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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-11-2009

Movilizan a inhabilitados para el frente afgano
De dnde sacarn los soldados?

Dahr Jamail y Sarah Lazare
Tom Dispatch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Introduccin del editor de Tom Dispatch

En un sombro artculo del 3 de noviembre en el Wall Street Journal (enterrado en el interior del peridico), Yochi Dreazen inform sobre tasas rcord de suicidios en el estresado ejrcito de EE.UU. Diecisis soldados se suicidaron slo en octubre, 134 hasta ahora en este ao, llevando a que esencialmente se romper el rcord de 140 suicidios del ao pasado. Esto representa un asombroso aumento de un 37% en la cantidad de suicidios desde 2006 y, por primera vez, ubica la tasa de suicidios en el ejrcito por sobre la de la poblacin estadounidense en general.

Despus de ocho aos de dos grandes guerras de contrainsurgencia (y varios encuentros menores en lo que sola ser llamado la Guerra Global contra el Terror), en los que numerosos soldados tuvieron mltiples perodos de servicio, con 120.000 soldados de EE.UU. que siguen en Iraq y casi 70.000 en Afganistn, con la guerra afgana en una fase de escalada, con comandantes en el terreno que piden entre 40.000 y 80.000 soldados estadounidenses ms, y mientras aumenta la construccin de bases, los problemas internos de los militares tambin aumentan evidentemente.

Como informan Dahr Jamail, autor de The Will to Resist: Soldiers Who Refuse to Fight in Iraq and Afghanistan, y Sarah Lazare, el ejrcito busca intensamente tropas que pueda desplegar, y utiliza una reserva de soldados que ya han sido daados o incluso quebrantados por sus experiencias en nuestras zonas de guerra y eso es slo para encarar las necesidades actuales. Tal vez no sea sorprendente por lo tanto que Dreazen incluya este pasaje impactante en su informe: En una reunin en la Casa Blanca el viernes, el Estado Mayor Conjunto inst al presidente Barack Obama a enviar nuevos soldados a Afganistn slo si han pasado por lo menos un ao en EE.UU. desde su ltimo perodo de servicio en el extranjero, segn personas familiarizadas con el tema. Si el seor Obama acepta esa condicin, muchos refuerzos potenciales para Afganistn no estarn disponibles hasta el prximo verano en el mejor de los casos.

En la prctica (si Dreazen tiene razn), eso significa que, en una sesin privada con el presidente, el Estado Mayor ha evidentemente frenado la implementacin total del plan del comandante de Centcom David Petraeus y del comandante de la guerra afgana, comandante Stanley McChrystal, de enviar una masiva infusin de nuevos soldados a Afganistn en un futuro cercano.

Vale la pena preguntar aunque nadie, que yo sepa, lo ha hecho si ste es un modesto equivalente afgano del momento Shinseki antes de la invasin de Iraq. (Entonces, el Jefe de Estado Mayor del ejrcito, general Eric Shinseki advirti en un testimonio ante el Congreso que, si invadamos, necesitaramos varios cientos de miles de soldados la cifra exacta no est disponible para la ocupacin consecuente. La burla de los dirigentes civiles del Pentgono nombrados por Bush lo llev al retiro.)

Al mismo tiempo, el jefe del Estado Mayor, almirante Mike Mullen, acaba de dejar en claro que el Pentgono volver a solicitar fondos suplementarios para la guerra en algn momento durante el prximo ao, por sobre los 130.000 millones de dlares que el Congreso asign hace slo un mes en el presupuesto del Departamento de Defensa. Se basarn, en parte, en un clculo de que cada 1.000 soldados adicionales enviados a Afganistn tendrn que ser apoyados por mil millones de dlares adicionales en fondos. (Podis sacar la cuenta vosotros mismos, sobre la base de esos 40.000 soldados y preguntar de dnde se supone que salga todo ese dinero.)

En realidad, estamos enfrentando un continuo desastre no slo para EE.UU. sino para los militares de EE.UU. Lee el siguiente artculo y pregntate: En qu estado tendra que estar un ejrcito para considerar la vuelta a enviar a esos hombres a una zona de guerra? La respuesta es, claro est, sera un ejrcito desesperado un ejrcito que se desangra y, como puede indicar la espantosa serie de asesinatos en el ya estresado Fort Hood, con los nervios de punta de una manera que tal vez nadie ha llegado a comprender. Tom

De dnde sacarn los soldados?

Preparan a inhabilitados para el frente afgano

Dahr Jamail y Sarah Lazare

Mientras el gobierno de Obama debate si enva a decenas de miles de soldados adicionales a Afganistn, sus militares ya sobre-extendidos tienen cada vez ms problemas para cubrir sus cifras de despliegue. Sorprendentemente, un sitio al que parecen estar apuntando es el personal militar que se ausenta sin permiso (AWOL) y luego es sorprendido o se entrega.

Ocultos tras las puertas de bases militares en todo EE.UU., soldados que enfrentan acusaciones de AWOL o de desercin estn regularmente en manos de un ejrcito que impone castigos informales, sin fin definido, al obligarlos a esperar meses a veces ms de un ao antes de enfrentar la justicia militar. Mientras tanto, a algunos de estos soldados se les ofrece una salida de este limbo legal siempre que acepten movilizarse a Afganistn o Iraq incluso si se les ha diagnosticado PTSD (Trastorno de Estrs Postraumtico).

En agosto de 2008 informamos en TomDispatch.com, sobre las deplorables condiciones en 82nd Replacement Barracks en Fort Bragg, Carolina del Norte. All, ms de 50 miembros de Echo Platoon del 82 destacamento de reemplazo de la 82 Divisin Aerotransportada estaban retenidos a la espera de acusaciones de AWOL y desercin. Investigaciones iniciadas desde entonces en parte como reaccin a nuestro artculo han revelado que la suerte de los miembros de Echo Platoon no es algo aislado. Es, en los hechos, algo de lo ms comn en otras bases en todo EE.UU. Y es en esas unidades de retencin, repletas de soldados descontentos que han cometido AWOL, muchos de los cuales sufren de PTSD por anteriores movilizaciones en zonas de guerra, donde el ejrcito espera encontrar ayuda para satisfacer sus necesidades de personal para Afganistn.

Pesadilla en Echo Platoon

El 16 de agosto, determinado a poner fin a su insoportable dolor mental y psicolgico, el soldado Timothy Rich, mientras estaba bajo vigilancia permanente por peligro de suicidio, intent saltar a la muerte desde el techo del barracn de Echo Platoon (donde haba estado retenido desde su arresto por cometer AWOL). Antes de su intento de suicidio, los militares le haban ofrecido amnista a cambio de su acuerdo de movilizarse a Afganistn o Iraq.

Ya haba pasado un ao infernal a la espera de ser dado de baja y de recibir tratamiento por problemas de salud mental. Siento en lo ms profundo que me quiero ir de aqu, explic. Durante cuatro meses me han estado diciendo que saldr dentro de una semana. No veo el fin de esto, de modo que pens que tratara de terminarlo yo mismo.

Cay tres pisos, rebot en un rbol antes de caer el suelo y fisionarse la columna vertebral. Los militares le pusieron un aparato ortopdico dorsal, le dieron drogas psicotrpicas, y volvieron a imponerle la vigilancia permanente por peligro de suicidio.

Aunque ha sido recientemente dado de baja, Rich no era un caso atpico entre los soldados de Echo Platoon, algunos obligados a esperar un ao o ms en un limbo legal en edificios desvencijados bajo la autoridad de comandantes abusivos a que comenzaran procedimientos legales, y muchos de ellos sufriendo de enfermedades mentales o de PTSD por anteriores despliegues. Como el especialista Dustin Stevens nos dijo en agosto pasado: Es horrible. Nos tratan como animales. Algunos se estn volviendo locos, otros estn enfermos. Hay gente en el lugar que debera estar en hospitales psiquitricos. Y tal como lo veo, no hice nada malo.

Poco despus de la publicacin de nuestro artculo, Stevens nos dijo que por lo menos media docena de soldados del pelotn, junto con l, repentinamente recibieron fechas para sus procesos. Aunque era probable que lo declararan culpable y que enfrentara un castigo, Stevens afirm que se senta aliviado de tener la perspectiva de un final. Poco despus, segn informantes de Echo Platoon, sus barracones fueron declarados ruinosos como resultado de una investigacin militar del lugar y, el 19 de octubre, el propio pelotn fue disuelto.

Recientemente, posiblemente debido a la atencin que atrajo el artculo respecto al maltrato y la detencin indefinida que los soldados sufran en Echo Platoon, Stevens fue informado por los militares de que sera dado de baja del ejrcito por el camino administrativo y que no ser obligado a estar en prisin.

James Branum, abogado civil de Stevens, as como asesor legal de G.I. Rights Hotline de Oklahoma y co-presidente de Military Law Task Force (MLTF), resumi los eventos como sigue: Ecco Platoon fue cerrado despus de repetidas quejas y una investigacin del Congreso. Todo el sitio fue cerrado. Todos fueron dispersados a otras unidades. Si su antigua unidad todava existe, son enviados a ella. Sabemos que por lo menos uno de los suboficiales a cargo de Echo Platoon fue despedido. Creo que es algo positivo.

Ecos de Echo

Las inquietantes condiciones en Echo Platoon podran haber sido slo la punta del iceberg cuando se trata de unidades de retencin del ejrcito. La evidencia sugiere que soldados retenidos en otras bases en EE.UU. por AWOL y desercin enfrentan una apata similar o abandono intencional y que a ellos tambin a menudo slo les queda la alternativa entre vivir en un limbo legal o aceptar el envo a una zona de guerra.

Scott Wildman, ex especialista del ejrcito, cometi AWOL en 2007 cuando no pudo recibir ayuda adecuada por un severo PTSD sufrido despus de un despliegue de 15 meses en Iraq. En febrero de 2009, finalmente se entreg en Fort Lewis en el Estado de Washington, slo para verse perdido en una burocracia laberntica. Durante los primeros cuatro meses, no le permitieron abandonar un rea confinada e incluso le prohibieron pasearse solo.

Describe su experiencia como sigue: Me estaba volviendo loco. Mi mujer me haba abandonado. No haba visto a mis hijos durante un par de aos. Llegu a casa y trat de conseguir ayuda. En Fort Lewis no se preocupan por uno. Doctores civiles y militares me haban diagnosticado una severa depresin, PTSD, y severa ansiedad. Cuando uno est en su unidad, se burlan de uno. Hacen chistes sobre PTSD. Todos sufren de PTSD, pero son demasiado descocados.

Wildman afirma que durante sus ocho meses en Fort Lewis estuvo expuesto a abuso verbal y a una atencin psiquitrica de baja calidad. El comando me trataba como basura. Mi comandante me ignor durante los primeros meses hasta que me atac mi compaero de habitacin. Se aseguran de que uno est en la habitacin y gritan montn de maricones de PTSD.

Hace cuatro semanas, informaron a Wildman que sera sometido a la corte marcial, pero no le dieron una fecha. Convencido de que no tena otra alternativa, volvi a cometer AWOL y as sigue hasta hoy.

He ido a ver a algunos asesores legales militares, pero no avanzamos en el problema real Nos dan clases sobre calma y tranquilidad, pero estn cerca de los polgonos de tiro. Hay disparos y explosiones por todas partes, le gritan a la gente todo el tiempo porque se trata de infantera. No es un buen sitio para alguien con problemas [de salud mental].

En un momento dado, a pesar de un protocolo de confidencialidad que debera haberlo impedido, los comandantes de Wildman revisaron sus antecedentes mdicos y descubrieron que haba estado involucrado en la muerte accidental de dos niitas en Iraq. Comenzaron a presionarlo con amenazas de que lo haran juzgar por crmenes de guerra.

Cuando explica porqu volvi a irse sin permiso, Wildman dice: No saba qu me esperaba. Tena que escaparme de esa situacin.

Ejemplos sobre cmo los militares estn tratando a los soldados, como el caso de Wildman, son comunes, comenta Kathleen Gilberd, co-presidente de MLTF. Tambin seala que el ejrcito, cuyos recursos estn empleados al mximo por aos de mltiples despliegues a dos zonas de guerra, ha comenzado a minimizar condiciones mdicas potencialmente severas para que los soldados sigan siendo utilizables en el servicio en ultramar. Es algo comn, informa, que soldados que han cometido AWOL sean sobornados con ofertas de que todas las acusaciones, o potenciales acusaciones, sern abandonadas, siempre que acepten su despliegue a Iraq o Afganistn.

Mucha gente que ha sido infradiagnosticada o mal diagnosticada es movilizada por segunda o por tercera vez, agrega. Los mecanismos de barrera que debieran impedir que esto suceda son rutinariamente ignorados Si alguien recibe una medicacin psicotrpica o ha sido diagnosticado por una nueva condicin psiquitrica, debera haber un perodo y demora de noventa das de observacin, segn la poltica del Departamento de Defensa (DOD).

Remarcablemente, ese perodo de espera, a veces ignorado, de 90 das para personal militar que recibe medicaciones psicotrpicas no se aplica siempre a soldados a los que se les diagnostica una lesin traumtica del cerebro (TBI) del tipo comnmente causado por bombas al borde de la ruta. Segn un anlisis del Armed Forces Health Surveillance Center del que informa Denver Post en agosto de 2008, ms de 43.000 miembros de las fuerzas armadas dos tercios de ellos en el ejrcito o en la reserva del ejrcito fueron clasificados como no movilizables por razones mdicas antes de ser movilizados a Iraq. El proceso, en todo caso, slo parece acelerarse cuando se trata de Afganistn.

Movilizando a los inhabilitados

No todos los soldados se ausentan sin permiso (AWOL), para salvar sus mentes y sus cuerpos. Algunos tratan de salvar a sus familias. Un soldado retenido en Bravo Platoon, una unidad de retencin de la 3 Brigada, 4 Divisin de Infantera en Fort Carson en Colorado Springs (quien no quiso que se divulgara su nombre) revel que, despus de volver del servicio en Iraq, se le dijo que pronto sera vuelto a movilizar a ese pas. Como su madre estaba enferma, se neg y lo amenazaron con una corte marcial.

Cuando me entregu, entregu un expediente con cartas de los doctores de mi madre y de funcionarios del Estado que dejaban en claro que tena que estar en casa para cuidar a mi madre. Entonces me sometieron a restricciones y a encierro permanente para impedir que volviera a irme. Despus me castigaron. Me asignaron tareas adicionales y recib una reduccin de rango de E3 a soldado raso. Me trataron como si fuera basura.

l y otros soldados de su pelotn de retencin fueron sometidos a abuso verbal y los obligaron a realizar tareas degradantes. Afirm que lo amenazaban a diario con enviarlo a la United States Disciplinary Barracks en Fort Leavenworth, Kansas, la instalacin correccional de mxima seguridad de las fuerzas armadas y luego lo instaron a aceptar el retorno de Iraq. No tuvo importancia que tuviera rdenes de no ir de doctores en Fort Carson que lo eximan del despliegue en el extranjero.

Su comandante le prometi que poda empezar de nuevo si volva a ir a Iraq, insistiendo en que su nica alternativa era la corte marcial. A pesar de un rgimen de humillacin, se mantuvo firme y fue finalmente dado de baja por problemas familiares en septiembre de 2008. Haba por lo menos otros 11 soldados en el pelotn Bravo. Como sus homlogos en Echo, a la mayora se les dijo que sus antecedentes seran blanqueados si aceptaban volver a movilizarse. La alternativa era un castigo no judicial, seguido por una corte marcial algunos meses despus.

El sargento Heath Carter, basado originalmente en Fort Polk, Luisiana, se vio desgarrado entre urgentes problemas familiares y un comando militar indiferente. Al volver de la invasin de Iraq, descubri que su hija viva en lo que consider como un entorno inseguro. Heath y su nueva esposa comenzaron a consultar abogados para obtener la custodia de la nia. Precisamente en esos das, los militares comenzaron a cambiar el lugar de servicio de Carter. Lo trasfirieron de Fort Polk a Fort Huachuca, Arizona, luego a Fort Stewart, Georgia, reduciendo sus posibilidades de obtener la custodia.

Convencido de que era algo crucial para su hija, solicit una reasignacin por motivos compasivos a Fort Leavenworth, Missouri, a unas dos horas de ella. Sus pedidos al comando militar, a su capelln, incluso a su congresista, no tuvieron xito. En mayo de 2007, al quedarse sin alternativas, se ausent sin permiso de Fort Stewart, y se fue a casa para luchar por la custodia, la que obtuvo.

El 25 de enero de este ao, sin embargo, fue arrestado en su casa por la Polica Militar, que lo llev de vuelta a Fort Stewart donde ha estado esperando ser acusado durante los ltimos ocho meses. Por ser sargento, est en una unidad regular, no en un centro de retencin. Inicialmente, su comandante le prometi que sera devuelto a casa dentro de un mes y medio. Varios meses despus, el mismo comandante decidi someterlo a la corte marcial.

Carter se siente frustrado. Si lo hubieran hecho al principio, ya estara de vuelta en casa. Han tardado todo este tiempo para decidir. Ahora tengo que esperar la corte marcial. Si hubisemos sabido que iba a tardar tanto mi familia se habra mudado para ac. Cada vez que pregunto cundo voy a tener el juicio, dicen que tardar otra quincena. Tengo la impresin de que estn mintiendo. Se metieron con mi paga. Estn tratando de llevarme a hacer algo malo.

Su dura experiencia ha obligado a Carter a pensar en las guerras de EE.UU. Otrora, admite, se enorgulleca de su misin en Iraq. Ahora ve las cosas de otra manera: No pienso que haya algn motivo para que estemos en Iraq, fuera del petrleo.

Su esposa, que testimoni el insensible tratamiento sufrido por su marido, dice: Ha estado all [Iraq], ha hecho eso, y ha visto cosas horribles, terribles, de modo que lgicamente no quiere volver.

Mientras el gobierno de Obama decide cuntos miles de soldados va a enviar a Afganistn, hombres y mujeres en las fuerzas armadas ya enfrentan repetidos despliegues, a menudo a pesar de que se les han diagnosticado condiciones mdicas que debieran inhabilitarlos para la movilizacin.

Nada ha cambiado para esos soldados asediados, excepto el sitio del maltrato y la desesperacin con la cual las fuerzas armadas luchan ahora por reunir las cifras necesarias para la movilizacin mientras siguen librando dos guerras sin fin.

..

Dahr Jamail, periodista independiente es autor de The Will to Resist: Soldiers Who Refuse to Fight in Iraq and Afghanistan (Haymarket Books, 2009), y Beyond the Green Zone: Dispatches From an Unembedded Journalist in Occupied Iraq (Haymarket Books, 2007). Jamail inform desde Iraq ocupado durante nueve meses, as como desde el Lbano, Siria, Jordania y Turqua durante los ltimos cinco aos.

Sarah Lazare es coordinadora de proyecto para Courage to Resist, una organizacin que apoya a soldados que se niegan a combatir en Iraq y Afganistn. Tambin es escritora independiente.

Bhaswati Sengupta contribuy a este informe.

Copyright 2009 Dahr Jamail and Sarah Lazare

Fuente: http://www.tomdispatch.com/post/175136/jamail_and_lazare_who_will_be_sent_to_afghanistan_



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