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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-10-2009

Si el Sindicato de Electricistas pierde, pierde la clase obrera

Alberto Pacheco
Rebelin


Es argumentacin del gobierno federal, de los telogos del mercado y de las rimbombantes plumas del Estado que la organizacin sindical es un lastre para el desarrollo social y el crecimiento de la economa. Al no sujetarse la organizacin de los trabajadores a los nuevos parmetros de productividad y flexibilidad laboral, a las reestructuraciones del capital ante la competencia internacional y la inversin extranjera, y sumidos en la gran crisis econmica mundial, las orientaciones de los neoliberales es que el sindicalismo pase a la historia pues los nuevos estndares de productividad y desarrollo econmico prescinden totalmente de l.

Si bien el sindicalismo represent para nuestra nacin la palanca organizacional de la produccin que permiti el empuje de la industrializacin y el desarrollo de la misma en el tercer tercio del siglo pasado, asentando la concentracin de la mas calificada mano de obra en todos sus niveles para la mas eficiente consolidacin de la planta industrial nacional, no solo de eso se encarg el sindicalismo.

El sindicalismo no tuvo slo por tarea brindar para ese desarrollo industrial una clase obrera cuantiosa y calificada, organizada e ideologizada para el desarrollo nacional, cont tambin con la tarea, y digamos que fue la principal, de abrigar en su seno a los trabajadores de rubros y gremios diversos que en su enfrentar cotidiano con el capital requeran de la unidad, organizacin y fuerza para anteponer en el mercado una mejor cotizacin de su fuerza de trabajo.

A partir de condiciones precarias como la migracin campesina enorme de principios de siglo y su insipiente cualificacin ante la exigencia de una industrializacin galopante mundial, la agrupacin gremial y la formacin de los sindicatos grandes fue la salida necesaria para la clase obrera y por supuesto para el proceso de acumulacin de capital esto fue fructfero.

Entonces el sindicalismo a pesar de ser funcional para el capitalismo no surge como parte de la estructura social definida por los capitalistas ni se desarrolla como una parte alcuota del proceso de acumulacin capitalista y su organizacin social. Aunque es la gran divisin del trabajo sobre la que se define la base de la organizacin sindical, son las necesidades de los trabajadores, de defender su gremio de los capitalistas y de otros trabajadores, de proteger la integridad del rubro o gremio ante los cambios en la produccin, as como la lucha y la organizacin de la defensa salarial ante la fluctuacin de la demanda y oferta de la fuerza de trabajo en esa lucha capital-trabajo.

Las tendencias ideolgicas que han dirigido el sindicalismo, el charrismo entre ellas, forman parte de la superestructura sindical, han buscado enfilar a la organizacin de los trabajadores hacia la supeditacin al proceso de acumulacin y de sus vaivenes en el mercado (charrismo); otras posiciones intermedias han hecho de la organizacin laboral la fuerza tenzante para mejorar o al menos no dejar caer las condiciones de seguridad laboral ante los patrones, y en su caso, aunque en un grado menor, las posiciones de los socialistas y comunistas que buscaron empujar la lucha de clases y hacer del sindicalismo un instrumento de conciencia y lucha por el socialismo como tarea principal.

En cualquiera de los tres casos no cambia en nada la base material sobre la cual se desarroll el sindicalismo en nuestro pas y el mundo entero: la agrupacin gremial de los trabajadores para la defensa de su clase ante el capital.

Los neoliberales argumentan no necesitar de los sindicatos y lo atribuyen a que el muevo modelo de produccin y de mercado as lo demandan, queriendo hacernos creer que esto es cuestin de inters nacional. Para los trabajadores el sindicalismo hoy es nuestra fundamental herramienta para la coalicin laboral en desventaja ante la crisis actual del capitalismo y para la preservacin del trabajo y de nuestra clase, no podemos compartir esa idea.

El ataque a la organizacin sindical del SME es hoy, entendido por lo anterior, un ataque a toda la clase trabajadora y a su organizacin, es buscar dejar al grueso general de los trabajadores ante la indefensin total. No es cuestin de exageracin, esto se puede afirmar pues el SME representa la parte mas avanzada en valorizacin de la fuerza de trabajo (que insuficiente an ante el grado de desarrollo de la productividad nacional), la parte de la clase mas politizada en la lucha ante los neoliberales, ms organizada para enfrentarlos y ms combativa en los escenarios de lucha, en las calles y en su labor diaria.

Si la lucha del SME es derrotada ser derrotada toda la clase obrera. Para empezar descompensar esa lucha entre el capital y el trabajo, esa lucha que reside en tironear la mayor apropiacin de la riqueza social (plusvala social) por la clase de los burgueses o por la clase de los trabajadores, acumulacin para los primeros, salarios para los segundos; es una lucha, que dicho sea de paso para argumentar nuestra posicin, la estamos perdiendo los trabajadores y que es necesario sealar es por una riqueza nacional que slo nuestra clase produce en su labor cotidiana.

Tambin el golpe permitir avanzar la reaccionaria reforma laboral que pretende desaparecer los Contratos Colectivos de Trabajo, pactos entre los obreros y los patrones donde en la trinchera se define el valor de la fuerza de trabajo por arriba de la valorizacin que el mercado da al salario general. Es decir, que sin el CCT de los grandes sindicatos el desplome del valor recaer a la simple frmula de cuanta clase obrera estn los burgueses dispuestos a contratar y a que precio la quieren pagar.

Obviamente que es la forma organizacional y de lucha la que est en juego. Esa defensa de los salarios esta sustentada en la organizacin de los obreros, en sus sindicatos principalmente. Si el SME pierde esta batalla ser entonces una derrota de la clase obrera de nuestro pas, su indefensin ser una constante y la disgregacin de la clase trabajadora, cada vez ms presa de la explotacin capitalista.

Hoy el llamado debe ser a toda la clase, un paro general y una huelga nacional pueden ser los nicos instrumentos de accin factibles para este periodo, se trata entonces de acuerpar a toda la clase por su reagrupacin organizacional y de combate. El desarrollo ideolgico de la salida a la crisis capitalista y al fascismo que instrumenta la burguesa se dar en las trincheras de combate, por la simple defensa de la clase ante el capital en este modo de produccin o por el socialismo ser el debate, mas la tarea hoy es unir a la clase trabajadora.



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