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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-11-2009

Otra agricultura para otro clima

Esther Vivas
Pblico


El actual modelo de produccin agrcola y ganadero industrial contribuye a profundizar en la crisis ecolgica global con un impacto directo en la generacin de cambio climtico. Aunque a primera vista no lo parezca, la agroindustria es una de las principales fuentes de emisin de gases de efecto invernadero.

As lo ha puesto de relieve la campaa "No te comas el mundo", en el marco de las movilizaciones de estos das en motivo de la reunin de las Naciones Unidas en Barcelona sobre cambio climtico, previa a la crucial cumbre de Copenhague (COP15) en diciembre donde debe aprobarse un nuevo tratado que sustituya al de Kyoto.

Segn la campaa, entre un 44 y un 57% de las emisiones de gases de efecto invernadero son provocadas por el actual modelo de produccin, distribucin y consumo de alimentos. Una cifra resultado de sumar las emisiones de las actividades estrictamente agrcolas (11-15%), de la desforestacin (15-18%), del procesamiento, transporte y refrigeracin de los alimentos (15-20%) y de los residuos orgnicos (3-4%).

Y es que no podemos olvidar los elementos que caracterizan a este sistema de produccin de alimentos: intensivo, industrial, kilomtrico, deslocalizado y petrodependiente. Vemoslo en detalle.

Intensivo, porque lleva a cabo una sobreexplotacin de los suelos y de los recursos naturales que acaba generando la liberacin de gases de efecto invernadero por parte de bosques, campos de cultivo y pastos. Al anteponer la productividad, por delante del cuidado del medio ambiente y la regeneracin de la tierra, se rompe el equilibrio mediante el cual los suelos capturan y almacenan carbono, contribuyendo a la estabilidad climtica.

Industrial, porque consiste en un modelo de produccin mecanizado, con uso de agroqumicos, monocultivos, etc. La utilizacin de grandes tractores para labrar la tierra y procesar la comida contribuye a la liberacin de ms CO2. Los fertilizantes qumicos utilizados en la agricultura y en la ganadera moderna generan una importante cantidad de xido nitroso, una de las principales fuentes de emisin de gases de efecto invernadero. Asimismo, la quema de bosques, selvas... para convertirlos en pastos o monocultivos acaba afectando gravemente a la biodiversidad y contribuye a la liberacin masiva de carbono.

Kilomtrico y petrodependiente, porque se trata de una produccin de mercancas deslocalizada en bsqueda de la mano de obra ms barata y de la legislacin medioambiental ms laxa. Los alimentos que consumimos recorren miles de kilmetros antes de llegar a nuestra mesa con el consiguiente impacto medioambiental. Se calcula que en la actualidad, la mayor parte de los alimentos viajan entre 2.500 y 4.000 kilmetros antes de ser consumidos, un 25% ms que en 1980. Nos encontramos ante una situacin totalmente insostenible donde, por ejemplo, la energa para mandar unas lechugas de Almera a Holanda es tres veces superior a la utilizada para cultivarlas, a la vez que consumimos alimentos que provienen de la otra punta del mundo cuando muchos de stos se cultivan tambin a nivel local.

La ganadera industrial es otro de los principales generadores de gases de efecto invernadero y su avance ha significado una mayor desforestacin con un 26% de la superficie terrestre dedicada a pastos y el 33% a la produccin de grano para piensos. Sus porcentajes de emisin equivalen al 9% de las emisiones de CO2 (principalmente por desforestacin), el 37% de las de metano (por la digestin de los rumiantes) y el 65% del xido nitroso (por el estircol).

Este modelo de alimentacin kilomtrica y viajera, as como el alto uso de agroqumicos derivados del petrleo, implica una fuerte dependencia de los recursos fsiles. En consecuencia, en la medida en que el modelo productivo agrcola y ganadero industrial depende fuertemente del petrleo, la crisis alimentaria, la crisis energtica y la crisis climtica estn ntimamente relacionadas.

Pero a pesar de estos datos, podemos parar el cambio climtico y la agricultura campesina, local y agroecolgica, como seala el centro de investigacin GRAIN, puede contribuir de forma determinante a ello. Se trata de devolverle a la tierra la materia orgnica que se le ha quitado, despus de que la revolucin verde haya agotado los suelos con el uso intensivo de fertilizantes qumicos, pesticidas, etc. Para hacerlo, hace falta apostar por tcnicas agrcolas sostenibles que pueden aumentar gradualmente la materia orgnica de la tierra en un 2% en un periodo de cincuenta aos, restituyendo el porcentaje eliminado desde la dcada de los 60.

Es necesario apostar por un modelo de produccin diversificado, incorporando praderas y abono verde, integrando de nuevo la produccin animal en el cultivo agrcola, con rboles y plantas silvestres, as como promover circuitos cortos de comercializacin y la venta directa en mercados locales. Con estas prcticas, se calcula que sera posible capturar hasta 2/3 del actual exceso de CO2 en la atmsfera. El movimiento internacional de La Va Campesina lo tiene claro cuando seala que la agricultura campesina puede enfriar el planeta.

Asimismo, hay que denunciar las falsas soluciones del capitalismo verde al cambio climtico como la energa nuclear, los agrocombustibles u otras, as como los lobbies empresariales que buscan mercantilizar el tratado de Copenhague. Desde distintos movimientos sociales se exige justicia climtica frente a los mecanismos de mercado incorporados en el protocolo de Kyoto y que tendrn continuidad en Copenhague. Una justicia climtica que debe ir a la par con la justicia social, ligando la lucha contra la crisis ecolgica global con el combate contra la crisis econmica que afecta a amplios sectores populares, en base a una perspectiva anticapitalista y ecosocialista. Para que el clima no cambie, hay que cambiar el mundo.

*Esther Vivas es autora Del campo al plato (Icaria, 2009). Artculo publicado en Pblico, 03/11/09.


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