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(el Pueblo quiere la paz)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-10-2009

Al menos cuatro personas relatan secuestros
Vuelve la guerra sucia contra ETA?

David Fernndez
Diagonal


Los recientes casos de amenazas, secuestros y agresiones contra militantes de la izquierda abertzale a manos de supuestos policas y la desaparicin en territorio francs del militante de ETA Jon Anza han llevado a que organismos antirrepresivos vascos denuncien la reaparicin de dinmicas de guerra sucia y terrorismo de Estado a ambos lados de la frontera.

La denuncia de la desaparicin de Jon Anza hace seis meses ha encendido las alarmas. Anza, militante de ETA, se encuentra en paradero desconocido desde que el pasado 18 de abril tomara un tren en Baiona con direccin a Toulouse. Segn una informacin difundida el 2 de octubre por el diario vasco Gara, agentes espaoles le habran interceptado durante ese trayecto, le habran obligado a descender del tren y, detenido ilegalmente, habra sido sometido a interrogatorio. Aquejado de una enfermedad grave, Anza habra fallecido durante el mismo y su cuerpo habra sido enterrado en algn punto indeterminado del pas galo.

Estas informaciones, "facilitadas por fuentes que han tenido contacto con conocedores directos del caso", adems de hablar de un nuevo episodio de guerra sucia, constataran algo ya sabido: la presencia constante y habitual de policas espaoles en territorio francs en tareas directamente vinculadas a la lucha contra ETA. En el caso del secuestro y ms que hipottica muerte de Jon Anza, se desconoce todava el grado de colaboracin y conocimiento de las autoridades francesas.

La desaparicin de Anza fue denunciada en una rueda de prensa por sus familiares el 15 de mayo. Cuatro das ms tarde, en un comunicado, ETA sealaba que Anza se diriga entonces a un encuentro con miembros de la organizacin armada y responsabilizaba de su desaparicin a los gobiernos espaol y francs. A pesar de las numerosas movilizaciones a ambos lados de la frontera que exigan el esclarecimiento de los hechos, el mutismo del ejecutivo espaol ha sido absoluto desde el pasado abril. Slo el ministro Rubalcaba se ha referido al caso, primero para calificarlo como patraa y despus para afirmar que la desaparicin de Anza no tiene "nada que ver con las Fuerzas de Seguridad del Estado".

La presencia policial espaola en suelo francs no es ninguna novedad, aunque se mueve entre dos aguas. En diciembre de 2007, ETA mat a dos agentes de la Guardia Civil en la localidad de Capbretton. Ambos agentes realizaban tareas directas de seguimiento de miembros de ETA. Slo una semana despus, Sarkozy y Zapatero pactaron en Lisboa que la polica espaola actuara en territorio francs con normalidad. Para ello se redact un tratado internacional, ya que lo acordado afectaba a la soberana de ambos estados. Un mes despus, el acuerdo hispano-galo fue completado con un protocolo ad hoc suscrito entre Perz Rubalcaba y su entonces homloga francesa Michle Alliot-Marie para crear unidades policiales conjuntas. Pero esta colaboracin policial tiene bases contradictorias. La legislacin francesa no permite a ningn polica espaol ir armado salvo si la investigacin cuenta con la preceptiva autorizacin judicial francesa, y en esos trminos est redactado el acuerdo. Existen, entonces, los equipos mixtos bajo mandato judicial, pero hay tambin actuaciones policiales espaolas al margen del control judicial.

Cuatro secuestros en 8 meses

El secuestro de Jon Anza contara con recientes precedentes, al menos en su modus operandi. En los ltimos ocho meses se han denunciado al menos cuatro secuestros de militantes de la izquierda abertzale. Dos dcadas despus de los atentados de los GAL en Iparralde (Pas Vasco francs), el refugiado poltico Juan Mari Mujika denunciaba que el pasado 11 de diciembre fue abordado por agentes espaoles en Donapaleu, en el departamento francs de Pirineos Atlnticos. Segn su relato, lo retuvieron ilegalmente durante dos horas en una chabola, lo interrogaron y lo amenazaron.

En mayo, a este lado de la frontera, el ex preso Lander Fernndez fue secuestrado en Bilbao por agentes de paisano que aseguraron ser ertzainas y le exigieron que colaborara con la fuerzas policiales. Fue apaleado tras negarse. El caso se agrav tras denunciar Fernndez pblicamente los hechos. Fue detenido por orden de la Audiencia Nacional, aunque liberado un mes despus. Ms recientemente, el pasado julio, el ex preso Julio Alain Berastegi denunci haber sido secuestrado, torturado e interrogado durante siete horas en un bosque de la localidad navarra de Irunberri. Berastegi relata que fue abordado a punta de metralleta por 12 encapuchados tras acudir a una cita concertada telefnicamente por unos supuestos clientes que requeran sus servicios como albail.

El ltimo caso conocido es el de Daniel Saralegi, portavoz de la plataforma Gora Irua! Segn su relato, fue interceptado en Pamplona, retenido a la fuerza y amenazado durante siete horas por dos personas que adujeron ser policas sin mostrar identificacin alguna. Abordado de noche cerca de su casa, fue trasladado en un vehculo sin distintivos hasta un polgono industrial y, despus, a un piso de la capital navarra. Aunque los hechos se remontan a marzo, no los denunci pblica y judicialmente hasta el pasado septiembre.

Al caso de Saralegi se suma el de Imanol Pancorbo y Saoia Zerain, que tambin denunciaron el pasado 16 de septiembre haber sido retenidos y amenazados por miembros de las FSE. Pancorbo fue abordado en Alacant (Pas Valenci) durante sus vacaciones y fue amenazado tras rechazar una oferta de "mucho dinero" para que colaborara. Zerain recibe peridicas llamadas amenazadoras desde el pasado 24 de julio.

A estos episodios de guerra sucia y estrategias de amedrentamiento cabe aadir la reaparicin de grupos fascistas en Euskal Herria. El pasado 22 de septiembre, Falange y Tradicin, un hasta ahora desconocido grupo, revindic 25 ataques y sabotajes. En un comunicado, donde se definen como "movimiento patriota espaol" anuncian que actuarn "con los medios que considere precisos y lo har especialmente contra los enemigos jurados de la patria: el separatismo terrorista, el comunismo criminal y el liberalismo anticristiano". Entre sus ataques: la colocacin de dos artefactos explosivos.

LOS SERVICIOS DE INFORMACIN DESESTABILIZAN LA COALICIN NABAI

"El Partido Socialista habra utilizado sus contactos en el seno de los servicios de informacin espaoles para infiltrarse en la coalicin Nafarroa Bai, que agrupa a cuatro partidos nacionalistas vascos". Con estas palabras el semanario francs La Lettre de lExpansion describa en su nmero 1.944 de abril de 2009 un presunto operativo de espionaje de los servicios de informacin espaoles. La revista, perteneciente al mismo grupo que edita el semanario de opinin LExpress, tiene un perfil elitista y est dirigida sobre todo a altos cargos de empresas e instituciones, as como polticos y economistas. El precio de venta, unos 25 euros, es una muestra de lo exclusivo de esta revista, que en ms de una ocasin ha publicado informaciones inditas sobre asuntos relacionados con el Ejrcito y la Polica francesa. El objetivo de esta infiltracin no sera otro que "desestabilizar a su rival, que le arrebat el segundo lugar en las ltimas elecciones regionales en Navarra". El PSOE, que neg el intento de desestabilizacin de su entonces aliado en varios ayuntamientos, exigi en agosto a La Lettre de lExpansion una "urgente rectificacin" bajo amenaza de querella. Hasta ahora no ha habido ni rectificacin ni querella. En septiembre, el coordinador de Aralar en Navarra y parlamentario de NaBai, Txentxo Jimnez, volva a hablar de infiltracin al denunciar el cambio de actitud y acercamiento a UPN de Arantza Arenzana, una de sus concejales en el Ayuntamiento de Zizur Mayor. Segn Jimnez, Aralar ha contrastado que la ex concejala es una "infiltrada" para la "desestabilizacin" de Aralar y de NaBai. Tras esta operacin, Aralar sita a la pareja de la concejala, el argentino Mariano Alejandro Bellefant, un personaje que relacionan con servicios de informacin y al que acusan de tener un oscuro pasado.

"ROMPER EL SILENCIO"

El 3 de octubre, familiares y allegados de Jon Anza, en una rueda de prensa junto a familiares de vctimas del GAL, denunciaron que "han comenzado a secuestrar a militantes polticos, con el objetivo de instalar el miedo y conseguir informacin poltica". Por ello hicieron un llamamiento a que "mediante la movilizacin y la presin de los y las ciudadanas, construir un muro ante la represin y la guerra sucia". Asimismo, reclamaron a instituciones y partidos que se posicionen de forma "clara" ante la desaparicin de Anza ya que datos difundidos apuntan "claramente en la direccin de la guerra sucia".

ANZA: SEIS MESES DESAPARECIDO

15 DE MAYO 2009

La familia de Jon Anza, en rueda de prensa, da a conocer su desaparicin y que ya ha presentado una denuncia judicial en Baiona. Cuatro das ms tarde ETA responsabiliza de la misma a los gobiernos galo y espaol.

15 DE JUNIO

En respuesta a un periodista, Rubalcaba afirma que: "es evidente que las FSE no tienen nada que ver con esa desaparicin. Ms bien entiendo que forma parte de un problema de ETA y as nos lo ha hecho saber ETA".

12 DE SEPTIEMBRE

Kayanakis, la fiscal de Baiona, declara en un diario francs: "Por lo que tengo entendido, no es precisamente habitual que ETA denuncie a sus miembros para que los detenga la polica". Sutil respuesta a Rubalcaba?

2 DE OCTUBRE

El diario vasco Gara publica una breve nota en la que afirma que "un cuerpo policial espaol habra enterrado a Jon Anza en suelo francs". Nadie lo ha desmentido.

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/Vuelve-la-guerra-sucia-contra-ETA.html



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