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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-12-2004

La segunda oleada de la crisis

Robert Kurz
Contracorriente


Una llamada gran crisis del capitalismo profunda, tal y como se manifiesta en el desmoronamiento estructural del conjunto del sistema de produccin y reproduccin, evoluciona siempre en diversas oleadas repartidas en el tiempo. Primero  alcanza el centro industrial de produccin de plusvala, despus los sectores subordinados como la circulacin (comercio), los servicios y las infraestructuras estatales. Esto es as mucho ms en una situacin como la de hoy cuando la tercera revolucin industrial al final lleva la valorizacin del valor a sus lmites. Las industrias fordistas de produccin de automviles, de mercancas de gama blanca (electrodomsticos como frigorficos, cocinas, mquinas de lavar, aspiradoras etc.) o de gama marrn (televisin, vdeo, Hi-Fi etc.) se agotaron ya hace mucho tiempo como soporte de la acumulacin. Por eso, la racionalizacin microelectrnica, los despidos en masa y cierres socavan cada vez ms la base de creacin de valor (utilizacin de fuerza de trabajo, capital variable) mientras que la capacidad de produccin de bienes aumenta hasta dimensiones incomensurables. Pero no est a la vista una nueva base con suficiente capacidad de crear valor que signifique una nueva absorcin masiva de fuerza de trabajo. En este aspecto, el sector de las tecnologas de informacin (IT) fue un fracaso, igual que el comercio por Internet.

La ilusin de la sociedad de servicios slo pudo surgir porque la segunda oleada de crisis en los sectores subordinados se hizo esperar. La fosa entre la creacin real de valor y el consumo de mercancas o de servicios fue rellenado en primer lugar a travs de dinero aparcado y de capital ficticio. A nivel del conjunto de la sociedad era, y an es, sobre todo el endeudamiento estatal el que haca de parachoques. De l dependen grandes cantidades de puestos de trabajo de los sectores secundarios; desde el servicio militar a las piscinas pblicas, desde los aparatos administrativos a la enseanza, desde la construccin de carreteras a la recogida de basura. Y todos estos ocupados compran bienes y servicios. Pero tambin el creciente endeudamiento privado en un primer momento produce poder adquisitivo. En cambio, quien tenga ahorros, empieza a gastarlos (y ahora por el Hartz IV ([i]) muchos incluso se ven obligados a ello). Finalmente, la generacin del milagro econmico se va muriendo poco a poco y deja herencias que de ahora en adelante tambin sern gastadas. Todos estos factores prolongan la capacidad capitalista de consumo ms all de la base real de creacin de valor y dan origen a la ilusin ptica de que podra haber un capitalismo de circulacin y de servicios sin trabajo industrial de masas.

Pero la vida de segunda mano no puede durar eternamente. El endeudamiento estatal choca contra sus lmites, igual que el privado. Tarde o temprano los ahorros se habrn gastado y las herencias se habrn agotado. Ahora ya la crisis empieza a alcanzar imparablemente las infraestructuras, la circulacin y los servicios. Tanto las oficinas de correo como los teatros, as como guarniciones militares federales y talleres para discapacitados, trenes de cercanas como centros de terapia sern eliminados. Los bancos cierran sucursales y liquidan ramas enteras de negocios. Ya desde hace aos el comercio al por menor est en decadencia. En este sentido la crisis aguda en Karstadt/Quelle[ii] es una seal de alarma. Ya ha empezado la liquidacin de bares de copas, igual que la de peridicos; hasta el turismo est en  vuelo descendente. Los alemanes, campeones mundiales en compra de muebles, flaquean hasta en este sector: desde el comienzo de la presente dcada, un 10% de las empresas tuvieron que cerrar; slo en 2003 el volumen global de ventas cay un 12%, mientras, en competencia eliminatoria, surgen cada vez ms nuevas superficies comerciales gigantescas. Junto con el espejismo de la sociedad de servicios se desvanece tambin la mezquina opcin para grandes sectores de salarios de miseria. Todava habr alguna que otra ltima comida del condenado a muerte en forma de consumo endeudado, subvencionado o sacado de las reservas; pero en un futuro prximo expirarn  las sobrecapacidades, estimadas en ms del 50% en algunos sectores secundarios y terciarios. Ya Comenz la reaccin en cadena, la segunda oleada de la crisis est en movimiento.

Original alemn DIE ZWEITE KRISENWELLE publicado en Neues Deutschland, 26.11.2004
Traduccin al portugus: B.A. Traduccin al espaol: Reinhart Pablo Esch


Notas del traductor:

1. Bajo este nombre se esconde un paquete de medidas de drsticos recortes sociales, recientemente aprobado por el parlamento alemn.

2.  Cadena de grandes almacenes, ms o menos comparable con El Corte Ingls; hace poco entr en una crisis aguda de liquidez.



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