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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-11-2009

Cmo puede acabar bien todo esto?
Atajos en Afganistn

Tariq Ali
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


Ha sido un mal otoo para la OTAN en Afganistn, con desastres parecidos tanto en el frente poltico como en el militar. Primero, Kai Eide, el director de la oficina de Naciones Unidas en Kabul, un noruego bienintencionado, aunque no muy brillante, se pele con su adjunto, Peter Galbraith, quien, como representante de factodel Departamento de Estado de EEUU, haba decretado que la eleccin del Presidente Karzai estuvo amaada y as lo proclam a los cuatro vientos. Su superior continu defendiendo la legitimidad de Hamid Karzai. Sorprendentemente, Naciones Unidas despidi despus a Galbraith. Esto hizo que Hillary Clinton corriera a meter la primera y el rgano de control electoral, con el apoyo de Naciones Unidas, dictamin que las elecciones haban sido en efecto fraudulentas y orden una segunda vuelta. Karzai se neg a sustituir a los funcionarios electorales que haban hecho tan buen trabajo para l en la primera vuelta y su oponente se retir. Karzai logr el puesto.

La legitimidad de Karzai no ha dependido nunca de las elecciones (que, en cualquier caso, se falsean siempre) sino de la fuerza expedicionaria estadounidense y de la OTAN. As pues, qu fue todo ese pugilato con un contrincante imaginario de la primera vuelta? Pareceque todo se haba diseado para proporcionar cierta tapadera al incremento militar que el General Stanley Mcchrystal estaba tramando, la nueva esperanza blanca de una asediada Casa Blanca. McChrystal parece haber invertido la vieja mxima de Clausewitz: cree sinceramente que la poltica es una continuacin, por otros medios, de la guerra. Se pens que si se eliminaba a Karzai sin muchas dificultades y se le sustitua por su antiguo colega Abdullah Abdullah, un tayico del norte, se podra dar la impresin de que se haba eliminado pacficamente un intolerable rgimen corrupto, lo cual ayudara a impulsar la propaganda blica en casa y a relanzar la guerra de verdad en Afganistn. Por su parte, Abdullah quera la parte del botn que llega con el poder y que hasta ahora estaba monopolizado por los hermanos Karzai y sus parsitos, ayudndoles a crear una diminuta base local de apoyo a la familia. Ha supuesto una sorpresa real para alguien la revelacin de que Ahmed Wali Karzai no slo era el hombre ms rico del pas, como resultado de la corrupcin a gran escala y el comercio de armas/drogas, sino tambin un agente de la CIA? Me contaron que los comisarios de la OTAN, en medio de su desesperacin, haban llegado incluso a considerar la posibilidad de nombrar un Alto Representante, copiando el modelo balcnico, para dirigir el pas, convirtiendo la presidencia en un cargo an ms nominal de lo que ya es hoy. Si eso hubiera sucedido, Galbraith o Tony Blair hubieran sido los obvios favoritos.

Los ciudadanos del mundo trasatlntico se sienten cada vez ms y ms inquietos ante un escenario en el que no se vislumbra final alguno. En Afganistn, las filas de la resistencia no paran de crecer. La guerra sobre el terreno est llegando a ninguna parte: los convoyes de la OTAN que llevan fuel y equipamiento son atacados repetidamente por los insurgentes; que los neo-talibanes controlan el 80% de las zonas ms populosas del pas es algo que todo el mundo reconoce. Recientemente, el Mullah Omar critic fuertemente a la rama pakistan de los talibanes: Deberan, dijo, estar combatiendo a la OTAN, no al ejrcito pakistan.

Mientras tanto, el comandante del ejrcito britnico, el General Sir David Richards, hacindose eco de McChrystal, habla de entrenar a las fuerzas de seguridad afganas de forma mucho ms agresiva, para que la OTAN pueda pasar a asumir un papel de apoyo. Nada nuevo ah. EUPOL (la Misin de la Polica de la Unin Europea en Afganistn) declar hace varios aos que su objetivo era contribuir al establecimiento, bajo responsabilidad afgana, de una serie de acuerdos sostenibles y efectivos de polica civil. Esto son siempre disparatado: el tiroteo de un polica afgano contra cinco soldados britnicos que se produjo a primeros de mes cuando le entrenaban confirma la anterior impresin. Deberan ignorarse las teoras sobre la manzana podrida de las que los britnicos estn tan enamorados. El hecho es que los insurgentes decidieron hace algunos aos solicitar entrenamiento militar y policial una tctica empleada por las guerrillas en Sudamrica, el Sudeste Asitico y el Magreb a lo largo del pasado siglo- y han conseguido infiltrarse en sus filas con total xito.

Ahora, es obvio para todo el mundo que sta no es una buena guerra diseada para eliminar el narcotrfico, la discriminacin contra la mujer y todas las cosas malas, adems de la pobreza, por supuesto. As pues, qu es lo que ha estado haciendo la OTAN en Afganistn? Se ha convertido en una guerra para salvar a la OTAN como institucin? O se trata ms bien de una cuestin estratgica, como se sugera en el nmero de la primavera de 2005 de la NATO Review?:

Cualquiera que sea la razn, la operacin ha fracasado. La mayora de los amigos de Obama en los medios estadounidenses lo reconocen y apoyan una retirada planificada, a la vez que les preocupael hecho de que sacar las tropas tanto de Iraq como de Afganistn pueda hacer que Obama pierda las siguientes elecciones, especialmente si McChrystal o el General Petraeus, el supuesto hroe del incremento en Iraq, se presentan por los republicanos. Aunque no parece probable que EEUU se retire de Iraq. La nica retirada contemplada es la de las principales ciudades, restringiendo la presencia estadounidense a las inmensas bases militares dotadas de aire condicionado que ya estn construidas por el interior del pas, imitando los bastiones del Imperio Britnico (a excepcin del aire acondicionado) de las primeras dcadas del siglo pasado.

Mientras Washington decide qu hacer, Af-Pak arde por los cuatro costados. Cumplir el diktat imperial ha puesto al ejrcito pakistan bajo una tensin inmensa. Su reciente y muy publicitada ofensiva en el Sur de Waziristan ha dado pocos resultados. Sus presuntos blancos han desparecido de la escena y han dejado el combate para otro momento. En una exhibicin de "buena fe", el ejrcito se puso a asaltar el campo de refugiados de Shamshatoo en Peshawar. El 4 de noviembre recib un correo desde Peshawar:

Cmo puede acabar bien todo esto?

Tariq Ali, nacido en Lahore (Pakistn) en 1943, es escritor, director de cine, historiador y activista poltico. Escribe habitualmente para The Guardian, Counterpunch, London Review of Books, Monthly Review, Z Magazine. Ali es, adems, editor y asiduo colaborador de la revista New Left Review y de Sin Permiso, y es asesor del canal de televisin sudamericano Telesur. Su libro ms reciente es The Protocols of the Elders of Sodom and other Essays, publicado por Verso.

Fuente: http://www.counterpunch.org/tariq11132009.html



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