Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-11-2009

Los planes para celebrar elecciones palestinas son, como poco, inviables
Locos por la pasta

Khaled Amayreh
Al Ahram Weekly

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


Como si el atascado y casi moribundo proceso de paz entre la Autoridad Palestina (AP) e Israel no enfrentara pocos problemas, el Presidente de la AP Mahmoud Abbas solt un bombazo esta semana cuando hizo un llamamiento para que, el prximo 24 de enero, se celebren elecciones presidenciales y legislativas en Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusaln Este.

El decreto es ms que problemtico ya que el rgimen de Abbas que Occidente apoya en Ramallah no tiene poder alguno sobre Jerusaln Este, que Israel considera parte de su capital eterna y unida, ni en la Franja de Gaza, que est controlada por Hamas.

Adems, cualquier apariencia de autoridad que el rgimen de la AP pueda tener en Cisjordania est completamente sometida al capricho israel. Esto quiere decir que si Abbas es serio acerca de celebrar elecciones en los tres separados territorios en la fecha designada, tendr que coordinar las elecciones tanto con Israel como con Hamas.

Israel ha indicado ya que no va a permitir automticamente que Abbas celebre elecciones en Cisjordania, y hay serias dudas de que el gobierno ms de extrema derecha de la historia de Israel vaya a permitir que las elecciones tengan lugar en Jerusaln Este. A menos, por supuesto, que Israel consiga un precio poltico adecuado de la dbil AP; es decir, la promesa de olvidarse del Informe Goldstone.

En cuanto a Hamas y otras facciones palestinas, las reacciones van desde el rechazo total a las profundas reservas.

Al rechazar el llamamiento como tctica de presin sobre Hamas para que firmara el documento de reconciliacin auspiciado por Egipto, los dirigentes de Hamas desafiaron a Abbas, argumentando que el mandato del dirigente de la AP en el poder ha expirado y que no podra organizar unas genuinas elecciones sin la Franja de Gaza. Celebrar elecciones slo en Cisjordania es la receta definitiva para el desastre nacional, dijo Ismail Radwan, dirigente de Hamas y portavoz en Gaza.

De forma parecida, la organizacin de la Yihad Islmica descart el decreto de elecciones de Abbas como un claro intento de perpetuar el principado de Dayton en Cisjordania. Esa alusin se refiere al General estadounidense Keith Dayton que entrena y supervisa las fuerzas de seguridad de la AP.

Incluso el Frente Popular para la Liberacin de Palestina (FPLP), que es miembro fundador de la OLP, ha mostrado su consternacin. El dirigente en funciones del grupo, Mahmoud Mallouh, ha postulado que conseguir la unidad nacional palestina es mucho ms importante que el hecho de celebrar elecciones.

Sin duda, Abbas no dijo que estaba abandonando completamente los esfuerzos de reconciliacin con Hamas. Sostuvo que organizar elecciones en la fecha designada era un imperativo legal y constitucional.

Hamas y muchos intelectuales palestinos han ridiculizado ese razonamiento, que quiere dar la impresin de que la AP es un estado independiente y soberano con una constitucin establecida cuando en realidad el rgimen de la AP, especialmente en Cisjordania, no es ms que un mero subcontratista de las autoridades ocupantes israeles. Al fin y al cabo, es el ejrcito israel, no la AP, quien controla cada calle y esquina de Cisjordania.

No est muy claro si Abbas est poniendo en escena toda una representacin en funcin de una estrategia que busca soslayar a Hamas, o si realmente cree en lo que dice. Si es as, las ramificaciones directas e indirectas de celebrar elecciones en Cisjordania, sin la Franja de Gaza controlada por Hamas, impactaran profunda y negativamente en la arena poltica palestina, as como en los esfuerzos de paz emprendidos por los estadounidenses.

En efecto, las consecuencias de unas elecciones en las que participaran menos de la mitad de los electores con derecho a votar es que no tendran mucha credibilidad, que serviran para exacerbar an ms la crisis palestina y que incluso podran llevar a una ruptura irreversible entre Cisjordania y la Franja de Gaza.

En cuanto a los esfuerzos de los estadounidenses para que se reanuden las conversaciones de paz entre la AP e Israel, que hasta ahora no han conseguido progreso alguno, est palmariamente claro que esos esfuerzos tendrn ms o menos que quedar congelados si Abbas es serio en cuanto a celebrar elecciones. Despus de todo, seguir consintiendo en un manifiestamente estril proceso de paz (estril a la luz de la amarga experiencia de aos de infructuosas negociaciones con el gobierno de Olmert) socavar seriamente los esfuerzos de Abbas para conseguir que el pueblo palestino le elija presidente para un segundo mandato.

Es ms, si se celebran elecciones en la fecha sealada, Fatah tendra que hacer gala de un discurso radical y reafirmar su compromiso con las constantes palestinas, incluyendo las dos cuestiones cardinales de Jerusaln y el derecho al retorno de los refugiados palestinos desarraigados de sus hogares y pueblos cuando se cre Israel hace ms de sesenta aos. Puede que incluso no tuviera ms remedio, al menos como tctica electoral, que reafirmar su compromiso con la lucha armada contra Israel.

Por si sirviera de algo, les dira que esto tendra un impacto negativo sobre el proceso de paz porque socavara la capacidad de la administracin Obama para aprehender el cada vez ms ilusorio objetivo de establecer un estado palestino viable en los territorios ocupados.

La pasada semana, el Presidente estadounidense Barack Obama llam a Abbas, asegurndole que vera como llegara a establecerse un estado palestino independiente. Obama no dijo cundo ese estado vera la luz del da ni mencion nada acerca de los esfuerzos estadounidenses para conseguir que Israel congelara la expansin de los asentamientos judos en Cisjordania. Abbas hara bien en recordar que el Presidente George W Bush hizo promesas parecidas que se convirtieron en humo.

Se supona que esta semana Obama iba a ofrecer un discurso revelando las nuevas ideas estadounidenses para avanzar en el estancado proceso de paz para Oriente Medio. No est claro si el no haberlo pronunciado tiene algo que ver con la decisin de Abbas de celebrar elecciones en enero.

Aunque lo que s queda claro es que Abbas est visiblemente desilusionado, hasta el punto del abatimiento, porque todas las promesas y compromisos estadounidenses de conseguir que Israel congele su frentica usurpacin de tierra palestina han demostrado ser falsas. Un funcionario palestino dijo en confianza que el presidente se siente muy deprimido. Tambin describi los esfuerzos estadounidenses por la paz como el mayor de los actos de engao. Si Obama, con todo su poder, no puede lograr que Israel congele siquiera la construccin de un solo edificio en Jerusaln Este, cmo va a ser razonable que, por nuestra parte, esperemos que le arranque Jerusaln Este a Israel, permita la repatriacin de los refugiados y, encima de todo esto, establezca para nosotros un estado territorialmente viable y con continuidad territorial?.

Esta semana, los medios israeles informaron que Abbas estaba seriamente considerando presentar su dimisin sobre la base de que no tena ningn logro en absoluto que ofrecer para poder atraerse a los votantes palestinos durante la campaa electoral.

La informacin, que no se ha confirmado, alert a la administracin Obama que se apresur a asegurar a Abbas que EEUU adoptara una serie de medidas no concretadas para apoyar la figura de Abbas entre su pueblo.

Sin embargo, las promesas estadounidenses parecen ser en gran medida retricas, ya que para que Abbas consiga algo seran necesarias serias concesiones israeles en Cisjordania. Y esto parece altamente improbable, al menos por ahora, dada la composicin y naturaleza ideolgica del actual gobierno israel.

Se podra vislumbrar alguna salida a los estrechos horizontes a que se enfrenta Abbas si Fatah hiciera ciertas concesiones a Hamas, probablemente en coordinacin con Egipto. Pero, desde el punto de vista estadounidense, eso no sera muy deseable ya que la restauracin de la unidad palestina radicalizara probablemente la posicin global palestina y hara que los palestinos se mostraran mucha ms determinacin en sus demandas por una total retirada israel de todos los territorios ocupados en 1967.

Hani Al-Masri, una personalidad pblica cercana al liderazgo de la AP, sostiene que celebrar elecciones generales sin haber conseguido la reconciliacin nacional no har ms que provocar un inmenso desastre. El presidente se est comportando como si la ocupada Palestina fuera una especie de Suiza. Olvida que seguimos luchando para librarnos de la cruel ocupacin israel. Y en tales circunstancias, la unidad nacional es mucho ms importante que esas supuestas consideraciones constitucionales.

Al-Masri sostuvo tambin que el conflicto entre Fatah y Hamas es, primero y principal. de naturaleza poltica, no constitucional, lo que requiere de una solucin poltica. No comprender esta realidad podra llevarnos al suicidio poltico nacional y a una total capitulacin ante los dictados israeles. Abbas se equivoca completamente si piensa que la posicin negociadora palestina vis--vis con Israel podra ser ms fuerte sin la unidad nacional.

Fuente:

http://weekly.ahram.org.eg/2009/970/re1.htm



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