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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-11-2009

Cruz Martnez cifra en miles los bebs robados durante el franquismo
Gritos en la noche, otoo de 2009

Mikel Arizaleta
Rebelin


Cuenta el antroplogo Pascal Boyer que los fang de Camern creen que las brujas tienen un rgano interno similar a un animal que vuela por la noche y arruina los cultivos de otras personas o envenena su sangre. Tambin se dice que a veces esas brujas se renen en enormes banquetes, donde devoran a sus vctimas y planean futuros ataques. Muchos te dirn que un amigo o el amigo de un amigo vio realmente a las brujas volando sobre el pueblo por la noche, sentadas en una hoja de banano y arrojando dardos mgicos a diversas vctimas confiadas.

La seleccin natural construye cerebros infantiles con una tendencia a creer cualquier cosa que les digan sus padres y los ancianos de la tribu, obediencia confiada muy valiosa para la supervivencia. El cerebro de los nios necesita confiar en sus padres y en adultos en quienes sus padres les dicen que confen. Es una regla generalmente valiosa para un nio. Pero la cara opuesta de la obediencia confiada es la credulidad servil, la vulnerabilidad a la infeccin por virus mentales. Consecuencia automtica es que quien confa no tiene manera de distinguir un buen consejo de uno malo.

El nio era muy guapo, le pusieron la ropita y me lo iban a dar, pero dijo la monja que se lo llevaban a la incubadora porque le faltaban 50 gramos. Nunca ms lo vi. Naci el 9 de diciembre de 1977 en la clnica Monsalud de Barcelona y lo llevaron a la infantil de Stauros. Pasaron nueve das y cuando fui a por l haba muerto. No vimos en cadver. Cuando me volv a quedar embarazada mi mdico pidi el informe de mi hijo. Pero la clnica que no constaba ese nio all. Mi consuegro me confes entonces que cuando visit la sala de incubadoras estaba vaca. Siempre he credo que me lo robaron, no supe a dnde acudir. ramos muy jvenes, cuenta Gemma M.V., madre de Roger, el beb dado por muerto.

Cruz Martnez cifra en miles los bebs robados durante el franquismo. En Bilbao se articul una trama organizada por Mercedes Herrn de Grass con curas, mdicos y monjas. Virtudes Hernndez, sacada de la inclusa de Murcia en 1957 y dada en adopcin a una familia de Alicante dice que en 1999 presentamos una proposicin no de ley para que los adoptados en la dictadura pudieran acceder a sus datos biolgicos. No se aprob. Los hechos salpican a la Iglesia y a familias con mucho poder

La madre de Mar Soriano se puso de parto en 1964. A su hermana la llevaron a la incubadora y no la vieron ms. No les ensearon su cuerpo y el doctor Villa certific una muerte por otitis. Se saba que se conseguan bebs a gentes con dinero. En ODonell en los 60 haba un grupo de mdicos ultraconservadores, como Jos Botella Lluvia e Ignacio Villa Elzaga entre otros, que traficaban con nios. Era muy fcil engaar a la familia

Mis padres no tenan hijos y de la noche a la maana llegu yo. Una matrona firm el parto de mi madre adoptiva, indica Beln. A los 16 aos su novio le dijo que era adoptada, entonces fue a Astorga pero la monja nunca le dio los papeles. Aos despus un detective encontr a su familia en Asturias. Llam y pregunt a mi madre cuntos hijos tena: - Tres y una nia que muri. -Yo soy esa hija, le dije. Casi se muere del susto, relata Beln.

Todos los datos apuntan a que los padres adoptivos de bebs robados tanto a presas republicanas como a mujeres sin filiacin poltica eran afectos al Rgimen franquista. Los que manejaban las tramas estaban tambin en la rbita franquista. Muchos padres cmplices falsificaron documentos y pagaron importantes cantidades de dinero. Adems solan tener una buena posicin econmica y un nico descendiente, el adoptado. Los recin nacidos iban a parar a militares, mdicos, familiares de las monjas, recomendados de lo curas, polticos e incluso jueces. Los hijos han descubierto esta maraa despus, a los 40, 50 y 60 aos en el mejor de los casos. Muchas de las madres biolgicas se han llevado la duda a la tumba, escribe Mara Jos Esteso Poves.

La Iglesia catlica de Espaa, estrechamente unida al rgimen (), jug un papel muy importante al proveer el personal de numerosos establecimientos penitenciarios, siendo los ms tristemente clebres las prisiones de mujeres y los reformatorios de jvenes, cuyos antiguos detenidos han denunciado pblicamente los malos tratos fsicos y psicolgicos que sufrieron por parte del personal religioso (Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa en su Balance de Crmenes de la Dictadura Franquista, marzo de 2006).

Cundo pensaste por primera vez que podras ser un nio robado? Todo empez hace un par de aos, dice Juan Barroso, cuando mi padre estaba a punto de fallecer. Al estar muy enfermo me coment que era adoptado, aunque lo sospechaba. Incluso dijo que haban pagado por nosotros a un cura y a una monja de Zaragoza, que no podemos identificarles por orden judicial.

Y conste que no pierdo la esperanza de que algn da el Jefe del Estado del pas subcampen del mundo en desaparecidos -nos gan la "final" Pol Pot en la modalidad de genocidio en fosa comn, y los responsables de las Stolen Generations australianas en la de robo de bebs indefensos, nuestro auto-desaparecido Defensor del Pueblo, nuestros tribunales que nos miran como si les estuvisemos contando un captulo de Expediente X cada vez que invocamos la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos alguien, en definitiva, entienda que lo que est pasando en Espaa con las fosas, los nios perdidos y sus familias, es algo ms que antijurdico, es la clsica bestialidad espaola ms propia de otros tiempos al margen de la humanidad, del derecho, del proceder de cualquier pas civilizado y hasta del propio sentido comn de nuestras casi plenamente democrticas instituciones. En evidencia como mucho ms casi, que plenamente, democrticas desde el silencioso testimonio de las fosas, el dolor de las familias y la arbitrariedad con la que se sigue actuando con ellas, escribe Miguel ngel Rodrguez Arias, profesor de derecho penal internacional y autor de El caso de los nios perdidos del franquismo, edit. Tirant lo Blanch.

Son gritos y lamentos, que recorren los caminos de este noviembre otoal alfombrado de hojas secas y corvas.

Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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