segundo referendo irlands sobre la utilidad que representara la ratificacin del Tratado.

Sus argumentos, entre otros, consisten en: defender la soberana y la neutralidad, las afectaciones al empleo1 y salario, la presunta prdida de influencia del pas en las decisiones comunitarias; aspectos tico-religiosos como el aborto, la suspicacia sobre una mayor participacin en las actividades defensivas ante los escenarios blicos actuales y las probables afectaciones a la libertad sindical debido a sentencias contrarias a los intereses irlandeses emitidas por la Corte de Justicia Europea, que condujo al rechazo de incorporarse a los temas concernientes a Justicia e Interior (JAI)2

La aclaracin en el Boletn de la UE del reciente 23 de septiembre sobre las mentiras difundidas por funcionarios irlandeses y, hasta comunitarios, respecto a las motivaciones para el rechazo al primer referendo3 -lejos de esclarecer lanzaron ms dudas, cuando coment que el principio de no intervencin haba sido limitado, al sustentar que Irlanda debera renunciar a su neutralidad, porque la juventud podra encontrarse envuelta algn da en un conflicto armado. Aada que otras falacias, haban divulgado que el Tratado admitira el divorcio y el aborto; que el pas haba perdido el derecho a un comisario europeo y predijo que las inversiones extranjeras decaeran si los irlandeses fallaban.

Los partidos polticos opositores al Tratado han sido primordialmente de extraccin obrera, tales como el Sinn Fein nacionalista y pro liberacin de Irlanda); el Libertas, el denominado Peoples Movement (con participacin del Comunista); el People Before Profits (coalicin desde el ao 2005 con influencia del troskista Socialist Workers y el COIR organizado en 2003 despus del segundo referendo para ratificar el Tratado de Niza- conservador y derechista.

No es ocioso recordar los resultados del referendo negativo irlands del 12 de junio de 2008: solo el 42% de los votantes haba acudido a las urnas: 53,4% rechaz el Tratado y un 46 % lo respald. En vsperas del segundo referendo, el sondeo avizoraba entre un 45 y un 55% favorable. El sbado 3 de octubre el conteo de las urnas arroj que el 67,13% de los votantes haba favorecido el SI, mientras que el 32,87% haba votado NO, con la participacin del 58% del electorado.

Sin embargo, no todo es color de rosa en la votacin, porque el abstencionismo ascendi al 41% del electorado; mientras que los enormes esfuerzos institucionales, mediticos y econmicos solo lograron que la quinta parte de los opositores, cambiaran de opinin. De esta forma se cumplieron las expectativas de la Unin Europea, empeada en la ratificacin, a toda costa y sin tregua, hasta diluir las reticencias irlandesas.

Los resultados del reciente referendo irlands inspiraron las declaraciones del Presidente de la Comisin, Manuel Durao Barroso: es un gran da para Irlanda y para Europa, seal de la confianza del pueblo irlands en la UE y su deseo de integrarse a su esencia; de que reconoce su papel para responder a la crisis econmica. Y aadi: la campaa, la informacin masiva sirvi para que los ciudadanos conociesen sobre sus garantas jurdicas y que tendrn un comisario propio. Y por ltimo su esperanza de que Polonia y la Repblica Checa ratifiquen el Tratado tan pronto como sea posible.

El gobierno irlands, por su parte agradeci a las lites de la UE el enorme esfuerzo realizado para culminar, felizmente, un triple propsito: Dubln continuar beneficindose del apoyo comunitario en sentido econmico, se incorporar a los objetivos sustanciales de la Unin. sta, a su vez elimina uno de los mayores obstculos para que el Tratado de Lisboa comience a regir la vida de todos los comunitarios, sin importar las disensiones enfrentadas durante un trienio.

Tres Presidentes de Estados miembros de la UE mantenan en suspenso su firma: los de Alemania, Polonia y Chequia. El caso alemn se resolvi hace dos semanas cuando, el Tribunal Constitucional de Karlsruhe dej sin efecto la impugnacin lanzada a la Cmara Alta (Bundesrat) en el sentido de que los partidos en ella representados no haban sido consultados para emplear el mtodo parlamentario, en lugar de un referendo. Salvado este escollo, el presidente Horst Khler lo firm el 23 de septiembre pasado y entreg el acta oficial de ratificacin. El protagonismo alemn para la implementacin del nuevo Tratado no poda contradecirse.

Est pendiente la firma por el Presidente polaco, Lech Kaczynski, quien sustentaba su dilacin sobre la necesidad de resolver el problema irlands para que no hubiera un problema polaco. Las inquietudes expresadas por su gobierno fueron satisfechas cuando la UE les ofreci modificaciones de ndole tica, semejantes a las solicitadas por los britnicos e irlandeses, que podran conducir a eximirlos de la Carta Europea de Derechos Humanos Fundamentales o a una nueva reformulacin de sta.

Lo ms conflictivo en estos momentos es el euroescepticismo checo, expresado antes, durante y posterior a su presidencia semestral de la Unin Europea, entre enero y junio de 2009. Las diversas versiones para la dilacin de la firma por el Presidente checo transcurren desde la espera del nuevo referendo irlands o de la decisin del Tribunal Constitucional alemn, hasta la conveniencia de estar mejor dentro que fuera del Tratado. El voto favorable de 59 senadores en mayo no ha bastado para la superestructura checa: ahora el Presidente, Vclav Klaus condiciona su firma a que el Tribunal Constitucional dicte sentencia sobre una consulta realizada por un grupo de senadores de su pas.4

La cuesta hacia la ratificacin ha sido empinada, sorteando infinidad de pedruscos. Falta por ver cmo resolver la Unin Europea los escollos atravesados en el camino por el gobierno checo. Despus de todo, la cpula de la UE est acostumbrada a invertir tiempo, neuronas, diplomacia activa y recursos para salvar del despeadero al Tratado de Lisboa. La leccin resulta ms sencilla de lo que aparenta: la democracia eurocomunitaria constituye una muestra sobre las diferencias que separan a los gobiernos de la opinin popular.

Leyla Carrillo Ramrez colabora en el Centro de Estudios Europeos de La Habana.

La Habana, 6 de octubre de 2009, Ao del 50 Aniversario del Triunfo de la Revolucin.


Notas:

1. 8,65% reportado en la zona euro y 1,84 en.

2. JAI: Comisin que unifica las decisiones jurdicas y de conciliacin policial, adecuando temas de fronteras, homologacin de sanciones y poltica migratoria, en coordinacin tambin con Estados Unidos.

3. Bulletin Quotidien Europa 9983, del 24 de septiembre.

4. Sitio web de Instituciones de UE, 10/10/09, ref. 20091002STO61726



Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa de la autora, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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