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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-10-2009

60 aniversario de la Repblica Popular
China, el mundo que llega

Higinio Polo
Mundo Obrero


La celebracin en Pekn, el 1 de octubre pasado, del sexagsimo aniversario de la fundacin de la Repblica Popular China se convirti en un impresionante y llamativo espectculo que ha puesto de manifiesto, por si quedaban dudas, el potencial del pas ms poblado del mundo, y, sobre todo, que gracias al triunfo de la revolucin comunista y al desarrollo alcanzado China ha dejado de ser uno de los pases ms atrasados del mundo (como lo era antes de la revolucin) para convertirse en una superpotencia a quien nadie puede aislar en el siglo XXI.

Sesenta aos son casi una vida para un ser humano, pero apenas un suspiro en la historia, y, pese a los errores cometidos en el trayecto, la revolucin dirigida por Mao Tse Tung hizo que el pas dejase de ser una marioneta y una colonia en manos de los pases capitalistas desarrollados e iniciase la larga marcha hacia el socialismo y el desarrollo. Si tenemos en cuenta que, hasta inicios del siglo XIX, China fue siempre el pas con mayor produccin del planeta, parecera que, ahora, dos siglos despus, empieza a recuperar su condicin y el mundo vuelve a la normalidad histrica, si es que podemos hablar en esos trminos.

Al socialismo de la primera hora, fuertemente igualitario, lleno de carencias y dificultades pero tambin de entusiasmo, que puso a China en pie, ha seguido en los ltimos treinta aos la senda de un desarrollo peculiar, a veces sorprendente, que ha llevado al fortalecimiento del pas y que ha hecho posible que China, pese a la reduccin de las exportaciones debido a la crisis econmica capitalista, est gobernando con xito la difcil situacin mundial. Pekn mantiene el control pblico sobre los principales sectores econmicos del pas y sobre las grandes empresas, y ha conseguido, adems, educar a millones de jvenes con alta cualificacin que cada ao se incorporan al empeo por continuar el desarrollo del pas. El gobierno es consciente de que debe hacer realidad la universalizacin de la educacin, la modernizacin de un sistema de salud, la ampliacin de los derechos ciudadanos con la eleccin libre de organismos, al tiempo que insiste en la lucha contra la corrupcin (que es una de sus prioridades), porque si en el capitalismo la corrupcin es la columna vertebral de la actividad econmica, no debe ser, no es as en el socialismo. Tambin, el ejecutivo dirigido por Hu Jintao y Wen Jiabao conoce las dificultades y los desequilibrios que tiene el pas, entre el oriente desarrollado y el occidente ms rural, y sabe que debe atender al gigantesco trasvase de poblacin que, en los prximos aos, se trasladar del campo a las ciudades, con las necesidades de viviendas, hospitales y escuelas que comportar.

El acelerado desarrollo chino, original y sorprendente, a veces con evidentes contradicciones que trata de superar, plantea un dilema al pensamiento liberal occidental: si, como han repetido hasta la saciedad, el socialismo es fracaso econmico, y el capitalismo, desarrollo, cmo explicar el imparable crecimiento chino? La respuesta es servida con prontitud por los laboratorios ideolgicos de Occidente: porque China se ha convertido en capitalista. Sin embargo, como suele suceder en la vida, la respuesta es mucho ms compleja: hace treinta aos, China corra el riesgo de continuar siendo un pas socialista pero pobre, con la amenaza, si perda el tren del desarrollo, de volver a caer en manos de los mecanismos de explotacin y expolio del capitalismo occidental: asegurar el desarrollo econmico del pas era un objetivo irrenunciable porque de lo contrario la misma existencia de una China unida hubiera estado en peligro, y el acceso al desarrollo, la capacidad para captar capital, tecnologa y aprender los mecanismos de mercadotecnia slo podan venir de la apertura al exterior (de qu otra forma hubiera podido captar tecnologa y capitales en la primera hora?), apertura que culmin con la entrada a la OMC en 2001. No parece que, pese a las contradicciones, China haya salido malparada del proceso: al contrario, apenas hace ocho aos, Estados Unidos y Europa crean que la forzosa apertura del mercado chino supondra un negocio colosal para ellos. Hoy vemos que, en ese terreno, China ha ganado la partida: mientras Estados Unidos contina su loca carrera aumentando su deuda, China acumula reservas. Con problemas, como el propio gobierno reconoce: desde los nuevos problemas ecolgicos hasta la gestin de una economa compleja que genera desajustes y fenmenos de desigualdad, pasando por la renovacin de un entramado productivo que, si bien ha hecho de China la fbrica del mundo, debe preparar ya una nueva economa del conocimiento, ms cientfica y eficaz, y menos derrochadora de los recursos naturales.

Mientras el mundo asiste al constante fortalecimiento chino, la prensa occidental (a caballo entre el desconocimiento, la ignorancia y el temor, y la burda propaganda poltica del capitalismo occidental frente al socialismo chino) pone el acento en el Tbet o en Xinjiang, con un celo que responde con precisin a los propsitos de la poltica exterior norteamericana, o traza un retrato grotesco de la realidad del pas que nada tiene que ver con la laboriosa, pujante y bulliciosa China de nuestros das.

China necesita un entorno estable, previsible, en un escenario internacional que opte por la colaboracin para resolver los grandes problemas planetarios, desde el hambre hasta el subdesarrollo y el cambio climtico, y su gobierno insiste en una poltica de colaboracin internacional. Por eso, conflictos abiertos por Estados Unidos, como en Afganistn-Pakistn, Irak, o situaciones de crisis como la de la pennsula coreana crean dificultades a Pekn, por no hablar de la aparicin de focos de conflicto ocasionales (ligados a la estrategia norteamericana), sea en el Tbet, en Xinjiang, que, aunque juegan con el particularismo religioso local no son ms que peones en una estrategia global. Tambin en la periferia china, en Birmania, por ejemplo, Estados Unidos opta por la desestabilizacin, utilizando todo tipo de pretextos, desde la defensa de los derechos humanos, hasta los derechos de las minoras o la defensa de la libertad. Porque, en Birmania, lo que preocupa a Washington no es que el pas sea una dictadura, sino que escape a su control, y China no quiere que la voladura incontrolada de la actual situacin degenerase en una crisis con millones de refugiados en sus fronteras del sur. La creacin de focos de crisis en las fronteras chinas es uno de los elementos centrales en la estrategia norteamericana de acoso y contencin de China. Lo ltimo que interesa a Pekn es que su entorno se desestabilice, robando esfuerzo y energas al desarrollo del pas. Al mismo tiempo, Washington, en un complicado equilibrio forzado por la situacin, colabora con China en otros campos y le pide que siga comprando sus bonos del Tesoro.

China sigue manteniendo el objetivo de consolidar el socialismo, con caractersticas propias, y est empeada hoy en construir un socialismo modestamente acomodado, como lo denominan en su peculiar lenguaje oriental, es consciente de sus debilidades y del largo camino que falta por recorrer para alcanzar un estadio de socialismo plenamente desarrollado, y, por eso, apuesta por una poltica de paz y colaboracin en los escenarios internacionales, por lo que no deja de ser grotesco que Estados Unidos, y la prensa internacional, se hagan eco con frecuencia de la supuesta amenaza militar china, aplicada a un pas que no ha invadido a nadie ni mantiene un solo soldado en el exterior, y mucho menos instalaciones militares, a diferencia de lo que hace Estados Unidos. Por eso, en relacin con su arsenal nuclear, China, en esta celebracin del sesenta aniversario de la revolucin, ha reafirmado (al igual que Rusia) su decisin de no ser jams el primer pas en utilizar armas nucleares. Estados Unidos se niega a contraer un compromiso semejante. Los peligros que asedian al planeta son muchos, pero Pekn sabe que slo la colaboracin internacional podr combatirlos: por eso, frente a la tentacin hegemnica y guerrera que Estados Unidos ha impulsado en el ltimo medio siglo, China apuesta por el dilogo y por un nuevo mundo en paz.

Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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