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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-11-2009

Entrevista a Miguel Jara en torno a La salud que viene. Nuevas enfermedades y el marketing del miedo
Vivimos en una sociedad que contrapone los intereses de las grandes empresas y los de la ciudadana, como si existiera una guerra social abierta pero silenciada

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Escritor, periodista especializado en la investigacin de temas de salud y ecologa, corresponsal en Espaa del British Medical Journal (BMJ) y usual colaborador de la revista Discovery DSalud, Miguel Jara ha realizado la investigacin que sirvi de base para el documental Carga txica de Documentos TV (TVE) sobre los efectos en nuestra salud de las sustancias qumicas que existen en nuestro medio ambiente y es igualmente autor de Traficantes de salud (Icaria, Barcelona, 2007); Conspiraciones txicas (Martnez Roca, Barcelona, 2007), en colaboracin con Rafael Carrasco y Joaqun Vidal, y de La salud que viene. Nuevas enfermedades y el marketing del miedo (Pennsula, Barcelona, 2009), su ensayo ms reciente.

(Fotografa: scar Rivilla)
Felicidades por su magnfico libro. Son tantas las cuestiones en l abiertas que me temo me va a ser imposible preguntarle todas los temas que me ha sugerido su lectura. Empiezo por el ttulo. Subtitulasu libro Nuevas enfermedades y el marketing del miedo. De qu nuevas enfermedades habla usted? Nuevas en qu sentido?

El concepto exacto sera emergentes y/o ambientales, ms que nuevas, pues son patologas que ya existan hace aos pero que en los ltimos lustros se ha incrementado el nmero de afectados sobremanera por efecto de la contaminacin ambiental, sobre todo de la qumica txica y de la electromagntica.

Aade usted: y el marketing del miedo. Qu marketing es se? Quines se publicitan a travs de l?

El marketing del miedo es la expansin de manera perfectamente controlada, premeditada y estructurada del miedo entre la poblacin para, en el caso que analizo, hacer creer a la ciudadana que puede estar o est enferma y as vender medicamentos, antivirales y/o vacunas. Se utiliza para obligar a la poblacin a abrazar las soluciones establecidas y hoy est cada vez ms extendido entre las prcticas de la industria farmacutica y as podemos comprobarlo en la ltima dcada con los ejemplos de la epidemia de gripe aviar, la gran campaa de lobby y marketing del miedo para vender la vacuna contra el virus del papiloma humano o la pandemia de la gripe A. Creo que al concluir la lectura del libro puede entenderse bien el fenmeno de la invencin o exageracin de enfermedades al que asistimos durante los ltimos aos.

Le pregunto ahora por un tema que transita por su libro, as, a bocajarro. Usted es un tecnfobo, un ludita acaso? No ama a la ciencia? Est proponiendo una vuelta a un pasado sin tecnologa por lo dems imposible?

No a la primera y tercera pregunta. Amo la tecnologa que tiene a las personas como objetivo. Los luditas movimiento obrero de principios del siglo XIX- con su accin sobre las nuevas mquinas de aquella poca que ayudaban a desarrollar los intereses de los patrones en contra del inters de los trabajadores hicieron una crtica radical acertada de lo que luego ha sucedido: a mayor nivel tecnolgico de una sociedad mayor paro, alienacin y control social y tambin mayores ingresos para las patronales, algo todava difcil de ver por la mayor parte de la izquierda, incluso la honesta, fascinada por la tecnologa y por su obcecacin productivista.

Por proponer propongo mirar al pasado para coger lo mejor del mismo y utilizar del presente y futuro slo aquello que de manera probada ayude a las personas sin daarlas. La ciencia? Cmo no amarla y por ello advertir que en buen parte, como tantas bases de la civilizacin, est prostituida por el mercado?

Le sealo un concepto: progreso tecnolgico. Cundo existe verdaderamente progreso tecnolgico en su opinin? Toda invencin tcnica es un avance humano? Si no es as, le ruego me de un ejemplo para ilustrar su respuesta.

Partimos de la base de que casi cualquier consecucin humana es tcnica, pero si estamos de acuerdo en que hemos llegado a un punto en que todo, absolutamente todo ha de ser revisado bajo el paradigma tico, debemos concluir que no vale todo, que no vale toda tcnica sino que slo vale la tcnica que tenga a las personas como objetivo: inventar la bomba atmica fue un prodigio tcnico que hoy supongo que la mayor parte de la ciudadana tachara de monstruoso. Hoy existen servicios y tecnologas que son puros objetos de consumo para el mercado y que en su mayor parte adems provocan graves impactos ambientales y merman nuestra salud. En parte de eso trata el libro. Y las personas que enferman por vivir en nuestra sociedad, slo por hecho de estar en esta sociedad son el vivo retrato del fracaso del modelo econmico.

Tambin usted sugiere en reiteradas ocasiones tener muy en cuenta el principio de precaucin. Cmo definira ese principio? No cree que llevado al extremo este principio nos paralizara?

Dicho principio viene a decir que hasta que no est perfectamente garantizado que un servicio o tecnologa es inocuo no ha de ponerse en circulacin. Hoy ocurre lo contrario, se han liberado al medioambiente unas 104.000 sustancias qumicas txicas muchas de las cuales se ha comprobado con estudios cientficos que son nocivas. Convivimos con ellas a diario, estn en casi todas partes, incluso dentro de nuestros cuerpos y no sabemos como interactan entre ellas. Desde los aos 40 del siglo pasado los soviticos saben que la contaminacin electromagntica enferma a las personas pero durante los ltimos aos asistimos a un despliegue descomunal de redes de telecomunicaciones inalmbricas que funcionan por microondas. Son dos ejemplos de tecnologas contaminantes a las que no se ha aplicado el principio de precaucin y ya estn enfermando a nuestros convecinos. Si no se acota, el problema ir a ms. Eso es parte de la historia que narro en el libro.

Y no, lo que nos paraliza es expandir tecnologas sucias.

Podemos hablar con pleno sentido de vctimas de la civilizacin tecnolgica? Quines seran sus miembros?

S, es cierto que existen esas vctimas y seran las personas que sufren hipersensibilidad a los productos qumicos txicos o a los campos electromagnticos, quienes sufren Sensibilidad Qumica Mltiple, Sndrome de Fatiga Crnica, fibromialgia, ciertas alergias y asma, cnceres, quienes enferman por el denominado Sndrome del Edificio Enfermo o los enfermos crnicos por llevar empastes dentales con mercurio o los nios autistas por haberlos vacunado con vacunas que llevan como conservante Tiromesal (etilmercurio) y un largusimo etctera.

Por qu afirma que vivimos en una civilizacin bipolar? Cules son los vrtices de esa bipolaridad?

He publicado tres libros y en ellos hay un nexo comn, como una lnea que los recorre que es el enfrentamiento soterrado entre empresas y personas. Vivimos en una sociedad tan mercantilista que los intereses de los grandes grupos industriales y los de la ciudadana son contrarios. Es como si existiera una guerra social abierta pero silenciada: lo que es bueno para la industria de las comunicaciones inalmbricas, la expansin masiva de antenas es malo para la ciudadana; lo que es bueno para el sector farmacutico, que existan siempre personas enfermas, es malo para la ciudadana que aspira a tener salud; lo que es bueno para la industria qumica (por cierto muy ligada a la farmacutica) es malo para las personas que enferman cada vez ms por la contaminacin qumica. Es el modelo econmico el que est enfermo pues al regirse por la competencia fomenta el que las grandes empresas para mantener e incrementar sus dividendos estn obligadas a producir cosas nuevas aunque estas en muchos casos no tengan sentido, no sean tiles e incluso hagan dao.

En su libro cuenta fenmenos que, recojo su idea, suelen pasar desapercibidos a la mayor parte de la poblacin pese a que nos afectan a todos. Cmo puede ser eso posible? Cmo podemos ignorar cosas tan bsicas? No estamos viviendo en la sociedad de la informacin?

Nunca hemos estado tan informados como ahora, pero eso al mismo tiempo produce una saturacin informativa que genera confusin, luego desinformacin. Por un lado son tantas las cosas importantes que deberamos saber que no tenemos tiempo material para informarnos sobre ellas. Por otra parte la tnica general de mis libros es contarles a los lectores cmo los grupos industriales sobre los que trabajo de manera sistemtica intentan controlar la informacin de los tema que les afectan, presionan a los periodistas y cientficos que divulgan esos asuntos y montan campaas de desinformacin inducida, por ejemplo, realizando estudios cientficos que lleguen a las conclusiones que ellos buscan y jugando a generar confusin para que los negocios continen con la excusa de que tal o cual servicio o tecnologa no se ha probado que sea nocivo (es una trampa dialctica porque la carga de la prueba no debe recaer sobre la ciudadana sino sobre las empresas que quieran poner en el mercado productos que puedan ser malos para la salud o el medioambiente).

Por qu afirma que la peor sombra que se cierne sobre nosotros no es la alienacin o el colapso ambiental, que en absoluto son un postre dulce para finalizar nuestra alimentacin, sino el actual desorden organizado? Qu desorden es ese? Desorden organizado no es una contradictio?

El desorden organizado alude a lo que acabo de explicarle: en buena medida, los grandes grupos industriales manejan la economa y la sociedad a su antojo y utilizan a la clase poltica para ello y para dar una sensacin de legitimidad democrtica a lo que es puro autoritarismo de mercado. Una sociedad en la que tantas personas enferman por el grado de contaminacin al que hemos llegado, en parte porque existen muchas industrias que contaminan sin pudor, no es una sociedad sana, muy al contrario. Pero ese caos es controlado por los grandes grupos industriales que adems pretenden hacernos ver que vivimos en el mejor de los mundos posibles. Una de las enseanzas del libro Un mundo feliz de Huxley es que la sociedad totalitaria perfecta es aquella en la que el individuo es feliz en su alienacin. El colapso ambiental est manifestndose en que muchos de nuestros conciudadanos estn enfermando por estar en esta sociedad, como le digo. Los diferentes contaminantes despiertan hipersensibilidades en sus organismos. Si ignoramos que eso es una clara seal de que nos hemos equivocado de camino habremos entrado en ese mundo feliz.

Los casos de salud laboral que explica a lo largo del libro, cmo son enfocados por los sindicatos de los trabajadores? Estn suficientemente informados al respecto? Tienen eco en las instituciones polticas?

Mis principales fuentes de informacin para abordar los casos de personas que enferman en su entorno laboral, principalmente por lo que se denomina Sndrome del Edificio Enfermo, son sindicalistas de sindicatos pequeos y/o independientes. CC.OO. tiene un fenomenal instituto que trabaja este mbito. Es especialmente puntero en el tratamiento de los contaminantes qumicos pero en general existe desinformacin sobre lo que es un mbito saludable de trabajo o sobre las fuentes de contaminacin en dicho mbito. En La salud que viene es patente incluso cmo hay empresas que cuando surgen casos numerosos de determinadas enfermedades en sus oficinas intentan ocultarlas y en ocasiones cuentan con la complicidad de sindicatos, los mayoritarios, por lo general.

Cuenta en la primera parte de su libro que en 2002, Gro Harlem Brundtland, entonces mxima responsable de la OMS, coment a un periodista noruego que en su oficina de Ginebra estaban prohibidos los telfonos mviles. La doctora Harlem sufra hipersensibilidad a los campos electromagnticos. La noticia fue publicada el 9 de marzo de 2002 en el peridico noruego Dagbladet. Meses dspus de publicarse la informacin, Gro Harlem tuvo que abandonar la direccin de la OMS. Seala usted que, segn el doctor Carlos Sosa, muchos sealan a Michael Repacholi, el mximo representante medioambiental de la OMS, y a la industria de la telefona mvil, como autores de la proscripcin. Los colegas cientficos pueden comportarse con tan poca piedad? Tanto poder tiene la industria de la telefona mvil para descabezar nada ms y nada menos que la direccin de la OMS?

Todo sector industrial que se precie tiene grupos de presin, lobbies, a su disposicin para infiltrarse y presionar en las instituciones ms importantes. Esto lo hacen a diario y supone la desvirtuacin de la democracia. Piense que las decisiones que hoy toman instituciones como la OMS o el gobierno europeo, la Comisin Europea, o cualquier gobierno, el espaol, los de las diferentes comunidades autnomas, estn muy influidas por los intereses privados. Como le comentaba en una respuesta anterior, parte de esa estrategia consiste en someter la ciencia a los intereses del mercado.

Vuelvo sobre el punto anterior. Teniendo en cuenta lo que cuenta en su libro. Usted es partidario de prohibir los telfonos mviles? No crea demasiada alarma social con lo que seala? Parece que hay cientficos e ingenieros independientes que han probado la inocuidad de estos aparatos y de las tecnologas anexas .

Soy partidario de aplicar siempre el principio de precaucin antes de poner en servicio una tecnologa que pueda daar la salud humana. La informacin libera, la alarma la provocarn quienes impulsen tecnologas y servicios contaminantes. Existen centenares de estudios cientficos que concluyen que la contaminacin electromagntica es daina para nuestra salud. Tambin existen multitud de trabajos, casi ms que los primeros, pagados por las operadoras, cuyas conclusiones son contrarias a los primeros. En los ltimos aos se han publicado varios macroestudios, hechos por cientficos de diferentes pases, multidisciplinares, con financiacin pblica, que concluyen que esta polucin daa nuestra salud. Algunos son el Reflex o el BioInitiative Report. Incluso el Parlamento Europeo se ha hecho eco de ellos y ha llamado a la aplicacin del principio de precaucin.

Dedica un captulo entero, que por cierto pone los pelos de punta, a los edificios enfermos. Qu hace que los edificios enfermen? El flico edificio Agbar de Barcelona, por ejemplo, debera ser clausurado?

Fallos graves en el diseo, un diseo y construccin antiecolgico: en estos edificios por lo general prima la luz artificial sobre la natural, la ventilacin no existe pues son estancos y el aire slo entra por el aire acondicionado; dentro se utilizan numerosos compuestos qumicos potencialmente txicos (en su limpieza o los que portan las personas y los que se utilizan en las pinturas, barnices u ordenadores, por ejemplo); estn hechos con materiales que pueden ser txicos; presentan una notable carga electromagntica fruto de la cantidad de mviles, antenas WiFi o aparatos elctricos que se acumulan, adems de otros factores. Yo documento cmo en los ltimos aos se ha extendido en este tipo de edificios, que se corresponden con los modernos edificios de oficinas inteligentes, una enfermedad leve denominada lipoatrofia semicircular. Su desarrollo y aumento de casos nos ensea la leccin de que esos edificios son insanos y que el problema puede ir a mayores. Una vez construido y habitado uno de estos edificios es muy difcil desandar lo andado pero se deben al menos poner en marcha medidas correctoras para mejorar su habitabilidad, y por supuesto apostar por la denominada bioconstruccin o construccin ecolgica que contempla todos estos factores.

Habla en reiteradas ocasiones de enfermedades inventadas. Qu es una enfermedad inventada? Una creacin, una ensoacin del paciente, de los ciudadanos?

Durante los ltimos lustros asistimos a la aparicin en los medios de comunicacin de enfermedades nuevas, nuevas denominaciones de sntomas que se confunden con enfermedad. Por ejemplo, la timidez est siendo diagnosticada como Fobia social para vender antidepresivos. Y el Sndrome de las Piernas Inquietas es un concepto nuevo para definir ciertos problemas neurolgicos que padecen algunas personas pero se etiqueta as para abrir nuevos mercados y vender nuevos medicamentos neurolpticos. Son enfermedades que no existen y estn promocionadas por laboratorios farmacuticos. En el libro describo cmo se hace. Estn apareciendo enfermedades como las que describe el DSM-IV, el libro sobre diagnstico de patologas psquicas que es la Biblia de los psiquiatras. El Trastorno Oposicionista Desafiente, que es la rebelda de los nios o el Incumplimiento teraputico, cuando un paciente decide no tomar su medicacin, surrealista, no? Pero cierto.

En este orden de cosas, qu opina de las polticas preventivas y la informacin dada sobre la gripe A, sobre la gripe porcina?

Con la gripe A se ha repetido la campaa de marketing del miedo que ya se puso en marcha en la primera mitad de la dcada actual con la gripe aviar. Con similares actores y beneficiarios. Se cogen enfermedades leves y se crea alarma social para expandir la sensacin de tensin y preocupacin y que as la poblacin abrace los tratamientos que ofrecen los mismos que crean esos temores. Esto no se hace de un da para otro. Para comprenderlo hay que entender las redes no conectadas entre s de relaciones de influencia desarrolladas por la industria farmacutica durante las ltimas dcadas. En eso consiste mi trabajo y La salud que viene es una parte.

Djeme finalizar con una pegunta fuera de guin. Usted es alma y cuerpo de una pgina web muy consultada: www.migueljara.com Qu pretende con ella? Qu finalidades formativas y cvicas persigue con este trabajo?

Mi blog surgi a raz de acumulrseme informaciones interesantes relacionadas con mis libros que no poda publicar con la necesaria rapidez. Es una manera de ofrecer estas informaciones, de elaboracin propia, inditas, provenientes de mis mejores fuentes y que sirven como complemento perfecto de mis libros. Es tambin un espacio de participacin y de comunicacin con mis lectores.



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