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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-11-2009

A James Petras le hace falta un poco de Zapatismo

Francisco Bosch
Rebelin

Crtica complementaria a su lectura de "los procesos actuales en Amrica Latina"


Hace unos das, recibimos con agrado, un acercamiento critico de nuestro compaero Petras a los procesos de los gobiernos de centro-izquierda, que se autodenominan del Socialismo del siglo XXI [2] . Sin dejar de estar agradecidos por su lucidez y honradez intelectual, nos atrevemos a realizar un crtica complementaria a su visin, que buscar dar luz desde los mrgenes de la historia, desde abajo y a la izquierda.

Petras nos presenta realidades estructurales de los 3 pases que se alinean en esta corriente histrica (Bolivia, Ecuador y Venezuela). Adems de realizar una comparacin con los procesos del Socialismo del siglo pasado, James realiza una crtica a sus polticas, poniendo en tela de juicio su carcter socialista. Sin querer polemizar con su mirada estructural, me bastar decir que el autor descuida llamativamente los procesos populares que impulsan el devenir histrico de nuestro continente. No se trata de ser romntico en cuanto al poder popular, sino de no ser irresponsable ante la realidad que este continente nos revela en esta hora histrica. Con esto diremos, que la sola crtica a los procesos actuales, desde lo estructural, no slo se queda corta, sino que desconoce a los verdaderos motores de las ms profundas alternativas socialistas: el pueblo organizado.

Y es por esto que a Petras, le hace falta un poco de Zapatismo para poder mirar en los procesos la vida y las dinmicas que crecen como la hierba: desde la tierra, con fuertes races, buscando cielo para todos y todas. Esto nos lo ensea el zapatismo. [3]

No se trata de perder la vista estructural, sino de leer eso mismo, desde abajo. Esto nos hace descubrir que la vida se va pariendo por mujeres y hombres de carne y hueso (claramente Petras descuida adrede la construccin del nuevo ser humano del que tanto nos hablaron el Che y tantos otros) [4] . Y que slo desde all, cualquier poltica pblica puede generar realmente una transicin a algo parecido a un Socialismo del Siglo XXI.

Tomando las criticas de Petras a las polticas empleadas en Bolivia, Ecuador y Venezuela, intentar simplemente demostrar cmo esta mirada desde arriba, descuida factores reales, que son dueos de un verdadero dinamismo revolucionario y en muchos casos, socialista.

Ecuador y la construccin de una nueva clase de jvenes y jvenas polticos:

Interesado en el cuestionamiento (real y valioso) de las polticas de Correa, Petras deja completamente de lado el proceso profundo y de base, que en Ecuador est dando a luz a la formacin poltica de muchos hombres y mujeres, despertando as de una larga apata e indiferencia que caracteriz al desastre neoliberal de la dcada de los 90 en Amrica del Sur.

En gran cantidad de municipios, se ven espacios de reflexin que buscan construir la nueva ciudadana, intentando crear nuevos cdigos polticos, nuevas miradas integrales sobre el monstruo que nos toca enfrentar en esta Cuarta guerra mundial: el capitalismo en su versin neoliberal.

Vale volver a hacer una aclaracin: no estoy desestimando la critica estructural de Petras [5], ni creando argumentos en su contra, sino que intento compartir que la fuerza histrica de un nuevo modelo, viene desde el pie, en el despertar de los pobres de nuestra Amrica herida, y supera por mucho, los planes o polticas del poltico de turno (sea mas o menos de izquierda, propicie ms o menos la organizacin popular) [6]

Bolivia, mucho ms que coca y circo:

Me resulta llamativamente duro e inapropiado que Petras llama polticas simblicas a muchas de las reivindicaciones que Morales hace a los Pueblos de la Tierra de su pas. No hace falta decir que si Petras cargara con los aos de opresin de estos pueblos (no simblicos sino bien reales y soportados por estos hombres y mujeres bajitos y de tez morena), no se atrevera a hablar tan ligeramente de polticas simblicas [7] . El dolor ancestral y la sabidura de la tierra son faro en Bolivia en la construccin de una nueva alternativa ms humana (mucho ms que anti-capitalista, debido a las dinmicas milenarias de la Bolivia andina) [8]

Rescatar el hecho de ponerse de pie de estos pueblos, de ser nombrados, de enorgullecerse de sus races de la tierra, de recuperar su dignidad, supera por mucho una poltica oficial, que puede buscar la vieja dinmica del pan y circo.

Con todo, no quiero parecer un romntico, pero la fuerza histrica de los movimientos sociales (entendida en el ms amplio sentido como la organizacin popular de base) se abre horizonte mas all de lo que los de arriba (sea Morales, Correa o Uribe) suean y predican.

Esta lectura, que nos regala la ideologa zapatista, slo busca enriquecer el gran aporte que Petras hace a estos procesos actuales. No basta su ultimo prrafo (en el que presenta estos gobiernos como dique de contencin de las polticas imperialistas de EEUU) para mirar con esperanza nuestra actualidad. Hace falta cambiar la ptica, mirar de abajo (tambin estructuralmente) y ver la flor del escndalo que va naciendo entre gritos de dolor, que anuncia UN MUNDO TOLTALMENTE DIFERENTE.

Creo firmemente en la exigencia histrica de una revolucin existencial, que est centrada en el camino hacia abajo (esto que algunos en la base, llaman kenosis), para marchar al ritmo de los ros de sangre de nuestros mrtires. All, en la tierra, es donde fluye esta sangre fecunda, que nos nace a la vida, y slo desde aqu, se pueden ir generando verdaderas dinmicas de socializacin de la historia y los bienes, de la necesidad y los recursos, de la vida y de la muerte.

Quiero terminar con las palabras que nos regala el sureste insurgente y rabiosamente tierno de Mxico. Cuando a los zapatistas les preguntan por las polticas de los gobiernos populares de Amrica Latina, ellos responden: A NOSOTROS NOS IMPORTA LO QUE VA POR DEBAJO



[1] Hablaremos genricamente de Zapatismo, para referirnos a los hombres, mujeres, nios, nias y ancianos que forman el Ejercito Zapatista de Liberacin Nacional (EZLN), y que llevan 25 aos de vida en Chiapas.

[2] Petras, James El socialismo del Siglo XXI en su contexto histrico. 21 de Noviembre de 2009, Rebelin.http://www.rebelion.org/noticia.php?id=93610

[3] Vale decir que la critica hecha a este movimiento en cuanto a su prdida de poder, esta centrada en no haber capitalizado en las urnas su buena cotizacin poltico-electoral (toda la izquierda bien portada critica esto). Aqu, vale leer la refutacin del EZLN en palabras del Sub Comandante Marcos, en el segundo viento en los calendarios y geografas de abajo, en el 1 Festival de la Digna Rabia , 6 de Enero de 2009, CIDECI.

[4] El aporte de la Teologa de la Liberacin en esta lnea, resulta considerable y digna de ser tenido en cuenta (ver por ejemplo, Gustavo Gutierrez o Ignacio Ellacura).

[5] No estoy desestimando la teora de Petras de la Cuarta Oleada Neoliberal en estos procesos. Es ms, si slo nos fiamospor las polticas estatales, estoy muy cercano al autor.

[6] Vale como ejemplo claro de esta situacin lo que esta sucediendo en Honduras, donde la resistencia ha ido mucho ms lejos que el propio Zelaya (el retiro de la UD de las mesas de dialogo es un signo de esto). Mientras l negocia una restitucin, ellos aprovechan la coyuntura para generar unidad en el movimiento social y pelear por verdaderas conquistas comunitarias.

[7] Aqu el aporte de John Holloway, en cuanto a la idea del Grito, como el potencial de negatividad que cada ser humano carga, toma una fuerza increble en estos pueblos. En cambiar el mundo sin tomar el poder, 2002.

[8] Basta con pasar por los Andes bolivianos, y en la ausencia de grandes tiendas y la presencia en las calles, entender que el capitalismo, nunca cal hondo en esas culturas. Por esto la alternativa es contra y mas all del capital, gracias Holloway.

Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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