Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Golpe militar y resistencia popular en Honduras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-11-2009

Honduras
El imperialismo, Latinoamrica, la resistencia y las elecciones

Ricardo Arturo Salgado
Rebelin


Las reacciones populares ante la burla golpista con la complicidad del imperio han sido diversas. Todas muestran un alto nivel de consciencia y deseos de lucha. Podemos creer firmemente que por cada paso vil de los fascistas nuestro espritu se fortalece, y la lucha colectiva gana mpetu y claridad. Alguien me comentaba, con toda razn, que el desencanto es una reaccin natural, pero que serva para hacer crecer la lucha de muchas maneras.

Las ideas del imperio se han ido agotando; el problema central para ellos sigue siendo cmo aplacar los reclamos del pueblo hondureo por una sociedad mas justa, equitativa y participativa. Los golpistas les han vendido la idea de que las elecciones que ellos organizan son la solucin a la crisis con el fin de mantener sus posiciones, aunque esto no tenga nada que ver con el problema de los yanquis.

Recordemos que lo que sucede en Honduras en relacin a la actividad popular para reclamar su derecho, es el espejo donde podrn ver los imperialistas y sus esbirros la reaccin de los pueblos frente agresiones en nombre de lo que sea. Las bases militares en Colombia tienden a empeorar la situacin de tensin en Amrica Latina lo que seguramente traer una reaccin popular continental.

No hay que olvidar que los eventos estn interconectados y todos son parte del plan gringo por recuperar su control sobre los recursos de nuestro continente, por medio de la reinstalacin en el poder de sus antiguos lacayos. Hoy hay seales claras de ataques a las democracias populares del Paraguay, Ecuador, El Salvador y Guatemala. Simultneamente se suscribe el acuerdo para las bases militares yanquis en Colombia que amenazan a todos los pases de esta parte del mundo.

La estrategia es bastante agresiva y podemos afirmar que estamos frente a una gran ofensiva imperial para desestabilizar la regin. El golpe en Honduras es una de las piezas clave de este esquema, ya que es el punto donde se ha tenido que llevar a cabo el forcejeo diplomtico para revertir el atentado contra la democracia.

Debemos reconocer que en Honduras se juegan gran parte de los resultados que espera obtener esta agresin imperialista. Por esa razn, nuestro pensamiento debe enfocarse en un marco ms amplio y ver que el ataque en Honduras no es casual; y, por lo tanto, no son ellos los que van a solucionar la crisis, al menos no en contra de la lnea que sigue el golpe de estado.

Es muy evidente que las fuerzas que sostienen a los golpistas en el poder estn incluso mas all de la Casa Blanca. Sin embargo, es un error pensar que el presidente Obama ignora lo que esta sucediendo. No hay forma de creer que la figura poltica mas relevante del imperio ignore un plan de la magnitud que estamos hablando. Acaso no es irnico pensar que los demcratas bloquearon consistentemente el Tratado de Libre Comercio con Colombia, pero ahora si van a firmar este tratado militar?

No es curioso que el mismo Thomas Shannon que vino a reunirse con los futuros golpistas semanas antes del 28 de junio, fuera el encargado de venir a buscar un acuerdo? El mismo Shannon que ser ahora enviado como embajador al Brasil. El mismo Shannon que nombr George W. Bush. Y qu decir del representante adjunto ante la OEA, Lewis Anselem, que ha estado bloqueando el consenso de la OEA para actuar con firmeza en el caso hondureo. Trabaja solo, por su cuenta, este Anselem? Ese Lewis miembro del Comando Sur del ejercito de Estados Unidos; el mismo Southcom que invadi la Repblica Dominicana, Granada, Panam; que orquest el ataque a la revolucin sandinista y que coordin la operacin Cndor en el cono sur. Estos angelitos han estado a cargo de buscar la paz en Honduras. No podemos ignorar la historia; no podemos olvidar que todos estos individuos trabajan bajo la coordinacin de John Negroponte y Otto Reich, ambos con un historial terrible para Honduras.

Estas estrategias y hombres acuden a la guerra psicolgica, la guerra sucia, pretendiendo someternos a sangre y fuego. Ellos manipulan los medios de comunicacin locales; pagan lenguas viperinas para que nos acorralen, nos atemoricen, nos vendan ideas de guerra y traten de avasallarnos con las mentiras mas estpidas.

Ahora el pueblo hondureo debe fijar su mente en los eventos desde una perspectiva mas clara. Ellos estiran y mantienen un dilogo estril con el propsito de rendir nuestras aspiraciones. Buscan hacernos desistir de nuestros derechos. Lo hacen por todos los medios posibles; por un lado nos invitan a participar en elecciones pero por el otro colocan bombas que no estallan y nos culpan a nosotros.

Debemos ver con recelo el asunto de las elecciones. Est muy claro que existe un fraude montado con un trabajo informtico muy sofisticado. Pero el fraude, las elecciones, estn destinadas a llenar urnas y proclamar que la vasta mayora de los hondureos queremos seguir en este atolladero social que hace infinitamente ricos a los que ms tienen y dramticamente mas pobres a los que no tenemos nada.

La Coordinadora del Comit para la Defensa de Detenidos Desaparecidos de Honduras (COFADEH), Bertha Oliva explic con vehemencia en Washington que la situacin no era propicia para elecciones en nuestro pas. Abund en su exposicin diciendo con mucho acierto que el proceso electoral deba posponerse por al menos tres meses despus de que se solucionara la crisis.

Esta posicin es merecedora de estudio, de anlisis para el movimiento popular hondureo. No olvidemos que el proceso electoral es parte de la soberana popular, y aunque ahora esta secuestrado por los fascistas y oligarcas locales, es nuestro deber defenderlo.

Es muy probable que ahora mismo la expectativa de los consejeros imperiales y los golpistas sea que los candidatos en resistencia depongan sus aspiraciones, para pasar a completar la parte simblica del acuerdo. Todava anoche se mantenan conversaciones en el hotel Marriot y el licenciado Jorge Arturo Reina hablaba de un preacuerdo y la posibilidad de concretar la restitucin del presidente Zelaya. Negocian y negocian, alargan los plazos, todo para rendirnos, y la obligacin poltica del Presidente es permanecer es ese dialogo, eso debemos entenderlo muy bien.

El anlisis sobre todo esto es muy importante; no seria bueno autoexcluirnos de este proceso si eso va a beneficiar la causa de la oligarqua. Una reunin permanente es vital, se deben seguir los acontecimientos y adoptar medidas mas apropiadas. Hoy el mayor reto, problema, que tienen los golpistas es la resistencia como actor fundamental del desarrollo histrico en medio de la coyuntura generada a raz del golpe. Es probable que la tctica y la estrategia deban pensarse un poco. Mientras no se salgan de la mesa de negociacin, la resistencia no debera renunciar a sus candidaturas.

Durante este tiempo deberamos aprovechar los espacios que brinda la campaa para reunirnos, para politizar a los compaeros que constantemente preguntan qu hacer. Debemos alcanzar los mejores niveles de organizacin posibles durante este momento particular. Es muy probable que las candidaturas se vean obligadas a renunciar de todas formas, pero es mejor hacerlo ms tarde, cuandohayamos logrado ms, y cuando ms fuerte sea el golpe para el rgimen de facto.

Idealmente deberamos luchar por impulsar la idea de la seora Bertha Oliva, la que seguramente representa la salida correcta a todo este problema.

Otro asunto pendiente, y que debe hacerse antes de renunciar a las elecciones, es demostrar el fraude montado por el Tribunal Electoral espurio. Debemos hacer una presentacin coherente, clara, comprensible de los hechos que demuestran la existencia de un fraude masivo listo para ser ejecutado el 29 de noviembre.

Es tambin preciso que el Presidente Zelaya y sus asesores cercanos mantengan una lnea clara sobre el propsito ltimo de esta lucha. Hoy sabemos que la lucha por la restitucin es parte de un esquema mayor, y el papel del presidente es fundamental para orientar al pueblo.

El escenario es muy singular, y debemos analizar cuidadosamente cmo llevamos adelante la lucha. Mientras no se acabe el dilogo deberamos pensar con mucho detenimiento nuestro papel en la crisis. Si la resistencia se automargina, la crisis se reduce a un problema entre polticos liberales.

Hay que formular las preguntas correctas para obtener las respuestas mas adecuadas.

Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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