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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-11-2009

El ataque de Arabia Saud contra el Yemen
Aventurerismo, oportunismo y temeridad

Rannie Amiri
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


Ante los recientes bombardeos del ejrcito saud contra el muy amado pueblo yemen, sentimos un gran disgusto y tristeza. La intervencin de Arabia Saud no hace ms que alimentar un intil bao de sangre en su frontera con el Yemen.

Si es que haba algn interrogante acerca de cul era el pas que estaba interfiriendo en la guerra civil del Yemen, Arabia Saud proporcion la respuesta cuando sus aviones de combate F-15 y Tornado atacaron hace dos semanas las posiciones rebeldes zaides en la montaosa regin fronteriza entre los dos pases y ms all.

Los combatientes zaides, conocidos como huzes, se han visto envueltos desde 2004 en luchas espordicas con el gobierno del Yemen; un conflicto que volvi recientemente a estallar de nuevo el pasado mes de agosto (Para ms informacin, vase Saada Ander Siege).

Al parecer, el ataque saud se produjo en venganza del asesinato de un guardia fronterizo cometido por los rebeldes a primeros de noviembre. Sin embargo, los huzes acusan a Arabia Saud de permitir que el ejrcito del Yemen lance ataques desde territorio saud y de que ellos mismos participen en asaltos transfronterizos.

Irn o Arabia Saud?

En efecto, la acusacin que ms se intercambia entre los huzes y el gobierno del Presidente yemen Ali Abdullah Saleh gira alrededor de qu pas est proporcionando apoyo material al otro. Una acusacin que viene ya de largo aunque an no se ha comprobado-, y que tanto el Yemen como Arabia Saud formulan es que Irn est financiando a la insurgencia huz, proporcionndole dinero, armas y entrenamiento.

En realidad, la mayor parte de las armas que han encontrado su camino hacia el norte del gobernorado de Saada y hacia manos rebeldes es muy probable que provengan de soldados yemenes desafectos (muchos de los cuales son zaides), que no desean combatir a sus paisanos, o de quienes sencillamente han abandonado sus puestos y han huido.

El pasado octubre, supuestamente, Yemen apres a un buque iran que llevaba armas a los huzes, arrestando a cinco miembros de su tripulacin. Aunque se prometi dar pblicamente detalles de la subsiguiente investigacin, desde entonces no se ha sabido prcticamente nada. El gobierno iran neg que ninguno de sus buques hubiera sido capturado en aguas yemenes, describiendo todo el incidente como una fabricacin de los medios.

El 11 de noviembre, en un artculo del Christian Science Monitor titulado Est jugando Irn algn papel en el conflicto del Yemen?, Joost Hilterman, director adjunto del programa para Oriente Medio del International Crisis Group en Washington D.C., dijo: Probablemente, no hay nada que se parezca a una implicacin iran. No he visto pruebas de ello y es realmente querer llegar un poco demasiado lejos. Segua diciendo: Los iranes son francamente brillantes. No juegan ningn papel en absoluto, pero consiguen todo el reconocimiento

Pero si hay alguien que con toda certeza se lleva el reconocimiento por su intromisin es Arabia Saud.

Preocupada de que los huzes en su bsqueda por poner fin a la discriminacin poltica y socioeconmica de la comunidad zaid como consecuencia de la invasin wahab y de la presencia de Al-Qaida- pudieran ellos mismos transformarse en un grupo parecido a Hizbollah, los saudes han decidido utilizar todo su sofisticado armamento contra ellos y el empobrecido pueblo del norte del Yemen. Esas armas incluyen aviones y helicpteros de combate, misiles tierra-aire y posiblemente algo ms siniestro.

Fsforo blanco?

Los huzes aseguran ahora que el ejrcito saud ha estado disparando proyectiles de fsforo blanco contra zonas civiles. Como AFP inform, un asesor no identificado del gobierno saud dijo que eran meramente bengalas (lo mismo que dijeron los israeles en la guerra contra Gaza).

En respuesta, Amnista Internacional emiti el siguiente comunicado:

Hay informaciones que acusan a la fuerza area saud de arrojar bombas de fsforo blanco. No est claro si ha muerto alguien en esos bombardeos y, si as fuera, si hay civiles entre los muertos, pero s sabemos que alrededor de 300 familias huyeron despus de la zona.

Las bombas de fsforo blanco son armas altamente incendiarias y suponen graves riesgos para los civiles. Nunca deberan utilizarse cerca de lugares donde haya civiles.

El da posterior al mencionado ataque, Amnista Internacional escribi al Ministro saud de Defensa, S.A.R. el Prncipe Sultan bin Abdul Aziz Al-Saud, preguntndole si se haban utilizado bombas de fsforo y, si lo haban hecho, de qu forma y qu tipo de precauciones se adoptaron para asegurar no poner en riesgo las vidas de los civiles. Hasta el momento, la organizacin no ha recibido respuesta alguna.

Las cifras de muertos

El ataque saud contra el norte del Yemen es el eptome del aventurerismo y oportunismo militar. Les permite utilizar por vez primera- armas avanzadas compradas en Estados Unidos contra un grupo de rebeldes mal equipados en medio de una poblacin destituida, desnutrida y desplazada. Las consecuencias humanitarias de esta temeraria ofensiva estn ya a la vista.

UNICEF indica que han sido evacuados alrededor de 240 pueblos del lado saud de la frontera y que los residentes civiles se han visto forzados a dirigirse a campamentos de refugiados. En la parte yemen, el nmero de personas internamente desplazadas aument, en cuestin de semanas, hasta 25.000, y alcanza ya la cifra de 175.000 desde que el conflicto comenz. Es imposible saber el nmero de personas asesinadas debido al apagn meditico impuesto por el gobierno saud.

A pesar de esa falta de informacin, todas las seales avisan de un desastre inminente. Signad Kaag, Director Regional de UNICEF para Oriente Medio y Norte de frica dijo: Durante los pasados tres meses, los nios afectados por el conflicto en el norte han visto como se violaban todos sus derechos bsicos. La falta de agua potable, nutricin e higiene estn atacando su salud y bienestar y amenazan su misma supervivencia, una situacin que slo puede empeorar con la llegada del invierno.

Arabia Saud no da seales de amainar sus nimos. Sus autoridades han declarado que van a intentar crear una zona-tapn de unos diez kilmetros de profundidad en territorio yemen y han impuesto un bloqueo naval contra su costa norte.

Tomando partido

Poco despus de los ataques areos saudes, el portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Ian Nelly, afirm:

Bajo nuestro punto de vista, no puede haber una solucin militar a largo plazo en el conflicto entre el gobierno yemen y los rebeldes.

Pero, la pasada semana, EEUU firm un acuerdo de cooperacin sobre inteligencia militar y entrenamiento con el gobierno de Saleh, convirtindose as en parte en el conflicto. Esto les coloca, para colmo de ironas, en el mismo lado que los elementos de Al-Qaida utilizados por Saleh para combatir a los huzes.

Aunque las monarquas del Golfo y otras dictaduras rabes han proclamado su apoyo al Yemen y a la integridad territorial de Arabia Saud, el tono adoptado tanto por los grupos musulmanes sunnes como chies de Oriente Medio, como la Sociedad del Seminario de Profesores de Qum de Irn y los Hermanos Musulmanes de Egipto, ha sido el de lamentar las hostilidades y subrayar la necesidad de la reconciliacin (esto en agudo contraste con el vitriolo abiertamente hostil anti-iran y anti-chi del establishment religioso saud, que hizo un llamamiento a que su gobierno combatiera a los desviados huzes con mano de hierro).

Esta irresponsable demostracin de podero por parte de Arabia Saud slo sirve para exacerbar las tensiones sectarias y regionales, colocando la solucin al conflicto an ms fuera del alcance. Est claro que la nica solucin tiene que ser la diplomtica. Hace tiempo ya que la Liga rabe, la Organizacin de la Conferencia Islmica y el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas deberan haber intervenido en el conflicto para evitar que su concomitante espiral de costes humanitarios escape de todo control.

Y si los saudes estn preocupados de que los huzes se hayan convertido, o se puedan convertir, en otro Hizbollah, deberan ser prudentes y recordar lo que Hizbollah le hizo al ejrcito israel cuando ste decidi su demente ataque y dejar al Yemen en paz.

Rannie Amiri es un comentarista independiente de cuestiones sobre Oriente Medio. Puede contactarse con l en: [email protected]

Fuente: http://www.counterpunch.org/amiri11232009.html



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