Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-11-2009

Argentina
La Constituyente social

Carlos Rivera Lugo
Claridad/Rebelin


Lo que hace verdaderamente revolucionaria esta nueva era en la que habitamos es que se ha puesto sobre el tapete la posibilidad de la democracia de lo comn. Me refiero al despertar de la potencialidad de la gobernanza constituyente de una verdadera democracia desde ese pueblo que hasta ahora ha estado relativamente ausente de los procesos polticos en muchas de nuestras sociedades. Contrario a la estreida versin liberal o neoliberal de la sociedad democrtica como el gobierno de las elites econmicas y polticas, este nuevo siglo se ha caracterizado, sobre todo en Nuestra Amrica, por la progresiva materializacin de unos procesos democrticos que no se reducen al mero voto cada tantos aos, sino que se encarnan en el acto de decidir, como acto soberano comn, sobre lo concreto en nuestras vidas cotidianas, tanto en lo individual y en lo colectivo. Quin decide y determina sobre lo concreto en nuestro diario vivir, en sus diversas dimensiones polticas, econmicas y sociales, es quien realmente gobierna, es efectivamente el soberano.

Y para que la democracia sea efectivamente la gobernanza del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, tiene que forjarse una voluntad constituyente que desde la multiplicidad de voces y fuerzas que es la sociedad contempornea, se represente de aqu en adelante a s misma, instituyendo esta nueva democracia de lo comn ms all de los lmites histricos de lo privado (el mercado) y lo pblico (el Estado) como canales exclusivos de su autodeterminacin.

La decisin soberana de lo comn por necesidad trasciende incluso el marco estrecho y agotado de la legalidad capitalista vigente. El Estado liberal o neoliberal, en cualesquiera de sus formas, est ya incapacitado para ofrecer un gobierno adecuado o efectivo de lo concreto. De ah que el poder constituyente de la nueva gobernanza democrtica debe crear un nuevo Derecho a partir de los propios actos del soberano popular. En stos es que radica de hecho la Constitucin material de lo nuevo. En ello radica precisamente la condicin de soberano del pueblo: la autoridad para decidir incluso ms all del Estado de Derecho vigente.

En esta nueva praxis de la libertad es que radica la fuerza revolucionaria y fundacional de esta nueva voluntad constituyente, como bien lo ejemplifican los casos de Venezuela, Bolivia y Ecuador. Haber aspirado a potenciar dicha voluntad constituyente en Honduras, fue el gran motivo tras el golpe cvico-militar y la institucin de un rgimen de facto que, con la complicidad de Washington, pretende aplastar a la fuerza todo asomo de constitucin material de otra sociedad a partir de la amplia y frrea resistencia con que se ha confrontado.

Otra expresin de dicha voluntad constituyente la vemos hoy en Argentina, ante el desencanto que crecientemente se generaliza con un estado de cosas para el cual ya no se ve otra alternativa que el de la institucin de una gobernanza democrtica desde el soberano popular. Se trata de la convocatoria hecha en julio pasado a una Constituyente Social, desde la provincia de Jujuy, por una constelacin de movimientos sociales y culturales, organizaciones sindicales, agrupaciones campesinas, gremios agrarios, asociaciones de pequeos y medianos empresarios, y comunidades aborgenes, entre otros. Se han pautado una serie de asambleas y reuniones a travs de toda la geografa del pas para culminar el prximo ao 2010 en la concrecin de la propuesta Constituyente Social.

Segn declaran sus organizadores, a Argentina se le gobierna hoy a partir de un orden constitucional que emergi del llamado Consenso neoliberal de Washington y un pacto suscrito por las elites polticas y econmicas actuales: A partir de esa Constitucin se ha construido una legalidad que vulnera los legtimos derechos de nuestro pueblo. En este pas, pensado y estructurado para que un tercio de su poblacin viva en la riqueza y dos tercios queden condenados a la marginalidad, la lucha por la universalidad de los derechos es una tarea urgente. Poner en discusin la legalidad vigente y pensar una Constituyente Social es decidirse a contactar y vincular las miles de voluntades que se preocupan y organizan cotidianamente en pos de la defensa de la soberana alimentaria, la soberana energtica, del destino y usufructo de nuestros recursos naturales. Es abrir una agenda para discutir una reforma agraria integral, la propiedad de la tierra, el cuidado del medio ambiente, la industrializacin del pas, la generacin de trabajo genuino y la promocin de la cultura popular. Es confluir con todos quienes reclamamos que la salud, la educacin y la vivienda sean derechos sociales plenos. Todas ellas ideas motoras que nos ponen en la misma senda de pases hermanos de Amrica Latina, como Bolivia, Ecuador y Venezuela. En sntesis, necesitamos construir capacidad, atributos y unidad para poder aportar a un nuevo movimiento histrico que definitivamente conquiste la equidad, la justicia y la felicidad para las mayoras histricamente postergadas en nuestra Patria.

La Constituyente Social se propone como un proyecto de gobernanza democrtica alternativa con tres pilares: una equitativa distribucin de la riqueza que supere las criminales desigualdades actuales; la afirmacin de la soberana del pueblo argentino para que ste decida sobre todos los asuntos fundamentales del pas; y la constitucin de una democracia participativa que supere la actual crisis de representacin que aqueja al proceso poltico argentino. Sobre este ltimo punto, dice la declaracin fundacional de la Constituyente Social: Una justa distribucin de la riqueza y un ejercicio cotidiano de soberana popular sobre los recursos naturales, el medio ambiente y el hbitat slo son posibles en el marco de una transformacin estructural en los modos de hacer poltica. Se trata de impulsar un proceso integral de Democracia Participativa, en la que los ciudadanos, las organizaciones sociales y todas las representaciones sociales estemos articulados en una nueva institucionalidad. Un modo de entender lo pblico, lo comunitario y lo estatal que supere la cultura de la delegacin y promueva el compromiso cotidiano de los ciudadanos en la construccin del destino comn, y no solamente en la eleccin de candidatos institucionales y partidarios.

Segn el Premio Nbel de la Paz, Adolfo Prez Esquivel, la Constituyente Social surge como un instrumento necesario para poder profundizar en lo que son los objetivos de un pas y articular un proyecto de pas desde el cual abordar los diversos aspectos del modo de vida actual de los argentinos.

Por su parte, el economista argentino Julio Gambina insiste en que de lo que se trata es de pensar en un camino propio desde los sectores perjudicados por el sistema capitalista, que emprenda la construccin de una alternativa a dicho sistema. Hay que generar condiciones de participacin popular para transformar las decisiones econmicas, por eso es necesario el desarrollo de una alternativa, incluso no-capitalista, seala.

Gambina abunda que en Venezuela se habla de socialismo del siglo XXI, en Ecuador tambinEn Bolivia se habla del buen vivir no asociado al consumo suntuoso sino vinculado a la calidad de vida para la totalidad de la poblacin, con satisfaccin de los derechos esenciales. Ahora bien, advierte que los procesos polticos y sociales tienen una dinmica social propia. No se trata de propiciar formas organizativas pasadas que desemboquen en la organizacin de un nuevo partido, un partido ms: La alternativa no es un tema de partido para una eleccin sino una concepcin y construccin de otro orden econmico, social, cultural, desde un espacio social y poltico abierto que incorpore las distintas fuerzas vivas de la sociedad civil, desde sus respectivos espacios y experiencias de autodeterminacin.

Slo el pueblo salvar al pueblo reza con gran acierto una de las consignas de la Constituyente Social. Y se salva desde s mismo.

El autor es Catedrtico de Filosofa y Teora del Derecho y del Estado en la Facultad de Derecho Eugenio Mara de Hostos, en Mayagez, Puerto Rico. Es, adems, miembro de la Junta de Directores y colaborador permanente del semanario puertorriqueo Claridad.

Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter