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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-11-2009

Una universidad rica. Harvard como Wall Street

Sam Pizzigati
Too Much


Las imprudentes inversiones que ha realizado la Universidad de Harvard han provocado que "los mejores y ms brillantes de nuestra sociedad parezcan enormemente estpidos. Casi tan estpidos como una nacin que permite que se sigan concentrando formidables cantidades de riqueza.

La bsqueda salvaje de obtener estas riquezas, tal y como le record al mundo la crisis mundial del otoo pasado, puede destruir la economa y corromper a sociedades enteras. Frente a este despropsito, las grandes universidades, en teora, debieran ser tiles para frenar estas prcticas. Ofrecernos un refugio frente a las pasiones del mercado. Un lugar donde sobrios estudiosos pudiesen reflexionar sobre los daos que genera la frentica especulacin y sobre cmo podemos reparar todo este dao.

Harvard, la mayor universidad estadounidense, no ha destacado en los ltimos tiempos por ofrecernos esta clase de reflexiones. La razn? Han estado demasiado ocupados intentando hacerse ricos.

En el intento de amasar un mayor patrimonio, Harvard, la universidad ms rica del mundo, se ha visto conducida a una debacle financiera que le ha costado el puesto de trabajo a cientos de empleados, la congelacin de salarios de muchos otros, y ha dejado numerosos proyectos de desarrollo en el campus a medio hacer.

"Los inversores de Harvard han practicado los mismos juegos que los grandes bancos", dice el historiador David Kaiser, un ex alumno de Harvard. "La diferencia es que Harvard no es un candidato idneo para un rescate financiero".

Kaiser y otros antiguos alumnos de Harvard de la promocin de 1969 llevan mucho tiempo siendo crticos con las prcticas de inversin de la Universidad. Hace seis aos se enteraron de que los responsables de la Compaa de Administracin de Harvard, la encargada de gestionar sus inversiones, estaban utilizando fondos de la Universidad para invertir en bonos al ms puro estilo de Wall Street.

En el ao 2002, slo seis de estos gestores de inversiones se embolsaron un total combinado de 107,5 millones de dlares.

Para apropiarse de estos millones, sus gerentes financieros, invirtieron la dotacin de la Universidad en exticos "derivados" que prometan altos rendimientos de dos dgitos anuales. Cuantos mayores eran los beneficios, mayores eran las recompensas para los gestores de las inversiones, y mayor era el incentivo para seguir reinvirtiendo en fondos y bonos inestables.

Pero los riesgos que se tomaron fueron ms all del presupuesto asignado para inversiones. Harvard utiliz fondos del presupuesto general para el funcionamiento de la Universidad para las mismas inversiones de riesgo. Con estas decisiones, como ha sealado el Boston Globe, violaron "una de las reglas ms elementales de la economa familiar o las finanzas: no te juegues el dinero que necesitas para pagar las cuentas de tu da a da".

Y qu hacan los directivos de Harvard mientras todo esto ocurra? Miraban hacia otro lado. En mayo de 2002, una empleada de la Compaa de Administracin de Harvard escribi una carta confidencial al Presidente de la Universidad, Lawrence Summers, advirtindole de los riesgos excesivos que se estaban tomando. Nada cambi. Dos meses ms tarde, fue despedida por realizar "acusaciones infundadas".

Summers, una figura polmica por mritos propios, dej Harvard en el 2006 y volvi a la arena pblica en noviembre del ao pasado como Director del Consejo Econmico Nacional de la nueva administracin Obama.

En ese momento, la industria financiera global ya se haba derrumbado. A raz de esa cada, la dotacin de la Universidad de Harvard, que alcanz un valor de 36.900 millones de dlares hace dos aos, arrojaba unas prdidas de casi 11.000 millones en apenas un ao. El fondo general de funcionamiento de Harvard perdi otros 1.800 millones.

Las malas noticias no se acabaron aqu. A principios de este mes supimos que los directivos de Harvard haban ocultado unos 500 millones de dlares en la declaracin fiscal de la universidad del ao pasado. Los haban colocado en importantes bancos de Wall Street para cubrir una "fallida apuesta en la subida de las tasas de inters.

Los antiguos alumnos de la promocin de 1969 han comentado en relacin al Comit Especial de Dotacin de Harvard, que se haba dado respuesta a algunas de las quejas que haban expresado a lo largo del tiempo. Por ejemplo, hace varios aos se aumentaron significativamente las becas a los estudiantes. Sin embargo, declaran, siguen negndose a "reconocer los errores fundamentales que se han cometido."

Los antiguos alumnos quieren que la universidad limite los ingresos de los gestores de inversiones.

"Seguimos pensando," expresaban en una reciente carta al presidente de Harvard, Drew Faust, "que ningn empleado de la Universidad debera ganar ms al ao que el presidente de la institucin y que el hecho de que se otorguen bonos de varios millones de dlares es inadecuado en una institucin sin fines de lucro".

Las crticas de los antiguos alumnos de Harvard tambin exigen saber la cantidad de dinero de la universidad que ha ido a parar a las manos de las empresas de inversin exterior. Ellas han gestionado, en los ltimos aos, las dos terceras partes de las inversiones del fondo de dotacin de la universidad.

Los gestores de inversiones suelen cobrar una comisin fija del 2% anual sobre la inversin realizada ms un 20% de los beneficios que se obtengan a raz de la compra y venta de activos.

Absolutamente "nadie", sigue la carta dirigida al Presidente de Harvard, "debe recibir tales compensaciones por gestionar fondos de una organizacin sin nimo de lucro".

El enfado de los antiguos alumnos va ms all, y exige un cambio ms profundo. Piden que Harvard empiece a actuar como se espera de una gran universidad.

Las imprudentes inversiones de Harvard y el coste social que han comportado, apuntan, son espejo "de las prcticas que durante el mismo perodo han provocado la bancarrota de la mayor parte de nuestras instituciones financieras, con enormes costes a corto, medio y largo plazo para los Estados Unidos y la economa mundial".

"Sin ninguna duda, Harvard", sealan, "sabr encontrar el capital intelectual, moral y financiero para hacer frente a estos ltimos sucesos e iniciar un debate pblico sobre las debilidades de las prcticas financieras realizadas, no slo por el bien de la institucin, sino especialmente para ayudar a la sociedad a la que Harvard sirve."

Al final, el fiasco financiero de Harvard deja claro que las maniobras financieras para bombear la dotacin de la Universidad y las recompensas y premios para los gerentes de inversiones de los fondos no contribuyen a la excelencia acadmica. La socavan.

De hecho, el impresionante aumento del presupuesto de Harvard (pas de 4.700 millones en 1990 a 36.900 millones dlares en el 2007) ha tenido lugar a lo largo de unos aos que han sido testigos del deterioro general de la educacin superior en los Estados Unidos.

Los colegios y universidades pblicas, que ofrecen la mayor parte de la educacin superior estadounidense, han ido reduciendo sus servicios acadmicos y aumentando el coste de las matrculas, poniendo la educacin superior fuera del alcance de la media de las familias trabajadoras. Todo esto ha sucedido, en gran parte, debido a los recortes impositivos de los que se han beneficiado los norteamericanos ms ricos. Ellos hacen portentosas donaciones a las universidades elitistas que los han educado, pero ayudan a reducir el apoyo del presupuesto estatal para la educacin superior.

El coste promedio por ao de matriculacin a una universidad pblica, segn inform el Consejo Educativo a principios de este mes, ha alcanzado los 15.213 dlares de media. Esta cantidad debe multiplicarse por cuatro para entender el coste total de obtener una educacin superior en los Estados Unidos.

"El nivel de endeudamiento que exigimos a los estudiantes", declara Patrick Callan, del Centro Nacional de Polticas Pblicas y Educacin Superior, "es insostenible".

La leccin de todo esto? Tanto en el mundo acadmico como en la sociedad en general, como ya apunt el erudito Sir Francis Bacon hace ms de cuatro siglos, el dinero -como el estircol- slo es bueno cuando se esparce.

Sam Pizzigati dirige Too Much, publicacin semanal digital sobre excesos y desigualdades.

Traduccin para www.sinpermiso.info: Luca Gervasoni

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2892


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