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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-11-2009

Entrevista al escritor Manuel Talens en el 92 aniversario de la Revolucin de Octubre
"La revolucin rusa fue la primera que gan el proletariado"

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


La Revolucin de Octubre fue desde su primer momento un referente del movimiento obrero internacional e internacionalista y de las organizaciones socialistas que no claudicaron frente al belicismo y las ansias de conquista de los poderosos de la tierra. Referente celebrado, adems. Los actos que se organizaban en homenaje a esa fecha gloriosa, el 7 de noviembre, estn en la memoria de muchos luchadores revolucionarios. Desde la desintegracin de la URSS, desde el triunfo de la contrarrevolucin capitalista (salvaje) en la tierra de Gorki y Maiakovski, tambin aqu, en est pgina enrojecida, habita el olvido, un olvido injusto y suicida. Para recordar esta fecha, para hablar del significado de aquella revolucin socialista, hemos conversado con el escritor, cientfico, traductor y militante Manuel Talens.


* * *
 

Me lo recordabas no hace mucho, tu primera novela, La parbola de Carmen la Reina, finalizaba con las siguientes palabras:

[En Artefa, un minsculo pueblecito de las Alpujarras, se oyen las trompetas del Apocalipsis]...

Mara Espinosa se encontraba en el corral, echando alpiste a las gallinas; haba soado que Jos Botines le declaraba su amor acaricindola con palabras calientes a la luz de la candelilla, y despert con el nimo tan alegre que olvid abrir la ventana para ventilar el cuarto, y no se dio cuenta de que el azul estaba cubierto por unas nubes de plomo que acababan de instalarse lentamente durante la noche; pero levant la mirada al sentir que su pelo de nieve empezaba a mojarse, y entonces vio la luz de un rayo al caer sobre la cruz del campanario; ech por el lado izquierdo de su casa hasta llegar a la plaza, con los tmpanos a medio reventar a causa de los trompetazos; ola a plvora quemada y las llamas chisporroteaban al salir por las ventanas de la iglesia; estaba ya a dos pasos de la muerte, y sin embargo crey or en el sonido de los truenos el principio de una nueva esperanza; era el 7 de noviembre del ao 1917, y en ese mismo instante las hordas libertadoras saltaron por encima de las barricadas al comps de la sptima y ltima trompeta, avanzando victoriosas entre el humo opacode los caones para entrar a saco en el Palacio de Invierno

Djame que te pregunte precisamente en torno a ese 7 de noviembre, casi un siglo ms tarde. Hablabas aqu de nueva esperanza, de hordas libertadoras. Qu pas, pues, el 7 de noviembre de 1917? Por qu crees que represent una nueva esperanza para las clases trabajadoras de todo el mundo?

Puesto que tu pregunta mezcla ficcin con realidad, lo cual es algo muy de mi agrado y que suelo practicar como narrador, en primer lugar voy a aadir un poco de contexto a esa cita extempornea de mi novela, para situar al lector. La parbola de Carmen la Reina sucede en la regin montaosa de las Alpujarras granadinas, ese rincn de Andaluca de donde proviene mi familia materna, y se ocupa de la lucha de clases en un pueblo imaginario, Artefa, a lo largo de todo el siglo XIX y principios del XX. La meticulosa coincidencia de las fechas entre el desenlace apocalptico de los acontecimientos en Artefa y el asalto al Palacio de Invierno que supuso el nacimiento de la URSS no es algo casual, sino un recurso retrico con el que pretend homenajear ese acontecimiento histrico fundamental que fue la Revolucin de Octubre.

En cuanto al 7 de noviembre, debo aclarar que la Rusia zarista se guiaba por el antiguo calendario juliano, distinto del gregoriano que hoy se usa en todas partes. Eso hizo que la fecha del triunfo de los soviets, el 25 de octubre segn el calendario prerrevolucionario, coincidiese con el 7 de noviembre gregoriano. De ah procede la aparente contradiccin temporal de una Revolucin de Octubre que se celebra en noviembre.

Aadir que la recin nacida Unin Sovitica adopt el calendario gregoriano de inmediato, pero no por ello dej de aludir a su revolucin como culminada en el mes de octubre. Ms tarde, la inolvidable pelcula de Eisenstein fij para siempre esa confusin. El mundo es hoy tan globalizado y uniforme que estas discrepancias parecen ilgicas, pero en aquellos tiempos, no tan lejanos, lo normal era el contraste entre pases y culturas, no la similitud. Aclarado esto, volvamos a tu pregunta.

Sobre el 7 de noviembre de 1917 y su importancia histrica se han escrito toneladas de pginas y lo que yo pueda aadir ahora en esta entrevista no es ms que la insignificante opinin personal sin nimo de convencer a nadie de alguien que siempre consider aquellos hechos con ojos benevolentes. Me disculpo, pues, de antemano, si mis comentarios no estn a la altura.

La Revolucin rusa fue la segunda de la historia, pero la primera que gan el proletariado, pues la francesa de carcter burgus dej intacta la propiedad privada capitalista de los medios de produccin como sistema econmico imperante. En cambio, la Revolucin rusa fue la prueba tangible que necesitaban los parias de la tierra para estar seguros de que el sueo de Marx no era irreal. Cmo no iba a representar el principio de una nueva esperanza? El capitalismo explotador esta vez no sigui en pie, sino que fue reemplazado por el comunismo, bellsimo concepto a pesar de toda la desinformacin que ha sufrido durante ms de un siglo, y ese comunismo significaba la igualdad en el disfrute de los bienes terrenales.

Que en ltima instancia aquel edificio se derrumbara siete dcadas despus no hace menos sublime su construccin. A lo sumo nos confirma que los sueos, una vez realizados, necesitan mimo y lucha diaria durante toda la vida para que no se extingan.

Entonces, el comunismo, ese bellsimo concepto segn tus palabras, sera la igualdad de disfrute de los bienes terrenales

Claro, se trata de un concepto bsico del materialismo histrico, que se desprende de la sociedad sin clases y de la propiedad pblica de los medios de produccin. El paraso, si es que existe, est aqu abajo y no tiene por qu ser slo para unos pocos, sino para todos. A eso se le llama compartir, lo cual es ajeno a la naturaleza del capitalismo. El mensaje evanglico del cristianismo es exactamente igual que el del comunismo, salvo que se adentra en el terreno del pensamiento mgico para fantasear un hipottico disfrute igualitario en el ms all.

Te has referido a una pelcula de Eisenstein. A cul concretamente?

A Octubre, una maravilla del cine mudo, dedicada a los proletarios de Petrogrado, que Eisenstein film en 1927 para celebrar el dcimo aniversario de la revolucin. Muchos de los combatientes que haban participado en la lucha real representaron sus propios personajes en la pelcula, lo cual es un detalle histrico nada desdeable, aparte de la maestra que en ella demostr aquel extraordinario cineasta que fue Eisenstein. Est disponible en internet, aunque conforme pasa el tiempo cada vez son menos aquellos an capaces de apreciar una narracin flmica como las de entonces, en estado puro, sin dilogos.

Se ha afirmado en alguna ocasin, y suele aparecer en las aproximaciones no afables, que la Revolucin rusa fue ms bien un golpe de mano de los bolcheviques. Qu te parece esta apreciacin?

Aqu entramos de lleno en el terreno de la propaganda, cuyo objetivo no es otro que la desinformacin. Es evidente que toda empresa revolucionaria lleva pegada como una lapa la reescritura de la historia por parte del adversario. Tenemos ejemplos muy cercanos: Cuba lleva cinco dcadas aos soportando calumnias y, en cuanto a Venezuela, no pasa un da sin que la prensa privada occidental afirme que cualquier cosa que hace el gobierno de Hugo Chvez est mal. Hay que aprender a vivir con esa rmora, que por el momento parece insoluble.

Lo del supuesto golpe de mano de los bolcheviques no resiste el menor anlisis, es un insulto a la inteligencia. Se basa en la falsedad semntica de que toda revolucin es un estado de desbarajuste y desorden, sin tcticas preconcebidas de combate, que termina por asfixiar el orden legal como paso previo al caos. Con una premisa tan tramposa resulta fcil deducir el sofisma de que el asalto al Palacio de Invierno la ltima escaramuza revolucionaria, un prodigio de tctica militar fue un golpe de mano de varios centenares de intrpidos bolcheviques, que terminaron pescando en ro revuelto.

Se trata sin duda de una tesis reductora ad infinitum, que hace intencionadamente abstraccin de todo el proceso revolucionario anterior, el cual haba forzado en marzo la abdicacin del zar Nicols II y la formacin de un dbil gobierno provisional de la burguesa capitalista. Esa tesis, adems, se deja en el tintero que Petrogrado (San Petersburgo) estaba ya bajo el control de los soviets y, por encima de todo, ignora la inteligencia de Lenin como cabeza pensante a la hora de mover las fichas de aquel tablero de ajedrez.

Es algo as como si pretendisemos olvidarnos de Fidel Castro y de la guerra de guerrillas que inici a partir de la Sierra Maestra para centrarnos slo en la batalla de Santa Clara otro prodigio de tctica militar, que dio el triunfo final a la Revolucin cubana. Quin en su sano juicio dira hoy que sta no fue ms que un golpe de mano del Che Guevara? Es absurdo, pura superchera.

Hablabas hace un momento de la inteligencia de Lenin. En qu reside sta? En su atrevimiento? En su coraje? En sus anlisis polticos inusuales? En su heterodoxia? Hubo un Lenin anterior y un Lenin posterior a la revolucin?

Por por lo general, los grandes lderes polticos o militares que para bien o para mal han marcado la historia ya se trate de Alejandro Magno, Julio Csar, Gengis Kan, Hernn Corts o, en el caso que nos ocupa, Lenin son seres de inteligencia superior, valientes hasta lo indecible y de una capacidad estratgica fuera de lo comn.

Naturalmente, esa capacidad no es un mrito en s misma, pero s lo es el dedicarla en exclusiva a una tarea tan noble y altruista como la mejora del gnero humano. Lenin al igual que luego Fidel, Ho Chi Minh o Nelson Mandela forman parte de esa escasa galera de seres irrepetibles. Con esto creo haber respondido a los cinco primeros interrogantes que me planteas en tu pregunta.

Y, con respecto al ltimo, me parece incuestionable que hubo un cambio entre el lder que preconizaba la lucha revolucionaria y el estadista que fue despus, tras la toma del poder. Pero eso entra dentro de lo normal, porque las circunstancias en ambos perodos eran radicalmente distintas. Uno de los ejemplos de esta evolucin fue el papel cambiante, cada vez mayor, que le fue asignando al Partido. De ser ste al principio un ente dedicado a la educacin popular para que las masas pudieran acceder a la vanguardia del proletariado, pas a convertirse en la batuta que ejerca el poder. No deja de ser una triste paradoja que Stalin aprovechase luego esta singularidad para legitimar sus crmenes.


La educacin popular: El libro es tu mejor compaa, instryete
(cartel sovitico, hacia 1919)

Qu actitud tomaron las grandes potencias del momento Inglaterra, Francia, USA tambin ante los nuevos acontecimientos? Los dejaron respirar?

La actitud de esos pases, como era de esperar, fue de total hostilidad. El paso del capitalismo al socialismo no es algo que pueda quedar impune en el concierto de las naciones, porque supone la prdida de un mercado y, al mismo tiempo, la posibilidad de que otros pueblos se contagien con el virus de la revolucin. Inglaterra, Francia, USA y tambin Japn, Canad, Checoslovaquia y Alemania, entre otros pases, se apresuraron a financiar a los ejrcitos de mercenarios nacionalistas, zaristas, anticomunistas y conservadores en la guerra civil que estall en la URSS en 1918 y que enfrent al ejrcito rojo con el denominado ejrcito de rusos blancos, es decir, lo peor de lo peor en aquella sociedad, una especie de gusanera avant la lettre. Pero aquel intento contrarrevolucionario fracas.

Lo curioso o quiz no tanto es que esa actitud hostil de las naciones persiste en la actualidad: el menor intento en cualquier pas o continente de cambiar las reglas del juego por otras ms justas conlleva siempre la misma respuesta. Latinoamrica sabe mucho de eso por propia experiencia. Honduras no es ms que el ltimo ejemplo de una larga lista de intervenciones contrarrevolucionarias azuzadas desde el exterior.

Lenin muri al poco, en 1924. Se ha dicho a veces que muri deprimido, abatido ante el desarrollo de los acontecimientos, no slo por las dificultades del proceso, sino por las actitudes de algunos de sus camaradas. Te parece una conjetura razonable?

Personalmente, ese argumento me parece una solemne tontera, una ms entre las muchas que se han inventado con tal de no aceptar lo que para el capitalismo resulta inaceptable: que Lenin era incombustible, como Mandela, como Fidel, como probablemente lo ser Chvez. Cuando la reaccin no puede con alguien, lo denigra. Tambin se ha dicho que muri de sfilis. Y qu importancia tiene si uno muere de sfilis, de un accidente cerebrovascular o de un traspis? Tan difcil es admitir que Lenin muri porque le lleg su hora? Es ridculo inventarse una depresin tarda en alguien que ha sobrevivido a la crcel, a las deportaciones, al exilio y a todo tipo de azares sin desviarse del camino que se haba trazado de antemano.

De todas formas, con esto no pretendo sugerir que Lenin fuese insensible al sufrimiento. Nadie lo es.

Por qu crees que el proceso tom al cabo de pocos aos una va tan autoritaria?

sa es la parte ms dolorosa de la URSS, porque invita a que uno piense en lo que podra haber sido aquella gran patria internacionalista sin Stalin en el panorama, sin el desgaste de la Segunda guerra mundial y sin la carrera armamentista en la que el pas se empantan durante la guerra fra. Es como imaginar un destino diferente para Espaa si Franco nunca hubiese existido. El problema es que la historia no permite dar marcha atrs para rectificar los errores.

Lo cierto y terrible es que Stalin fue un cncer no slo para la Unin Sovitica, sino para la idea misma del comunismo como horizonte. Y quienes lo sucedieron, salvo quiz Kruschev, fueron las metstasis tardas de Stalin, que terminaron por arrasar la herencia de Lenin. Pero el comunismo no es eso. Por suerte, la Cuba solidaria lleva cincuenta aos mostrndonos la cara hermosa y compasiva del comunismo.

Acabas de citar a Kruschev. Y cmo fue posible que aquel intento de renovacin, aquella autocrtica del estalinismo del XX Congreso, que tantas y tantas esperanzas desencaden de nuevo, no diera sus frutos o que stos duraran tan poco?

No soy ningn kremlinlogo ni nada por el estilo, de manera que nicamente puedo interpretar lo que me sugiere mi olfato. Creo que el XX Congreso lleg demasiado tarde. Si Stalin hubiera sido flor de un da todo se hubiese podido remediar, pero no hay revolucin que resista veintinueve aos de crmenes, abusos y terror, por mucho que simultneamente haga cosas dignas de elogio. Considero que Kruschev no logr extirpar del todo el cncer del estalinismo y, en consecuencia, ste no tard en reproducirse.

Hace unos aos me contaron en Mosc una historia preciosa sobre Kruschev, que plasm en un cuento. Recurdame que te enve el pasaje.

(Das despus, Manuel Talens tuvo la gentileza de enviarme el texto y la foto que aqu reproduzco):

[] Fue as como al da siguiente me hizo conocer el cementerio de Novodevichi. Las veredas ajardinadas estaban cubiertas de nieve. Vagamos entre las lpidas y no pude resistir la vieja tentacin de monologar con ella, esta vez sobre los personajes clebres que all estn enterrados y de los que saba algo. Me escuchaba atenta y su mirada se iba volviendo burlona. Llegamos a la tumba de Kruschev. Entonces fue Mei-Ling quien abri los labios para decirme que el antiguo presidente de la URSS no est en el Kremlin porque muri alejado del poder. A continuacin, por primera vez desde que la conozco, me dirigi ms de cien palabras seguidas. Supe que el mausoleo es obra de Ernst Neizvstny, un escultor a quien Kruschev haba mandado llamar en sus tiempos de primer secretario del PCUS para recriminarle violentamente que su arte le pareca contrario a los ideales del socialismo y que el entonces joven artista, en vez de amedrentarse, le respondi que l podra ser todo lo camarada secretario que quisiera, pero que de escultura no saba nada en absoluto. Al parecer, tras su cada en desgracia, Kruschev mand llamar al escultor y ambos entablaron una cierta amistad, de tal manera que en el testamento dej encargado que fuese l quien esculpiese el monumento funerario. En ste, a ambos lados del rostro realista del antiguo dirigente, hay dos grandes figuras angulares abstractas, una en mrmol blanco y otra en negro, que segn me confes Mei-Ling simbolizan dos orejas.

Al final de su vida aadi como conclusin, Kruschev haba aprendido a escuchar. []


Tumba de Nikita Kruschev, cementerio de Novodevichi (Mosc)

Es probable que la Unin Sovitica se desintegrase porque sus dirigentes eran autistas, no escuchaban a nadie.

Pero no quisiera dar la impresin de que todo en la trayectoria de la URSS me parece negativo. Para el recuerdo quedar siempre la ayuda que le prest a la Repblica espaola durante nuestra guerra civil, el herosmo del pueblo sovitico en la Segunda guerra mundial (ambas cosas durante el mandato de Stalin, tambin hay que decirlo) y su apoyo constante e incondicional a Cuba hasta el ltimo suspiro.

Por lo dems, en los ochenta hubo varios intentos de rectificacin de rumbo. Primero con Andropov, que no era ningn estpido, y luego con Gorbachov y la perestroika. Cul es tu opinin de estos nuevos intentos?

Ninguno de los dirigentes que sucedieron a Kruschev era estpido, pero supongo que tampoco ninguno de ellos crea como hay que creer con una conviccin inquebrantable en la supervivencia del legado de la revolucin. No siento la menor simpata por su recuerdo.

El ltimo, Gorbachov, fue una especie de Adolfo Surez sovitico a quien el azar lo catapult de improviso a un lugar inesperado: de austero servidor del aparato se vio reconvertido en frvolo demcrata televisivo al estilo occidental. Sin duda hizo lo que pudo, intent abrir la ventana para que entrase aire fresco, pero la URSS estaba ya moribunda. Un cncer no se cura con paos calientes y a Gorbachov le toc el ingrato papel de asistir como espectador a una agona que se precipitaba a su pesar, ajena a cualquier tratamiento.

Hay una cancin de Jacques Brel, Jarrive, que expresa bien la impotencia que Gorbachov debi sentir conforme la situacin se le iba escapando de las manos: Cest mme pas toi qui es en avance, cest dj moi qui suis en retard. Y lleg lo inevitable, un da apareci Yelsin arribista, mentiroso, ladrn, borrachn y traidor y le dio el golpe de gracia.

Te has referido ya en algn momento a la arista de la guerra fra. Vuelvo sobre ella. La guerra fra, que siempre fue muy caliente para el Occidente belicista y que tuvo la intencionalidad de ahogar a la URSS desde un primer momento, no dej acaso muy poco margen de maniobra? En aquellas condiciones marcadas, eran posibles, de hecho, otros senderos?

En casos como el de la URSS, mi abuela sola decir que entre todos la mataron y ella sola se muri. Qu duda cabe de que los yanquis tuvieron mucho que ver en aquella alocada carrera armamentista y en la estpida competicin espacial que USA y la URSS mantuvieron durante decenios.

Puedo entender que Washington se gaste sumas ingentes (que no posee) en la conquista del espacio, porque al fin y al cabo es un imperio colonialista e invasor y su abultado nmero de ciudadanos pobres y sin asistencia mdica le importan poco. Pero lo que no entiendo ni podr entender es que la URSS aceptase el reto de tirar por el desage miles de millones de rublos en sptniks, viajes espaciales y dems gaitas, mientras que sus ciudadanos pasaban estrecheces en las diferentes repblicas. Cualquier ama de casa sabe lo que son las prioridades y a ninguna en su sano juicio se le ocurrira comprar un Rolls Royce si a sus hijos les falta un vaso de leche. Los dirigentes del Kremlin, lamento decirlo, optaron por comprar el Rolls Royce. Aquellos delirios de grandeza drenaron unos recursos que hubiesen debido dedicarse al bienestar del pueblo sovitico, en vez de malgastarlos as.

No estoy metido en ese mundillo, esto que digo es slo mi opinin de espectador: ignoro cul sera el margen real de maniobra de Mosc y si de verdad fue necesario aceptar el envite armamentista que era una huda hacia delante, hacia la ruina en vez de haberse contentado con organizar la defensa de los posibles ataques usamericanos. Pero me parece que las polticas imperiales, aunque sean impuestas desde el exterior, no deberan tener cabida en un Estado revolucionario.

Salvadas las necesarias distancias, cunto ms lgico me parece lo que hace Cuba: dedica sus escasos recursos econmicos a fabricar vacunas, formar mdicos y maestros y trabajadores sociales, que luego pone a la disposicin de sus pases hermanos.

La URSS se desintegr en 1991. Qu elemento crees que fue ms decisivo para su colapso?

Al acoso constante de Washington hay que aadirle los propios errores de Mosc: la prdida de los ideales, la perpetuacin de una burguesa del Partido ajena a la realidad cotidiana del pueblo sovitico, la ruina econmica y moral, la corrupcin enquistada en todos los estamentos. Es el pan nuestro de cada da, nada que no conozcamos en las democracias bipartidistas occidentales. Espaa es un buen ejemplo de tal decadencia.

La voz narrativa de esa novela ma que citaste ms arriba, poco despus de las palabras que has reproducido y justo antes del punto final, aade: sin duda los hombres fueron creados para ser brevemente libres en el tris de las batallas, volviendo a la esclavitud cuando atenazaban la victoria con las manos. Quin sabe si se es nuestro destino: intentarlo, fracasar, intentarlo otra vez, fracasar de nuevo y as sucesivamente, sin conformarnos nunca con el fracaso. Soy un pesimista activo, lleno de optimismo.

Intentarlo, fracasar y volver a intentarlo, dices. Dar batallas que se saben perdidas, guerrear para perder y volver a guerrear. No es todo un poco absurdo? No es el panorama que sealas literariamente brillante, pero polticamente inviable? No subyace aqu una filosofa de la historia no slo pesimista-optimista sino muy, digamos, romntica?

Vuelvo a Lenin: dos pasos atrs, uno adelante. Pura praxis. Lo absurdo sera renunciar. No hay nada de romntico en esta manera de pensar. El romanticismo me deja fro.

Mirado en perspectiva, desde nuestra posicin actual, y teniendo en cuenta los diez o ms aos de capitalismo salvaje en Rusia tras la cada de la Unin Sovitica, crees que vali la pena aquel 7 de noviembre? Crees que los movimientos libertadores de la tierra deben seguir teniendo en esa fecha un referente? En definitiva, debemos seguir reconocindonos en esa revolucin?

S, vali la pena. El criterio para valorar los hechos que pueblan la historia no debera ser nunca su xito o su fracaso, sino la bondad o maldad de su esencia. Y la esencia de aquella revolucin, que se hizo para mejorar la suerte de los parias de la tierra me gusta reivindicar La Internacional, fue buena.

El capitalismo salvaje en la Rusia actual ha creado multimillonarios de la noche a la maana. Eso es lo que aparece en los titulares de la prensa occidental, mientras que la letra pequea de las pginas interiores nos ensea la otra cara, mucho ms siniestra: que entre 1990 y 2008 la esperanza de vida de los rusos un dato que mide la calidad de vida y resume la tasa de mortalidad para todas las edades en ambos sexos ha bajado desde 69 a 65 aos. Esos 4 aos de diferencia parecen poco, pero son la expresin estadstica de una tragedia humana de proporciones descomunales.

En cuanto a si debemos reconocernos en la Revolucin de Octubre, no sabra decirte. Me disgusta la nostalgia, porque el pasado no fue nunca mejor. Prefiero analizar framente los hechos histricos para quedarme con lo positivo de ellos, pero sin esconder lo negativo. Adems, hoy las cosas son muy distintas y, al menos por el momento y bajo determinadas circunstancias sociales, resulta posible utilizar como palanca el sistema electoral de la democracia para hacer la revolucin a travs del voto, sin el uso de las armas. Aunque es mucho ms complicado, claro, porque el voto no permite neutralizar por completo al enemigo, que permanece agazapado en el entorno.

Djame finalizar con una pregunta sin nostalgia. Cmo concibes el socialismo del siglo XXI? Qu territorios te parecen ms abonados para su conquista?

Pues tambin para finalizar, y antes de darte mi parecer sobre el socialismo del siglo XXI, te dir que me ha encantado disertar contigo sobre asuntos tan extemporneos y fuera de lugar en el discurso pblico actual como son el marxismo y la Revolucin de Octubre. Y me encanta, adems, que esta conversacin se publique, porque hoy en da resulta francamente heterodoxa, lo cual no deja de ser una virtud en medio de tanto electroencefalograma ideolgico plano [sonrisa]. La posmodernidad, t lo sabes muy bien, ha hecho estragos en los partidos tradicionales de la izquierda y en el pensamiento poltico de las sociedades contemporneas, y el solo hecho de hablar de estas cosas suena, como poco, a ciencia ficcin. Qu le vamos a hacer!

Termino: el socialismo del siglo XXI lo concibo hablando espaol y no precisamente en nuestro pas, sino en Latinoamrica. All abajo est el futuro de la humanidad, si es que sta tiene futuro. Nosotros no veremos su culminacin, pero ya ha empezado. De hecho, su semilla se plant oficialmente el 8 de enero de 1959, cuando los barbudos entraron en La Habana. Sin Cuba y su terco ejemplo de resistencia durante cinco dcadas, el socialismo del siglo XXI hoy no sera ni siquiera pensable. Ahora slo falta que al menos uno de los tres gigantes latinoamericanos Mxico, Brasil o Argentina encuentre y elija un Chvez, un Evo o un Correa a su medida para que la mquina de ese tren empiece a tomar velocidad y ya sea imparable. Es cuestin de tiempo. Ese da, si llego a presenciarlo, ser feliz.


Un sueo que no era irreal
Los filsofos se han limitado a interpretar el mundo de diversas maneras.
Sin embargo, lo importante es cambiarlo.

(Tumba de Karl Marx en el Highgate Cemetery de Londres, cortesa de Patricio Surez)


Esta entrevista en otras lenguas

Portugus (traduccin de Alexandre Leite): http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=9166&lg=po

Ingls (traduccin de Machetera): http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=9124&lg=en

Italiano (traduccin de Curzio Bettio): http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=9171&lg=it

Alemn (traduccin de Isolda Bohler, revisada por Fausto Giudice): http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=9197&lg=de

Francs (traduccin de Esteban Garca, revisada por Fausto Giudice): http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=9198&lg=fr


Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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