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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-11-2009

Hacia la Cumbre del Clima de Copenhague, 7-18 diciembre 2009
La Tierra est grave

Sergio Ferrari
Rebelin


El planeta est enfermo. Y como nuestro propio organismo cuando est doliente, manifiesta sntomas para llamar la atencin y reclamar su cura.

Su temperatura corporal ha aumentado como media 0,74 C (grados Celsius) en los ltimos 100 aos. En algunas regiones super 1,5C. Durante todo el ltimo milenio, el margen de variacin de la temperatura haba sido apenas de 1C.

Causa principal de esta explosin de calor: el aumento descontrolado de emisin de gases de efecto invernadero producto de ciertas actividades humanas como la combustin de carbn, petrleo y gas natural as como la deforestacin a gran escala. Principales responsables histricas de esta situacin: las naciones desarrolladas.

Otro dato elocuente. Durante 800.000 aos, la concentracin de dixido de carbono (CO2) en la atmsfera fue de entre 200 y 300 ppm (medida que indica la cantidad de molculas del dixido de carbono por cada milln de molculas de aire seco). Hoy supera las 380 ppm, la marca ms elevada desde que el hombre tiene memoria.

La amenaza de una convulsin global producto de la fiebre- est a la puerta con eventuales consecuencias apocalpticas: polos descongelados, mares en aumento, costas desaparecidas, tifones y huracanes multiplicados, sequas crecientes en los pases tropicales, agricultura diezmada, flora y fauna amenazada, millones de refugiados climticos dispersos en el mundo.

LOS DESAFIOS DE COPENHAGUE

En algunos das, entre el 7 y el 18 de diciembre prximo, Copenhague, capital de Dinamarca, reunir a los representantes del mundo entero en la Conferencia de las Partes de la Convencin Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climtico (COP 15), continuando as los esfuerzos de Bal (2007, COP13) y Poznan (2008, COP14). Y la pregunta del milln sigue siendo la misma.

Cmo llegar a un acuerdo para evitar que la temperatura aumente ms de 2C en los prximos 40 aos? Con la hiptesis cientfica que ese registro pueda constituir la frontera de la viabilidad misma de la existencia de la vida en el planeta. Y por ende, cmo reducir a escala planetaria la emisin de gases de efecto invernadero?

No se trata hoy de acuerdos jurdicos. Existen ya la Convencin del Clima de 1992 y el Protocolo de Kyoto que proponen mecanismos concretos.

Lo que est en juego es la voluntad poltica para definir responsabilidades histricas en el deterioro climtico. Y poner en cuestin el concepto mismo de crecimiento y de la lgica productiva planetaria. Temas tan de fondo que no dejan mucho margen al optimismo.

La reciente y fracasada reunin preparatoria de Barcelona de la primera semana de noviembre, convocada para preparar la Cumbre de Copenhague, no hizo ms que desnudar la falta de esa disposicin de negociacin, particularmente de las grandes potencias, muy especialmente de los Estados Unidos, quien hasta ahora no ratific el Protocolo de Kyoto. El cual obliga a los pases industrializados involucrados a reducir sus emisiones hasta 2012 en un 5,2 por ciento menos que las cifras vigentes en1990 (ao tomado como referencia).

Sobre la mesa entonces, tres temas esenciales que imposibilitan por el momento el consenso. El primero: medir el rol histrico de cada actor planetario en la situacin actual del deterioro climtico, sin esconder la responsabilidad preponderante de las naciones ms desarrolladas.

Segundo: sacar conclusiones prcticas, financieras, contables, para que los que ms han deteriorado el clima asuman su responsabilidad y financien a los pases en desarrollo (empobrecidos) facilitndoles a hacer frente al deterioro climtico con medidas muy concretas.

Y en tercer lugar, mirar hacia al futuro, previendo reducciones significativas de las emisiones de gases destructores por parte de los pases desarrollados y emergentes (China entre ellos), para evitar el sobrecalentamiento del planeta y posibilitar la continuidad de la vida en el mismo.

Un ABC tan simple como complejo. Copenhague se perfila ya como una nueva frustracin climtica. Mientras tanto la Tierra, ya grave, sigue empeorando.

Rebelin ha publicado este artculo con autorizacin del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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