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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-11-2009

Absuelta la ayuda humanitaria

Matteo Dean
La Jornada


El 7 de octubre pasado, tras tres aos de proceso judicial, fueron absueltos los tres acusados por el caso Cap Anamur. Los tres ciudadanos alemanes, uno el comandante del barco Cap Anamur, otro su primer oficial y el tercero un activista de los derechos humanos, en 2004 fueron acusados de ayudar la entrada de clandestinos a territorio italiano, despus de que en junio de 2004 rescataran a 37 ciudadanos migrantes cuyo precario barco con el cual trataban de cruzar a Europa desde frica se estaba hundiendo. El caso se hizo famoso y fue a su vez causa de fricciones diplomticas entre los gobiernos de Italia, Alemania y Malta. En efecto, tras el rescate de los 37 nufragos, el barco alemn tuvo que esperar tres semanas antes de que el gobierno italiano le permitiera atracar en el primer puerto seguro, es decir lo que en la jerga nutica y humanitaria se llama place of safety.

En esos das de verano incipiente, la polmica explot inmediatamente tras la decisin unilateral tomada por el entonces gobierno italiano uff, en ese entonces tambin comandaba Berlusconi de rehusarse a recibir al barco y con ello los indeseados huspedes, los migrantes sin papeles. Dur tres semanas el tira y afloja entre los gobiernos de Italia, pas ms cercano geogrficamente para recibir al barco y otorgar la primera ayuda, el de Alemania, cuya bandera ondeaba en la popa del barco, y el de Malta, tambin geogrficamente cercano al lugar del rescate. Cada gobierno trataba de rechazar al barco alegando que los migrantes rescatados no tenan los papeles para su legal estancia. Cada gobierno mal lograba quedar bien frente a una opinin pblica cada da ms sorprendida por esa absoluta falta de responsabilidad humanitaria. Y finalmente, tras tres semanas de debates y polmicas, durante las cuales los movimientos sociales no dejaron de protestar y en los cuales la tripulacin del Cap Anamur resisti no slo a la presin de los gobiernos mencionados sino tambin la grave crisis humanitaria que se gestaba en el barco, el gobierno italiano tuvo que dar autorizacin para el desembarque de los 37 indocumentados en un puerto de la isla italiana de Sicilia.

As las cosas, los tres ciudadanos alemanes fueron inmediatamente acusados de trfico ilegal de personas. Y los 37 migrantes, excepto dos, fueron repatriados. El caso, similar al de siete pescadores tunecinos acusados por haber rescatados a otros migrantes en 2007 los que sern sentenciados en los prximos meses, desat inmediatamente una intensa campaa gubernamental en seno de la Unin Europea en contra de quienes salvan a los migrantes en el mar Mediterrneo. Desde ese entonces, capitanes de barcos, pescadores o simples turistas que naveguen en esas aguas lo piensan dos veces antes de ayudar a algn nufrago. Si es de piel negra, quizs ni lo piensan: ah lo dejan. Es el caso clamoroso ya narrado en este espacio (La Jornada, 30 de agosto de 2009) del barco dejado a la deriva durante 20 das, tras los cuales perdieron la vida al menos 73 seres humanos. Pero sin duda han de ser muchos ms los casos.

Sin embargo alguna luz, de vez en cuando, se ve en el horizonte de ese mar. Una luz de esperanza y de posible rescate. Eso significa la sentencia absolutoria de los tres alemanes. Esa sentencia deja un mensaje claro: rescatar a los nufragos es legtimo, es ms, es legal. No importa su procedencia, un nufrago tiene que ser rescatado. Claro, queda la sensacin de estar diciendo algo obvio, natural, que no valdra la pena repetir. Y sin embargo, a la luz de la actual poltica migratoria europea e italiana en particular que se concentra en los rechazos colectivo en alta mar, violando todo tipo de normatividad internacional, la sentencia llega como lluvia fresca en el desierto. La criminalizacin de la ayuda humanitaria, aunque con esta sentencia no terminar, encuentra un obstculo. La ayuda humanitaria tiene en la sentencia a un aliado, un apoyo, para que recobre valor la ayuda justa y debida entre seres humanos, sobre todo en el caso de que una parte de esta reprimida humanidad se encuentre en dificultad.

La sentencia habla claro al respecto. La negacin por parte de las autoridades italianas slo ellas fueron sealadas, pues el proceso se llev a cabo en Italia respondi a decisiones polticas, afirma el tribunal. Las mismas que no otorgaron siquiera la posibilidad de pedir refugio a los 37. Los tribunales son lentos al respecto, las autoridades policiacas mucho ms rpidas en expulsar a las personas, aunque despus de cinco aos, un juez diga que no estuvo bien. Y as, es necesario recordar al ciudadano migrante parte de los 37 que, si no hubiera sido injustamente deportado, no hubiera vuelto a intentar en 2006 el viaje de la esperanza, con otro barco, y no hubiera encontrado, esta vez s, la muerte en las aguas del Mediterrneo.

Ahora, es evidente que la sentencia no permite bajar la guardia acerca de las violaciones constantes promovidas por las autoridades europeas en el tema de los rechazos tanto en alta mar como en los Centros de Identificacin y Expulsin (CIE). Y sin duda las organizaciones de la sociedad civil dedicadas a este tema tan delicado no quitarn el dedo del rengln de esta absurda situacin. Todo lo anterior, para develar, una vez ms, las graves responsabilidades humanas, polticas e institucionales en la gestin del control de las fronteras europeas.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2009/10/31/index.php?section=opinion&article=022a1mun



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