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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-11-2009

Ideas sobre lo que debe entenderse por Socialismo del Siglo XXI

Alirio Montoya
Rebelin


La crisis mundial que est enfrentando la humanidad producto del ocaso del capitalismo como sistema global de dominacin, tuvo sus primeras crisis a mediados del siglo pasado. La crisis econmica de 1929 fue el aliciente negativo para que surgiera la Segunda Guerra Mundial. El imperio trat de replantear el capitalismo a nivel mundial a la luz del llamado neoliberalismo que, es en s la ltima fase en descomposicin del sistema capitalista. Como contraparte y respuesta a este sistema caduco, surge el socialismo del siglo XXI o democracia participativa. En otras palabras es el inicio de una nueva civilizacin.

Heinz Dieterich Steffan lo plantea como el Nuevo Proyecto Histrico (NPH), refirindose por supuesto al socialismo del siglo XXI o democracia participativa; el cual tiene su gestacin primaria como efecto de la crisis del sistema a raz de la gran recesin econmica de 1945, de la guerra expansionista disfrazada como guerra contra el terrorismo iniciada en Afganistn y la creacin del Tercer Orden Mundial; lo cual significa la radiografa de como se encuentra actualmente la decadente civilizacin burguesa. Entonces, como alternativa para la humanidad ha nacido el socialismo del siglo XXI. No debe entenderse este nuevo socialismo como una expresin de nostalgia por el derrumbe del socialismo real del Este de Europa, y menos a raz de la desintegracin de las ex Repblicas Socialistas Soviticas. Es de admitir sin reservas los errores del socialismo real; Claudio Katz nos dice que el colapso registrado en la Unin Sovitica y Europa oriental, confirma que el socialismo no puede construirse sin democracia. Las tiranas se hundieron en esos pases en medio de la hostilidad y la indiferencia popular, porque haban sofocado los elementos del socialismo que contenan en su origen. [1] El socialismo del siglo XXI no debe percibirse tambin como un replanteamiento a consecuencia de un anlisis melanclico. El socialismo del siglo XXI es un proyecto bien articulado como resultado de mltiples movimientos y acontecimientos producto de la crisis del sistema capitalista; y con ms visibilidad a finales del siglo XX. Las concretas manifestaciones de esos movimientos de resistencias mundiales las vemos en el Movimiento de los Sin Tierra en Brasil, en el Zapatismo en Mxico, la Revolucin Bolivariana imparable en Venezuela, el levantamiento indgena-campesino en Ecuador y Bolivia, las FARC en Colombia, por supuesto la heroica Revolucin Cubana como mxima expresin de la dignidad humana, y hasta los acontecimientos que tuvieron cabida en Seattle (EE.UU.) y en Gnova (Italia). [2] Dando como resultado primeramente la construccin terica del socialismo del siglo XXI, y su ms evidente concrecin en la Repblica Bolivariana de Venezuela a partir de la llegada al poder del Comandante Hugo Chvez Fras en 1998.

Indudablemente que el derrumbe de la Unin Sovitica hizo mella en la moral de muchos revolucionarios en Europa hasta tocar a los pueblos latinoamericanos; implic adems un reacomodo del imperio para el diseo del Nuevo Orden Mundial cuya implementacin de ese orden facilit la reticencia de los grupos de poder poltico y econmico de los Estados Unidos a establecer tratados de libre comercio incentivada por la crisis de las bolsas asiticas, lo cual segn Roberto Regalado agudiz la situacin econmica, poltica y social en Amrica Latina. [3] A tal grado que Francis Fukuyama escribi un libro llamado El fin de la historia, lo cual a mi juicio es una idea errtica y metafsica como la del Apocalipsis de la Biblia. Otros trataron infructuosamente de sepultar para siempre los postulados del marxismo, diciendo que ya no haba en el mundo una clase llamada proletariado. Sin embargo, Terry Eagleton nos dice que uno no deja de ser parte de la clase trabajadora porque se convierta en mozo en vez de trabajador textil. En trminos generales, proletariado denota un tipo de trabajo, mientras que clase trabajadora denota una posicin dentro de las relaciones de produccin. [4] Decir que los empleados de la General Motors confinados en esas enormes fbricas han dejado de ser parte de la clase trabajadora por las prestaciones que reciben sera un sesgo; que difieran de las condiciones infrahumanas de los trabajadores de las locomotoras y en las fbricas textiles del siglo IXX eso es otra cosa. Por tanto, sigue diciendo Eagleton que algunos socialistas han visto a la clase trabajadora como agente del cambio revolucionario no porque sufra mucho a veces lo hace, a veces no-, sino porque est situada de tal manera dentro del sistema capitalista como para ser efectivamente capaz de reemplazarlo. El falso paradigma del capitalismo neoliberal como ltimo estadio de la humanidad se comenz a derrumbar a partir de la desesperacin de las clases desposedas en los pases perifricos, los cuales empezaron a sufrir a finales del siglo pasado las consecuencias negativas de este sistema, y en consecuencia, los movimientos sociales de izquierda, ecologistas, sindicalistas, jvenes, movimientos feministas y militantes de muchos pases se congregaron en Porto Alegre, llegando a la conclusin acertada que el neoliberalismo no es ms que una nueva etapa del capitalismo quizs la ltima-, como estrategia de recuperar su capacidad de acumulacin, que es consecutiva a la disminucin relativa de la productividad que condujo al agotamiento del modelo keynesiano y a las nuevas posibilidades de las que ste dispone para recolonizar las economas de la periferia. [5]

De tal manera, en Porto Alegre se gesta una enorme protesta de resistencia anti-neoliberal o anti-mundializacin que vinieron a deslegitimar el modelo econmico actual; pero esa deslegitimacin no bast, porque ante el neoliberalismo se tena que ofrecer una alternativa, y esa fue el socialismo del siglo XXI, el cual es una articulacin de todos esos acontecimientos a inicios del presente siglo.

El Foro de Porto Alegre en Brasil fue un multitudinario y democrtico encuentro de numerosos y diversos movimientos sociales, sindicatos, organizaciones campesinas, indgenas, movimientos de mujeres, colectivos militantes, ONGs, organizaciones sociales y juveniles cuyo punto de confluencia y articulacin es la lucha contra la mundializacin neoliberal en curso y sus consecuencias. [6] Haciendo un smil sobre estos acontecimientos de invaluable importancia, pueden ser equiparados como la Primera Internacional del siglo XXI en relacin con la Primera Internacional en Londres en 1864 convocado por los sindicatos y polticos.

Sumado a estos acontecimientos tenemos la victoria de Hugo Chvez en Venezuela, la cual fue vista por los Estados Unidos como una amenaza latente a los intereses de dominacin de esa nacin del Norte en la regin del Sur. Y el gobierno de EE.UU. y sus aliados dentro de la misma Venezuela tuvieron que resignarse a articular un plan de desestabilizacin [7] ; ejemplo paradigmtico fue el fallido golpe de Estado de abril del 2002. Tambin las victorias de la izquierda en Uruguay con Tabar Vsquez, en Bolivia con Evo Morales, en la Argentina con los Kirchner y, recientemente en Nicaragua con el FSLN, en Paraguay con Lugo y ltimamente en El Salvador con el FMLN, dejan entrever que los pueblos de la periferia se han decidido por el cambio, por tomar el presente y futuro en sus manos, en una palabra, hacia la democracia participativa.

El Salvador debe encausarse hacia la participacin directa del pueblo en las decisiones trascendentales, y para llegar a la democracia participativa como la nueva esperanza de la sociedad salvadorea, es preciso ir descartando la obsoleta democracia formal, o llamada tambin como democracia representativa; en la cual la sociedad solamente elige a quienes nos deben gobernar, pero los gobernantes al recibir ese mandato del soberano, se desligan de las mayoras y se someten mediante prebendas a los intereses de la oligarqua. Lo que hay en el fondo es una democracia delegada, un traslado del poder hacia los partidos burgueses que deciden los destinos del conglomerado, los cuales bajo presiones de los grupos facticos que han controlado siempre a los partidos de derecha y, ltimamente a ciertos partidos de izquierda. Como resultado de lo anterior, empobrecen con sus polticas a las mayoras y enriquecen a una minora selecta. Muy por el contrario, en la democracia participativa, el sujeto no slo elige en elecciones, sino que decide mediante mecanismos de participacin directa como los referndums, plebiscitos y consultas populares los destinos de la nacin. Para ejemplificar esto, en el caso de la dolarizacin de la economa salvadorea, si al pueblo mediante una consulta popular se le hubiese pedido opinin respecto de la implementacin de esta medida econmica, seguramente las mayoras lo tendran que haber rechazado rotundamente. Ahora bien, para que las mayoras decidan por s mismas, se requiere de un proceso acumulativo de fuerzas de los excluidos mediante este tipo de democracia participativa, para ir desplazando desde la posicin de los excluidos, a los explotadores. De esa manera, las mayoras sern amos y seores de su destino.

Esta idea del socialismo del siglo XXI o democracia participativa caus pavor en las oligarquas y en el imperio, cuando en el referido Foro de Porto Alegre, el intelectual Samir Amn plante que ante la crisis neoliberal, la nica salida era el socialismo. A raz de eso, se perfil la democracia participativa como instrumento para la consolidacin del socialismo como alternativa de la humanidad. Segn Heinz Dieterich Steffan, el subsistema de una sociedad ha terminado su ciclo de vida cuando deja de satisfacer las necesidades bsicas de los ciudadanos, y por lo tanto, se vuelve disfuncional para la manutencin del sistema en su conjunto. [8] Al generarse un fenmeno sociopoltico similar al descrito, como el neoliberalismo que demostr ser incapaz de satisfacer las necesidades de la mayora de la poblacin, abre el espacio para que se genere probablemente un cambio, que en el caso de El Salvador se dio a partir del triunfo del FMLN. En esa victoria electoral jugaron un papel muy determinante los movimientos polticos y sociales.

Ese cambio por ahora es cuntico, llevado a cabo por la va de las elecciones, el cual debe ir fortalecindose para generar el escenario propicio donde se puedan realizar las transformaciones que la poblacin en general requiere. Los ponentes del neoliberalismo, los think tank o tanques de pensamiento convertidos en telogos del neoliberalismo continan defendiendo ese sistema que se parece a la ley del ms fuerte, carente de todo sentido de solidaridad. Esta modalidad pstuma del capitalismo est sumergiendo a ms personas en la miseria. La tica de la convivencia cvica y solidaria ha sido desplazada por la moral del ms fuerte, que justifica la agona de la mitad del gnero humano, en aras de su incapacidad para competir en el moderno circo romano que es el mercado mundial. Tal como est planteada la realidad mundial, el nico camino es buscar los mecanismos para cambiar ese sistema y encaminarse hacia una economa justa y solidaria como la ofrecida por el socialismo del siglo XXI, y en esa direccin, la esperanza de cambiar la realidad est muy cerca.

*El autor es salvadoreo, Escritor / Licenciado en Derecho

http://alimontoyaopinion.blogia.com



[1] - Claudio Katz. La democracia socialista del siglo XXI. Edicin digital, http://katz.lahaine.org.

[2] - Heinz Dieterich Steffan. El socialismo del siglo XXI. Edicin virtual, www.puk.de/dowload.

[3] - Roberto Regalado. Amrica Latina entre siglos. Dominacin, crisis, lucha social y alternativas polticas de izquierda. Segunda Edicin, Ocean Sur, 2006. 

[4] - Terry Eagleton. Un futuro para el socialismo?.http://www.insumisos.com

[5] - Franois Houtart. La mundializacin de las resistencias y de las luchas contra el neoliberalismo. bibliotecavirtual.clacso.org. 

[6] - Jos Soane y Emilio Taddei De Seattle a Porto Alegre. Pasado, presente y futuro del nuevo movimiento anti-mundializacin neoliberal. bibliotecavirtual.clacso.org

[7] - Roberto Regalado. Op.cit.

[8] - Heinz Dieterich Steffan. Op.cit.

Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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