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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-11-2009

El punto de vista ruso

Alberto Piris
Estrella Digital


Tanto las percepciones asumidas durante un pasado de prolongado enfrentamiento, como las realidades del momento actual, obstruyen el deseable camino de entendimiento entre los dos grandes polos de poder militar que coexisten hoy en el continente europeo: Rusia y la OTAN.

Por parte de la Alianza, son conocidas las tres propuestas bsicas expuestas por su secretario general, Anders Rasmussen, el mismo da de su toma de posesin, para mejorar el entendimiento entre ambas partes. Pueden resumirse as:

- Un esfuerzo conjunto de la OTAN y Rusia para reforzar su cooperacin prctica en aquellos asuntos en que ambas afrontan riesgos y amenazas comunes.

- Reactivar el Consejo OTAN-Rusia, para que pueda servir como foro de dilogo sobre el modo de mejorar la paz y la estabilidad europeas.

- Una revisin conjunta de los nuevos peligros que habr que afrontar en el siglo XXI, a fin de establecer las bases para una slida cooperacin futura.

Todo esto fue bien acogido por la opinin pblica europea, pero la realidad cotidiana apenas muestra ninguna repercusin prctica de tan positivas intenciones. Como ha sucedido a menudo en la Alianza Atlntica, la interaccin de pases con distintos intereses y las a menudo divergentes opiniones de los altos dirigentes polticos y militares crean una cierta confusin interna que puede paralizar algunos de sus mejores propsitos.

Parece imprescindible, sin embargo, recoger tambin el punto de vista ruso sobre esta cuestin, tal como lo ha expuesto recientemente Vladimir Kozin, analista del Ministerio ruso de Asuntos Exteriores, en un artculo publicado en el diario The Moscow Times. Segn l, los principales obstculos que dificultan la cooperacin de Rusia con la OTAN son ocho:

1) El sentimiento antirruso de algunos miembros de la OTAN, que se concreta en las polticas abiertamente hostiles de seis pases fronterizos con Rusia y las antiguas repblicas ex soviticas.

2) La constante tendencia de ampliacin de la OTAN, que incluye a Ucrania y Georgia, como record Rasmussen en el acto antes aludido.

3) La tendencia de la OTAN a reforzar sus armas nucleares y convencionales, a pesar de que en ambos tipos de armamento supera a Rusia, agravada por el hecho de que los miembros de la OTAN no han ratificado el tratado de fuerzas convencionales en Europa, lo que Rusia s ha hecho.

4) El aumento del nmero de bases militares de la OTAN prximas a la frontera rusa (nueve bases ms tras la primera ampliacin de la Alianza).

5) Los nuevos planes que han sustituido al abortado "escudo antimisiles" de Bush, para configurar lo que Obama ha denominado la nueva arquitectura europea de defensa antimisiles, desplegarn nuevos sistemas en todos los pases de la OTAN, aumentando el nmero de armas prximas a la frontera rusa. La vaga oferta de Rasmussen de estudiar las posibilidades de vincular los sistemas de defensa de EEUU, la OTAN y Rusia deja en el aire asuntos vitales sobre la contribucin de cada uno de ellos y sobre cmo se determinar quines sern los enemigos a afrontar.

6) La creciente actividad de las fuerzas areas y navales, a veces provistas de armamento nuclear, de varios pases de la OTAN en las proximidades del territorio ruso, incluyendo los mares Bltico y Negro.

7) El hecho de que Rusia sigue siendo el principal enemigo potencial de la OTAN en lo relativo a su orientacin estratgica y su doctrina militar.

8) El rechazo de la OTAN a la propuesta de Medvedev de establecer un nuevo pacto de seguridad europeo que incluya a Rusia en pie de igualdad con los restante socios.

Tras esta lista de agravios, que muchos polticos rusos comparten y otros discuten, el artculo citado revela, en sus lneas finales, una constante que viene determinando la poltica rusa desde el tiempo de los zares, cuando aconseja a la OTAN que "tenga en cuenta que Rusia nunca consentir ser relegada a los mrgenes del mundo civilizado, en sentido poltico, econmico o militar".

El lector estar de acuerdo en que para alcanzar un arreglo satisfactorio es necesario conocer las opiniones de las partes enfrentadas, como se hace en este comentario. Pero es probable que no haya advertido en esta cuestin una grave anomala de fondo que todo lo perturba. Tan acostumbrados estamos ya a la situacin actual, que no nos choca que, para alcanzar un entendimiento sobre cuestiones relativas a la seguridad y la defensa en nuestro continente, la Unin Europea tenga que hablar a travs de la OTAN -una alianza donde el indiscutible socio hegemnico no es europeo- y no tenga voz para entenderse directamente con Rusia.

La Europa que en breve se transformar con el Tratado de Lisboa no slo adolece de un serio dficit democrtico, sino que tambin est lastrada desde sus ms remotos orgenes por haber dejado un aspecto tan importante como el de su seguridad militar en manos de una organizacin militar que naci y creci durante la Guerra Fra, para oponerse a la extinta URSS. La Rusia de hoy poco tiene que ver con la URSS del pasado, pero a la burocracia de la OTAN le costar olvidar la poca en que las cosas estaban muy claras y el temible enemigo a batir era ostensible para todos.

http://www.estrelladigital.es/ED/diario/251840.asp

Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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