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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-10-2009

La Primera guerra mundial de las palabras: Para contrarrestar las falsedades que nos cuentan de Hams
HAMS: No son malos, es que los han pintado as

Mary Rizzo
palestinethinktank.com

Traducido por Ana Atienza, Marwan Prez y Manuel Talens


Sucede con frecuencia en Occidente que a algunos partidos o movimientos polticos se los trata como si viniesen de otro planeta o fueran ajenos a cualquier tipo de poltica. Su existencia se califica siempre de negativa, transitoria, creada en los despachos e impuesta a un pblico ingenuo que es incapaz de diferenciar un verdadero programa poltico de un discurso simplista y vaco. Se los describe como marginales, alejados de cualquier estructura democrtica normal, compuestos por grupos desorganizados que slo representan a una minora de los ciudadanos. Dada su naturaleza contraria a los partidos oficiales, se les impone una etiqueta que sirve para mantenerlos aislados de las estructuras imperantes. Todo ello sirve para destruir al partido o movimiento a travs de la propaganda, lejos de cualquier anlisis de la realidad.

En torno al movimiento palestino de resistencia que dio lugar al partido Hams, ha surgido una nueva y falsa mitologa. A la hora de interpretar a Hams, este constructogoza ahora de ms legitimidad que los hechos reales. En la mayora de los medios occidentales, ya sean de derecha o izquierda, y en algunos de los medios moderados de los pases rabes, el nombre de este partido suele acompaarse de trminos como fundamentalista, radical o terrorista. Es evidente que esos apelativos estn ah para desencadenar el miedo e impedir que pueda evaluarse a Hams de manera crtica y juiciosa. Quienes los escuchan lo asociarn de inmediato con algo negativo y quedarn liberados de la responsabilidad de saber que se trata de una manipulacin. Se supone que quienes escuchan tales apelativos deben aceptar que Hams es antidemocrtico y fantico.

A partir de esta premisa, resulta fcil convencer a la gente de que Hams es el Mal, el Enemigo de todo lo que nosotros representamos (la tolerancia, la democracia, el Bien). De aha la conclusin de que es preciso actuar contra ellos, de que son un cncer que debe erradicarse, tal como expres la pacifista institucional Noa, hay slo un paso. Y cmo se erradica un cncer una vez diagnosticado? Por extirpacin o bombardeo. El tratamiento del cncer bombardea con frmacos txicos incluso los tejidos sanos del cuerpo, a la espera de que despus de la batalla queden suficientes partes sanas para permitir que el organismo contine vivo. Una vez implantada en las mentes de millones de personas la idea de que la destruccin es buena, porque es peligroso que al enemigo se le permita existir, el riesgo de llevar al organismo a la tumba por debilitacin se vuelve aceptable. As se justifican acciones que ya no son teraputicas, sino letales por naturaleza.


De qu manera se enga al mundo en enero de 2009 para que aceptase que Israel destruy Gaza con el objetivo de eliminar a Hams? Fue muy sencillo, la respuesta es siempre la misma: Israel y sus amigos mantienen a la gente desinformada. Quienes hurguen slo un poco por debajo de los titulares vociferantes de los peridicos podrn encontrar algunos hechos escondidos que contradicen la corriente general, pero son muy pocos los que lo hacen, ya que las noticias que consumen poseen al menos una brizna de verdad en su interior.

Por si fuera poco, incluso los progresistas han rendido meritorios servicios a la causa del desprestigio de Hams. Podran aceptarlo como un movimiento de resistencia, pero sus prejuicios ideolgicos les impiden considerar que pueda ser una fuerza progresista para el avance de su propio pueblo. Puede ser por conviccin, conveniencia, desidia o incluso ceguera selectiva, pero todo ello les impide aceptar cualquier variante en la lucha de clases, que es por principio internacional y cuyas reglas ideales son iguales y deben aplicarse a todos por igual, hasta tal punto que en algunos casos se llega a importar la democracia bajo formas ms o menos agresivas.

Toda esa gente que recibe la desinformacin, muchos de los cuales estn armados de buenas intenciones, han mordido el anzuelo y ahora escupen bastantes de las mentiras y distorsiones que forman parte de la falsa mitologa creada por los enemigos de Hams, sobre todo en Israel y en Occidente.

Cules son los componentes de esa mitologa?

Que Hams es mucho ms que un mero movimiento de resistencia ya qued demostrado en las urnas, pero se lo sigue considerando como un refugio de activistas, lo cual sirve para tolerarlo mientras que al mismo tiempo se desea su desaparicin. No se lo toma como un partido poltico comparable a los de las naciones democrticas de la comunidad internacional y, por lo tanto, cualquier anlisis al que se lo someta es elemental y est sujeto a generalizaciones.

Pido a mis lectores que me perdonen las comillas, pero he de utilizarlas de manera irnica cuando me refiero a ciertas palabras-fetiche de los poderes hegemnicos. Cmo es posible que unas cuantas naciones, que siempre se pronuncian en contra de la mayora en Naciones Unidas, constituyan la denominada comunidad internacional? Se trata ms bien de un club selecto que excluye prcticamente a todo el mundo. Cmo es posible que a un pas gobernado por el candidato que perdi en las urnas se le llame democracia? Slo cuando empecemos a poner en entredicho nuestras propias bases conceptuales podremos darnos cuenta de lo ventajoso que resulta para algunos presentar a cualquier oposicin como el enemigo, excluyndolo de todos los paradigmas sobre los que se basan nuestras expectativas para un mundo mejor.

Ya va siendo hora de desenmascarar con hechos todos esos falsos mitos:

1) Hams es una creacin del Mossad israel. A pesar de que Israel se atribuye el mrito de muchas cosas, no sucede as en este caso. El islam poltico ha estado presente en Palestina desde principios de los aos cuarenta del siglo pasado, durante en Mandato Britnico de Palestina, y Hams fue un retoo de los denominados Hermanos Musulmanes (Ikhwan), hermandad a la que muchos de sus lderes iniciales estaban afiliados. Fue la experiencia como refugiados lo que convirti a Hams en un elemento ms autnomo y con una base particularmente nacionalista, debido a la insostenible situacin humanitaria del desplazamiento y la prdida de la identidad cultural y nacional.

Hams tuvo muchos vnculos con este grupo egipcio y las primeras oficinas de los Hermanos Musulmanes en Palestina abrieron sus puertas en Gaza en 1945, bajo el liderazgo de un miembro de una de las ms importantes familias de la zona, el jeque Zafer al-Shawwa. Durante la primera guerra rabe-israel, las tropas rabes recibieron ayuda de voluntarios islamistas, procedentes sobre todo de Jordania y Siria, y este apoyo demostr a los refugiados que los Hermanos Musulmanes eran capaces de defenderse a s mismos, incluso durante la guerra israel de independencia. El creciente nmero de refugiados aadi peso al sentido de la identidad y a la determinacin del movimiento islamista en Palestina.

Por lo tanto, ni la sociedad civil ni la poblacin palestina necesitaban motivaciones de otro tipo para aceptar el compromiso de adhesin: Prometo ser un buen musulmn en la defensa del islam y de la tierra perdida de Palestina. Prometo ser un buen ejemplo para la comunidad y para los dems. sas eran las palabras de quienes juraban lealtad a los Hermanos Musulmanes en Palestina (fuente: Beverly Milton Edwards, Islamic Politics in Palestine, pg. 43). La rama local de los Hermanos Musulmanes tena su propio programa: la defensa de la tierra perdida. No necesitaba fanatismo, influencia exterior o propaganda. Los propios refugiados eran la prueba viviente de los horrores de la deportacin y el sufrimiento. La identificacin como parte de un movimiento internacional fue simultnea con el reconocimiento de la particularidad de la experiencia Palestina.

La fundacin oficial de Hams, el 9 de diciembre de 1987, fue slo la culminacin de una organizacin que estaba en marcha desde haca decenios. La resistencia islmica organizada se puso en marcha cuando la situacin se precipit dramticamente en 1967 y surgi una nueva generacin de refugiados. Para esta generacin de un pueblo literalmente destruido, el islam era la condicin que permitira mantener la esperanza de un futuro moral y poltico. Muchos consideraban que la Nakba fue el resultado del distanciamiento de una normalidad social en la que los valores ticos, religiosos, culturales y tradicionales haban sido devastados por la ocupacin. Al mismo tiempo, la cada y la degradacin, la pobreza, el extraamiento y la inestabilidad social eran a la vez causa y resultado de la ocupacin.

La comunidad internacional no acudi al rescate de este pueblo; tampoco el resto de la umma se implic en su lucha nacional, sobre todo porque no les afectaba directamente o incluso se les prohibi hacerlo. El dolor extremo y la desgracia de perder la propia tierra eran por entonces algo nuevo en la regin, donde la colonizacin previa evit desterrar a los habitantes nativos y la expulsin de los usurpadores no se vea obstaculizada por la prdida total de races y de bases. Los cimientos de la dimensin formal de Hams estuvieron as presentes durante dcadas antes de su nacimiento oficial.

Para funcionar bajo el peso de la ocupacin, los grupos organizados existentes haban creado entidades benficas para su pueblo. Israel toler la presencia de estas instituciones en los Territorios Ocupados y los dot de cierto espacio operativo mediante la concesin de licencias. Tal como dijo el general Yitzhak Sager en una entrevista al International Herald Tribune en 1981, el gobierno israel [] entreg dinero que el gobernador militar destin a las mezquitas [] Estas sumas se utilizaron en mezquitas y en escuelas religiosas con el fin de reforzar un aspecto que contrastara con la izquierda favorable a la OLP. Si Israel tena algn motivo para intervenir era sin duda de tipo divide y vencers, mostrando una pizca de tolerancia y algo de respaldo econmico a las distintas asociaciones religiosas para ver si se poda desarrollar una oposicin a los nacionalistas de la OLP. Lo nico que pretendan era buscar la manera de debilitar a una OLP que estaba ganando adeptos en Occidente, y no financiaron, proporcionaron grandes sumas ni influyeron en modo alguno en un movimiento en el que de una manera u otra podran infiltrarse o controlar. Eso es pura mitologa. Por qu atriburselo a Israel si no se lo merece?

2) Hams slo representa a una minora de palestinos. Sin duda es cierto que no todos los palestinos son refugiados, al igual que prcticamente todos los lderes de Hams han nacido en el exilio o en algn momento han vivido la expulsin y la prdida de sus hogares y posesiones. Esta experiencia ha sido crucial en el caso de los palestinos. Es cierto que incluso aquellos (pocos) palestinos que no han sido desarraigados se identifican con la prdida de su identidad cultural y nacional, y todos saben que Israel ha destruido sus aspiraciones personales y su cohesin como grupo. As, incluso un movimiento o partido que posea una identidad propia en los campos de refugiados, en el exilio o con races religiosas se reconoce como representante intrnseco, legtimo y natural de los palestinos en su conjunto. Incluso obtuvieron el voto mayoritario en zonas de Cisjordania que no se consideraban baluartes de Hams, por no hablar de los votos recibidos de numerosas zonas cristianas.

3) El mito de que Hams se ha vuelto lo suficientemente democrtico como primer paso para forzar la instauracin de un estado islmico en toda Palestina est muy difundido, especialmente en los crculos progresistas que no reconocen la popularidad de esta organizacin o que poseen prejuicios ideolgicos contra cualquier movimiento religioso. Hay mucho que decir en favor de la separacin entre Iglesia y Estado, pero por supuesto esto es algo que no se puede imponer desde la distancia; adems, existen muchos grados posibles de separacin. Quienes han hecho suya la idea de que Hams est haciendo tiempo para introducir la Sharia tienden a negar que la democracia tenga sus peculiaridades, y sta no es necesariamente sinnimo de laicismo. La correcta aplicacin del trmino democracia exige ciertos requisitos, y Hams los cumple. Goza del consenso popular. Posee una estructura interna autnoma y reconocida como legtima por su electorado. Sigue las normas electorales y cumple los requisitos de participacin. Una vez elegido, asume su papel dentro del sistema existente, sin deponer a nadie ni orquestar golpes de Estado contra las estructuras establecidas. Se trata de un movimiento poltico con distintas facciones (algunas de ellas armadas, al igual que muchos partidos pertenecientes a zonas ocupadas, como Fat), una historia y una organizacin. Antes de tomar decisiones se abre un amplio debate entre sus electores, incluidos los prisioneros polticos, y las acciones se deciden por mayora. Si hay alguna diferencia entre este partido y aquellos a los que estn acostumbrados los occidentales es que sus mximos lderes generalmente no asumen funciones de gobierno. Esto es comprensible en un partido en el que un gran nmero de lderes son sistemticamente asesinados por Israel. El hecho de que su actual director poltico, Khaled Meshaal, deba vivir en el exilio despus de haber sido vctima de un intento de asesinato dice ms sobre esta anmala situacin que mil palabras.

4) La idea de que la victoria de Hams en las elecciones al Consejo Legislativo no fue ms que un voto de castigo (otra de las teoras preferidas de la izquierda) fue refutada brillantemente por Paola Caridi en su extraordinario libro (a pesar de su subttulo sensacionalista) Hams, What it is and what the Radical Palestinian Movement Wants, publicado por Feltrinelli y hasta el momento slo disponible en italiano. Voy a traducir algunos prrafos acerca de esta cuestin:

Existe una razn poltica concreta para que la mayora de los palestinos hayan votado a Hams. Se trata de la decisin que el movimiento islamista tom formalmente el 23 de enero de 2005 (nota de la traductora, un ao antes de las elecciones legislativas) de acordar una tregua unilateral junto con la Jihad islmica (organizacin que, sin embargo, la haba roto en diversas ocasiones), lo cual significaba convertir las palabras en hechos: sera el fin de la oleada de ataques terroristas cometidos por Hams en Israel entendido segn los lmites establecidos en el armisticio de 1949, es decir, el Israel del interior de la Lnea Verde. El cese de los ataques suicidas en ciudades israeles, que en buena medida supuso el fin de la Intifada y de la opcin participativa (de Hams), se interpreta entre la poblacin palestina como una propuesta poltica concreta: una alternativa a los que les han gobernado y controlado de manera hegemnica. Se trata de una propuesta que por un lado establece nuevos lmites de facto a la estrategia de resistencia de Hams. As pues, el movimiento islmico no ha sido elegido slo como una forma de protestar contra la corrupcin, el amiguismo y la ineficiencia de Fat, al que como partido suele confundirse con la AP. Corrupcin, amiguismo e ineficiencia que guardan relacin, al menos desde un punto de vista temporal, con el fracaso de los Acuerdos de Oslo y los hechos consumados puestos en prctica por los israeles.

A la gente de Hams se la consideraba seria, que no se enriqueca a expensas del pueblo; de hecho, seguan viviendo en barrios normales y en los campos de refugiados (Caridi, pg. 171).

5) Una campaa de desprestigio extremadamente ofensiva que se repite a menudo es que los seguidores de Hams y sus lderes son un hatajo de analfabetos o de fanticos religiosos. Casi todos sus lderes son (o ms bien eran, dado el nmero de asesinatos que se han producido en sus filas) titulados universitarios de mbitos que oscilan desde la medicina y la fsica hasta la jurisprudencia, la economa o la teologa, por lo que esta campaa de desprestigio slo pretende arrojar basura sobre ellos y retratarlos como si slo hubieran ledo textos religiosos y, por lo tanto, estuvieran subdesarrollados en comparacin con otros movimientos. La educacin ha sido siempre uno de los pilares de Hams y de su labor benfica. El pueblo palestino no necesita que le digan esto: para ellos es una realidad; de hecho, sin ese apoyo, en muchos casos los palestinos acusaran carencias en este sentido.

6) La inflexibilidad de Hams es otro mito que suele sacarse a colacin, especialmente al hablar de la Carta de 1988 (Mithaq). El jeque Hamed Bitauri, autoridad religiosa de Nabls, presidente de la Unin de Ulemas Palestinos y conocido por sus posturas radicales, no tuvo ningn problema en afirmar que la Carta no es el Corn. Podemos cambiarla. No es ms que una sntesis de las posiciones del movimiento islamista en su relacin con las dems facciones y su poltica. Aziz Dweik, fundador del Departamento de Geografa de la Universidad de Nabls, que posteriormente se convertira en portavoz del Parlamento Palestino tras las elecciones de 2006 y que permanece encarcelado en prisiones israeles desde el verano de ese ao, fue incluso ms all, manifestando la necesidad poltica y pragmtica de distanciarse de la Mithaq de 1988 en sus declaraciones a Khalid Amayreh, periodista palestino sensibilizado hacia las posiciones islmicas: Hams no seguira siendo rehn de las consignas retricas del pasado como las de la destruccin de Israel. (Khalid Amayreh, Hamas Debates the Future: Palestines Islamic Resistance Movement Attempts to Reconcile Ideological Purity and Political Realism, en Conflicts Forum, nov. 2007, pg. 4) (Caridi, pg. 90).

Haniyeh ha mencionado en numerosas ocasiones que la Carta ha sido superada en su esencia por los dems documentos oficiales, entre los que destaca el Programa Electoral de la Reforma y Lista de Cambios (el listado que Hams present para su candidatura). Este programa est estructurado como un documento que, segn el lder de Hams, va mucho ms all de las necesidades de una campaa poltica y muestra las directrices polticas del movimiento. No se ha escrito en medio del fragor de la Intifada, sino que refleja la evolucin del partido. Los cambios que describe no son tanto ideolgicos como de carcter estratgico y poltico. Sus posiciones se han reiterado tantas veces en entrevistas e intervenciones pblicas que parece increble que la complejidad y la madurez de Hams no resulten evidentes para cualquiera. Es evidente que an se dedican a la liberacin de Palestina, pero intentan conseguirlo a travs de la reafirmacin de los derechos del pueblo, sabiendo muy bien que, como partido, Hams no est equipado para derrocar a la ocupacin de ninguna forma prctica o de destruir lo que reconocen como una realidad.

Muchos de los que seguimos los acontecimientos en Oriente Prximo esperamos que no se rindan a un pragmatismo que les lleve a reconocer a Israel no slo como una realidad, sino como un Estado judo. Sin embargo, debemos mirar desde la barrera y evaluar los hechos. El pueblo de Palestina vigilar los derechos que estn siendo vulnerados, si alguno lo est, y muchos de nosotros creemos que, puesto que estn entre la espada y la pared, no capitularn ni perdern lo que reconocen como sus razones de conveniencia poltica. Hams es demasiado consciente de este hecho.

7) Hams ha sido mucho menos divisorio que su homlogo principal, Fat. El golpe de Estado de Gaza, que conmocion y entristeci al mundo, era en realidad una medida preventiva que frustr el plan de las fuerzas de Fat fieles a Dahlan (en colaboracin con Israel). Hams, que fue el partido que obtuvo la victoria de manos de su propio pueblo, nunca ha sido reconocido por la comunidad internacional que, sin embargo, haba presionado por unas elecciones y haba insistido en que era lo que necesitaban los palestinos; porque significara conceder legitimidad a la resistencia y se convertira en el principio poltico del cuerpo de gobierno, el rechazo a las negociaciones en posicin subalterna respecto a Israel, que era la poltica de Fat, ha sido oficialmente sancionada por el pueblo y slo sera una cuestin de tiempo antes de que el programa se convirtiese en poltica. Por lo tanto, cualquier paso de las Fuerzas de Seguridad de Fat para tomar Gaza, en realidad habra sido un golpe de Estado. Pero volviendo a atrs en la visualizacin de eventos, alimentada por la desinformacin, el trgico bao de sangre entre palestinos impidi el real derrocamiento de la democracia que hubiera tenido lugar si Dahlan hubiese tenido la oportunidad. Una y otra vez, Hams ha buscado trabajar conjuntamente con el partido de la oposicin, y esto es algo que no toleraran en la vana esperanza de que su ventaja econmica y su nula poltica de los miembros del club les permitieran ejercer el poder incluso en ausencia de un mandato popular.

8) No es necesario el uso de la propaganda para mostrar la destruccin continua de la civilizacin y el pueblo palestinos, en los Territorios Ocupados y en el exilio, e incluso para muchos en Israel. Bloqueos, bombardeos, asesinatos, guerras, humillantes puestos de control, las restricciones, la separacin de familias, el encarcelamiento y otras violaciones no son incidentes aislados, sino el pan nuestro de cada da en la vida palestina. Nadie tiene que inventar un rencor sobre un enemigo fantasmagrico. Es real que estn sometiendo a la gente de todas las edades y condiciones a la humillacin, la privacin y la muerte. Mostrar a un hombre en un traje de ratn para insistir que los nios estn siendo adoctrinados en el odio puede ir bien con las masas desinformadas, pero una mirada a la realidad hace que Farfur parezca la manera ms dulce para que un nio asimile y tolere que l o ella son prisioneros condenados de por vida a sufrir de la manera ms atroz por haber nacido como un perdedor a los ojos de los opresores.

9) El peor desprestigio en contra de Hams es mantenerlos como el smbolo del Mal: que son un grupo terrorista, financiado por Estados renegados del eje del mal. Si tenemos en cuenta que su financiacin es abismalmente inferior al gigantesco paquete econmico y de ayuda militar que Usamrica, Canad y otras muchas naciones de la comunidad internacional le dan a Israel de manera oficial; por qu ha de considerarse inaceptable la demanda de financiacin externa cuando es simplemente la forma en que Israel se mantiene a flote a travs de los billones de dlares anuales, y por adelantado, y sabe Dios qu otras formas de financiacin llegan a travs de las miles de organizaciones benficas que en realidad son poco ms que fachadas para la inmigracin masiva a Israel para reducir el crecimiento rabe? Si el sionismo y sus organizaciones benficas estn considerados como legtimos y nobles, por qu las organizaciones islmicas estn en listas negras y se trata a sus donantes como si estuviesen financiando el terrorismo? Se trata de un doble rasero.

Que Hams ha rechazado las operaciones de terror contra la poblacin civil e hizo lo posible para lograr una mejora real de las condiciones de vida de su poblacin es un hecho probado y corroborado nada menos que por el servicio de investigacin del congreso de Usamrica, un grupo estratgico que bsicamente presenta al Congreso sus posiciones conservadoras y su amistosa posicin con Israel para que se conviertan en poltica. De hecho, en el documento coordinado por Jim Zanotti http://www.fas.org/sgp/crs/mideast/R40101.pdf, Israel y Hams, el conflicto en Gaza (2008-2009), se menciona que la citada razn que condujo al ataque contra Gaza fue para limpiarla de Hams; los misiles lanzados contra el territorio israel no eran sino una excusa que Occidente se trag con gusto. Se reconoce tambin que Hams no lanz los extremadamente rudimentarios misiles y, adems, Hams se menciona que estaba capacitado y dispuesto a suprimir los ataques. Es significativo que las primeras vctimas de los ataques israeles en Gaza fueron las fuerzas regulares de la polica que acababan de ser entrenados, y quizs tambin para este fin. Zanotti, escribe:

Durante los primeros cinco meses, el alto el fuego se ha mantenido relativamente bien. Algunos dispararon misiles contra Israel, pero la mayora fueron atribuidos a grupos militantes ajenos a Hams, y, progresivamente, Hams pareca cada vez ms capacitado y dispuesto a reprimir incluso estos ataques. No se inform de muertes de israeles (aunque hubo lesiones y daos a inmuebles) e Israel se abstuvo de represalias.

Sin embargo, cada parte se senta como si la otra estuviese violando el alto el fuego no escrito. Hams pidi, sin xito, que Israel levantase el bloqueo econmico de Gaza, mientras que Israel tambin exigi sin xito el final definitivo de los lanzamiento de misiles y un avance en la liberacin del cabo israel Gilad Shalit, cautivo de Hams.

Israel cit el lanzamiento espordico de misiles como justificacin para mantener cerrados los cruces de frontera y el puerto martimo de Gaza, cerrados a prcticamente todo, menos a los suministros humanitarios ms bsicos. Hams, otros lderes rabes y algunas organizaciones internacionales y no gubernamentales comprometidas en la ayuda a la poblacin civil de Gaza se quejaron de que Israel estaba incumpliendo sus promesas escritas en el marco del acuerdo de alto el fuego.

Por si eso no fuera suficiente, el autor, que desde luego no simpatiza de ningn modo con Hams, hace declaraciones sobre las consecuencias de la guerra en la que incluso Israel admite que Hams no es responsable de los misiles:

Desde el inicio del alto al fuego unilateral de Israel que comenz el 18 de enero de 2009, ha habido alrededor de 40 lanzamientos espordicos de misiles en el sur de Israel, mucho menos de los que se produjeron en promedio por da justo antes de la operacin Plomo Fundido. Por otra parte, los funcionarios israeles creen que son los grupos militantes ms minoritarios, como la Jihad Islmica Palestina y las Brigadas de los Mrtires de Al Aqsa, no Hams, quienes han disparado los misiles, como lo hicieron durante el alto el fuego (aunque es posible que Hams les habilite o consienta realizar estos ataques, preservando al mismo tiempo su negativa).

As, Israel utiliz la excusa de que Hams lanzaba misiles para justificar su eliminacin (destruyendo de paso la totalidad de Gaza) mediante lo que denomina operaciones militares, pero el resto de la humanidad sabe que se trata de una guerra, a pesar de que estaban al corriente de que Hams no era responsable ni facilit los lanzamientos. Deberamos hacer odos sordos ante cualquier excusa que se saquen de la chistera.

Las quejas sobre el contrabando de armas a travs de los tneles ms elementales claman al cielo cuando se comparan con el presupuesto de defensa para los programas de misiles Usamrica-Israel en el mismo informe. Iron Dome, Davids Sling y otras ayudas militares que cuestan miles de millones de dlares a los usamericanos son descritas brevemente. Por cada cinco ineficaces misiles caseros que se introducen de contrabando a travs de un tnel, Usamrica est llevando cargas completas de armas y maletas de dinero para gastar en las necesidades de las fuerzas armadas israeles. El doble rasero aqu tambin derrama sangre inocente en violacin del Derecho Internacional a expensas del dinero de los contribuyentes, duramente ganado. He aqu una nueva cita del informe del Congreso:

Israel podra haber utilizado plataformas, armas y municiones compradas a Usamrica en sus operaciones militares en Gaza, segn los informes, incluyendo, entre otros aviones F-15 y F-16, helicpteros Apache, y, segn informes de prensa israeles, bombas GBU-39 bombas guiadas de pequeo dimetro aprobadas para venderlas en el 110 Congreso seguidas de una notificacin en septiembre de 2008.

Adems, Israel rompi todas las treguas unilaterales entre Israel y Hams (reclamadas por parte de Hams, no por Israel). En muchos casos, llevan a cabo incursiones en los Territorios Ocupados, algo que legalmente les est prohibido, pues la poblacin civil bajo ocupacin (incluso si los colonos se han ido, Gaza se mantiene bajo el asedio de Israel) tiene que ser protegida por el ocupante, no atacada. Israel, con armas y aviones suministrados por obra y gracia del pueblo usamericano, bombarde las calles donde sus objetivos (polticos y religiosos Israel, que denomina como militantes, si no algo peor) y mat de forma indiscriminada a todo el mundo, incluidos a los nios. Si eso no es terrorismo, la palabra carece de significado.

stos son slo algunos de los mitos en circulacin. Representan slo una parte de la mentira, la desinformacin y la propaganda [Hasbar] que circula acerca de uno de los principales partidos palestinos, nacido en su interior, que se desarrolla como todos los partidos, desde abajo, y que fue legitimado por unas elecciones justas y legales. Desenmascarar estas mentiras es un deber. No es necesario estar de acuerdo con la totalidad del programa de Hams, pero s es obligatorio reconocer que son totalmente distintos a la imagen que se les ha impuesto. Lo que Jessica Rabbit dijo en la pelcula Quin enga a Roger Rabbit? podra muy bien aplicarse a Hams: No soy malo, es que me han pintado as.

Para leer otras entradas de esta Primera guerra mundial de las palabras, pinche aqu.

La Primera guerra mundial de las palabras es una iniciativa de Palestine Think Tank y Tlaxcala.

Los autores que deseen participar pueden enviar sus textos a [email protected] y a [email protected].

Fuente: http://palestinethinktank.com/2009/10/19/Hams-%E2%80%93-they%E2%80%99re-not-bad-they%E2%80%99re-just-drawn-that-way/ 

Artculo original publicado el 19 de octubre de 2009

Sobre la autora, Mary Rizzo

Mary Rizzo, Ana Atienza y Manuel Talens son miembros de Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingstica. Rizzo es tambin editora de http://palestinethinktank.com y tanto Marwan Prez como M. Talens pertenecen asimismo al colectivo de Rebelin. Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar a la autora, a los traductores y la fuente.



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