Portada :: Otro mundo es posible :: Isabel Rauber
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-11-2009

Entrevista a Isabel Rauber, experta en procesos de participacin ciudadana
La esperanza (del mundo) late en los movimientos sociales

Katy Garca
Prensared


Isabel Rauber sostiene que hay una crisis de civilizacin. Considera que hay dos polos opuestos: el mundo del capital y el mundo del trabajo. Y en esa pugna, los movimientos sociales avanzan en la construccin de un sujeto colectivo y diverso que site a la humanidad y a la naturaleza en un mismo plano. Habla de la Tupac Amaru y de su referente Milagro Sala. Del papel de los intelectuales y de la necesidad de abandonar viejas camisetas, entre otros temas.
Isabel Rauber [1], intelectual de reconocida trayectoria en los campos intelectual y social visit Crdoba con motivo de la presentacin de un libro sobre discrursos y textos de Agustn Tosco, por ella seleccionados. La tarde del sbado, en Villa Cabrera, su casa familiar, dialog con Prensared sobre el significado de la crisis civilizatoria, sus implicancias y alternativas. Lejos de aura de los intelectuales consagrados por el establishment, y muy lejos de la ambivalencia, Rauber habla con claridad de y desde los movimientos sociales, de sus avances y obstculos, de la hegemona del capital y de la necesidad de hacer contrahegemona para edificar a ese sujeto colectivo, diverso, plural y revolucionario que produzca el cambio. Advierte que no es fcil, pero tampoco imposible.

Usted dice que la humanidad est atravesada por una crisis civilizatoria: Qu significa ese concepto?

Yo y ahora algunos ms. Parece que se est imponiendo la idea y la conciencia de que hay una crisis de civilizacin. Quiere decir que se han agotado los parmetros de la construccin de una sociedad en su forma productiva-reproductiva basada en la apropiacin y el uso de la naturaleza. Esa forma que hemos conocido, ha estado regulada por el mercado, fundamentalmente, y significa hacer de la naturaleza y los seres humanos una fuente de ganancia. Explotar todo, buscar la rendicin al mximo. Eso, es lo que la humanidad ha construido. En el siglo XX busc encontrar una forma alternativa con las revoluciones socialistas y la construccin de los Estados socialistas. La misma palabra lo dice: Estados. Trat de reemplazar el rol regulador del mercado por el Estado. No es una crtica negativa, es un aprendizaje que tenemos que hacer porque no creo que haya que pedirle al siglo XX que piense como el XXI ni al periodo previo a la computadora como la revolucin cientfico tecnolgica. Pero, este reemplazo, mantuvo intacto el modo de produccin y de relacin con la naturaleza. Fue tan agresivo como el capitalismo o peor. Porque despus que el capitalismo revoluciona la tecnologa el sistema socialista sigui con tecnologas viejas del alto consumo de energa etc. Todo eso para mi es civilizacin. Eso no va ms. Ni el capitalismo ni el socialismo del siglo XX resuelven los problemas.

Entonces, hay otras formas en gestacin...

Tenemos que construir otro modo social, con justicia social, con equilibrio, con equidad, pero tambin que resite nuestra relacin de humanidad con la naturaleza. Somos parte de ella, la naturaleza no est a nuestro servicio que es la biblia escrita por el capitalismo. Le llamamos socialismo a eso? Llammosle. Pero ser un socialismo muy renovado. Hay gente que no quiere llamarlo as? Que no lo haga. Pero tendremos que estar de acuerdo en que vamos a construir una forma de respeto mutuo. Evidentemente hay posicionamientos por intereses de clase bien diferentes.

De qu clases hablamos?

Para mi las dos clases fundamentales son el mundo del capital y el del trabajo. Ambos estn fragmentados. El polo del capital defender la ganancia y el sostenimiento a full de este sistema destructivo de la naturaleza y de la humanidad. Y nosotros, nos hundimos junto con el barco. Tenemos que entender que no hay salvavidas para el planeta. Nadie nos va a rescatar porque a ellos no les importa.

En ese contexto, qu papel asumen los movimientos sociales?

En el polo del trabajo, se inscriben los movimientos sociales en toda su diversidad. Es el nico consciente, porque se est ahogando, o se est muriendo de sed, de enfermedades, de analfabetismo. Tiene la conciencia en el cuerpo, del agotamiento de la civilizacin. No sabe realmente cul es la alternativa, pero busca y ah est la posibilidad. Por eso, la esperanza late en los movimientos sociales. En todos. Unos con mayor o menor madurez, eso depende de los procesos, de las condiciones. Sin embargo, si hacemos una integracin, no hay tanta desorientacin. Si unimos los movimientos de mujeres, indgenas, ecologistas, de las economas sociales, alternativas, las nuevas tendencias en el sindicalismo, podemos armar una agenda integral. Entonces, no estamos tan perdidos.

Ahora hay bastante fragmentacin y tambin aislamiento Cmo hacer?

Claro, uno de los problemas es se. Una de las limitaciones es hacer la integracin programtica en el plano de la investigacin, necesitamos la integracin poltica, real y para eso hay que madurar. Se empez a trabajar, ah est el Foro Social Mundial. Esta construccin de las alternativas que se da dentro del marco del mundo capitalista tiene que aprender a crearse escaras para no ser penetrado y destruido. Porque al ser parte de este mundo, estn los ataques. El capitalismo har lo que hace siempre, fragmentar, destruir, aislar. Se ha dedicado a aprender cmo hacer mejor la dominacin. Son siglos de hegemona. Como dice Samir Amin, el optimismo y el pesimismo, son estupideces. Y tiene razn. No se trata de hacer una cosa u otra. Se trata de discutir posibilidades concretas. Si soy optimista -un estado de nimo- y no tengo programa me ir a la tumba sin cambiar nada. Estamos hablando de poltica.

En ese sentido, Cuales son los desafos de los movimientos sociales?

Para los movimientos que tienen clara conciencia de asumir el desafo civilizatorio, de construir otra cosa, los desafos fundamentales hoy en da son romper con los aislamientos, construir puentes para articularse con otros actores y sectores; ser capaces de pensarse como una parte de un todo que es superior a m, y a todos los m que van a integrar al todo. Dejar de considerarse el centro de la cuestin. Nuestro problema -bien del siglo XX- es creer que yo soy el actor fundamental y los dems me tienen que seguir. Entonces, estoy haciendo vanguardismo.

Cmo es esto en la prctica?

El desafo es construir un actor colectivo porque la nica posibilidad de salida es oponerle al polo del capital concentrado, el polo del trabajo. Lo veo como mundo, tenemos que lograr la construccin de un sujeto revolucionario mundial. Y si no empezamos por la cuadra, por la ciudad y el pas cmo lo vamos a hacer? Pero en este mundo interconectado, el reto civilizatorio no es de un pas. Por supuesto, muchos ya lo estn haciendo. Venezuela, Bolivia, Ecuador, Cuba que se sostiene y que lo agarra la mquina en medio de la vorgine, pero ah est. Hay que fortalecer lo que tenemos, y armarse de paciencia para esperar a los otros sin despegarse del proceso. Honduras nos ensea claramente a lo que est dispuesto el polo del capital. Estn dispuestos a tolerancia cero. No les interesa nada. Lo dems es un problema de ganar tiempo, de marear. Tienen los medios de comunicacin que no son el poder, pero son una herramienta del poder. Los medios no son un verso, porque le hacen la cabeza a la opinin pblica y no podemos pensar al margen de todo eso. Pero, creo que estamos viviendo una poca desde los movimientos sociales que estn a la avanzada de los tradicionales, porque no tienen la carga del pasado. Estn los cocaleros de Bolivia, el MST de Brasil y tantos otros.

En Argentina, cobr notoriedad la organizacin Tupac Amaru y su referente Milagro Sala, pero no para destacar lo que usted afirma. Todo lo contrario.

La potencialidad de este movimiento, es que no empieza a discutir los aos 50, 60 o los 70. Es un movimiento de sobrevivencia que responde a la bsqueda de alternativas a los desocupados del neoliberalismo en los 90. Surge con esa garra. Lucha por la vida, por los problemas concretos. Y cuando tiene solucionados esos problemas de la vida diaria comienza a pensar ms all. Ya tengo el pan, quiero la casa. Tengo el pan y la casa, quiero la escuela. Tengo el pan, la casa, la escuela, quiero el dispensario. Tengo todo esto y quiero el transporte. Hay un movimiento gigantesco detrs de eso. Y junto con ello hay un proceso de maduracin de un actor y un sujeto. Qu Milagro Sala tiene defectos? Y, bueno, ac todos tenemos defectos. Por algo decimos que Dios est en el cielo. Todos tenemos pecados, incluso el Papa. Mi opinin personal es que Milagro no particip de lo que se la acusa. Pero, evidentemente, hay una intencionalidad de demonizar. Porque el capital, en todo el continente, lo que hace es deslegitimar y criminalizar. Tiene todo para hacerlo. Son las tcticas de la hegemona. Pero hay que hacer contra hegemona. Los movimientos luchan, estn en la calle pero hay que hacer una construccin ideolgica desde los propios actores.

Cunto habr influido en la demonizacin su condicin de mujer y lo que encarna ?

Totalmente. Ella las tiene todas. Es mujer, pobre, mestiza. Ac se le dice negros. La historia de Milagro es digna de un homenaje. Desde tanta dificultad, ser capaz de tener una mente propositiva y luchar por algo colectivo es como contranatura. Pienso que hay un fortalecimiento espiritual, creo profundamente en eso. Porque cuando uno est entregado, est entregado. Y creo que Milagro no se entreg. Y la demonizacin es poltica. Es un blanco perfecto: mujer, pobre, piquetera; entonces, hay que darle. Por eso, hay que tomar la lucha ideolgica cultural como una tarea fundamental.

Como observa a los intelectuales en este proceso?

Hay un desafo, un camino a reconstruir, hacer vnculos con la intelectualidad pensando con y desde los movimientos. Es una deuda y consecuencia del neoliberalismo en Argentina. Hay mucha intelectualidad muerta por las represiones y las desapariciones; otros fueron cooptados. Hay un grupo que surgi durante el neoliberalismo y estn desorientados. Todas las pocas necesitan construir su propio pensamiento. Pero no el pensamiento de uno o dos intelectuales, sino un pensamiento hecho carne en los movimientos y debemos dedicarle ms empeo a esta construccin. No es que me queje, estoy alertando. No es solamente el practicismo, la lucha. Lo vemos, del 2001 que qued? Nada. Hacs, tumbs y siempre vuelve el poder. Entonces, ya estamos grandecitos para decir que la acumulacin tiene que ser integral. No es solamente juntar vnculos, el actor colectivo tambin es intelectualidad. Y volviendo a lo que dije ayer, hay que entender el concepto de la clase. Proletario es tambin el profesor universitario que vende su fuerza de trabajo igual que el obrero de fbrica. Tiene otro status, entonces, eso le hace creer que es distinto. Trabajemos juntos. Yo lo veo muy sencillo a esto, pero hay que hacerlo.

Tal vez haya prejuicios

Si el intelectual es convocado, participa. Pero es cierto que hay prejuicios de ambas partes. Seguro todos tiene razn y todos tiene una parte equivocada. Desde esa perspectiva, y vuelvo a Samir Amin cuando dice el pasado no me gusta, pese a que me dedico a la memoria histrica. El pasado nos divide. No podemos reeditar las camisetas viejas tenemos que poner el hombro para ver lo grande que tenemos adelante. No solamente el enemigo, sino las grandes posibilidades. Tenemos grandes oportunidades histricas de hacernos cargo de nuestros destinos. Y creo que los movimientos sociales han tomado en sus manos. Solos no pueden, pero es la sociedad la que tiene que querer cambiar. Ya sabemos que el polo del capital no va a participar, pero es muy distinto que el polo del trabajo se junte a que haya un congreso de 15.

Como sumar a grupos que replican el discurso hegemnico, cmo reconstruir ese polo del trabajo del que usted habla?

Lo van a replicar siempre si no se hace un trabajo sobre la conciencia. Para mi la batalla es poltico-ideolgico-cultural. Estamos en otra poca histrica. Los procesos se mantienen con la fuerza de las armas o con la fuerza de los pueblos concientes que la sostienen. La fuerza de las armas, est en el camino de la muerte: es la alternativa del capital. Levanta los ojos y lo vers. Quiero, invado y mato. Nosotros como pueblos a favor de la vida tenemos que construir pueblos concientes. En ese camino, tendr que no ir a la barricada y dedicarme a la educacin? Y bueno, se ver. Habr que hacer todo lo que haya que hacer para construir un sujeto colectivo conciente. Los procesos no son lineales, hay acumulacin y todo esto es paralelo a la vida diaria. Como dice Paulo Freire, reflexionemos sobre nuestra vida, y comienza a emerger. Construir un pueblo conciente da trabajo.

En ese camino, qu otros obstculos operan en la construccin de ese sujeto colectivo?

Cuando ubico al mundo as, no tengo dudas de que uno de los pilares estratgicos de la construccin de este sujeto plural colectivo y diverso es la tolerancia, el aprender a convivir con esa diversidad. En mi casa y en mi movimiento debo sentirme bien. Tienen que sentirse bien: el indgena en primer lugar, pero no superior y tambin el descendiente del inmigrante. No tiene que usar mi ropa ni yo la pluma. Entonces poniendo ejemplos ridculos, para entrar a hablar de poltica, tenemos que bancar que en una mesa haya cuatro opiniones distintas. Comencemos a escuchar, eso construye lazos, vnculos. Sino, vamos a seguir en la guerra de todos contra todos esperando que surja alguien y nos salve. Eso para mi es subsuncin a la hegemona del capital. Quien descalifica a grupos o personas que se encuentran dentro del polo del trabajo es funcional al polo hegemnico. Discutamos argumentos y dejemos de pelear. Hay propuestas que necesitan discusin y otras que reclaman un lugar. La otra opcin es la guerra.

Nota:

[1] Isabel Rauber. Filsofa, doctorada en la Universidad de La Habana, Cuba. Consultora experta en procesos de participacin ciudadana. Directora de la revista Pasado y Presente XXI; Profesora de la Universidad de Lans (Buenos Aires), Asesora del Instituto Nacional de Administracin Pblica; Profesora adjunta de la Universidad de La Habana; Investigadora de la UNESCO en estudios de gnero y medio ambiente urbano; Profesora invitada del Instituto de Estudios para el Desarrollo, Ginebra; Estudiosa de los movimientos sociales latinoamericanos. Naci en Misiones, Argentina.


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