Portada :: Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-12-2004

La Europa potencia

J. A. Estevez
Mientras Tanto


Estamos ya en plena campaa por el referndum sobre el proyecto de "Tratado que instituye una Constitucin europea" que en Espaa se celebrar en el mes de febrero. Uno de los argumentos que se utilizan a favor del "s" a la mal llamada "Constitucin" es que si se aprueba, el mundo dejar de ser unipolar y Europa podr ejercer de contrapeso a Estados Unidos. Este argumento sin embargo, es rotundamente falaz.

Su credibilidad se basa en la postura que adoptaron Alemania y Francia en el tema de la guerra de Irak. Parece que si toda la Unin Europea les hubiera secundado y no se hubiera dado el apoyo de Blair y Aznar a Bush, Estados Unidos se lo hubiera tenido que pensar dos veces antes de decidir invadir Irak unilateralmente. Una Europa unida, con ms capacidad de decisin constituira una "potencia" capaz de hacer frente a los excesos belicistas de Estados Unidos.

La primera falsedad de este argumento estriba en que la llamada "Constitucin" no refuerza el poder de decisin de la Unin Europea en materia de poltica exterior ni de defensa. Las decisiones en esos mbitos deben seguir tomndose por unanimidad por lo que, en la prctica, cualquier Estado puede vetarlas si no est de acuerdo con ellas. Por lo tanto, seguir siendo tan difcil como hasta ahora que Europa tenga posiciones claras, firmes y unitarias en poltica exterior.

La segunda falsedad es que ese argumento oculta el hecho de que la poltica europea de defensa debe desarrollarse sin perjuicio de los compromisos adquiridos en el seno de la OTAN. La alianza militar con Estados Unidos no se pone en cuestin en la "Constitucin" sino que, al contrario, se menciona explcitamente. El llamado "vnculo trasatlntico" (que subordina la Unin Europea a la potencia estadounidense) no quedar, pues, en absoluto debilitado. En esas condiciones, es difcil que Europa acte de "contrapeso" de la potencia hegemnica.

La tercera y ms importante falsedad es que ese argumento presupone que la poltica exterior y de defensa europeas se basan en principios distintos y mejores que los de la norteamericana. Y eso no es en absoluto as.

De hecho, cuando los pases europeos actan en lo que fueron sus antiguas colonias, sus acciones no tienen mucho que envidiar a las de Estados Unidos. Pensemos en las intervenciones de Francia en frica, en la Guerra de las Malvinas librada por Inglaterra, o en el grotesco episodio de la reconquista militar de un pen perdido en medio del mar (llamado "Perejil") por parte de Espaa frente a Marruecos. Salvando las distancias y guardando las debidas proporciones se trata de muestras de militarismo no muy diferente en esencia del de Estados Unidos.

Un militarismo que se ver reforzado por la llamada "Constitucin". En ella se prev la creacin de una "Agencia Europea del Armamento" que tendr como misin coordinar las polticas militares dentro de la UE. As, dicha Agencia contribuir a asignar competencias militares a los Estados miembros que sean complementarias, armonizar las compras de armamento de dichos Estados, fomentar la creacin de una slida industria militar europea e incentivar la investigacin tecnolgica en materia militar.

En definitiva, pues, el balance que la lectura de la llamada "Constitucin" permite hacer en materia de poltica exterior es el del aumento del militarismo en el seno de la Unin Europea y el mantenimiento de su incapacidad de adoptar decisiones firmes, slidas unitarias e independientes de Estados Unidos. Eso no tiene nada que ver con la funcin de contrapeso de la potencia hegemnica que nos prometen los propagandistas, sino que es una forma de mantener la subordinacin europea respecto de Estados Unidos y de seguir haciendo bueno el principio de Clausewitz de que la guerra es la continuacin de la poltica por otros medios.

 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter