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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-11-2009

Desenmascaremos algunos engaos sobre los monocultivos de rboles

Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales
Grain


Los monocultivos de rboles a gran escala tienen graves impactos sociales y ambientales. Esto lo saben muy bien las empresas plantadoras. Por eso hacen grandes esfuerzos publicitarios para convencer a la gente de lo contrario. Es muy importante entonces conocer la falsedad de los argumentos manejados por las empresas y oponernos a la instalacin de tales plantaciones.

DICEN QUE las plantaciones son bosques.ste es el punto de partida de la propaganda en favor de las plantaciones. Nos quieren convencer de que si los bosques son social y ambientalmente necesarios, entonces las plantaciones tambin lo sern. Pero una plantacin no es un bosque y lo nico que tienen en comn es que en ambos predominan los rboles.

Un bosque contiene numerosas especies de rboles y arbustos de todas las edades, muchas otras especies vegetales en el suelo y sobre los propios rboles y arbustos (trepadoras, epfitas, parsitas, etctera) y una enorme variedad de especies de fauna, que encuentran all abrigo, alimentos y posibilidades de reproduccin.

En cambio, una plantacin se compone de una o pocas especies de rboles de rpido crecimiento (generalmente exticos), plantados en bloques homogneos de la misma edad, donde se impide el desarrollo de la vegetacin local y la fauna no encuentra alimento alguno.

Los bosques estn habitados por comunidades humanas que all aseguran su supervivencia. Las plantaciones no albergan a comunidad alguna. Al contrario: las expulsan, privndolas de sus medios de vida.

En las regiones afectadas por las plantaciones, las comunidades locales tienen todo eso muy claro y a partir de su propia experiencia describen las plantaciones como desiertos verdes, bosques muertos que matan todo, bosques del silencio, milicos plantados, rboles egostas, definiciones mucho ms ajustadas a la realidad.

Toda lucha contra el avance de estos monocultivos parte del hecho de que las plantaciones no son bosques.

DICEN QUE Las plantaciones generan empleo.Este argumento se utiliza mucho para conquistar a las poblaciones locales. Pero es una afirmacin es totalmente falsa.

Las grandes plantaciones generan muy pocos empleos, en general de muy baja calidad, casi todos de carcter temporal, con bajos salarios y en condiciones de trabajo donde prima la mala alimentacin, el alojamiento inadecuado y el incumplimiento de la legislacin laboral vigente. Son frecuentes los accidentes y las enfermedades laborales.

Adems, en muchos pases las plantaciones tienden a privar de sus anteriores fuentes de trabajo a los previos ocupantes de la tierra. Es comn que estas plantaciones se instalen en tierras destinadas a la agricultura de subsistencia, por lo que incluso llegan a implicar que las fuentes de ocupacin disminuyan en vez de aumentar, ya que los empleos generados son menos que los que se pierden. Cuando su instalacin implica la previa destruccin del bosque, los pobladores locales se ven privados de las ocupaciones y fuentes de ingreso que dependen de los recursos provistos por el bosque. En casi todos los casos, con las plantaciones se expulsa a la poblacin local, en particular hacia los cinturones de miseria de las ciudades.

En todos los pases, de todas las actividades capaces de generar empleo a nivel rural la actividad plantadora es generalmente la peor opcin en cantidad y en calidad de empleos. Pese a ello, las empresas plantadoras y los gobiernos continan difundiendo la falsedad de que las plantaciones generan empleo. A modo de ejemplo, en el Plan Nacional de Forestacin de Per (cuyo objetivo es promover las plantaciones) se afirma que las plantaciones generan un empleo directo cada 4 hectreas. Para demostrar lo absurdo de tal cifra, basta decir que la Sociedad de Productores Forestales del Uruguay (que tambin sostiene que la forestacin genera empleo) afirma que la forestacin genera un empleo directo cada 70 hectreas.

DICEN QUE las plantaciones son mucho ms productivas que los bosques.El argumento puede parecer convincente a partir del rpido crecimiento de los rboles en una plantacin de pinos o eucaliptos. Pero depende de qu se entiende por productivo y a quin beneficia esa produccin.

Una plantacin comercial produce un gran volumen de madera para industria por hectrea y por ao. Pero eso es todo: el beneficiario directo de lo producido es la empresa propietaria de la plantacin.

Un bosque en cambio no slo produce madera para el mercado, sino que su produccin abarca otros tipos de rboles, vegetales, animales, frutas, hongos, miel, forraje, abono, lea, maderas para usos locales, fibras vegetales y medicinas generando adems servicios de conservacin de suelos, biodiversidad, recursos hdricos, microclima.

Cuando se sostiene que las plantaciones son mucho ms productivas que los bosques, nicamente se compara el volumen de madera para industria que se puede extraer de ambos y en esa comparacin la plantacin parece superior. Pero si se compara la totalidad de bienes y servicios provistos por la plantacin y el bosque, resulta evidente que este ltimo es mucho ms productivo que la plantacin. Es ms, en muchos aspectos la produccin de la plantacin es nula (por ejemplo en alimentos, medicinas o forraje) e incluso puede ser negativa, cuando afecta otros recursos como el agua, la biodiversidad o el suelo.

Lo anterior resulta muy claro para aquellas poblaciones locales que sufren los efectos de la implantacin de extensos monocultivos forestales, pues sufren la prdida de la mayor parte de los recursos que hasta entonces haban asegurado su supervivencia. Para ellos, la productividad de estas plantaciones es negativa.

DICEN QUE las plantaciones forestales mejoran el medio ambiente.Al ser disfrazadas como bosques, se dice que cumplen las mismas funciones que stos: que protegen y mejoran los suelos, regulan el ciclo del agua y conservan las plantas y animales locales. Nada de eso es cierto.

En materia de suelos, las plantaciones provocan erosin, prdida de nutrientes, cambios en la estructura fsica y composicin qumica del suelo y compactacin. Es decir: los suelos resultan empobrecidos, en muchos casos de modo irreversible.

El agua, vital elemento, es afectada en cantidad y en calidad. A nivel de cuenca, el volumen de agua disponible disminuye drsticamente luego de la instalacin de plantaciones. Ello se debe a varios factores, pero el principal es el elevado consumo de agua de estas especies. Para crecer, los rboles llevan los nutrientes del suelo hasta las hojas, donde se produce la fotosntesis. El vehculo para llevar los nutrientes hasta la hoja es el agua. Para crecer ms, necesitan ms nutrientes, lo que implica mayor uso de agua para transportarlos hasta las hojas. Dado que se trata de grandes plantaciones creciendo a un ritmo muy rpido, los impactos sobre el agua se vuelven cada vez ms graves, y llegan a desaparecer humedales, manantiales, pozos y hasta cursos de agua. La calidad del agua tambin se ve afectada por la erosin y por el uso generalizado de agroqumicos que la contaminan.

Los impactos de las plantaciones sobre la flora (plantas, arbustos, rboles) y fauna (animales, aves, insectos) son muy graves. Los ecosistemas locales (bosques, praderas, pramos) son destruidos y sustituidos por plantaciones de una sola especie, normalmente extica (pinos, eucaliptos, melinas, teca). Las pocas especies de vegetales que logran sobrevivir son eliminadas con herbicidas. Para la mayor parte de las especies de la fauna local, las plantaciones son desiertos alimenticios, por lo que tambin desaparecen. Las pocas especies que logran adaptarse son exterminadas (en caso de que afecten la plantacin) o se convierten en plagas que afectan a las producciones agropecuarias aledaas.

DICEN QUE las plantaciones sirven para aliviar la presin sobre los bosques.Alegan que al haber ms madera disponible a partir de las plantaciones, se traducir en una menor extraccin de madera de los bosques nativos. Eso puede parecer lgico pero se ha constatado que las plantaciones son en general un factor ms de deforestacin porque:

En muchos pases, las plantaciones se instalan eliminando antes el bosque existente.

En muchos casos, sustituir el bosque con la plantacin determina la migracin (voluntaria o forzada) de los pobladores de la regin, que se ven obligados a ingresar a otras reas boscosas donde inician un proceso de deforestacin para poder atender a sus necesidades bsicas. En esos casos es doble la deforestacin generada por la plantacin.

La madera producida en plantaciones de ningn modo sustituye las valiosas especies del bosque tropical: ambas tienen mercados distintos. En tanto que la mayor parte de la madera de plantaciones se destina a la produccin de papel y productos de madera de baja calidad, la madera extrada de los bosques (en particular tropicales) es transformada en productos de alta calidad.

Se pasa por alto que la extraccin maderera no es la nica causa de deforestacin. Numerosas reas de bosques son eliminadas para destinar el suelo a cultivos de exportacin (como la soja) o a ganadera extensiva; otras desaparecen bajo gigantescas represas hidroelctricas; los manglares son eliminados para destinar el rea a la produccin industrial del camarn, la explotacin petrolera y minera destruyen amplias reas boscosas. Ninguno de estos procesos destructivos guarda relacin alguna con la mayor o menor rea destinada a monocultivos forestales, por lo que resulta claramente falso que puedan aliviar la presin sobre los bosques.

El rea boscosa del continente sigue disminuyendo pese al avance de las plantaciones forestales en muchos pases de la regin, lo que demuestra que el pretendido alivio de la presin sobre los bosques no es ms que publicidad interesada.

DICEN QUE las plantaciones son necesarias para que todos podamos usar papel. El uso de papel vinculado a la alfabetizacin, la enseanza y el acceso a informacin escrita es utilizado por las empresas para justificar sus extensas plantaciones de pinos y eucaliptos destinadas a la produccin de celulosa y papel. Sin embargo, gran parte de la madera y celulosa producidas en Amrica Latina no estn destinadas a producir papel para abastecer a la poblacin de la regin, sino a la produccin y consumo de papel y cartn en Europa, Norteamrica y Asia.

De Amrica Latina se exportan troncos, astillas (chips) y celulosa para su industrializacin en esos destinos. All, cerca de 50% del papel y cartn producidos se destinan a embalaje y envoltura, y slo un tercio se destina a papeles de escritura e impresin. De ese 30% gran parte se destina a producir impresos publicitarios y slo un pequeo porcentaje termina en materiales de educacin o difusin.

A eso se suma el uso excesivo de papel y cartn en los pases con altos niveles de consumo. Mientras Estados Unidos, Finlandia y Japn tienen un consumo anual de papel per cpita de ms de 300, 330 y 250 kilos respectivamente, pases exportadores de celulosa como Chile, Brasil y Uruguay muestran un consumo per cpita de 64, 39 y 36 kilos respectivamente.

En suma, no slo las plantaciones no proporcionan ms papel a Amrica Latina, sino que en gran medida sirven para alimentar un consumo de papel excesivo y socialmente innecesario.

DICEN QUE las plantaciones permiten aprovechar y mejorar tierras degradadas. Este argumento es absolutamente falso, ya que las plantaciones comerciales a gran escala nunca se instalan en tierras degradadas. La razn es muy sencilla: en tales tipos de suelos los rboles no crecen bien, y plantar all no resulta rentable. Si realmente se quisiera restaurar ecosistemas degradados lo peor que se podra hacer sera plantar rboles como stos que, impactan negativamente suelos, agua, flora y fauna.

La realidad es que los gobiernos en alianza con las empresas definen determinadas reas como degradadas (y a veces simplemente como ociosas o subutilizadas) para justificar su apropiacin y destinarlas a plantaciones. No es casualidad que precisamente en tales reas los rboles crezcan muy bien y que su ubicacin geogrfica permita hacer rentable la inversin (fcil acceso, cercana a puertos o centros industriales).

Para los pobladores locales es claro que esas tierras no estn degradadas y tampoco son ociosas o subutilizadas. Dependen total o parcialmente de ellas para asegurar su supervivencia. All establecen sus cultivos, cran animales y se abastecen de frutos, fibras, plantas medicinales, caza, pesca y muchos otros productos que satisfacen gran parte de sus necesidades.

DICEN QUE las plantaciones de rboles brindan oportunidades a las mujeres.La experiencia muestra que, lejos de brindar oportunidades, las plantaciones impactan de manera diferenciada a las mujeres y en muchos casos sus impactos incluso son ms graves que los sufridos por los hombres.

Por lo general las mujeres estn a cargo de las tareas vinculadas a la provisin de alimentos, agua, lea y del cuidado de la salud de las familias. Con la llegada de las plantaciones el ecosistema que les provea de todos estos elementos es destruido para dar paso a los monocultivos. Las mujeres se enfrentan a grandes dificultades para continuar con estas tareas. En ciertos casos ya no disponen de tierras para producir alimentos. Ahora el agua escasea por el gran consumo de las plantaciones y est contaminada por el uso intensivo de agrotxicos. La destruccin del bosque implica que ya no consiguen lea ni plantas medicinales para atender su salud y la de sus familias. Todo esto aumenta la carga de trabajo de las mujeres, ya que tienen que destinar ms tiempo y esfuerzo para conseguir alimentos, agua, lea, plantas medicinales. A todo ello se suma el aumento de la violencia hacia la mujer otro factor fuertemente asociado a la llegada de las plantaciones de rboles a las comunidades. Las razones de este aumento son diversas, como por ejemplo el aumento del alcoholismo o la llegada de personas ajenas a la comunidad para trabajar en las plantaciones, en su casi totalidad hombres.

La mayor cantidad de los empleos generados por las empresas estn destinados a los hombres. En los pocos casos en que las mujeres consiguen empleos, stas son contratadas para realizar tareas vinculadas a la aplicacin de agrotxicos o en viveros forestales, donde tienen que cumplir largas jornadas de trabajo, expuestas continuamente a sustancias altamente peligrosas y con magros salarios.

En resumen, que las plantaciones empeoran la situacin de las mujeres.

Mentiras sobre la palma aceitera. Los monocultivos de palma aceitera (tambin llamada palma africana) tienen impactos muy similares a los de eucaliptos y pinos, por lo que casi todo lo dicho es tambin aplicable a las grandes plantaciones de palma.

Los empresarios palmeros (y los gobiernos que los apoyan) tambin cuentan con un discurso publicitario plagado de falsedades sobre las bondades que tales plantaciones conllevan.

Las siguientes son algunas de las perlas de ese collar, incluidas en los planes del gobierno mexicano para impulsar esta actividad, pero que se repiten en todos los pases donde se la quiere implementar*.

Que la palma se impulsa en zonas devastadas por actividades improductivas como la ganadera y que han daado al medio ambiente.

Que es importante la reconversin productiva, hacer ms competitivo al campo y sus productores.

Que impulsa la reforestacin.

Que genera empleos.

Que genera un cordn para proteger la biodiversidad de las selvas.

Que son bosques protectores de los ecosistemas

Que previenen la erosin.

Que recupera los suelos y las cuencas hidrolgicas para retener la humedad

Que no daa el medio ambiente.

Que produce ms oxgeno.

Que puede insertarse en el mercado para vender servicios ambientales

Que genera combustible ecolgico.

Pero en todas las regiones en las que ya existen monocultivos de palma se ha constatado:

Que destruyen bosques y otros ecosistemas locales.

Que afectan gravemente a la biodiversidad, por la destruccin de ecosistemas y por el uso indiscriminado de agrotxicos.

Que destruyen y contaminan los recursos hdricos.

Que los plantadores se apropian de amplias reas de tierras, expulsando a menudo por la fuerza a las poblaciones locales

Que los empleos que generan son pocos, mal pagados, con malas y a menudo peligrosas condiciones de trabajo

Que los agrotxicos utilizados afectan la salud de los trabajadores y los pobladores locales.

Visto lo anterior, de todos los argumentos esgrimidos por el sector palmero el nico que puede generar confusin es el referido a la produccin de un tipo de combustible ecolgico, por lo que vale la pena analizarlo.

En efecto, los combustibles fsiles son una de las principales causas del cambio climtico, por lo que sustituirlos por otras fuentes de energa parecera ser parte de la solucin. Entre estas nuevas fuentes, una de las ms promocionadas es la palma aceitera, con cuyo aceite ya se est produciendo biodiesel. Esto significa nuevos alicientes a la expansin de plantaciones, ahora bajo un manto ecolgico.

Sin embargo, sta es una de las peores opciones posibles. Con los niveles actuales de consumo de combustible por parte de los pases industrializados, promover los llamados biocombustibles (que van de la palma aceitera a la caa de azcar y los eucaliptos) significar sustituir la produccin de alimentos por cultivos destinados a producir energa. En el caso de la palma aceitera, seran millones de hectreas en los pases tropicales, porque es slo all donde puede crecer. En esas regiones ya hay escasez de alimentos, por lo que la solucin para los pases del Norte significara ms hambre en los pases del Sur.

Plantar palma aceitera ni siquiera tiene sentido desde el punto de vista climtico. Las zonas donde se desarrolla son ecosistemas de bosques que, desde el punto de vista estrictamente climtico constituyen enormes reservorios de carbono. La ocupacin de esas reas por las empresas palmicultoras implica destruir el bosque, con la consiguiente emisin de enormes cantidades de gases de efecto invernadero que agravan el cambio climtico.

El discurso ecolgico intenta esconder el verdadero problema: el encarecimiento de los combustibles fsiles y la bsqueda de alternativas ms baratas. La palma aceitera es uno de los candidatos favoritos, dado que su produccin por hectrea es muy alta y sus costos de produccin muy bajos, por lo que se espera que pueda competir con el petrleo. Pero esos bajos costos son en realidad altsimos a nivel local, dado que se basan en expulsar a la poblacin rural, explotar trabajo, reprimir a las comunidades locales, promover corrupcin en las adjudicaciones de tierras y destruccin ambiental.

El discurso del combustible ecolgico es una mentira ms del largo collar de falsedades del empresariado palmicultor.

DICEN MUCHAS otras cosas a menudo apoyadas por supuestos expertos privados o gubernamentales, pero lo cierto es que pas tras pas se comprueba lo falso de todos los argumentos esgrimidos para promover las plantaciones, sean de rboles o de palma. Por ms argumentos que inventen, los monocultivos de rboles a gran escala ya demostraron ser social y ambientalmente nefastos en todas las regiones del mundo donde se han instalado. Basta escuchar a los verdaderos expertos las poblaciones locales afectadas por las plantaciones para entenderlo.



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