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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-11-2009

Abusos policiales contra los licenciados en paro en Marruecos
Las flaquezas de la paz social

Montserrat Emperador Badimn
Peridico Diagonal


Las calles de Rabat y Casablanca, capitales poltica y econmica de Marruecos, han sido testigo a principios de noviembre de los espejismos del Dilogo Social concertado entre sindicatos mayoritarios, patronal y Gobierno. La manifestacin convocada el viernes 30 de octubre por la Asociacin Nacional de Diplomados en Paro de Marruecos (ANDCM) en Rabat fue contestada con una intervencin policial que se sald con la hospitalizacin de cuatro manifestantes.

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El 4 de noviembre, un centenar de trabajadores de la compaa Sociedad Marroqu de Estudios Especiales e Industriales (SMESI) se concentr delante de la sede central de la Oficina Cherifiana de Fosfatos (OCP) en Casablanca para protestar contra su despido. Las constantes protestas organizadas por los despedidos en Khouribga provocaron la toma de la ciudad por las fuerzas del orden, cuyos repetidos abusos (palizas contra los manifestantes, detenciones, interrogatorios e intimidaciones) han motivado la reaccin de la opinin pblica marroqu e internacional. Esta accin se aade a una lista todava abierta de movilizaciones que empezaron en verano en la ciudad minera de Khouribga.

Parados sin reconocimiento La manifestacin de los parados se enmarca en la semana de actos programados con motivo del 18 aniversario de la ANDCM. La asociacin fue la primera en organizar, a principios de los 90, a diplomados de la enseanza secundaria y superior que reivindican la integracin en la funcin pblica. El objetivo de la marcha era la apertura de negociaciones con los responsables pblicos nacionales y el reconocimiento oficial de la asociacin. Pese a las conversaciones que, escasas veces, renen a militantes y responsables pblicos a nivel local, la ANDCM nunca ha sido autorizada. ste es el pretexto para el trato violento que reciben sus actos pacficos de protesta. A lo largo de su trayectoria, el grupo cuenta con un pesado balance de varios centenares de detenciones y juicios, decenas de condenas a crcel y dos muertes.

El contencioso entre parados, obreros pertenecientes a corrientes autnomas de centrales sindicales y responsables pblicos corre peligro de enquistarse. De hecho, la acumulacin de incidentes revela la solidificacin de los conflictos. El dilogo social tripartito (patronal, sindicatos mayoritario y Estado) constituye hoy en da el nico espacio oficial de discusin de las cuestiones laborales en Marruecos. Pero la estrechez de miras de su orden del da, desconectado de las problemticas humanas y laborales ms acuciantes, slo puede socavar la posibilidad de encontrar soluciones socialmente justas a las tensiones laborales en aumento.

850 despedidos en la empresa ms prspera

La administracin de SMESI depende de la OCP, empresa de propiedad estatal que cuenta con el balance comercial ms exitoso de toda la economa marroqu. La OCP es lder mundial en la extraccin y comercializacin del fosfato y sus derivados (abono, cidos fosfricos, etc.). En julio de este ao, 850 trabajadores de SMESI fueron despedidos por haber constituido una seccin sindical local. Los trabajadores pretendan denunciar las prcticas de la OCP, que libera a empleados para que sean contratados temporalmente por sociedades de subcontratacin como SMESI-Rgie, constituidas mayoritariamente por directivos de la OCP. Las medidas de presin empezaron en mayo, con reducciones salariales y el despido de los 160 trabajadores de la compaa afiliados al sindicato. A la negativa de reconocer a la seccin sindical, lo que constituye una infraccin del cdigo laboral aprobado en 2004, se le uni la contratacin de obreros jubilados, quienes deban asegurar el nivel de produccin. En septiembre se cre un comit de solidaridad internacional, formado por abogados, sindicalistas, periodistas y defensores de los derechos humanos, con el fin de difundir el caso a nivel de instituciones europeas. Los trabajadores despedidos reivindican entablar conversaciones directas con la OCP. El objetivo es la readmisin de los afectados y el reconocimiento de sus derechos sindicales. Por el momento, la OCP rechaza sentarse a la mesa de negociaciones.

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/Marruecos-las-flaquezas-de-la-paz.html


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