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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-11-2009

Entrevista a Concha Fernndez Martorell, profesora de filosofa
Se ha roto la complicidad necesaria entre el profesor y el alumno a travs del miedo

Amador Fernndez-Savater
Pblico


 

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Concha Fernndez Martorell es profesora de filosofa. Durante aos, fue Directora del IES Mediterrnia del Masnou. Ahora imparte clases en el IES Menndez y Pelayo (Barcelona). Es autora de varios ensayos sobre filosofa contempornea. En 2008 public El aula desierta; la experiencia educativa en el contexto de la economa global (ed. Montesinos).

Hay estereotipos que no slo bloquean el pensamiento, sino que tambin difunden la sospecha y la desconfianza, paralizando cualquier accin colectiva. As son sin duda los clichs que se han apoderado de nuestra mirada sobre la escuela: jvenes brbaros, fruto del hedonismo de la sociedad que erosiona la cultura del esfuerzo y la autoridad del profesor, etc.

Qu significa el aula desierta? Qu quieres poner al lector ante los ojos con esa metfora tan potente? No te parece que ms que desierta, la escuela esta llena de estereotipos que sera recomendable vaciar antes de empezar a reflexionar sobre ella?

Trat de buscar una imagen que pudiera mostrar la dimensin de la utopa escolar que se est preparando desde la poltica educativa a escala global: su objetivo es vaciar el aula de los valores educativos emancipatorios tan duramente conquistados, presididos por el conocimiento y el arte como creaciones humanas compartidas. Puede resultar una metfora excesiva, precisamente porque estoy hablando de un espacio vital muy rico y complejo que hay que proteger de ese proceso de desertizacin a que est expuesto. Esto es lo que pretendo: sacudir al lector desde el principio, que se sienta incmodo al tragarse todos los tpicos que desbaratan la institucin escolar y estn vaciando el aula, mientras nadie atiende al abandono, a la desercin y a la renuncia por parte de todos.

Cmo est siendo la transformacin neoliberal del entorno escolar?

El lenguaje que se est desarrollando en torno a la educacin ha cambiado y no oculta su procedencia. Est muy claro de donde vienen los trminos cuando se habla de gestin, tanto de centros como del aula, de estrategias de aprendizaje y de planes estratgicos; es evidente lo que se est diciendo cuando se afirma que la escuela, igual que una empresa, deber rendir cuentas de sus resultados; tambin est muy claro qu se pretende de los conocimientos cuando se los presenta articulados en competencias, como lo que el alumno tiene que adquirir para ser competente. Sin embargo, todo aparece como natural y nadie cuestiona estos trminos que a mi me suenan totalmente inoportunos para el mbito educativo; aplicar los parmetros de la empresa y del mercado al espacio de la educacin no solamente es desvirtuar las condiciones del pacto poltico con respecto a la escolarizacin de todas las personas, sino tambin en relacin a la idea de educacin como ayudar a crecer Qu tiene que ver esta milenaria relacin del alumno con su maestro con la gestin del aprendizaje?

La administracin es la que tiene que gestionar (el dinero pblico y todas las disposiciones necesarias), las ideas y las prcticas educativas ya las llevan a cabo los profesionales de la enseanza. Parece que se quieren invertir los trminos: los profesores gestionando el aula y desde las instancias polticas y expertas emitir las ideas, es decir, la ideologa.

La cuestin de fondo reside en algo esencial que he tratado de visualizar en mi libro: el aluvin de informes y de informativos sobre el fracaso escolar, el bajo rendimiento acadmico, la violencia en las aulas y la prdida de autoridad, ha venido a preparar el terreno para implantar una nueva poltica educativa.

Desde mi punto de vista, dos interrogantes estn latentes en esta nueva poltica educativa y podran formularse as: por qu no someter a la escuela a las mismas presiones del rendimiento empresarial? Competitividad entre los centros; medicin de resultados abstractos, independientes del entorno social, econmico y cultural; direcciones con poder de decisin para poner orden en los claustros y acabar con la inoperancia del sistema asambleario; introducir al profesor en el circuito mercantil empresarial (horas extras, puestos reservados). O tambin: cmo no se nos haba ocurrido que la escuela es un enorme campo de negocio todava sin explotar? Las empresas pueden colaborar con los proyectos educativos; las entidades privadas pueden gestionar de manera eficaz sus servicios racionalizando medios econmicos; un poco de publicidad es favorable si a cambio se reciben materiales educativos

Cmo se ha llegado hasta aqu?

La labor educativa est fundada en la confianza y este es uno de los pilares que ha fallado. Se ha roto la complicidad necesaria entre el profesor y el alumno, imponiendo la distancia a travs del miedo. Sabemos muy bien que esta prdida de confianza se transmite con enorme facilidad y cuando esto ocurre la relacin se bloquea; el elemento transmisor es el miedo y el miedo genera agresividad como arma defensiva. El crculo se alimenta a s mismo imparable. Es necesario reflexionar sobre la situacin para distanciarse, para ver el problema desde fuera y tomar un camino diferente que nos resite a todos. Restablecer la relacin alumnos-profesores-padres. Sin el entendimiento, la complicidad y la confianza el espacio educativo se enrarece.

El alumno, a pesar de lo que se dice, sigue siendo el primer afectado, todo lo que le pasa, todo lo que hace, a pesar de su apariencia desafiante, es producto del miedo. Miedo a ser abandonado otra vez, a ser agredido de nuevo, para protegerse ha desarrollado una dura coraza defensiva que destroza todo lo que roza. Tambin el profesor tiene miedo, miedo a enfrentarse a la verdadera realidad del alumno, a la inseguridad que le provoca todo el sistema, a su propia precariedad, y oculta su miedo hacindose temer. Por ltimo, los padres ocultan el miedo a sus hijos y a sus propios desiertos agrediendo el nico espacio que est en condiciones de atenderle, la escuela.

Esta situacin ha llevado a plantear de manera muy equvoca el tema de la autoridad. El profesor se ha visto desposedo de autoridad intelectual personal por las propuestas constructivistas y competenciales, la propia administracin desconfa profundamente de los profesores; para paliar la situacin se ofrece esta categora de autoridad pblica que constata que no tiene autoridad personal y que jams puede sustituir la capacidad del profesor para ganarse la confianza de los alumnos, su reconocimiento y respeto a travs de la superioridad que le confieren sus conocimientos, su capacidad para ejercer de consejero y tutor y aportarle seguridad.

Cul es tu crtica del constructivismo como actual lenguaje de las reformas educativas? El esquema constructivista es ya una realidad en las aulas o slo en los programas? No crees que el constructivismo toma su fuerza de una legtima insatisfaccin ante el esquema copiar-repetir-memorizar que tantos hemos padecido? En favor de qu otra concepcin de la enseanza criticas el constructivismo?

El problema del constructivismo no est en la investigacin terica sobre el fenmeno del aprendizaje, que es una conjetura razonable entre otras muchas, sino en el intento de aplicarla de forma generalizada a todo el sistema educativo, como si esa fuera la nica forma de aprender y de entender los conocimientos. Pero ahora habra que hablar de un concepto ms actual, que llena todas las programaciones de todas las materias en todo el sistema educativo, desde la primaria hasta la universidad: las competencias. Desde este punto de vista, todo el entramado educativo se centra en el aprendizaje como acto individual, en la relacin que tiene el alumno respecto al material con el que trabaja; la idea de educacin, as como el papel del profesor, quedan drsticamente disminuidos. Evidentemente, el nio no aprende por s solo sino a travs de un material proporcionado por las instancias educativas, programado y pautado por la poltica educativa. El objetivo es, por tanto, desplazar el ngulo de influencia y esquivar la figura del profesor, que es considerado un obstculo: su funcin queda reducida a mantener el orden en el aula. De ah la prdida de autoridad personal e intelectual de la que hablbamos antes y la necesidad de otorgarle autoridad por ley.

Es cierto que el constructivismo trata de superar el esquema memorstico y repetitivo, por otra parte cuestionado hace ya mucho tiempo. Sin embargo, para mostrar que aprender es un fenmeno ms amplio y puede tener otros enfoques, no era necesario cargarse todos los valores de la educacin.

La forma en que todo esto se ha llevado a cabo es tambin muy criticable. A los profesores se les hace adaptar todos sus conocimientos y prcticas didcticas a un nuevo enfoque sin mostrarles en qu consiste. Se reciben unos cuantos mails, se ofrece una conferencia en horas no lectivas, se publican unos cuantos documentos muy generalistas en internet y se supone que en el siguiente curso todo el mundo est educando en competencias. Es ridculo. En otros pases el profesorado cuenta con periodos de tiempo de trabajo en los cuales libra de sus horas lectivas para poder formarse en las nuevas propuestas y tambin ellos pueden colaborar con aportaciones. En ese caso el profesor se ve totalmente implicado en su trabajo, no es un simple objeto de transmisin de proyectos educativos que se dictan desde las instancias polticas y expertas.

Me preguntas si critico el constructivismo en favor de otra concepcin de la enseanza. Por supuesto que tengo una idea global de la educacin, un proyecto propio que tal vez algn da me propondr disear en serio, de momento en mi libro solo he trazado ideas sueltas. Te dir slo dos pequeos comentarios: primero, la idea hermenutica de que el lenguaje y el tiempo histrico atraviesan y constituyen al ser humano, que son sus principios vitales, me parece un buen punto de partida, ah el conocimiento y la educacin se unen en el presente vital que experimenta el alumno en el aula. Los conocimientos no son datos almacenados en la red que podamos tomar en cualquier momento, sino el constitutivo de la vida social e individual; cada ser humano es recipiente vivo de los avatares histricos. Segundo: educar para el futuro, como se dice a menudo, no tiene sentido, el futuro ser lo que nosotros queramos y seamos capaces de crear.

En cierto momento, contrapones la manera de pensar de un experto (que busca eficacia, buena gestin, tcnicas y estrategias adecuadas) y la de un filsofo (que se pregunta por el sentido, problematiza y complejiza). La escuela-empresa pretende educar expertos. Debera la escuela emancipadora ensearnos a ser un poco filsofos entonces? No es, desde luego, un saber que ayude en la vida, de hecho te la hace ms difcil (aunque ms plena).

La filosofa es un saber transversal e interdisciplinar, y estos son conceptos muy queridos por los programas de enseanza. Sin embargo por qu se desprecia tanto a la filosofa y slo a base de muchas luchas del profesorado conseguimos que se mantenga en el bachillerato? La filosofa, desde Platn hasta Kant, ha hecho hincapi en la necesidad de saber pensar para saber actuar, trminos que tambin usan los programas competenciales, aunque los filsofos ven claramente la necesidad de unir los conceptos a los contenidos, para poder pensar en algo. Tampoco aqu los pedagogos han pedido opinin a los filsofos y siguen pensando que la filosofa estorba en la secundaria.

Insistes en la importancia del papel de los afectos y lo afectivo en la enseanza, muy a contracorriente de todas las crticas actuales que condenan la escucha, la empata o la comprensin como elementos-clave de una pedagoga sesentayochista que supuestamente contribuye a desarticular el aula. Cul es la importancia de lo afectivo? Por qu?

Necesitamos la afectividad como el alimento y esto es algo que la historia racional de Occidente ha olvidado. Racionalmente nuestra sociedad es muy potente y emocionalmente un desastre. Si no se trabajan los afectos y el mundo emocional, no se podrn cambiar las condiciones. Es un tema de investigacin enorme precisamente porque no sabemos nada, pero te dir un par de cosas: los alumnos ms necesitados de afecto son los que menos invitan a ello, los ms airados, esquivos y realmente antipticos, precisamente por el abandono en el que viven, solo hace falta que les dirijas una mirada de comprensin, les preguntes directamente qu les pasa, les dejes hablar, les hagas una caricia, para comenzar a deshacer el caparazn que se han creado; por otro lado, nuestra sociedad est muy lejos de aquel proverbio Zen que aconsejaba combatir la violencia con dulzura y creo que es imprescindible, especialmente para tratar con menores, tener muy en cuenta esta mxima, la afectividad es, realmente, el nico antdoto contra el comportamiento indeseable, eso s siempre desde la actitud resuelta y decidida del adulto que sabe lo que est pasando en el camino a la deriva de un alumno.

Aunque suene arcaico y platnico, slo se puede acceder al conocimiento a travs del amor y nicamente es posible transmitir y comunicar algo a los dems por mediacin del amor. Algo muy diferente a la gestin del aula. Cierto que la gestin se puede programar y la afectividad no. Evidentemente las autoridades educativas quieren tener control de lo que se hace y ese es el problema, pues con sus parmetros no hay educacin en sentido pleno. Es como en el arte, hay un plus que no est explicitado en ninguna parte, ningn crtico lo puede manifestar ni toda la tcnica del mundo lo posee, pero sin ese ingrediente indescriptible no hay arte.

Se dira que la escuela se desertiza porque se desentiende (voluntariamente o por simple incapacidad) de gran parte de la vida de los chicos (lo que les pasa en el exterior del aula). Todo aquello de lo que se desentiende vuelve como un boomerang y estalla en el aula. Pero sin embargo tu llamas a (re)construir una escuela-oasis que, abandonando las utopas escolares, los proteja precisamente del afuera. Es posible trazar una frontera entre oasis (adentro) y desierto (afuera)? No podra darse una relacin no destructiva entre adentro y afuera?

Por supuesto que es muy importante la relacin con el exterior. Los institutos tienen que ser verdaderas instituciones en sus respectivos pueblos o barrios. Lugares vivos que participen en las actividades comunitarias, ofrezcan sus bienes culturales al entorno, pequeos santuarios del conocimiento y el arte que acaben despertando la admiracin, el respeto y el afecto de los alumnos y de la comunidad. Esto fue lo que intent en mis aos de directora y creo que conseguimos crear un ambiente interior de ilusin y respeto mutuo, de participacin en actividades conjuntas y creaciones propias; de cara al exterior, la relacin con la comunidad se potenci enormemente y la labor del instituto tuvo un reconocimiento pblico, lo cierto es que la matrcula del centro aument de forma espectacular.

Por otro lado, creo que es importante cuidar mucho lo que ocurre dentro del instituto, que al menos en su interior las cosas funcionen, que el alumno viva el centro como un lugar seguro y en el que se puede expresar con libertad, a pesar de que afuera todo vaya mal. Al menos puede contar con un referente. No podemos cambiar el mundo desde el espacio de nuestra pequea institucin, pero cada uno puede hacer lo que realmente considere vlido en su mbito concreto de influencia y esperar que acte la pregnancia.

Hay algo que me ha gustado mucho y en lo que me encuentro muy reconocido (no creo ser el nico): cuando explicas que los problemas de atencin (otra forma de desercin del aula) son insalvables si la enseanza no ayuda al chico a encontrar un rincn que sea verdaderamente suyo, un punto a partir del cual pueda enlazar con el mundo, sentirse concernido, implicado en l. Podras desarrollar un poco ms esto?

La escuela tiene que ofrecer un espacio en el que poder crecer, un lugar donde no todo est condicionado y programado. Los nios y jvenes adquieren su formacin y personalidad a partir de todo tipo de vivencias, desde un poema o un experimento hasta las palabras de un profesor, y en la posibilidad de poder expresarse e interactuar. Adems a la escuela obligatoria acuden todos y no se puede pretender que todos aprendan exactamente las mimas cosas con los mismos contenidos y salgan con idnticas competencias. Esta programacin uniforme es absurda y, precisamente, lo que hay que ofrecer es un espacio en el que los conocimientos circulen y los alumnos puedan manifestar sus inquietudes. Hay que esforzarse en que todos se lleven de la escuela algo que amen, que despierte su admiracin, porque ese es el punto de arranque para comenzar a sentirse partcipes de lo que se hace en la escuela y fuera de ella.

En este sentido, cuntame la experiencia del Aula de Filosofa en el IES de Masnou, ese espacio en el que pasaban cosas (de donde salen por ejemplo las ilustraciones del libro). Cmo funcionaba? Quin se implic? Qu cosas pasaban?

Pretenda abrir ese espacio del que hablbamos en el que los conocimientos aparecen unos junto a otros, procedentes de los intereses de los alumnos al hilo de la marcha de nuestras actividades lectivas. El aula se iba llenando con sus aportaciones y se ponan en comunicacin cosas muy diversas, algunos trabajos eran realmente buenos, los alumnos brillantes encontraban un lugar donde poder lucir su imaginacin y creatividad. Pero, en muchos casos, participaban tambin los alumnos ms descolgados, ese espacio les permita traer un pequeo recorte, cuatro frases que formaban una vieja sentencia de sabidura popular y que les haba llamado la atencin; a veces traan su papel medio arrugado como queriendo seguir siendo pasotas, pero una vez lo haban comunicado a los dems y haban explicado porqu haban elegido aquello se sentan bien de haber participado y se animaban a traer algo mejor presentado. Yo lo viv como una experiencia muy positiva, que conviva con las actividades concretas que tena que trabajar en los distintos programas.

El cine se ocupa regularmente de tratar la problemtica juvenil y escolar: Thirteen, Elephant, La clase Alguna ficcin te ha dado qu pensar sobre tu experiencia cotidiana como docente?

He visto casi todas estas pelculas que tratan, aunque sea un poco de lejos, el mbito de la educacin. Me interesa mucho el punto de vista del cine porque es una manera muy diferente de presentar las cosas. Con el cine se crea casi inevitablemente un fenmeno de identificacin y la reflexin que hace es a otro nivel. Una pelcula que me influy mucho mientras escriba el libro fue Hoy empieza todo de Tavernier. Cuando te sitas en el aula cada da es nuevo y diferente y la labor que podemos aportar los profesores es, precisamente porque tratamos con jvenes, el compromiso de que todo est por hacer.

Fuente:http://blogs.publico.es/fueradelugar/99/el-miedo-ha-roto-la-complicidad-necesaria-entre-el-profesor-y-el-alumno



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