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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-11-2009

Seis indicios de que se aproxima el prematuro fin del imperio usamericano

Michael T. Klare
alternet.org

Traduccin del ingls para Rebelin y Tlaxcala de Atenea Acevedo


Memorndum para la CIA: tal vez no estn preparados para viajar en el tiempo, pero... les doy la bienvenida al ao 2025! Puede que encuentren sus habitaciones un poco pequeas, que el privilegio de exigir un alojamiento mejor se haya esfumado y que las instalaciones no sean de su gusto, pero ms vale que se acostumbren. As sern las cosas de ahora en adelante.

Bien, vayamos a la versin seria del prrafo anterior: en noviembre de 2008 el Consejo Nacional de Inteligencia (NIC), una filial de la CIA, public el ms reciente volumen de una serie de publicaciones futuristas pensada para orientar al gobierno entrante de Obama. Con la mirada fija en su bola de cristal, el NIC predijo en un informe titulado Tendencias mundiales 2025 que el predominio usamericano en el globo desaparecera gradualmente en el transcurso de los prximos 15 aos al tiempo que surgiran nuevas potencias mundiales, particularmente China y la India. El informe analiza muchas facetas del futuro entorno estratgico, pero su conclusin ms extraordinaria y digna de convertirse en noticia fue la proyectada erosin del dominio usamericano en el largo plazo y el surgimiento de nuevos rivales mundiales: Aunque es probable que Usamrica siga siendo la nica superpotencia [en 2025], su fuerza relativa menguar, incluso en el mbito militar, y su influencia se ver limitada, afirma de manera lapidaria.

Aquellos fueron otros tiempos. Hoy, tras 11 meses de aquel futuro... vaya, que la situacin es otra. Las predicciones futuristas tendrn que ajustarse a los vertiginosos cambios que marcan la realidad del momento. Aunque el informe se public despus del inicio de la debacle econmica mundial, los contenidos se redactaron antes de que la crisis alcanzara sus proporciones reales y, por ende, enfatiza que la cada del poder usamericano ser gradual y se dar en un lapso de 15 aos. Sin embargo, la crisis econmica y los hechos que la han acompaado han afectado drsticamente los plazos de ese pronstico. El viraje del podero mundial que predice el informe se ha acelerado como consecuencia de las colosales prdidas econmicas que ha sufrido Usamrica en el ltimo ao y de la apabullante recuperacin econmica de China. A todos los efectos prcticos, ya estamos en el ao 2025.

En realidad, muchas de las predicciones generales y de largo alcance del informe Tendencias mundiales 2025 ya son hechos consumados. Brasil, Rusia, la India y China (pases conocidos en conjunto como BRIC) ya desempean un papel mucho ms asertivo en la economa mundial, tal como el informe citado afirm que sucedera en el transcurso de aproximadamente diez aos. Al mismo tiempo, el papel dominante en la escala mundial que alguna vez monopoliz Usamrica con la ayuda de las grandes potencias industrializadas occidentales (conocidas en conjunto como el G-7) se desvaneci a un ritmo sorprendente. Los pases que alguna vez buscaron la gua de Usamrica ante problemticas internacionales de peso ahora hacen caso omiso de la asesora de Washington y crean sus propias redes polticas autnomas. Usamrica se muestra cada vez ms reacia a desplegar sus fuerzas militares en el extranjero a medida que las potencias rivales incrementan sus propias capacidades y los actores no estatales confan en medios asimtricos de ataque para vencer la ventaja usamericana en la contienda convencional.

Parece que nadie habla de esto en voz alta (todava), pero digmoslo sin ambages: no ha transcurrido ni un ao del perodo de 15 del informe Tendencias mundiales 2025 y los das del predominio de Usamrica en el mundo ya llegaron a su fin. Tal vez tengan que pasar diez o veinte (o treinta) aos para que los historiadores, con su mirada retrospectiva, afirmen con seguridad Ese fue el momento en el que Usamrica dej de ser la potencia dominante del planeta y se vio obligada a actuar como cualquier otro actor importante en un mundo de mltiples potencias rivales. En todo caso, hay que prestar atencin a los indicadores de esta gran transicin.

Seis estaciones de paso camino a la tierra de las naciones comunes y corrientes

He aqu mi lista de seis acontecimientos recientes que marcan el adelantado inicio de 2025 al da de hoy. Se trata de hechos reseados en las noticias en las ltimas semanas, aun cuando no se hayan recopilado en un solo medio. Estos y otros acontecimientos similares representan un patrn y moldean, de hecho, una nueva era en ciernes.

1. Tras la cumbre mundial econmica de Pittsburgh los das 24 y 25 de septiembre, los mandatarios del G-7, las principales potencias industrializadas (G-8 si incluimos a Rusia) acordaron turnar la responsabilidad de la supervisin de la economa mundial a un grupo ms amplio: el G-20, que incluye, entre otros pases en desarrollo, a China, la India, Brasil, y Turqua. Si bien han surgido dudas en cuanto a la capacidad de liderazgo mundial efectivo de este numeroso grupo, la decisin ciertamente revela un viraje en la ubicacin del poder econmico internacional de Occidente hacia el Este y el Sur globales. Dicho viraje indica, adems, el ssmico declive del predominio econmico de Usamrica.

La verdadera relevancia del G-20 no radica en haber recibido el relevo de manos del G-7/G-8, sino del G-1: Usamrica. As lo escribi Jeffrey Sachs, de la Columbia University, en el Financial Times. A lo largo de los 33 aos de vida del foro econmico del G-7 Usamrica tuvo la sartn econmica por el mango. Sachs tambin destaca que el deterioro del liderazgo usamericano en los ltimos decenios se vio maquillado por su temprana delantera en el campo de la informtica y por el colapso de la Unin Sovitica, pero ahora es evidente que el podero econmico se desplaza de Usamrica hacia China y otros dnamos econmicos emergentes.

2. Segn las noticias, los rivales econmicos de Usamrica realizan reuniones secretas y no tan secretas en las que analizan el papel menor del dlar usamericano (y la rpida cada de su valor) en el comercio internacional. Hasta ahora, el uso del dlar como medio internacional de intercambio le ha dado una ventaja econmica importante a Usamrica: le basta imprimir billetes para cumplir con sus obligaciones por todo el mundo, mientras otros pases deben convertir su moneda al dlar, lo que suele implicar un coste aadido nada desdeable. Sin embargo, ahora muchos pases con grandes volmenes de comercio (entre ellos China, Rusia, Japn, Brasil y los pases petroleros del Golfo Prsico) estn considerando migrar al euro o a una canasta de divisas como nuevo medio de intercambio. De adoptarse un plan de este tipo se acelerara la estrepitosa cada del valor del dlar y se erosionara an ms la influencia usamericana en la economa mundial.

Se dice que una reunin de ese tipo tuvo lugar este verano durante una cumbre de los denominados pases BRIC. Un mero concepto hace un ao, cuando la idea misma del BRIC fue concebida por el economista en jefe de Goldman Sachs, el consorcio BRIC se convirti en una realidad tangible en junio pasado con la reunin inaugural convocada por los cuatro mandatarios de estos pases en Yekaterinburg, Russia.

El mero hecho de que Brasil, Rusia, la India y China decidieran conformar un grupo result significativo: estos pases poseen, en conjunto, alrededor de 43% de la poblacin mundial y se espera que hacia 2030 representen 33% del PIB mundial, es decir, el mismo porcentaje que Usamrica y Europa Occidental tendrn para entonces. Si bien los mandatarios del BRIC han decidido no constituir por el momento una entidad permanente como el G-7, s han acordado la coordinacin de esfuerzos para trabajar en alternativas al dlar y reformar el Fondo Monetario Internacional con miras a que los pases no occidentales tengan ms peso en dicho organismo.

3. En el mbito diplomtico, Washington ha sido rechazado tanto por Rusia como por China en lo que respecta a su bsqueda de apoyo a fin de incrementar la presin internacional para que Irn detenga su programa de armamento nuclear. Un mes despus de que el presidente Obama cancelara los planes de instalar un escudo antimisiles en Europa del Este a guisa de aparente intento de asegurar el respaldo ruso de una postura ms firme hacia Tehern, la clase poltica rusa ha dejado claro que no pretende refrendar nuevas y rgidas sanciones en contra de Irn. No tenemos la menor duda de que, en la situacin actual, las amenazas, las sanciones y las advertencias de presin seran contraproducentes, declar Sergei V. Lavrov, ministro de Exteriores de Rusia, despus de reunirse el 13 de octubre en Mosc con Hillary Clinton, secretaria de Estado usamericana. Al da siguiente, el primer ministro ruso, Vladimir Putin, coment que amenazar con sanciones era prematuro. Dados los riesgos polticos en los que incurri Obama al cancelar el escudo antimisiles (medida ampliamente reprobada por el ala republicana en Washington), el rpido rechazo de Mosc a las peticiones usamericanas de cooperacin en el tema del armamento iran solo puede interpretarse como una seal ms del debilitamiento de la influencia usamericana.

4. Lo mismo puede inferirse de la reunin de alto nivel celebrada en Pekn el pasado 15 de octubre entre Wen Jiabao, Primer Ministro chino, y Mohammed Reza Rahimi, primer vicepresidente iran. La relacin entre China e Irn acusa una rpida evolucin en la que los dirigentes de ambos pases mantienen intercambios frecuentes y amplan y profundizan sus lazos de cooperacin comercial y energtica, afirm Wen Jiabao en el Gran Palacio del Pueblo. En un momento en el que Usamrica est enfrascada en decididas maniobras diplomticas a fin de persuadir a China y a Rusia, entre otros pases, de suavizar sus vnculos comerciales con Irn a modo de preludio de sanciones ms rgidas, las declaraciones del gobierno chino no pueden sino considerarse como un claro revs para Washington.

5. Desde el punto de vista de Washington, los esfuerzos por afianzar el apoyo internacional en favor de una guerra de aliados en Afganistn tambin han topado con una respuesta por dems decepcionante. En un gesto que no puede considerarse ms que un trivial voto a regaadientes para apoyar la guerra liderada por Usamrica, Gordon Brown, primer ministro britnico anunci el 14 de octubre que su pas aadira ms tropas al contingente britnico en Afganistn... pero nicamente 500 soldados siempre y cuando otros gobiernos europeos incrementaran su participacin militar, condicin que, saba, difcilmente se cumplir. Hasta ahora, este pequeo contingente provisional representa el total de tropas adicionales que el gobierno de Obama ha conseguido exprimir de sus aliados europeos a pesar de su mpetu diplomtico para reforzar las fuerzas multinacionales de la OTAN en Afganistn. En otras palabras, hasta el aliado ms leal y obsecuente de Usamrica en Europa ha dejado de parecer dispuesto a sobrellevar la carga de lo que tiende a verse como otra costosa y extenuante aventura ms de Usamrica en la regin de Oriente Medio.

6. Por ltimo, con una decisin de destacada relevancia simblica, el Comit Olmpico Internacional (COI) pas por alto a Chicago (y a Madrid y a Tokio) y eligi a Ro de Janeiro como sede de los Juegos Olmpicos 2016. Se trata de la primera ocasin en que un pas sudamericano es objeto de tal honor. Hasta el momento de la votacin se pensaba en Chicago como aspirante con grandes posibilidades, sobre todo tras la presencia de Barack Obama, ex residente de esa ciudad, en Copenhague para cabildear al COI. No obstante, los acontecimientos se sucedieron de una manera que desconcert al mundo, pues Chicago no solamente perdi, sino que fue eliminada en la primera ronda de votaciones.

Brasil pas de ser un pas de segunda a un pas de primera, y hoy empezamos a recibir el respeto que merecemos, afirm el presidente brasileo Luiz Incio Lula da Silva al celebrar la victoria tras la votacin en Copenhague. Y aadi: Podra morir ahora mismo y saber que ha valido la pena. Pocos lo dijeron, pero en el transcurso de las deliberaciones para definir la sede olmpica Usamrica fue sumaria y significativamente degradada de nica superpotencia a contendiente instantnea del montn. Todo un smbolo en un planeta que se adentra en una nueva era.

Ser un pas comn y corriente

He enumerado unos cuantos ejemplos de hechos recientes que, me parece, apuntan al final consumado del predominio mundial de Usamrica aos antes de lo esperado por los miembros de la inteligencia. Cada vez se hace ms evidente que otras potencias (incluso nuestros aliados ms cercanos) prefieren adoptar una poltica exterior independiente, sin importar cunta presin intente ejercer Washington sobre ellas.

Por supuesto, nada de esto significa que, durante cierto tiempo, Usamrica no siga teniendo la economa ms grande y la fuerza militar ms potente del mundo en trminos de capacidad de destruccin pura. Sin embargo, no cabe duda que el entorno estratgico en el que los lderes usamericanos han de tomar decisiones de importancia crtica para los intereses nacionales vitales ha cambiado drsticamente desde que se desat la crisis econmica internacional.

Resulta an ms importante sealar que el presidente Obama y sus asesores de alto nivel empiezan, no sin renuencia, a modificar la poltica exterior usamericana a partir de la nueva realidad mundial. Lo anterior se evidencia, por ejemplo, en la decisin del gobierno de reconsiderar su estrategia en Afganistn.

Apenas en marzo el presidente adopt una nueva estrategia para la contrainsurgencia en Afganistn que implica reforzar la presencia militar usamericana en el terreno y comprometerse a prolongar los esfuerzos para ganarse el corazn y la mente de las poblaciones afganas en las que hay un resurgimiento talibn. Fue por eso que Obama despidi al mximo comandante de las tropas en Afganistn, el General David D. McKiernan y coloc en su lugar al General Stanley A. McChrystal, considerado un defensor ms rotundo de la contrainsurgencia. No obstante, cuando McChrystal le mostr a Obama el presupuesto para la ejecucin de esta estrategia (de 40.000 a 80.000 soldados adicionales, es decir, mucho ms que los 20.000 y tantos soldados extra recientemente destinados al combate) ms de uno de sus colaboradores inmediatos palideci sin disimulo.

Un despliegue de tal envergadura no solo costar al Tesoro usamericano cientos de miles de millones de dlares que a duras penas tiene; adems, las presiones que representar para el Ejrcito y la Infantera de Marina sern casi insoportables tras aos de servicio y tensiones en Iraq. El precio sera ms tolerable, por supuesto, si los aliados de Usamrica asumieran una mayor parte de la carga, pero estn menos dispuestos que nunca a hacerlo.

Desde luego, los mandatarios de Rusia y China no lamentan en absoluto que Usamrica haya agotado sus recursos financieros y militares en Afganistn. En semejantes circunstancias apenas sorprende que el vicepresidente Joe Biden, entre otros, haga un llamado a un nuevo giro en la poltica usamericana a fin de dejar atrs el enfoque de la contrainsurgencia y de optar por una estrategia de contraterrorismo menos costosa y dirigida, en parte, a aplastar a Al Qaeda en Pakistn (con aviones teledirigidos y Fuerzas Especiales, no con grandes nmeros de tropas usamericanas... al tiempo que se mantiene la cifra de soldados en Afganistn prcticamente igual).

Es prematuro predecir los resultados de las modificaciones presidenciales a la estrategia usamericana en Afganistn, pero el hecho de que no acept de inmediato el Plan McChrystal y ha dado manga ancha a Biden para argumentar su postura indica que podra empezar a reconocer lo absurdo de ampliar los compromisos militares del pas en el extranjero en un momento en que su predominio mundial va a la baja.

Se percibe la precaucin de Obama en otras decisiones recientes. Si bien no ha dejado de insistir en que es inadmisible que Irn adquiera armas nucleares y que el uso de la fuerza para evitarlo sigue siendo una opcin, claramente ha actuado a fin de minimizar las probabilidades de que dicha opcin (que tambin atribulara a aliados recalcitrantes) se lleve a la prctica.

Por otro lado, ha inyectado sangre nueva a la diplomacia usamericana al esforzarse por mejorar los vnculos con Mosc y aprobar un renovado contacto diplomtico con Estados otrora parias, como Birmania, Sudn y Siria. Estas medidas tambin reflejan una realidad de nuestro cambiante mundo: la acosadora e hipcrita actitud del gobierno de Bush hacia estos y otros pases durante casi ocho aos no consigui prcticamente nada. Vemoslo como un reconocimiento implcito de que Usamrica est cayendo de su estatus como nica superpotencia mundial al de pas comn y corriente. Despus de todo, es lo que pasa con los pases: establecen un dilogo diplomtico con otros aun cuando los gobiernos de turno no sean de su gusto.

Vaya entonces una clida bienvenida al mundo de 2025. No se parece al mundo del pasado reciente, aquella poca en que la estatura de Usamrica superaba a otros pases; tampoco encaja con las fantasas de potencia hegemnica que albergaba Washington desde la cada de la Unin Sovitica en 1991... pero esa es la realidad.

Para gran parte de la poblacin usamericana esa prdida de predominio puede causar molestia o incluso desesperacin. Por otra parte, no hay que olvidar las ventajas de ser un pas comn y corriente como cualquier otro: nadie espera que Canad, Francia o Italia enven otros 40.000 soldados a Afganistn adems de los 68.000 que ya se encuentran all y los 120.000 que siguen en Iraq. Nadie espera que esos pases destinen 925.000 millones de dlares de las aportaciones de los contribuyentes a cumplir esa tarea (a esa cifra asciende el costo de ambas guerras, segn el National Priorities Project).

La pregunta sigue en el aire: Durante cunto tiempo seguir pensando Washington que la poblacin usamericana puede darse el lujo de subsidiar un papel mundial que incluye suministrar armas a gran parte del planeta y hacer la guerra en lugares remotos en nombre de la seguridad internacional mientras la economa usamericana cede ms y ms terreno a sus rivales? Ese es el dilema que el presidente Obama y sus asesores habrn de confrontar en el alterado mundo de 2025.

Michael T. Klare es profesor de estudios de paz y seguridad mundial en el Hampshire College y es autor de Planeta sediento, recursos menguantes: la nueva geopoltica de la energa (Tendencias). Se hizo un documental a partir de su libro anterior, Sangre y petrleo: Bloodandoilmovie.com.

Fuente: http://www.alternet.org/story/143514/



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