Portada :: frica
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-10-2009

Israel en frica en busca de un paraso perdido

Ren Naba
Rebelin

Traducido para Rebelin por Caty R.


I. La connivencia entre Israel y el apartheid sudafricano, un hndicap

Israel ha lanzado una ofensiva diplomtica haca frica con el fin de restaurar la edad de oro de la cooperacin israel-africana de los primeros tiempos de la independencia africana. Pero esta operacin de seduccin parece indicar una bsqueda desesperada de un paraso, perdido en tanto que permanece vivo en las memorias el recuerdo de la connivencia entre Israel y el rgimen de apartheid de Sudfrica, en tanto que su belicismo antipalestino confina a Israel en un aislamiento internacional, en tanto, en fin, que la xenofobia de los nuevos dirigentes israeles obstaculiza su diplomacia hasta el punto de repeler incluso a sus aliados occidentales ms fieles.

El bestiario israel es amplio y abundan las comparaciones animalarias contra los rabes, hasta el punto de que algunos no dudan en considerar que se trata de una marca de fbrica del personal poltico israel. Desde la fallecida Primera Ministra laborista Golda Meir, el jefe del Likud, Menahem Begin, que los llam animales de dos patas, al ultraderechista jefe del estado mayor Raphael Eytan, que no duda en calificarlos de cucarachas, pasando por el ex Primer Ministro laborista Ehud Barak, que los compara con los cocodrilos, los principales dirigentes israeles han aportado, con total impunidad, su contribucin a esa fraseologa xenfoba que no tiene parangn en ningn otro Estado (1).

Como prolongacin de su ofensiva seductora en Amrica Latina, la campaa diplomtica que lleva a cabo Avigdor Liebermann, ministro israel de Asuntos Exteriores, se ha dirigido, a principios de septiembre, a los pases africanos que constituyen el punto de anclaje tradicional de Israel en el continente negro (Etiopa, Kenia y Uganda), as como a Nigeria y Ghana, con el fin de romper su cuarentena y movilizar a sus amigos en su campaa contra Irn.

Etiopa, un pas que no es rabe ni musulmn, por aadidura propulsado por la estrategia neoconservadora estadounidense al papel de gendarme en frica oriental, y Kenia, que podra haber sido la patria juda en el marco del programa Uganda del ministro britnico de las colonias Joseph Chamberlain en 1901, constituyen, desde el punto de vista de los dirigentes israeles, los jalones esenciales para garantizar la seguridad de la navegacin del ocano ndico hacia el puerto israel de Eilat, en el golfo de Aqaba.

Pero ese pacto tcito ha proporcionado a ambos pases africanos, pivotes de la alianza de rodeo de Israel frente a la pennsula arbiga y la vertiente africana del mundo rabe, particularmente en el trayecto que lleva a las fuentes del Nilo (Egipto, Sudn, Somalia), serios sinsabores y dolorosas llamadas al orden. El fracaso de la intervencin etope en Somalia en 2007 abri el camino al recrudecimiento de la guerrilla de los tribunales islmicos en Mogadiscio, a lo que hay que aadir el desarrollo de la piratera martima a lo largo de las costas de frica oriental y el establecimiento de una base de acogida de la marina iran en Eritrea, a poca distancia de la importante base franco-estadounidense de Djibuti.

Por su parte, Kenia ha sido escenario de sangrientos atentados: en 1998 en Nairobi contra la embajada de Estados Unidos, padrino de Israel; y despus, directamente contra los intereses israeles en Mombasa, en 2002, causando un total de 224 muertos; en el atentado de Nairobi 12 estadounidenses, y quince muertos en el de Mombasa, entre ellos tres israeles.

En Nigeria, presa de una guerra interna soterrada entre musulmanes y cristianos, gangrenada adems por la corrupcin, del orden de 300.000 millones de dlares durante los tres ltimos decenios segn las estimaciones del Banco Mundial, Israel se dedica a equipar a la gendarmera con dos patrulleras y a enmarcarla en su lucha contra los guerrilleros del delta del Nger. En el mismo orden de ideas, Israel cuenta con suministrar a Guinea Ecuatorial, por un valor de cien millones de dlares, vehculos blindados y patrulleras marinas para la proteccin de ese nuevo El dorado del continente negro y de su caprichoso dictador.

Aureolado con la imagen de una joven nacin constituida por los supervivientes del genocidio de Hitler, fundado sobre el socialismo agrario, el Kibutz, Israel ha gozado de prestigio durante mucho tiempo entre los dirigentes africanos, hasta el punto de asistir como invitado a una sesin especial de la Primera Conferencia de todos los pueblos africanos, en Accra, en 1958. Israel estaba representado en la poca por Golda Meir, ministra de Asuntos Exteriores.

De dimensin modesta, poco sospechoso de aspirar a la hegemona, Israel pudo as ver cmo le confiaban la formacin de los primeros pilotos del ejrcito del aire de Uganda, Kenia, Congo y Tanzania, hasta el punto de poder vanagloriarse despus de haber propulsado, con la complicidad de los servicios occidentales, a dos dirigentes africanos a la cabeza de sus pases, Joseph Mobutu del Congo (ex belga) e Idi Amin Dada de Uganda.

Entre 1958 y 1973, fecha de la ruptura colectiva de las relaciones entre Israel y frica, tres mil expertos israeles, es decir, dos tercios de los efectivos israeles en misin en el Tercer Mundo, estaban asignados al continente negro, mientras que el ltimo tercio estaba desplegado en Asia (Tailandia, Singapur, Laos, Camboya y Filipinas). Durante el mismo perodo, el cincuenta por cierto de los estudiantes del Instituto Internacional para el desarrollo, cooperacin y estudios laborales, un organismo israel encargado de la formacin de tcnicos del Tercer Mundo, era originario de frica.

En el paroxismo de la Guerra Fra sovitico-estadounidense, la penetracin israel en frica se benefici del apoyo financiero y material de la CIA, por cuya cuenta el Estado hebreo asuma por delegacin las tareas de formacin, encuadramiento y proteccin. De esta forma, la central estadounidense libr casi ochenta millones de dlares a Israel durante la dcada de 1960 para financiar movimientos contrarrevolucionarios en frica Jonas Savimbi, presidente de UNITA, frente a la Angola pro sovitica, y Joseph Garang, jefe de la provincia secesionista de Darfur, al sur de Sudn, frente al gobierno arabfono de Jartum- dando al mismo tiempo un apoyo oficioso a Milton Obote (Uganda), una proteccin discreta a Joseph Dsir Mobutu (Congo Kinshasa), y asegurando la frontera entre Namibia y Angola con el fin de prevenir las infiltraciones desestabilizadoras contra el rgimen del apartehid (2). Una alianza tcita idntica se estableca entre los israeles y los franceses para contener, en la poca ms dura de la guerra de Argelia (1954-1962), el empuje nacionalista africano impulsado por el eje Ghana-Guinea-Mal del tro revolucionario Kwam NKruma, Skou Tour y Modibo Keita.

frica despierta la codicia (3). Continente homogneo, de una superficie de 30 millones de kilmetros cuadrados, frica es rica en su diversidad. Representando un mercado de seiscientos millones de habitantes, de ellos 350 millones de consumidores en el frica subsahariana, frica es la primera exportadora mundial de oro, platino, diamantes, bauxita y manganeso. La segunda de cobre y petrleo crudo. Adems, es la primera productora mundial de cacao, t y tabaco; la segunda de sisal y algodn. Paradjicamente, frica se beneficia poco de sus riquezas mineras. Hasta el punto de que los pases ricamente dotados de recursos minerales, a menudo se encuentran en lo ms bajo del ndice de Desarrollo Humano (IDH) establecido por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Si Argelia ocupa el puesto 104, Nigeria, sin embargo gran exportadora de petrleo y que ambiciona, debido a su importancia demogrfica, un papel de primer orden en la escena diplomtica regional e internacional, se encuentra en el puesto nmero 158, y Guinea en el 160. Los retos son la medida de las ambiciones en una poca en la que la carrera por el control de las fuentes de energa ha redoblado su intensidad desde la penetracin china en frica y el estallido de los precios de las materias primas.

frica conoci de 1960 a 1990, los treinta primeros aos de su independencia, 79 golpes de Estado durante los cuales 82 dirigentes fueron asesinados o derrocados (4). En comparacin, el mundo rabe, en el ojo del huracn desde el descubrimiento del petrleo, cuenta durante el mismo perodo dieciocho golpes de Estado.

El continente africano es una de las mayores zonas mineras del mundo junto con Australia, Canad y Amrica del Sur. Se posiciona como el primer productor mundial de numerosos productos mineros, entre ellos el platino, el oro, los diamantes, el mineral de fosfato o el manganeso, y posee reservas de primer orden de bauxita o coltn un mineral que entra especialmente en la composicin de las tarjetas inteligentes-. As, la mitad de las reservas mundiales de oro se encuentra en la regin de Witwatersrand, en Sudfrica. El continente extrae, adems, cobre, zinc y mineral de hierro, as como uranio en Nger y petrleo en Angola, Nigeria, Guinea Ecuatorial, Gabn y Camern. Una serie de productos cuyos precios, desde hace algunos aos, se han disparado en los mercados internacionales debido a la demanda mundial en general y a la demanda industrial en particular, especialmente por parte de China. La explotacin de minerales es una actividad dominante y representa el primer puesto de exportacin en casi la mitad de los pases africanos, en especial Sudfrica, Botswana, la Repblica Democrtica del Congo, Mal, Guinea, Ghana, Zambia, Zimbabue, Nger, Tanzania, Togo y Mauritania. Otros pases como Angola, Sierra Leona o Namibia tambin han desarrollado un polo minero importante.

As, frica se habra beneficiado en 2005 del 17% de las rentas mundiales ligadas a la explotacin minera despus de Australia (23%) y Canad (19%), segn un estudio de la Comunidad de Desarrollo de frica Austral (SADC) y de la Unin Europea. Las multinacionales que dominan en la actualidad el sector de las minas, obtienen lo esencial de sus actividades del continente africano, especialmente las empresas sudafricanas que tienen sus sedes en los alrededores de Johanesburgo, y especialmente AngloGold Ashanti, fruto de la fusin entre el grupo de Ghana Ashanti y el gigante minero AngloGold. Otras sociedades como AngloAmerican, primer grupo minero mundial instalado actualmente en el Reino Unido, tambin tienen sus orgenes en esa parte de frica.

Una de sus principales filiales, De Beers, mantiene su sede social y el control del comercio de diamantes en la regin, especialmente en Botswana, donde es accionista y gerente de la nica empresa de diamantes del pas. Fuera de esos pocos casos, la mayor parte de las multinacionales que operan en el continente son australianas, canadienses, britnicas o estadounidenses. Aparte de Sudfrica, hay que sealar que frica no cuenta con ningn gigante minero a la altura de lo que se podra esperar en un continente tan rico en materias primas.

El diamante constituye, con el armamento, el principal producto de valoracin de frica por Israel. Los observadores adjudican a Israel la intencin de invertir masivamente en el mbito de la informtica en frica con el fin de paliar la ausencia de infraestructuras (5), especialmente en el plano de la telefona mvil. En la actualidad, una decena de grandes sociedades israeles (Solel Bonet, Koor Industries, Meir Bhothers o Agridno) estn presentes en la economa africana a travs de inversiones directas y prstamos concedidos por la Banca Leumi y la Japhet Bank. stas operan en una veintena de Estados africanos en los terrenos de la construccin y la extraccin y el comercio de diamantes y metales preciosos, especialmente el oro de El Zaire. En la Repblica Democrtica del Congo, concretamente, la firma israel DGI (Dan Gertler Investment) va a invertir, a travs de su sociedad Oriental Iron, 7.000 millones de dlares en un yacimiento de hierro evaluado en ms de 700 millones de toneladas de mineral.

Objetivo central de los prximos decenios para la produccin de acero, el hierro es objeto de una feroz batalla entre dos grupos gigantes: BHP Billiton y Ro Tinto, en vas de fusin. Presente en varios pases de frica, en Europa y en Amrica, el grupo Dan Gertler tiene actividades en los mbitos de la extraccin y gestin de diamantes, hierro, cobalto y cobre; en la inmobiliaria, la agricultura e incluso en los biodiesel.

Referencias (I parte):

(1) Avigdor Lieberman se distingue por sus excesos lingsticos hasta el punto de concebir la primaca del sionismo sobre la democracia, as como una solucin final a la cuestin de los presos palestinos por ahogamiento, inspirndose directamente en los procedimientos de los torturadores de los judos. Lo que me gustara ver aqu es la defensa del Estado judo y sionista. Estoy muy a favor de la democracia, pero cuando existe una contradiccin entre los valores democrticos y los valores judos, los valores judos y sionistas son ms importantes (The vision I would like to see here is the entrenching of the Jewish and the Zionist state. I very much favor democracy, but when there is a contradiction between democratic and Jewish values, the Jewish and Zionist values are more important), Avigdor Liebermann en una entrevista a un peridico israel reproducida por Scotsman, 23 de octubre de 2006. En julio de 2003, durante un debate en la Knesset, Liebermann, entonces ministro de Transportes, propuso fletar autobuses para transportar a los presos palestinos liberados por Israel hacia un lugar del que no regresarn, precisando a continuacin ahogarlos en el mar Muerto.

(2) The tacit Alliance, E. Crosbie/Princeton University Press 1974.

(3) La spcificit du Mali sur lchiquier africain, por Salif Mandela Djir. Tesis doctoral (Antropologa), dirigida por Pierre Philippe Rey UFR territoire, environnement, societ- Universidad Pars VIII Saint Denis. Fecha de lectura: 12 de marzo de 2009, y Jeune Afrique, 30 de julio de 2006,Ces richesses que lAfrica laisse chapper, de Frderic Maury.

(4) Censo elaborado por Antoine Glaser y Stephen Smith en su obra Comment la France a perdu lAfrique, Ed. Calmmann-Lvy, 2005.

(5) New York Times, 8 de agosto de 2009, With Cable, Laying a Basis for Growth in Africa, de Cat Contiguglia. Segn el peridico, la apertura de un cable de fibra ptica, que proporcionar acceso a Internet a millones de personas en el sur y el este de frica, refleja un ambicioso plan de expansin del acceso a la Web en el continente negro para favorecer el desarrollo de la economa y la industria. Fabricado por Seacom, una sociedad compuesta en un 75% por inversores extranjeros, el cable es la primera de una serie de 10 nuevas conexiones submarinas para frica del este que estarn finalizadas antes de mediados de 2010. La expansin de la red, que costar un total de 2.400 millones de dlares (alrededor de 1.700 millones de euros), ayudar a conectar a frica con Europa, Asia y ciertas partes de Oriente Prximo a una velocidad ms alta y ms barata. Hasta ahora, frica slo tena un cable de fibra ptica submarino: el menos eficaz SAT-3 en frica occidental. Los que no tenan acceso a ese cable estaban obligados a utilizar una conexin por satlite cara y lenta.

II. La unin entre el sionismo y el panafricanismo

La unin entre sionismo y panafricanismo, excrecencias doctrinales de los dos puntos negros del Occidente de la poca contempornea la persecucin de los judos y la trata de esclavos-, es acariciada desde hace mucho tiempo por los padres fundadores del sionismo, deseosos de fundar con los pueblos africanos una comunidad de los perseguidos. Leon Pinsker en LAuto mancipation (1882), el filsofo Martin Bubber a la cabeza del Die Welt, peridico de la organizacin sionista mundial del cual fue redactor jefe de 1889 a 1901, y Golda Meir, ex Primera Ministra israel, argumentaron a favor de un proyecto de ese tipo. Por otra parte, judos y negros estadounidenses, durante mucho tiempo, han formado parte de las confederaciones sindicales de EE.UU., las cuales conforman la estructura del Partido Demcrata estadounidense. Por otro lado, en el mundo occidental, con regularidad, se hacen intentos para asociar judos y negros en las marchas reivindicativas comunes. Es el caso, por ejemplo en Francia, del movimiento antirracista SOS-Racisme, que opera en estrecha colaboracin con la Unin de Estudiantes Judos de Francia.

Por otra parte, el lema Back to Africa (regreso a frica), lanzado por Marcus Garvey en 1920, en aquella poca fue percibido por numerosos observadores como el equivalente africano del lema sionista regreso a Sin. Pero el sueo de una fraternidad de sufrimientos se rompi frente a las actas amargas de las duras obligaciones de la Realpolitik. As, durante el perodo de la descolonizacin, Israel, en efecto, se aline sistemticamente al lado occidental, es decir, en el campo de aquellos a quienes los africanos perciben como opresores coloniales, llegando incluso a planear con Francia y el Reino Unido una expedicin punitiva contra Egipto, en 1956, dirigida a romper la retaguardia de apoyo a la revolucin argelina. Fue tambin el caso con Sudfrica donde el Estado hebreo, a despecho de su presunta filosofa, fue uno de los principales apoyos del rgimen del apartheid, comprometindose con ste, incluso, a una cooperacin nuclear. Y, finalmente, tambin fue el caso con Turqua, en el que los supervivientes del genocidio hitleriano han rechazado constantemente que los supervivientes armenios del genocidio turco -primer genocidio del siglo XX- utilicen el calificativo de genocidio, tanto con vistas a su alianza estratgica con Turqua como por la preocupacin de reservar al genocidio hitleriano su carcter exclusivo y ejemplar en beneficio de la temtica victimista de la diplomacia israel.

En su inolvidable Discurso sobre el colonialismo, Aim Csaire denuncia la primaca concedida por los europeos a la expiacin del genocidio hitleriano como una estrategia dirigida a ocultar lo que el autor considera el mayor genocidio de la historia moderna: el sometimiento de frica a la esclavitud y la trata negrera. La ruptura entre judos y negros ocurre precisamente en el perodo de la descolonizacin de frica. Sealar un firme apoyo a la independencia de Israel, y al mismo tiempo abrasar a los argelinos en Stif y Guelma, acribillar a los senegaleses y malienses en Thiaroye y a los cameruneses y malgaches en su suelo nacional para sofocar cualquier veleidad de independencia africana, apareci como una aberracin ante numerosos africanos que vieron la seal de una colusin entre los pases occidentales y el nuevo Estado judo naciente.

Israel aparece, pues, como una criatura de Occidente, un instrumento de represin en el Tercer Mundo, protector de los dictadores africanos del tipo de Joseph Dsire Mobutu en Zaire y, ms recientemente, de Laurent Gbagbo en Costa de Marfil.

frica, en parte, debe su independencia a Vietnam y Argelia. Si no hubiera sido por el fracaso francs en Dien Bien Phu (1954), primera derrota de un ejrcito blanco frente a un pueblo moreno, y la hemorragia de la guerra de Argelia, la colonizacin de frica habra perdurado. Los africanos son conscientes de esa fraternidad de armas. Sin hablar de la ruptura colectiva de las relaciones diplomticas de los pases africanos rabes con Israel en 1973, a raz de la cuarta guerra rabe-israel. Por ejemplo Mal, desde su independencia, envi un contingente simblico de su joven ejrcito para alinearse al lado de los combatientes argelinos. Y fue un psiquiatra antillano, compaero de viaje de la revolucin argelina, Frantz Fanon, quien describi lo ms importante de la nueva alianza entre rabes y africanos, sellada bajo la empresa colonial, en una magnfica obra titulada Los condenados de la tierra.

En Estados Unidos, la ruptura juda-africana propici el nacimiento del movimiento de los Blacks Muslims y la alineacin de una franja de la comunidad negra estadounidense al Islam, en particular personalidades mticas como el boxeador Cassius Clay, alias Mohamed Al, y probablemente Jermaine Jackson, hermano mayor de Michael Jackson, el rey del pop; y en el plano internacional, una convergencia rabe-africana. Nostlgico de los viejos tiempos, Israel, como un encantamiento, todos los aos celebra la fiesta de frica el 21 de junio, da de la fiesta del verano, mientras que por todas partes del planeta ese mismo da se celebra la fiesta de la msica.

Presencia diplomtica del Estado hebreo en el continente

China, un freno a la progresin israel

El advenimiento de China como actor principal en el continente africano, como lo demuestra su reciente xito en el G20 de Pittsburgh (Estados Unidos), el 25 de septiembre de 2009 (1), el atractivo de este nuevo socio principal de frica, sin deudas del colonialismo, ha modificado la situacin en el continente hasta el punto de convertirse en un obstculo para la progresin israel, dejando la diplomacia de apertura de Israel en una situacin de de inestabilidad al tropezar de frente con la estrategia del gigante chino.

Por medio de Irn, Sudn y Arabia Saud, China pretende asegurar su abastecimiento energtico, del orden de 10 millones de barriles diarios en 2010, con el fin de mantener su crecimiento y conseguir el xito en el mayor reto de su atractiva diplomacia, el desarrollo sur-sur. Pero el crecimiento exponencial de sus necesidades podra exacerbar la tensin sobre los precios del crudo y los mercados petroleros, haciendo ms frgiles las economas occidentales, ya desestabilizadas por el hundimiento del sistema bancario. El comercio bilateral China-frica se multiplic por 50 entre 1980 y 2005. Con 1,995 billones de dlares de reservas de cambio, una mano de obra fcilmente exportable y la ausencia de deudas colonialistas, China ya ha sustituido a Francia y Estados Unidos como principal socio comercial de frica y se coloca como potencia mundial.

La competencia entre China y Europa en frica ha llevado a once pases africanos productores de materias primas a revisar los contratos que los vinculan con las compaas explotadoras desde los aos 90. Es el caso, en especial, de Liberia (contrato de hierro con Mittal), de Tanzania (aluminio), Zambia y Sudfrica (platino y diamantes). Pisando los talones a los productores de petrleo, los Estados africanos pretenden aprovechar boom de los precios de las materias primas para proceder a ajustar los precios de forma ventajosa segn las leyes del mercado. En ese combate espectacular sobre los precios reales el ms avanzado es Joseph Kabila, presidente de la Repblica Democrtica del Congo, un pas antes en bancarrota bajo el reinado de Joseph Dsir Mobutu, protegido de los estadounidenses y franceses. En un gesto de una audacia inusual, Kabija Jr. ha revisado nada menos que sesenta y un (61) contratos mineros. Esta nueva situacin pondra a China en mejor posicin en la batalla por el control de los recursos energticos y explicara la discrecin de su penetracin capitalista, constituyendo un factor principal de reestructuracin de la geoeconoma mundial (2).

Primera poseedora de bonos del Tesoro estadounidense, del orden de 727.000 millones de dlares, por delante de Japn (626.000 millones de dlares), China ya ha puesto las cosas claras invitando a Estados Unidos, el 16 de marzo, a cumplir sus compromisos, comportarse como una nacin en la que se puede tener confianza y a garantizar la seguridad del efectivo chino, con una amonestacin que nunca antes haba sufrido la potencia estadounidense.

El comercio de Estados Unidos con frica se elev a 104.000 millones de dlares en 2008, es decir, un aumento del 28%, pero el comercio de China con frica escal hasta 107.000 millones de dlares. El comercio bilateral China-frica se multiplic por 50 entre 1980 y 2005, doblndose slo en el ltimo decenio (1998-2008)

La doble gira africana, del presidente Barack Obama en junio de 2009, y de la secretaria de Estado Hillary Clinton dos meses ms tarde, en agosto, as como la inversin masiva de fondos filantrpicos de Estados Unidos, del orden de 90 millones de dlares en 5 aos, para contribuir al funcionamiento de 24 think tank de once pases de frica (3), evidencian la preocupacin de Estados Unidos por contener la penetracin china. Un cuarto del abastecimiento energtico estadounidense proceder de frica durante la prxima dcada (2010-2020).

La militarizacin de la poltica exterior estadounidense en frica por medio de la creacin del AFRICOM (African command) refleja la incapacidad de Estados Unidos para gestionar de forma puramente econmica su competicin con China. En esta perspectiva, los estrategas occidentales no dudan en predecir un mayor enfrentamiento entre China y Estados Unidos por el liderazgo mundial, en el horizonte del ao 2030.

La hostilidad manifiesta de Israel hacia los principales suministradores de energa a China, especialmente Irn y Sudn, las relaciones de proximidad establecidas entre Israel y Abdel Wahed Nur, jefe del Ejrcito de Liberacin de Sudn (SLA), en conflicto con Jartum, amigo del ministro de Asuntos Exteriores francs Bernard Kouchner, constituyen otros tantos obstculos a un acercamiento diplomtico israel a frica, lo mismo que la evolucin del Islam en el frica subsahariana podra frenar un poco la progresin israel en frica, al igual que su belicismo antipalestino, que habra beneficiado a Irn, primera potencia emergente del hemisferio sur que acceder al estatus nuclear, en desafo al bloqueo occidental.

Abdel Wahed Nur, jefe del Ejrcito de Liberacin de Sudn (SLA), que tiene una oficina de representacin en Tel Aviv desde febrero de 2007, por otra parte, ha afirmado sin ambages que si llega al poder en Jartum, instalar una embajada de Sudn en Israel (4).

China ha comprometido una asociacin militar con 43 pases africanos. Principal suministradora de armas ligeras a frica, tanto a los grupos armados como a los gobiernos, China ha instalado tres fbricas en Sudn, cerca de Jartum, y dos fbricas de municiones y armas ligeras en Zimbabue y Mal. La cooperacin militar incluye el suministro de armas y la formacin del personal. Los acuerdos de abastecimiento de material militar se han cerrado con Namibia, Angola, Botswana, Sudn, Eritrea, Zimbabue, las Comores y la Repblica del Congo.

China no dud en vender a Sudn aviones de vigilancia F-7 y aviones de transporte Y-8 en plena guerra civil, durante el perodo en el que sus compaeros petroleros estaban comprometidos en la explotacin de los yacimientos petroleros de Muglad. Esas ventas, generalmente, se realizan por medio de North Industry Corporation (NORINCO) y Polytech Industries, la principal firma de venta de armas del ejrcito chino (5)

En total, China dedica el 45% de su ayuda al desarrollo a frica gracias a una poltica de inversin multiforme que ha permitido a frica alcanzar una tasa de crecimiento del orden del 6%, la ms alta de los ltimos treinta aos. En el terreno de los servicios, China ha declarado a ocho Estados africanos destinos tursticos oficiales. China exporta su pericia industrial y la mano de obra, enva mdicos y enfermeras al continente y forma a los funcionarios y a los hombres de negocios. Se ha comprometido a formar a 10.000 ejecutivos africanos entre 2004 y 2007, un programa que se aade a los intercambios tradicionales ya existentes. Desde 1963, ms de 15.000 mdicos chinos han operado en el continente, tratando a ms de 180 millones de enfermos de sida, y se han enviado ms de 5.000 estudiantes africanos a las universidades chinas.

frica, por culpa de Occidente, es el continente que ha conocido la mayor desposesin de la historia de la humanidad y sigue sirviendo de vertedero del planeta y de vlvula de escape a sus males. En la mente de los occidentales, y de sus aliados israeles, el continente sigue siendo un campo de experimentacin privilegiado. En frica se prueban los medicamentos, como intentaba demostrar la admirable pelcula inglesa El jardinero fiel.

frica es el continente que destruye su fauna y su flora para nutrir diariamente a los europeos con pescado fresco, como nos muestra la pelcula La pesadilla de Darwin, as como los estragos que causa la perca del Nilo en los ecosistemas de la cuenca del lago Victoria. Tambin es frica aunque no slo- la que hace el oficio de vertedero de residuos txicos, como revel el escndalo del carguero panameo Probo-Koala en Abidjan (Costa de Marfil) (6). Y, finalmente, frica es el contenedor de la inmigracin escogida y de los siniestros ecolgicos dirigidos, el continente del patrimonio artstico saqueado para la creacin de grandes museos a la gloria de la cultura universal, como es el caso del museo del Quai Branly en Francia, pero a cuyos residentes se devuelve a su tierra a modo de desechos de la humanidad.

En este contexto, lo que ms podra comprometer los esfuerzos de aproximacin entre Israel y frica podra ser la desafortunada eleccin del emisario israel para esta operacin de seduccin: Avigdor Liebermann, un ultrahalcn famoso por su rancia xenofobia, en realidad descartado de la gestin de los asuntos del mundo rabe y de los pases occidentales en beneficio de Ehud Barak, ministro israel de Defensa, y cuyo envo a frica podra aparecer como un mal menor, una subcontratacin de saldo del continente africano, la seal de un menosprecio supremo, un gesto que podra herir ms profundamente a frica en cuanto que procede de un pas con un grave pasado segregacionista, ignorado por ese hecho por Sudfrica, la autoridad moral del continente.

Referencias (II parte):

(1) El G20 sustituir al G8 para gestionar los problemas econmicos del planeta y crecer el poder de los pases emergentes en el Fondo Monetario Internacional (FMI), en detrimento de los europeos, en virtud de un acuerdo cerrado el 24 de septiembre en Pittsburgh (Estados Unidos). Ante todo, el compromiso es una victoria para China, primera beneficiaria de la reforma de las instituciones internacionales. El reparto de los derechos se considera injusto: China, con el 3,7% de los derechos de voto, tiene claramente un peso menor que Francia, 49%, con una economa una vez y media mayor, segn las cifras del FMI.

(2) La Rpublique Dmocratique du Congo tente dempcher le pillage de ses ressources: Manuvres spculatives dans un Katanga en pleine reconstruction (La Repblica Democrtica del Congo intenta impedir el saqueo de sus recursos: Maniobras especulativas en un Katanga en plena reconstruccin), de Colette Braeckmann en Le Monde diplomatique, julio de 2008, as como el estudio de Raf Custers, investigador de la International Peace Information service (IPIS) de Anvers-Belgique, lAfrique rvise ses contrats miniers (frica revisa sus contratos mineros), aparecido en el mismo peridico francs en la misma fecha.

(3) El Centro de Investigacin para el Desarrollo Internacional (CRDI), la Fundacin William y Flora Hewlett y la Fundacin Bill y Melinda Gates, anunciaron el 12 de mayo de 2009 en Dakar la concesin de una subvencin de 30 millones de dlares estadounidenses a favor de 24 Think tanks de frica del este y del oeste. Los tres proveedores de fondos se comprometieron a dedicar 90 millones de dlares en total. La iniciativa Think tank se prev como una inversin a largo plazo en un perodo de al menos 10 aos. Para los cinco primeros aos, el CRDI se ha comprometido a proporcionar 10 millones de dlares, la Fundacin Hewlett 40 millones y la Fundacin Gates, igualmente, 40 millones de dlares. Los 24 Think tanks beneficiarios pertenecen a los once pases siguientes:

- Benin, Institut de Recherche Empirique en Economie Politique (IREEP).

- Burkina Faso, Centre dtude, de documentation et de recherche conomique et sociale (CEDRES).

- Etiopa, Ethiopian Development Research Institute (EDRI) y Ethiopian Economic Association/Ethiopian Economic Policy Research Institute (EEA/EEPRI).

- Ghana, Institute of Economic Affairs (IEA) e Institute of Statistical, Social and Economic Research (ISSER)

- Kenia, Centre for Research and Technology Development (RESTECH Centre), Institute of Economic Affairs (IEA), Institute of Policy Analysis and Research (IPAR) y el Kenya Institute for Public Policy Research and Analysis (KIPPRA).

- Mal, Groupe de recherche en conomie applique et thorique (GREAT).

- Nigeria, African Institute for Applied Economics (AIAE), Center for the Study of the Economies of Africa (CSEA), Centre for Population and Environmental Development (CPED) y el Nigerian Institute of Social and Economic Research (NISER).

- Uganda, Advocates Coalition for Development and Environment (ACODE), Economic Policy Research Centre (EPRC) y el Makerere Institute of Social Research (MISR).

- Ruanda, Institute of Policy Analysis and Research (IPAR).

- Senegal, Initiative prospective agricole et rurale (IPAR) y Consortium pour la recherche conomique et sociale (CRES).

- Tanzania, African Technology Policy Studies (ATPS), Economic and Social Research Foundation (ESRF) y Research on Poverty Alleviation (REPOA).

(4) En una entrevista emitida el 10 de octubre de 2008 por la cadena de televisin saud Al-Arabiya, Abdel Wahed Nur, el lder del Movimiento de Liberacin de Sudn, asegur que su movimiento proclama alto y fuerte: si llegamos al poder, abriremos una embajada israel en Jartum. Por otra parte, en julio de 2006 en Pars, apresuradamente, el escritor Bernard Henry Lvy y Jack Mamou, ex dirigente de Mdicos Sin Fronteras, convocaron una conferencia sobre Darfur tres aos despus del desencadenamiento de la guerra destructora de Israel contra Lbano-, con la intencin de desviar la opinin pblica de las actuaciones israeles en Beirut.

(5) Lvolution des relations de lUnion Europenne et de la Chine avec lAfrique subsaharienne, de Joel Biova Dorkenoo, Mmoire ILERI Pars (Institut des Relations Internationales), Otoo de 2008.

(6) Asunto del Probo-Koala: Los residuos petroleros encontrados a bordo del Probo-Koala que fueron depositados en 2006 en los vertederos de Abidjan, Costa de Marfil, causando una decena de muertes por envenenamiento, contenan alrededor de dos toneladas de sulfuro de hidrgeno, un gas mortal en caso de fuertes inhalaciones, afirm el diario britnico The Guardian en su edicin del jueves 14 de mayo de 2009. Un anlisis efectuado en Holanda sobre una muestra de las aproximadamente 500 toneladas de residuos del barco revel adems la presencia de importantes cantidades de sosa custica. La sociedad Trafigura, fletadora del Probo-Koala, es objeto de una denuncia colectiva presentada por varios miles de ciudadanos de Costa de Marfil.

Fuente: http://www.renenaba.com/?p=1715, http://www.renenaba.com/?p=1739

Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter