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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-11-2009

Actualidad de Sandokan

Alfonso Sastre
Gara


Sastre enciende la luz y aparece su sombra. Sastre.- Mira, Sombra, lo que dice este analista poltico, Agustn Velloso.

Sombra.- (que no lo ve) Dnde?

Sastre.- S, mujer: aqu, en Kaos en la Red. Mira, mira.

Sombra.- A ver.

Sastre.- (leyendo) Ah, los piratas! Qu bien suena esta palabra y qu recuerdos nos trae de la niez; y acto seguido hace una reflexin muy clarividente y aclaratoria.

Sombra.- Sobre los piratas actuales, supongo?

Sastre.- Y por qu los llamas piratas?

Sombra.- Todo el mundo lo hace.

Sastre.- Bueno... tambin puedes leer, entre otros, el comentario de Joaqun Sempere en Pblico, el pasado 25 de octubre. As te iras dando cuenta de este fenmeno que Emilio Salgari habra podido titular Los piratas del ndico, o Los piratas somales o, mejor an, Los piratas del Cuerno de frica.

Sombra.- Y qu pinta Salgari en todo esto?

Sastre.- Pinta que l convirti a Sandokan en un gran personaje novelesco. A Sandokan, es decir, a un pirata, a un terror de los mares, que aparece como un gran hroe en sus novelas!

Sombra.- Dice usted que lo convirti en un personaje. Es que fue una persona real?

Sastre.- As nos lo asegura el novelista en sus Memorias, que no pudo terminar porque se suicid en Turn. l, en sus viajes, haba conocido a Sandokan, y no slo a l, sino a Tremal-Naik, al portugus Yaez, a Kammamuri... todos ellos piratas y grandes personajes con los que conviv en mi infancia. Por eso he empezado por ah: por recordar lo bien que nos suena a algunas personas la palabra pirata.

Sombra.- Ya s, ya s. Sandokan era un pirata y a usted le gusta eso. Pero a los arrantzales que han estado prisioneros no les gustar, y a lo mejor se acuerdan de su familia de usted por simpatizar con piratas.

Sastre.- Qu quieres decir? Yo deseaba la libertad inmediata de esos arrantzales! Pero tambin, para conseguirlo, he tratado de pensar en las races de lo que est pasando en aquella regin. Eso es todo.

Sombra.- Los piratas, segn usted, fueron hroes de su infancia; y yo s que tambin lo fueron el Corsario Negro (tambin de Salgari) y el capitn Nemo (de Jules Verne), que asimismo fue un pirata, aunque submarino, y...

Sastre.- Ya en la realidad, los piratas muchas veces no han sido, como dicen los diccionarios, meros ladrones de la mar, sino combatientes polticos al servicio de sus causas patriticas. Recuerda que en el siglo XVI, por poner un ejemplo, los piratas turcos y argelinos y bereberes del Mediterrneo eran combatientes en la guerra entre los dos grandes imperios que eran el Otomano y el Espaol. El gran Cervantes supo algo de esa gran lucha, pues fue capturado cuando volva a Espaa en un barco despus de haberse quedado manco en la batalla de Lepanto, que l llam la ms grande ocasin que vieron los siglos, y que se pas unos aitos en las prisiones (los baos) de Argel, hasta que su familia pudo reunir el dinero que pedan por su rescate.

Sombra.- Qu complicado es todo!

Sastre.- Es... complejo, como suele decirse. (Pausa; reflexivo) La Piratera ha sido, en la Historia, muchas cosas; y tambin un vehculo de protesta contra las injusticias de los poderosos. Querida Sombra, Sandokan era un militante poltico-militar, un guerrero contra la omnipotencia mundial del Imperio Britnico. Un luchador anticolonialista, dicho en trminos actuales.

Esto te puede recordar, si es que lo leste en su momento, que Chomsky nos habl hace unos aos de que para cierto pirata del siglo IV a. C., la diferencia entre un pirata y un emperador reside en que el pirata tiene un solo barco y el emperador, muchos.

Sombra.- Entonces resulta que....

Sastre.- Espera, espera. Tambin ha habido y hay piratas al servicio de los emperadores.

Sombra.- Y Sandokan?

Sastre.- Sandokan no estaba al servicio de ninguna potencia. Su barco se mova por s mismo -lo mova Sandokan- contra la ocupacin inglesa y, en fin, no lo haca bajo la proteccin y las banderas de una nacin o un estado poderosos. l estaba solo ante el peligro; bueno, slo con sus colaboradores y con sus tigrecillos de Monpracem, y sobre todo con sus razones y su pasin contra el Imperio de los Mares, que entonces era Inglaterra.

Sombra.- A ver si se explica un poco, oiga. Para empezar: Vale la definicin que ha hecho hace un momento: ladrones de los mares? Atracadores hmedos o algo as? Chorizos pasados por agua?

Sastre.- (afirmativo y crtico) Pero eso no es decir nada contra ellos, estando como estamos en un mundo de grandes piratas bien vestidos y encorbatados, detrs de las mesas de sus opulentos despachos; o sea, en un mundo en el que, como deca Proudhon, la propiedad es un robo. En un mundo, en fin, en el que, en definitiva, los grandes piratas son los emperadores. Esto que acabo de decir es tambin pensamiento gitano, digmoslo as. Pero, volviendo a nuestros piratas, es cierto que entre ellos hay chorizos propiamente dichos pero tambin lo es que, bajo el apelativo de piratas, hay movimientos de defensa y de resistencia de los dbiles frente a los fuertes.

Histricamente pueden definirse as, creo yo, las diferentes especies, segn la definicin de sus acciones o su localizacin geogrfica: Corsarios eran aquellos que navegaban con patente de corso de las grandes potencias que trataban de dominar el mar con algo ms que sus propias escuadras oficiales. Sir Francis Drake es un prototipo de corsario, en este caso ingls. Esa patente los autorizaba, por ejemplo, a desvalijar los galeones espaoles en el Atlntico. A su modo combatan contra el Imperio Espaol. Filibusteros era el nombre que se les daba en las Antillas y combatan al servicio, sobre todo, de Holanda, Inglaterra y Francia. Luchaban por la emancipacin de las provincias ultramarinas de Espaa; es como los define el Diccionario de la Real Academia Espaola. En cuanto a los bucaneros, era otro nombre para los filibusteros, que son definidos por el DRAE como piratas de los siglo XVII y XVIII, dedicados al saqueo de las posesiones espaolas de Ultramar.

Sombra.- Todo eso lo ha recordado ahora, con lo que est ocurriendo en el ndico? Aquellas lecturas infantiles... Ya lo recuerdo yo, cuando ramos pequeos, leyendo Los tigres de Malasia, El Corsario Negro, La isla del tesoro, o aquel pirata tan sabio que es el capitn Nemo de Veinte mil leguas de viaje submarino...

Sastre.- En cuanto al capitn Nemo, su condicin de pirata est oscurecida por su vocacin de cientfico y estudioso de las profundidades marinas y su zoologa. Pero s, l es -en la imaginacin de Verne- un combatiente contra el Imperio Britnico que se abastece del oro de unos galeones espaoles hundidos en la baha de Vigo en el siglo XVI y que ayuda a la lucha por la liberacin de su pas. Ello se revela cuando en aguas de Ceiln defiende a un pobre indio pescador de perlas, luchando a brazo partido, pual en mano, con un tiburn que est a punto de matar al pobre pescador, y luego le regala un saquito de perlas, explicando en seguida lo que ha hecho a sus forzados huspedes: Este indio, seor profesor, pertenece a un pas oprimido, y yo todava, y hasta mi ltimo suspiro, pertenezco a ese mismo pas.

Sombra.- Bueno, bueno... Pero todo eso es literatura y ahora hay una realidad muy seria y grave, no?

Sastre.- Literatura y realidad! La literatura, Sombra ma, es tambin poltica. T has citado El Corsario Negro, tambin de Salgari. En su edicin espaola de 1955, la editorial suprimi todo el captulo 15 porque Salgari explicaba en l lo que era el filibusterismo, de manera que la bella tarea civilizadora de Espaa en Amrica era vctima, segn los editores, de la leyenda negra antiespaola. As es que suprimieron el captulo, y viva Espaa.

Sombra.- Holanda o Inglaterra hicieron mejor sus colonizaciones?

Sastre.- No, no, claro que no, y se es otro tema. En realidad siempre se ha tratado de luchas entre imperialismos, entre colonialismos. Volviendo a la realidad actual que no es literatura, ahora nos encontramos, sobre la situacin en las aguas del ndico, a informadores y analistas serios como Johann Hari, periodista de L'independent, en su colaboracin en The Huffington Post, de 4-1-2009; segn l, la vida en Somalia es un horror teido de sangre y de miseria. Aquel pas es objeto de todo tipo de ultrajes, entre ellos que sus mares estn siendo convertidos en cubos de basura y su pesca esquilmada. All, los llamados piratas han tratado y tratan de suscitar movimientos de defensa ante el expolio que estn sufriendo los torturados habitantes de aquel pas, y las acciones de estos piratas son apoyadas por el 70% de la poblacin, que las considera una forma de defensa nacional de las aguas territoriales del pas. (Warders News). Ese dato del 70% de apoyo se ha mostrado en Internet, en el sitio somal independiente, y es muy verosmil.

Para Joaqun Sempere, los llamados Guardacostas Voluntarios de Somalia -hoy, los piratas- expresan esa situacin, que en efecto es terrible sobre todo para ellos, e intentaron, antes de ser piratas, negociar con los buques de pesca extranjeros para que dejaran de faenar o pagaran un impuesto por seguir hacindolo, intentos que resultaron fallidos, y el desenlace final fue lo que hoy se califica como piratera somal. En realidad, este fenmeno es de la misma ndole del que se manifiesta cuando los grandes poderes polticos condenan el terrorismo, y firman esas condenas con las manos llenas de la sangre de los pueblos oprimidos por ellos.

Sombra.- Habra que partir de reflexiones como stas para juzgar lo que est pasando en el ndico. No, jefe?

Sastre.- S, Sombra. Habra que partir de la verdad.

Sombra.- (suspirando) Pero, quin lo hace? Ay!

Sastre.- Hay quienes lo hacen, s, mujer, y precisamente nosotros nos hemos basado en algunos de sus testimonios y reflexiones para realizar nuestra conversacin de hoy.

http://www.gara.net/paperezkoa/20091118/167257/es/Actualidad-Sandokan




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