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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-11-2009

Los fiscales contra Wall Street. Una sentencia bochornosa

Sam Pizzigati
Too Much


Desafortunadamente, los legisladores tampoco lo estn haciendo bien: la limitacin de los bonus para los ejecutivos de la gran banca ya no funciona y estn a plena mquina de nuevo.

Los banqueros de Goldman Sachs, como afirm el director ejecutivo de esa compaa la semana pasada, estn haciendo el trabajo de dios. Por estos das, dios debe de estar trabajando de extraas maneras. Consideremos lo que sucedi unos pocos aos atrs, justo antes de que explotase la burbuja en el mercado de los bonos garantizados con hipotecas subprime.

Los poderosos de Goldman Sachs vieron venir el estallido. A finales de 2006, esperando lo peor, comenzaron a liquidar su propio stock de activos subprime y, como detallaron los peridicos del grupo McClatchy este mes, apostaron secretamente contra los activos subprime en el mercado de swaps (N. de la T.: especficamente credit default swaps, un contrato en el que el comprador paga una prima al vendedor y a cambio recibe un pago si el activo financiero, en este caso activos garantizados con hipotecas subprime, cae en mora).

Simultneamente, los agentes de Goldman Sachs continuaban cobrando suculentas tarifas ayudando a sus clientes a comprar los mismos activos subprime que saban que no tenan ningn futuro.

El catedrtico del departamento de teologa de tu universidad local puede no considerar este tipo de comportamiento de doble rasero como el trabajo de dios. Los profesores de tu escuela local podran incluso cuestionarse si un comportamiento tan descarado podra ser considerado criminal.

La semana pasada, en una corte federal en Brooklyn, los jurados dieron muy buenas noticias a los agentes de Wall Street preocupados por su responsabilidad criminal. Absolvi a dos administradores de fondos del fallido imperio bancario de Lehman Brothers de la demanda de haber estafado a sus clientes por haberlos instado a mantener su dinero en fondos de inversin cuyas garantas saban que estaban infestadas de hipotecas basura. (N. de la T.: de los cinco grandes bancos de inversin estadounidenses, Goldman Sachs y Morgan Stanley salieron bien parados, Merryll Lynch y Bear Stern pasaron a manos de bancos comerciales, mientras que Lehman Brothers quebr).

Esos clientes perdieron alrededor de 1,6 mil millones de dlares. De los dos acusados de Lehman Brothers, el de mayor rango en la institucin, Ralph Cioffi, se llev a casa la suma de 32 millones de dlares por administrar este dinero.

Con ese dinero, Cioffi, de 53 aos, pudo contratar al mejor abogado que el dinero puede comprar, que hizo bien su trabajo. Pintaron una vvida imagen de los acusados como chivos expiatorios de la cada en picado de Wall Street. Al finalizar el juicio, los jurados terminaron viendo a Cioffi ms como el valiente capitn de un barco naufragando que como un simple estafador.

Una mujer del jurado, en una entrevista despus de la absolucin, incluso lleg a decir que hubiera sido feliz de haber invertido dinero con los demandados si lo hubiese tenido-.

Los jurados no slo absolvieron a los acusados. Lograron un veredicto a la velocidad de la luz: slo nueve horas. En un complicado caso de cuello blanco, los jurados normalmente necesitan cuatro o cinco das para examinar las pruebas.

A los fiscales federales les llevar bastante ms tiempo curarse las heridas. En efecto, el sorpresivo desenlace del juicio el primero contra altos ejecutivos de Wall Street desde la ltima crisis podra significar que nadie ir a juicio jams por haber cocinado los negocios que llevaron al desplome de la economa mundial.

Los fiscales federales, segn coincidieron los noticieros la pasada semana, sern ahora menos capaces de interponer cargos criminales contra los ejecutivos de Wall Street por su papel en la crisis financiera.

En otras palabras, los estadounidenses ya no podrn contar con la amenaza de acusaciones criminales para amedrentar directamente a Wall Street.

Desafortunadamente, los estadounidenses tampoco parecen contar con la accin del Parlamento.

La semana pasada, el presidente del comit de bancos del Senado, Chris Dodd, introdujo una reforma de la legislacin financiera radical y largamente demorada por la que prometa proteger a los consumidores y a nuestra economa como un todo de otra crisis como la que estamos padeciendo.

La enmienda de Dodd producir ciertamente algunos cambios largamente demorados. Un ejemplo: la legislacin quitar a los grandes bancos privados la autoridad para nombrar a dedo a los funcionarios que irn a los bancos regionales de la Reserva Federal.

Es una locura, afirm Noam Scheiber de New Republic la semana pasada, que las grandes firmas de Wall Street elijan a los directores de la Reserva Federal de Nueva York, que es a menudo su principal regulador.

Pero la enmienda de Dodd toma una lnea ms dura sobre Wall Street que la legislacin admitida por la Casa Blanca que ha surgido de la misma, y que deja cualquier intento de nueva regulacin radical sobre Wall Street fuera de la agenda de este ao.

Y la enmienda de Dodd, aunque fuese sancionada este ao, no hara nada por limitar las enormes recompensas cadas del cielo que a modo de incentivos se les han dado a los miembros de Wall Street para comportarse temerariamente. Estas recompensas, como seal la semana pasada el analista de Forbes Matthew Goldstein, condujeron a que los dos administradores de fondos de Bearn Stearns absueltos la semana pasada tuvieran esta conducta execrable.

Estos dos, dice Goldstein, no se han comportado nada diferente de lo que sus contrapartes de Wall Street. Todos ellos son codiciosos por el dinero fcil que se extraa de la deuda garantizada, y otros activos, relacionados con las hipotecas subprime.

Medio siglo atrs, los altos impuestos sobre las grandes rentas la mayor tasa impositiva, aplicada a las rentas superiores a los 400.000 dlares, se mantuvo en el 91% por ms de 20 aos tras la segunda guerra mundial- efectivamente mantuvo la codicia por el dinero fcil bajo control. Por qu molestarse especulando para hacer dinero fcil si, despus de todo, los agentes impositivos no te permitiran conservarlo?

Durante un breve momento durante la pasada primavera, el Congreso pareci ansioso por analizar un tope similar para el dinero fcil. En marzo, como recuerda un informe reciente del Institute for Policy Studies, la Casa de Representantes propuso una enmienda que pona un impuesto del 90% sobre los bonus para los ejecutivos de los bancos rescatados.

Esa enmienda ha desaparecido sin rastro y los bonus bancarios han regresado rpidamente a los niveles previos a la recesin-. De hecho, como dice una investigacin recientemente publicada del Financial News and Wealth Bulletin, los principales 20 bancos de Estados Unidos y de Europa han reservado 224.000 millones de dlares para los pagos y bonus de 2009.

A esta tasa, Goldman Sachs, JPMorgan Chase, Morgan Stanley, Citigroup, y las restantes 16 instituciones financieras que examin esta investigacin van a llenar los bolsillos de sus brillantes lderes con ms de 300.000 millones de dlares en 2009; lo suficiente como para superar sus remuneraciones rcord de toda su existencia.

El trabajo de dios nunca ha sido tan bien pagado.

Sam Pizzigatti edita Too Much, la revista electrnica semanal sobre los excesos y la desigualdad.

Traduccin para www.sinpermiso.info: Camila Vollenweider


Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2910



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