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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-12-2004

Decisin en Ucrania

Israel Shamir
Democracynow

Traducido para Rebelin por Germn Leyens


Hace medio ao, precisamente el ltimo da de mayo llegu a una antigua pequea y tranquila poblacin ucraniana con su antigua iglesia de Nuestra Seora de la Intercesin que domina desde su elevada ribera un lento ro y me entusiasm un diluvio de jvenes muchachas, frescas y de diecisis aos, que celebraban su graduacin de secundaria en un parque bajo un claro cielo azul, con cintas blancas y guirnaldas de flores en sus cabellos dorados, y blancos delantales ceremoniales blancos sobre sus faldas oscuras y despiadadamente cortas que dejaban al aire sus graciosas rodillas sobre largas medias blancas, y con blusas oscuras sin mangas, desplegando tiernos brazos y codos, con sus radiantes ojos azules que brillaban a la sombra de lamos negros. Mi amigo griego tambin se qued silencioso y pensativo, y me dijo con voz ahogada: las muchachas ucranianas son las ms bellas; no tenemos nada parecido en nuestra parte del mundo.

Me record de esa imagen cuando imgenes totalmente diferentes de la Revolucin Naranja se sucedan en los televisores; y la desintegracin de Ucrania se convirti en cosa de semanas, si no das. Ese pas, en sus actuales fronteras, es una creacin relativamente reciente, en 1991; es probable que Ucrania sea dividida entre Oeste y Este, con o sin guerra civil. El logro importante de Stalin, que devolvi Ucrania Occidental al redil ortodoxo despus de su larga cautividad bajo el yugo occidental, fue deshecho. Es posible que la frontera entre las dos partes se mueva ms al Este, donde se encontraba a principios del siglo XVII. Geopolticamente, es una catstrofe ms (despus del desmembramiento de Yugoslavia) para los rusos y para la ortodoxia oriental. Las fuerzas occidentales avanzarn hacia el Este y amenazarn a Rusia desde posiciones que perdieron en la larga serie de guerras que comenzaron con la Guerra de Livonia de Ivan IV y termin con la particin de Polonia en el siglo XVIII. Para los geopolticos, la ideologa slo juega un papel subordinado en la confrontacin y cooperacin a largo plazo de las civilizaciones. La Ortodoxia, Occidente y el Islam son tres grandes constantes; desde este punto de vista, la Ortodoxia haba perdido, y Occidente ganado en el juego centenario. El ganador neto ser EE.UU. que realizar su sueo hmedo expresado por Brzezinski: separar a Ucrania de Rusia, porque Rusia no puede ser una superpotencia sin Ucrania.

En Ucrania, EE.UU. logr la victoria que se les escap en Irak. Sin embargo, la identificacin de EE.UU. con Occidente est lejos de ser perfecta. Carl Schmitt prefera ver a Inglaterra y a EE.UU. como una fuerza martima atlntica, opuesta a las fuerzas continentales de Europa Occidental, Rusia y el mundo islmico. Desde mi punto de vista, la fuerza atlntica tiene una base tan religiosa como las otras tres; yo la llam la civilizacin neo-judaica. Ucrania, junto con los otros estados del Este europeo, presentar un puesto de avanzada neo-judaico, una as llamada Nueva Europa, que flanquea a una Europa con tendencia independiente desde el Este y a Rusia desde el Oeste. Europa Occidental apoy a EE.UU. en su confrontacin con el Este (la Guerra Fra), pero la Nueva Europa mantendr permanentemente a la vieja Europa Occidental en el anillo del cerco. Por lo tanto la victoria de EE.UU. en Ucrania es motivo de grave preocupacin para europeos y rusos, as como para el mundo islmico.

Para el pueblo de Ucrania, el futuro es lgubre. El pretendiente pro-estadounidense a la presidencia, Victor Yushchenko, es devoto de la economa neoliberal, un partidario de la privatizacin total y de la venta forzada de los activos ucranianos a compaas estadounidenses por sus dlares que pronto perdern todo valor. En lugar de Ucrania lograr mantener (si mantiene algo) una nueva colonia de EE.UU., en la que tropas de EE.UU. amenazarn a Mosc y controlarn la lucrativa ruta del petrleo. Podran llegar a conocer su destino en un sorprendente libro de John Perkins, un auto-proclamado asesino econmico un profesional de la inteligencia de EE.UU. que tim a pases en todo el globo por billones de dlares. En una entrevista (1) Perkins explic su actividad:

Nuestro trabajo es construir el imperio estadounidense. Crear situaciones en las que tantos recursos como sea posible fluyan hacia este pas [EE.UU.], hacia nuestras corporaciones y nuestro gobierno, y en realidad hemos tenido mucho xito. Hemos construido el mayor imperio en la historia del mundo. Este imperio, a diferencia de cualquier otro en la historia del mundo, ha sido construido sobre todo a travs de la manipulacin econmica, mediante el engao, mediante el fraude, seduciendo a la gente hacia nuestro modo de vida. Damos a los pases deudas que no pueden pagar, la mayor parte vuelve a Estados Unidos, al pas lo dejamos con la deuda ms montones de intereses, y bsicamente se convierten en nuestros sirvientes, nuestros esclavos.

El apoyo estadounidense a Yushchenko significa que Yushchenko acept hacer lo que desee EE.UU., convertir al pueblo de Ucrania en esclavos de EE.UU. Yushchenko tambin es apoyado por el Banco Mundial y el FMI. La doctrina de mercado neoliberal impulsada por el Banco Mundial ha matado a millones de rusos, africanos, latinoamericanos, cuyos gobiernos siguieron sus planes. Ucrania tambin ha sufrido su parte de economa de mercado y su poblacin disminuye continuamente. Yushchenko propugn el neoliberalismo cuando fue primer ministro; ahora promete presionar an ms a su favor.

Las fuerzas pro-estadounidenses en Europa Occidental, el depredador de otrora, quieren recibir tambin su parte de los despojos, como escribi la observadora alemana Susanne Scheidt:

Si Yushchenko llega al gobierno, se asegurar de que el programa de privatizacin elaborado por el Banco Mundial se realice tal cual. A cuenta de este programa, bancos alemanes han planificado inmensas inversiones en Ucrania que equivalen a una adquisicin de los servicios pblicos ucranianos, de las redes de distribucin y del transporte de gas. El gigante alemn Ruhrgas AG ya ha firmado un acuerdo con Yushchenko para importar gas de inversionistas de EE.UU. en Azerbaijn a travs del corredor ucraniano, mientras que el actual gobierno ucraniano siempre se ha negado a firmar un trato semejante.

Otro gran partidario de Yushchenko es un grupo de oligarcas judos rusos expulsados de Rusia por Putin. Ricos en extremo, con sueos de venganza, llenos de odio contra la Rusia de Putin, esta pandilla off-shore de Berezovsky, Gusinsky y otros petroleros ex Yukos proveen una buena parte del apoyo financiero para la revolucin Naranja. Tambin pagan por los servicios de los expertos ruso-israeles de relaciones pblicas que organizan el show en Kiev. Son apoyados por la red de la poderosa comunidad juda ucraniana, y tienen detrs de ellos a George Soros, el magnate internacional judo que bombea activamente dinero y capacidades organizativas a las fuerzas Naranja de Yushchenko. Estas fuerzas externas se basan en jvenes locales que recibieron capacitacin y consejos de los expertos que ya organizaron golpes de estado similares en Georgia, Serbia, Rumania.

Los partidarios internos de Yushchenko consisten de dos grupos bastante diferentes. El mayor es el de los nacionalistas de Galichina, Ucrania occidental. Aunque Galichina es una hermosa regin con sus propias tradiciones, la amistad hacia los rusos no es una de ellas. Durante siglos Galichina perteneci a Polonia o al Imperio Austro-Hngaro; su religin es el cristianismo uniata; su idioma se encuentra a medio camino entre el polaco y el que se habla en Kiev. Galichina tiene una fuerte tendencia nacionalista; durante la II Guerra Mundial form una divisin de la SS que combati al lado alemn. Actualmente, es la base de grupos como Svoboda (antes Partido Nacional Socialista Ucraniano) que enarbola la svstica, UNA y UNSO que veneran a Bandera, un nacionalista ucraniano y partidario de Hitler. Actualmente estn unidos en el apoyo a Yushchenko.

No les importa que Yushchenko cuente con el apoyo de los oligarcas judos; a los oligarcas tampoco les molestan ellos. Soros incluso los financia. Hablando de antisemitismo: los judos se acuerdan de mencionarlo slo cuando les conviene. Desde mi punto de vista, el nacionalismo es utilizado frecuentemente como el queso en las trampas para ratones. Bandera el nacionalista apoy a Hitler, pero Hitler ni pensaba en establecer un estado ucraniano fuerte; slo utiliz a los nacionalistas ucranianos para debilitar a Rusia. Lo mismo ocurri por todas partes: los nacionalistas bretones apoyaron a Hitler porque pensaban que establecera una Bretaa independiente. Sufrieron una desilusin porque Hitler pens que eran innecesarios cuando ocup Francia. Los nacionalistas rabes debilitaron el imperio otomano al servicio de Occidente slo para descubrir que los haban vendido a los sionistas. Ahora los nacionalistas ucranianos cometen de nuevo el mismo error apoyan a EE.UU. pero eventualmente saldrn perdiendo porque EE.UU. no necesita una Ucrania independiente y fuerte.

Otro grupo de partidarios de Yushchenko es liberal, relativamente acaudalado y pro-occidental. Mucha gente, especialmente en la capital Kiev ve su subsistencia en la conexin con Occidente. Hay docenas de banqueros y empresarios muy ricos; miles de los que trabajan en las ONG reciben subsidios de Soros o de la UE, son pequeos importadores, prostitutas de categora; hay decenas de miles de jvenes y de estudiantes ambiciosos que esperan tener xito en la sociedad competitiva capitalista. Sabemos que quedarn desilusionados igual como ha sucedido en tantos pases; Occidente no est esperando a que millones de ucranianos educados encuentren un sitio en la cima. Pero en Ucrania, como en Rusia, hay millones que siguen creyendo en el sueo estadounidense, y EE.UU. gasta mucho dinero para mantener vivo ese sueo.

El futuro de Ucrania podra ser fro y sombro: las hermosas muchachas que vi a orillas del ro Dniper sern embarcadas a prostbulos en Tel Aviv y Estambul, sus amigos combatirn por EE.UU. en Irak y en otros sitios, sus minas de carbn sern privatizadas, vendidas por limosnas y clausuradas. Ucrania puede ser libre unida a Rusia o esclavizada por Occidente y los judos. Sea cual sea el resultado final de las elecciones y sern duras Ucrania Oriental probablemente se unir a Rusia; Ucrania Occidental ser absorbida por Polonia o seguir siendo un tocn de Estado independiente. Todava existe una posibilidad de repetir la victoria de Chvez o el Milagro de Minsk, cuando Lukashenka logr derrotar a los agentes locales de Soros y Berezovsky, porque no son invencibles; pero Yanukovich no est hecho de material slido; Putin no es un poltico atrevido, y el mundo ortodoxo eslavo se siente perdido. Tal vez por eso decenas de miles de rusos salieron espontneamente a visitar la tumba de Jos Stalin el 21 de diciembre, cuando se cumplieron 150 aos del gran hombre que restaur la fortuna de Rusia, derrot los ataques occidentales y uni Ucrania.

[1] http://www.democracynow.org/article.pl?sid=04/11/09/1526251

Lectura relacionada en ruso: www.left.ru

Y http://www.israelshamir.net/ru/ruart9.htm

Lectura relacionada en ucraniano: http://www.bratstvo.info/index.shtml




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