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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-11-2009

El Pas habla "a su manera" sobre la catstrofe rumana

Jose Luis Forneo
Rebelin


"El diario El Pas escribi el pasado da 5 de noviembre un artculo donde se repasa la catastrfica situacin por la que pasa hoy Rumana, similar a la resto de los pases del este de Europa. A 20 aos de la mitificada cada del muro (y aunque el muro que hay entre explotadores y explotados todava continua levantado), la situacin en Rumana, como seala el propio articulo, es peor que nunca (y eso incluye los aos del periodo comunista)... Mientras el capitalismo celebra su gran triunfo como sistema nico e insustituible, los rumanos pierden su trabajo, no reciben sus pensiones, pasan fro, y empiezan a sufrir cierto desabastecimiento.

El articulo se divide en dos partes, la primera habla sobre la situacin catica agravada por la ausencia de gobierno (la pelea entre partidos tiene bloqueada la actividad institucional en el pas), que impide que el dinero solicitado a los organismos internacionales llegue y que, por lo tanto, los asalariados o subvencionados en cualquier forma por el estado no puedan recibir ni salarios ni pensiones ni ayudas (lo que no dice el peridico neoliberal es que ese dinero que viene de fuera tiene que ser devuelto con unos intereses enormes, lo que significa que no se trata de una salida a la situacin sino un aplazamiento).

Por ejemplo, El Pas describe la situacin de los hospitales y cita al jefe de la seccin de Cardiologa del hospital de Giurgiu, Mihai Petre, quien cuenta que la situacin es desastrosa: "Nunca hemos padecido una crisis de estas caractersticas. Tenemos que mandar a los pacientes a las farmacias para que se compren sus propias medicinas". Sin embargo, si se lee cualquier descripcin de la "revolucin" del 89 las criticas que se hacan al sistema comunista en 1990, justificando el golpe de estado, la situacin no era, ni con mucho, tan catica como ahora. Pero nadie parece exigir el fin de rgimen capitalista, que crea pobreza, desabastecimiento y la dictadura de los banqueros -aunque algunos llamen democracia a elegir entre los representantes a los que estos financian-.

La nica solucin que proponen los polticos liberales rumanos es pedir dinero de nuevo al Fondo Monetario Internacional, apoyar al sector privado adelgazando el publico, y favorecer a las empresas en vez de al ciudadano. Es decir, continuar con las polticas neoliberales que han llevado a la situacin catica actual, y eso, por supuesto, sin ninguna critica por parte de El Pas.

Cuando el vicepresidente del partido en el poder, el Partido Demcrata Liberal, Theodor Stolojan, dice para EL Pas que "la solucin pasa por atraer de nuevo la inversin extranjera" , lo que quiere decir es que necesitan bajar de nuevo los salarios de los trabajadores para que las empresas de Occidente prefieran otra vez instalarse aqu en vez de mantenerse en sus pases pagando tres veces mas a los trabajadores. Es decir, la solucin es que pierdan los trabajadores de uno y otro lado y salgan ganando las empresas: el mismo cuento de siempre.

Lo mismo sucede cuando en boca del ex ministro de finanzas, Ilie Serbanescu, se explica que "la mayora de las empresas que se encuentran en Rumana pertenece a inversores extranjeros, de modo que dependemos de ellos para lograr la recuperacin econmica, sin apuntar en ningn momento la posibilidad de propiciar que los rumanos creen sus propias empresas y que se reduzca as la dependencia de Occidente.

La segunda parte, que El Pas titula, "El clientelismo comunista pervive", es pura manipulacin, con mentiras pasmosas y desvergonzadas, como que en la revolucin rumana hubo 10.000 muertos, cuando en realidad fueron 1104 muertos y 3352 heridos ( los 8.000 muertos restantes los aade El Pas por necesidades del guin, sin ningn reparo en jugar con la cifra y el respeto hacia las vctimas). Igualmente, no fueron todas vctimas de la Securitate (polica poltica), como afirma El Pas, sino en gran parte del ejrcito.

"Ceausescu orden abatir a cualquiera que se moviera, es otra de las afirmaciones que publica sin cuestionamiento alguno el diario, aunque muchos de los cados en las revueltas de 1989 fueron muertos cuando el presidente de Rumana ya haba sido fusilado junto con su mujer, por cierto sin juicio justo y a toda prisa (quizs para que no hablara ni pudiera defenderse o escribir sus memorias como Honecker en Alemania del Este).

El Pas, por otro lado, acusa al "rgimen" de Ceausescu de estalinista, etiqueta que se aplica despectivamente sin ningn criterio (independientemente de lo que se piense de Stalin, tras su muerte y la poltica reformista y antiestalinista de Jruchev, los pases socialistas renunciaron definitivamente al estalinismo, as que una acusacin como esta no puede tener otra razn que la manipulacin...).

Por supuesto que, como es habitual, El Pas echa la culpa de todos los males del capitalismo al sistema anterior, al socialismo, e incluso con un descaro que raya el delirio achacan el mal de la corrupcin actual al "clientelismo" comunista, mientras en Espaa, nada sospechosa de comunista, la corrupcin roba miles de millones de euros a los ciudadanos a lo largo y a lo ancho de nuestra geografa (y si no que se lo pregunten al Partido Popular aunque desgraciadamente no sean los nicos implicados-).

"Las redes confeccionadas en el periodo comunista se mantienen intactas, afirma Adrian Cioflanca, historiador y miembro de la comisin presidencial para el estudio del comunismo, y supongo que seguirn diciendo lo mismo as pasen quinientos aos. No hay nada como echar la culpa de nuestros errores a los fantasmas del pasado. De hecho, tanto los medios de comunicacin como los polticos rumanos han conseguido transmitir a la gente la opinin de que todo lo negativo del pas es culpa del comunismo, creando una especie de coletilla de autojustificativa...Que las calles no se asfaltan El comunismo tiene la culpa! Que las pensiones son bajas, Ceausescu!

En su habitual ejercicio de parcialidad, El Pas solo aporta en su articulo testimonios en contra del comunismo, sin citar en ningn momento los resultados de las encuestas publicadas recientemente en el diario Jurnalul de Bucarest, donde se concluye que el 72% del los rumanos aoran los tiempos del comunismo (http://imbratisare.blogspot.com/2009/10/felicidad-y-satisfaccion-de-los-rumanos.html), ni ningn otro comentario ni testimonio crtico hacia el capitalismo. Y esto obviando descaradamente la conocida extensin de la nostalgia del socialismo a lo largo de toda la Europa central y del este.

Tampoco se citan los testimonios de comunistas jvenes que vivieron el cambio poltico de hace 20 aos, como es el caso de Virgil Zbaganu, que intent reconstruir el Partido Comunista de Rumana en los aos posteriores al golpe de estado de 1989 y acab arrollado sospechosamente por un tren. Segun Zbaganu, el grito de "Abajo el comunismo no surgi de la gente, del pueblo, y fue elaborado mas all de las fronteras rumanas. Al contrario, las primeras pancartas y lemas que utilizaron los rumanos en las manifestaciones de entonces fueron, precisamente, "las fbricas para el obrero (y en ningn momento exigan lo que ha tenido lugar realmente en estos aos de supuesto paraso, en el cual las fbricas, finalmente, han pasado a concentrarse en las pocas manos de los capitalistas)".

Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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