Portada :: Conocimiento Libre
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-10-2009

La batalla cultural asociada a la propiedad intelectual en la A/H1N1

Mara Victoria Kan
Rebelin


Basta leer un editorial de los principales diarios de Buenos Aires sobre lo que el discurso internacional elige denominar piratera o falsificacin para entender que muchas peleas relacionadas con el monopolio de los derechos de propiedad intelectual se dan en el terreno de lo discursivo y en la generacin de un determinado sentido comn.

Este sentido indica que todo intento por flexibilizar esos sistemas monoplicos por ms acorde que ste resulte con los compromisos internacionales y las legislaciones nacionales en la materia- aparece asociado al descrdito de los pases o instituciones que lo incentivan. Tal estrategia no es privativa de los medios argentinos, sino que se reproduce a escala mundial.

No cabe duda deque la Presidenta Cristina Fernndez intent contrarrestar esta estrategia meditica cuando pidi en Asuncin, durante la ltima Cumbre del MERCOSUR, que en el marco de la lucha contra la gripe A se levante o suspenda el derecho de patentes para la vacuna contra la enfermedad [1] .

No cabe duda, tampoco, de que logr en gran parte el efecto deseado: poner a la cabeza de la agenda una discusin verdaderamente de fondo, como es la incidencia de los sistemas de proteccin de los derechos de propiedad intelectual en el acceso a la salud pblica. Al mismo tiempo motorizaba diversas acciones conjuntas del gabinete nacional junto a otros gobiernos de la regin, en pos de garantizar en los prximos meses el acceso a la futura vacuna contra la gripe A H1N1.

Sin embargo, la batalla por el sentido comn en temas de propiedad intelectual no da tregua. En este sentido, es necesario formular algunas consideraciones respecto del pedido que formul la Presidenta en aquella ocasin, para evitar que esta declaracin contribuya a la construccin de una concepcin errada y peligrosa para la soberana de los Estados- respecto del funcionamiento de los sistemas de proteccin de derechos de propiedad intelectual, que nos dejara -por el contrario- ms alejados an del objetivo central de garantizar el acceso de la poblacin argentina a la mencionada vacuna.

En la actualidad, existe prcticamente un nico acuerdo que rige los compromisos adoptados multilateralmente por los pases en materia de P.I. La Argentina al igual que la mayora de los pases en desarrollo (PED)- lo suscribi desde el principio: es el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio (ADPIC), administrado por la Organizacin Mundial del Comercio (OMC). El ADPIC, adoptado en virtud de las negociaciones de la Ronda Uruguay de la OMC [2] , entr en vigor en enero de 1995, y es uno de los mximos exponentes de la ola neoliberal que imper en la economa mundial durante esos aos.

En vistas de los resultados negativos que la aceptacin de los trminos del ADPIC tuvo para los pases en desarrollo y menos adelantados con respecto al acceso a la salud pblica, al conocimiento y a la transferencia de tecnologa, as como en cuanto a la implementacin de ciertas polticas comerciales, desde hace varios aos ya los PED buscan y proponen alternativas regionales y multilaterales que permitan desandar en parte el camino de neoliberalismo que culmin en la ratificacin del ADPIC.

As, entre diversos ejemplos que registran mayores o menores niveles de xito en su implementacin final, vale destacar: la Agenda del Desarrollo de la OMPI [3] ; la Estrategia Mundial y Plan de Accin sobre Salud Pblica de la OMS [4] (ambas iniciativas fuertemente impulsadas a partir de un trabajo coordinado de la Argentina y Brasil junto a otros PED con intereses afines en materia de propiedad intelectual); la Declaracin de Doha de 2001 sobre Salud y Propiedad Intelectual [5] , as como la firmeza que en la actual ronda de negociaciones de la OMC (denominada Ronda de Doha para el Desarrollo) mantienen varios PED respecto a no formular nuevas concesiones en temas vinculados a propiedad.

Con todo, no es necesario ir tan lejos para asegurar las facultades soberanas de los Estados a la hora de legislar sobre la proteccin de los derechos de propiedad intelectual: a pesar de su fuerte impronta neoliberal, ya el ADPIC dispone en su Art. 1.1 que Los Miembros podrn establecer libremente el mtodo adecuado para aplicar las disposiciones del presente Acuerdo en el marco de su propio sistema y prctica jurdicos. Lo que este inciso establece es que el derecho de propiedad intelectual es de carcter territorial, lo cual significa que cada pas retiene todas sus facultades soberanas a la hora de legislar en la materia, siempre y cuando esta legislacin no contradiga los estndares generales de proteccin a los que se comprometi a la hora de suscribir el Acuerdo.

Explorando un poco ms la letra del Acuerdo, es posible identificar algunas flexibilidades a los compromisos que all se incluyen en materia de patentes, que es el tema puntual de propiedad intelectual al que se refiri la Presidenta, dada su estrecha vinculacin con el acceso a una vacuna contra la gripe A.

As, los arts. 30 y 31 del ADPIC establecen mecanismos por los cuales los gobiernos nacionales pueden autorizar la produccin de un producto o procedimiento patentado sin el consentimiento del titular de la patente [6] , bajo ciertas circunstancias entre las que se pueden incluir pero exclusivamente [7]- aquellas generadas por una pandemia. Por su parte, la legislacin nacional sobre patentes prev un mecanismo similar al establecido en el ADPIC.

Lo anterior sirve para demostrar que no existe un organismo internacional ni ninguna especie de entelequia mundial que administre el sistema de patentes; muy al contrario, son los Estados soberanos los que deciden en qu casos y bajo qu estndares precisos conceden, deniegan o suspenden los derechos monoplicos sobre una patente de invencin. Todo esto, sin infringir ni un pice los compromisos internacionales en la materia. La falta de claridad en este punto conlleva varios peligros de mediano y largo plazo que los PED tenemos el desafo de desterrar.

Se intenta as instalar un sentido comn difundido por algunos pases desarrollados (PD) y ciertos organismos internacionales, en cuanto a que un Estado o alguna instancia supranacional tiene facultades para evaluar o supervisar lo que hace otro Estado en materia de proteccin de los derechos de propiedad intelectual. Como ya qued demostrado, esta posicin resulta una clara contradiccin con los postulados del ADPIC.

Al mismo tiempo, circulan desde hace algunos aos en el mbito de los organismos internacionales, diversas iniciativas de los PD que apuntan en la direccin antes sealada y trabajan con el objetivo final de instalar la nocin de una patente mundial: las propuestas sobre armonizacin internacional de los requisitos de forma o de fondo en materia de patentes -encarnados en el PLT o el PCT, respectivamente- y las iniciativas de la Organizacin Mundial de Aduanas (OMA) para armonizar las medidas de control de los derechos de propiedad intelectual en frontera y hacerlas extensivas ms all de los requisitos que impone el ADPIC, son slo algunos ejemplos de lo que constituye una verdadera amenaza a la soberana de los estados y a sus sistemas nacionales de P.I..

Por otro lado, esta apelacin a un orden internacional de propiedad intelectual permite soslayar la responsabilidad directa que le va a caber al Estado nacional a la hora de evaluar las mejores polticas aplicables para ejercer su papel de garante del acceso universal a la salud pblica en la Argentina.

Como el debate por el acceso a la vacuna contra la gripe A an no ha concluido, y la batalla cultural de la propiedad intelectual inaugura un nuevo round cada semana, vayan estos aportes a la reflexin colectiva.



[1] Con estas palabras reflej la agencia oficial TELAM el pedido de la Presidenta, en su pgina de internet de los das 24 y 25 de julio.

[2] El texto completo del Acuerdo, as como otras referencias a los derechos de propiedad intelectual en el marco de la OMC puede consultarse en la pgina de ese organismo: www.wto.org.

[3] http://www.wipo.int/ip-development/es/agenda/

[4] http://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/A61/A61_R21-sp.pdf

[5] http://www.wto.org/spanish/thewto_s/minist_s/min01_s/mindecl_trips_s.htm

[6] La propia OMC lo explica en su pgina con llamativa honestidad intelectual, en: http://www.wto.org/spanish/tratop_s/trips_s/public_health_faq_s.htm

[7] Es importante insistir en este punto. En caso contrario, los efectos que se producen son: a) habilitar la presin internacional para cercenar la capacidad de los estados nacionales de autorizar la produccin de un producto o procedimiento patentado sin el consentimiento del titular de la patente en casos diferentes de la pandemia; b) deslindar la responsabilidad que tienen los gobiernos de conceder esas autorizaciones por otros motivos que afectan directamente a su poblacin, amparndose en la cuestin de la pandemia para evitar iniciar acciones concretas que podran enfrentarlos a laboratorios multinacionales y amenazar as su propia estabilidad en el poder.

Al respecto, se sugiere consultar la propia pgina de la OMC: ****, en la que se destaca el siguiente prrafo: Es necesario que se trate de un caso de emergencia? No necesariamente. Se trata de un malentendido muy corriente. El Acuerdo sobre los ADPIC no enumera especficamente las razones que podran invocarse para justificar las licencias obligatorias. Sin embargo, la Declaracin Ministerial de Doha sobre los ADPIC y la Salud Pblica confirma que los pases tienen libertad para determinar los motivos para la concesin de licencias obligatorias (en: http://www.wto.org/spanish/tratop_s/trips_s/public_health_faq_s.htm )



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter