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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-12-2004

Opinin e islamofobia de Martn Prieto en el diario espaol El Mundo

Yaratullah Monturiol
Rebelin


El diario El Mundo ha publicado, con fecha 23 de diciembre de 2004, un artculo de opinin, que se titula "El imam", firmado por Martn Prieto, Premio Nacional de Periodismo en 1983.

El autor se introduce en el tema con la excusa que le otorga el caso Kamal -que recordemos, fue denunciado primeramente por las propias mujeres musulmanas (El Pas, julio 2000)- al que por cierto, ni siquiera nombra, pues tiene un objetivo de ms envergadura. As que, con unas pocas lneas en el primer prrafo, da por zanjado el asunto y, despus de unas cuantas banderillas, entra a matar: "Con el islam, que es lo que ahora ms nos ocupa...". El periodista alega rotundo la imposibilidad de entendimiento o relacin cordial con los musulmanes: "Los judeocristianos no podemos aliarnos con ellos ni para tomar el t", afirma. Adems, asegura que "la fe de un musulmn es incompatible con las constituciones occidentales y la Declaracin de los Derechos Humanos". E insiste en este punto con una xenofobia manifiesta, refirindose a los hijos de los magrebes, en una frase retorcida y digna de un esmerado psicoanlisis, compuesta por el verbo "odiar" en condicional, sugiriendo un "tripartito" diablico, que perturba las facultades mentales: "Si yo odiara a la infancia impartira a estos nios un trptico de Mahoma, derechos humanos y Constitucin, con lo que les quedaran las meninges como si las hubiera atropellado un tren, y no sabran comportarse ni en sociedad ni en la intimidad". Es suficientemente explcito y no necesita comentarios...

Y sin entrar en detalles del imaginario morboso de Don Martn, sobre los deleites del paraso musulmn, y despus de un delirante y confuso relato sobre mujeres, hures y misoginia, aade que "el cielo de Al es sicalptico*".

Es evidente que su palabrera es fruto -entre otras cosas- de la arrogancia, que tambin proyecta hacia los tribunales a los que acusa de incultura religiosa por confiar en mtodos de reinsercin, ya que considera intiles los medios pedaggicos: "Estos pueteros que procesan a Bin Laden...". Pero l mismo resuelve a su guisa y propone la pena, al ms puro estilo inquisitorial: "a menos que haga apostasa de sus creencias". Segn este criterio y por la lnea de todo su discurso, la condena puede hacerse extensible a toda la comunidad musulmana. A pesar de que las opiniones del imam sean contrarias a las de muchos otros musulmanes, compartirn con l el mismo Sambenito. Lo ms curioso que ocurre con el Corn, en cuanto a las lecturas que se puedan llegar a hacer, es que da pie a traducciones e interpretaciones muy diversas. Por qu entonces son tantos los que, sin haber profundizado en el libro, extraen conclusiones de l, escogiendo para ello los comentarios ms escandalosos y negativos, las caricaturas ms estereotipadas?

Sigue este periodista diciendo que "las cosas raras que nos pasan", no solo se deben a la excesiva indulgencia que atribuye a los jueces, sino que cita con tono alarmante la Alianza de civilizaciones que reuna para ese fin, otro peligroso tro desde su perspectiva, a Zapatero con "Mongolia exterior y la Venezuela chavista".

Cualquiera de las observaciones citadas incurren por s solas en flagrante delito que sera arriesgado pasar por alto, pero sumadas una a una y condensadas en tan breve tiempo, hacen de l un modelo merecedor de un anlisis deontolgico, con el que reflexionar sobre la responsabilidad de los medios de comunicacin y el cdigo tico mnimo en el que deberan basar su trabajo, que de hecho habr que cumplir un servicio social, en vez de la alevosa y actitud beligerante que demuestra Prieto. Fundamenta su ensaamiento en un choque de civilizaciones que l mismo promueve, y abona el terreno para la polmica: "Para ya, para enero, se han adelantado las clases pblicas de islamismo mientras se traba la enseanza del catolicismo, con lo que el conflicto est servido de antemano". Pues... misin cumplida, Don Martn!, poniendo en guardia a los catlicos para que se sientan amenazados ante una supuesta "invasinislmica precipitada en las aulas". Enfrentamientos en bandeja parasu insaciable apetito, si le damos crdito. Pero de esto ya hablaremos...

Para rematar la faena, apunta con el estoque y lo clava: "En esta nueva Al-Andalus... acabaremos propiciando el Mein Kampf de Adolf Hitler que tambin satisfacer por su antisemitismo a nuestros hermanos musulmanes". Y as concluye su panfleto.


DERECHO A RPLICA:

1) El Artculo 510 del Cdigo Penal espaol cita a los que hablan o escriben con maledicencia:
- Los que provocaren a la discriminacin, al odio o a la violencia contra grupos o asociaciones, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideologa, religin o creencias, situacin familiar, la pertenencia de sus miembros a una etnia o raza, su origen nacional, su sexo. Orientacin sexual, enfermedad o minusvala, sern castigados con la pena de prisin de uno a tres aos y multa de seis a doce meses.
- Sern castigados con la misma pena los que, con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio a la verdad, difundieren informaciones injuriosas sobre grupos o asociaciones en relacin a su ideologa, religin o creencias, la pertenencia de sus miembros a una etnia o raza, su origen nacional, su sexo, orientacin sexual, enfermedad o minusvala".

2) En este sentido debemos recordar la Declaracin sobre la Eliminacin de todas las Formas de Intolerancia y Discriminacin Fundadas en la Religin o las Convicciones (Asamblea General de Naciones Unidas, 25 de noviembre de 1981).
- Artculo 2. 1. Nadie ser objeto de discriminacin por motivos de religin, o convicciones por parte de ningn Estado, institucin, grupo de personas o particulares.
- 2. A los efectos de la presente Declaracin, se entiende por "intolerancia y discriminacin basadas en la religin o las convicciones" toda distincin, exclusin, restriccin o preferencia fundada en la religin o en las convicciones y cuyo fin o efecto sea la abolicin o el menoscabo del reconocimiento, el goce o el ejercicio en pie de igualdad de los derechos humanos y las libertades fundamentales.
- Art. 3. La discriminacin entre los seres humanos por motivos de religin o convicciones constituye una ofensa a la dignidad humana y una negacin de los principios de la Carta de las Naciones Unidas, y debe ser condenada como una violacin de los derechos humanos y las libertades fundamentales proclamados en la Declaracin Universal de Derechos Humanos y enunciados detalladamente en los Pactos internacionales de derechos humanos, y como un obstculo para las relaciones amistosas y pacficas entre las naciones.

3) Un estado democrtico y laico como es el nuestro, ha de valorar siempre de forma positiva el hecho religioso y, en consecuencia, proteger el derecho de sus ciudadanos a creer o no creer, a exteriorizar o no sus convicciones, a actuar en consonancia con dichas creencias, y a no ser coaccionado para lo contrario.

4) Art. 16 de la Constitucin. Podr ser castigado todo empresario o funcionario pblico que acte de manera improcedente, abusando de su condicin y utilizando la religin como causa ideolgica de discriminacin

5) Sobre la libertad de expresin, el propio Tribunal Constitucional entiende que dicho derecho no pueden amparar manifestaciones o expresiones destinadas a menospreciar o a generar sentimientos de hostilidad contra determinados grupos tnicos, de extranjeros o inmigrantes, religiosos o sociales, pues en un Estado social, democrtico y de Derecho, los integrantes de aquellas colectividades tienen el derecho a convivir pacficamente y a ser plenamente respetados por los dems miembros de la comunidad social.

6) El Secretario General de naciones Unidas Kofi Annan inaugur un seminario realizado en la sede de la ONU en Nueva York con las siguientes palabras:

"Cuando una nueva palabra entra al lenguaje, con frecuencia es el resultado de un avance cientfico o una moda divertida, pero cuando el mundo es obligado a acuar un nuevo trmino para tomar nota de un fanatismo cada vez ms generalizado, entonces se trata de un acontecimiento triste y preocupante. Como es el caso de la islamofobia".

"Los principios del islam son frecuentemente distorsionados y sacados de contexto y se toman actos o prcticas particulares para representar o simbolizar una fe rica y compleja".

"Algunos afirman que el islam es incompatible con la democracia o que es irrevocablemente hostil a la modernidad y a los derechos de las mujeres. Y en demasiados crculos se permiten declaraciones degradantes sobre musulmanes sin ninguna censura, con el resultado de que el prejuicio adquiere un barniz de aceptabilidad".

Annan hizo un llamamiento al mundo para combatir la islamofobia, por medio de la proteccin legal de la libertad de credo de los musulmanes, la educacin y el dilogo entre religiones.



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