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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-11-2009

Prlogo a la nueva edicin del libro de Che Guevara sobre el Congo
Pasajes de la Guerra Revolucionaria: Congo

Aleida Guevara March
Rebelin


Dejaba atrs casi once aos de trabajo para la Revolucin Cubana al lado de Fidel, un hogar feliz, hasta donde puede llamarse hogar la vivienda de un revolucionario consagrado a su tarea, y un montn de hijos que apenas saban de mi cario. Se reiniciaba el ciclo.
Ernesto Che Guevara
La participacin de Che en la guerrilla congolesa resulta expresin de una prctica internacionalista consecuente con sus tesis liberadoras tercermundistas; en sus propias palabras, era parte de una idea de lucha que estaba totalmente organizada en mi cerebro. Es, pues, nueva afirmacin ya en madurez de esa confluencia entre pensamiento y accin, que se articulan de manera creciente a lo largo de su vida, hasta la gesta boliviana, conformando y dndole esa particular fuerza y sentido a su ejemplo.

Se entrelazan, en estas pginas, la descripcin de los hechos vinculados a esta experiencia local con los anlisis desde una perspectiva mundial: reflexiones sobre la dominacin imperialista y la liberacin de los pueblos, las cuales resultan continuidad de un pensamiento que comprende desde sus discursos en Ginebra, Naciones Unidas y Argelia hasta su Mensaje a la Tricontinental, un ideario actuante que tiene como bandera la causa sagrada de la redencin de la humanidad.

ASPECTOS RELEVANTES DE ESTA EDICIN

Es la ltima versin del original ntegro corregido por el Che.
Fue revisada por el Comandante en Jefe Fidel Castro.
Incluye el prlogo que escribi Aleida Guevara March para la primera edicin (1998)y una nota editorial del Centro de Estudios Che Guevara.
Contiene mapas de la zona de operaciones de la guerrilla en el Congo, un anexo con el listado de combatientes cubanos y la aclaracin de algunos trminos, la mayora de palabras en swahili.
Cuenta con un estimable y valioso dossier de fotos, entre otras:
-Che (Tatu) en el proceso del cambio de fisonoma
- Che caracterizado como Ramn Bentez (identidad asumida para su traslado desde Cuba hasta el Congo)
-Fidel, en la despedida al Che y combatientes cubanos
-Campamentos en el Congo
-Combatientes cubanos y congoleses
-Ejercicios de entrenamiento
-Clases militares
-Vida cotidiana de la guerrilla
-Habitantes de la zona
-Regreso de los combatientes cubanos a Tanzania por el lago Tanganyika
Aparecen notas aclaratorias del Centro de Estudios Che Guevara en relacin con determinados hechos, circunstancias, planteamientos o personalidades.
Incluye facsimilares que ayudan a la sustentacin de varias notas editoriales.
Ms informacin sobre este libro en: http://www.oceansur.com/product/pasajes-de-la-guerra-revolucionaria-congo/


PRLOGO

Siempre me han dicho que hay que comenzar un da, pero no me advirtieron que poda ser tan difcil. Este libro fue escrito por un hombre que admiro mucho y respeto desde que tengo conciencia; desgraciadamente ha muerto y por tanto no podr darme su opinin sobre lo que yo escriba; y lo peor para nosotros es que no pueda explicarles a ustedes lo que quiso decir en ese momento, y si hoy, ms de treinta aos despus de aquellos hechos, agregara alguna nota aclaratoria, tampoco lo sabemos. Por eso digo que esta tarea es sumamente difcil. Publicar Pasajes de la guerra revolucionaria: Congo, documento indito, conservado en su archivo personal, que contiene adems la correccin de estilo, la incorporacin de observaciones y la eliminacin de algunas notas, es un gran compromiso con la historia, pues se sabe que anteriormente se han divulgado otras versiones, las que se corresponden con las primeras transcripciones redactadas por el Che. Si bien autoriza a los editores a realizar los cambios que consideren necesarios, nosotros hemos respetado ntegramente el texto que escribi, pues lo hace despus de terminada su misin en el Congo y sometiendo sus notas de la contienda a un anlisis crtico y profundo, lo que hace posible extraer experiencias que sirvan para otros movimientos revolucionarios.

En la Advertencia preliminar comienza diciendo: Esta es la historia de un fracaso. Aunque no estoy de acuerdo, entiendo su estado de nimo, y es cierto que puede considerarse una derrota, pero personalmente pienso que fue una epopeya. Los que han vivido algn tiempo en ese continente comprendern sin duda lo que digo; la degradacin a que fue sometida desde hace siglos por los llamados colonizadores europeos todava deja sentir sus efectos dentro de la poblacin africana, la imposicin de una cultura diferente, de otras religiones, la paralizacin del desarrollo normal de una civilizacin y la explotacin de las riquezas naturales, incluyendo la utilizacin de la fortaleza fsica de estos hombres como esclavos, arrancados de su hbitat, maltratados, sometidos a humillaciones; deja huellas profundas en estos seres humanos. Si analizamos que todo esto es provocado por otros hombres que todava hoy se sienten en el derecho de hacerlo y que nosotros de una u otra forma lo permitimos, podemos comenzar a entender cmo reaccionan ante algunos hechos.

De todas formas, muchos se preguntarn por qu el Che Guevara particip en este proceso revolucionario, qu lo motiv para tratar de ayudar a este movimiento. l mismo nos da la respuesta cuando afirma:
Porque, en cuanto al imperialismo yanqui, no vale solamente el estar decidido a la defensa; es necesario atacarlo en sus bases de sustentacin, en los territorios coloniales y neocoloniales que sirven de basamento a su dominio del mundo.

Desde siempre el Che expresa su deseo de continuar la lucha en otras
tierras del mundo; como mdico de profesin y guerrillero de accin, saba de las limitaciones que la vida impone al hombre y de los sacrificios que demanda de este una actividad tan difcil como la guerra de guerrillas, por lo que es entendible la ansiedad que senta por hacer realidad sus sueos en las mejores condiciones fsicas posibles. Sabemos de su arraigado sentido de la responsabilidad y de su madurez poltica y el compromiso contrado con muchos compaeros que confiaban en l para continuar la lucha.

Realiza un viaje previo por el continente africano, donde tiene la oportunidad de conocer a algunos de los dirigentes de los movimientos revolucionarios activos en esos momentos, y conoce sus dificultades y preocupaciones. En todo momento mantiene contacto con Fidel Castro, quien en una carta indita, fechada en diciembre de 1964, le comunica sobre las gestiones que mientras tanto se van realizando desde Cuba:

Che:

Sergio [del Valle] acaba de reunirse conmigo y me inform pormenorizadamente cmo marcha todo. Al parecer no hay dificultad alguna para llevar a cabo el programa. Verbalmente Diocles [Torralba] te dar la informacin pormenorizada. ()

La decisin final sobre la frmula la adoptaremos a tu regreso. Para poder escoger entre las alternativas posibles es necesario conocer las opiniones de nuestro amigo [Ahmed Ben Bella]. Trata de mantenernos informados por va segura.

De ninguna forma puede olvidarse que en esta batalla, junto al Che, particip un grupo de cubanos con la conviccin de que: Nuestro pas, solitario bastin socialista a las puertas del imperialismo yanqui, manda sus soldados a pelear y morir en tierra extranjera, en un continente lejano, y asume la plena y pblica responsabilidad de sus actos; en este desafo, en esta clara toma de posicin frente al gran problema de nuestra poca, que es la lucha sin cuartel contra el imperialismo yanqui, est la significacin heroica de nuestra participacin en la lucha del Congo.

El Che, junto al grupo de hombres que dirige, pretende fortalecer lo ms posible el movimiento de liberacin del Congo, lograr un frente nico, decantar a los mejores y a los que estn dispuestos a continuar la lucha por la liberacin definitiva de frica. Trae consigo la experiencia obtenida en Cuba y la pone al servicio de la nueva revolucin.

La cruda realidad del Congo, su atraso, la falta de desarrollo poltico ideolgico de la gente y contra lo cual haba que luchar con firmeza y decisin, golpea al Che. No faltaron momentos de desalientos y de incomprensiones, pero ante esas adversidades se eleva como una visin proftica la enorme confianza y el amor que l senta por los hombres que deciden crear para sus pueblos posibilidades de desarrollo y mayor dignidad.

En frica la historia se ha encargado de hacer realidad esas premoniciones durante ms de treinta aos, cuando a una conciencia revolucionaria se le ha incorporado una cultura de guerra ascendente, hasta lograr triunfos supremos como los de Cuito Cuanavale, Etiopa, Namibia, entre otros, contribuyendo a la soberana e independencia del continente.

Ya cuando el Che se encontraba en plena actividad combativa en tierracongolesa, la Revolucin cubana, que haba preservado el mayor tiempo posible la absoluta discrecin sobre la actividad internacionalista que l realizaba soportando con firmeza durante muchos meses un diluvio de calumnias, decide, al constituirse el Primer Comit Central del Partido, hacer pblica su carta de despedida, pues ya era imposible dejar de explicar al pueblo cubano y al mundo la ausencia de quien fuera uno de los ms slidos y legendarios hroes de la Revolucin.

En sus notas, el Che llega a la conclusin de que el conocimiento de esta misiva provoca un distanciamiento con los combatientes cubanos: Haba ciertas cosas comunes que ya no tenamos, ciertos anhelos comunes a los cuales tcita o explcitamente haba renunciado y que son los ms sagrados para cada hombre individualmente: su familia, su tierra, su medio. Si es esta la sensacin que tiene en esos momentos, podrn imaginar cun difcil fue para el compaero Fidel lograr que regresara a Cuba. En varias ocasiones le escribe y trata de convencerlo, lo logra con argumentos slidos. En junio de 1966, en carta indita, le escribe:

Querido Ramn:

Los acontecimientos han ido delante de mis proyectos de carta. Me haba ledo ntegro el proyecto de libro sobre tu experiencia en el C. [Congo] y tambin, de nuevo, el manual sobre guerrillas, al objeto de poder hacer un anlisis lo mejor posible sobre estos temas, sobre todo, teniendo en cuenta el inters prctico con relacin a los planes en la tierra de Carlitos [Carlos Gardel]. Aunque de inmediato no tiene objeto que te hable de esos temas, me limito por el momento a decirte que encontr sumamente interesante el trabajo sobre el C. y creo que vale realmente la pena el esfuerzo que hiciste para dejar constancia escrita de todo. ()

Sobre tu situacin

Acabo de leer tu carta a Bracero [Osmany Cienfuegos] y de hablar extensamente con la Doctora [Aleida March]. En los das en que aqu pareca inminente una agresin yo suger a varios compaeros la idea de proponerte que vinieras; idea que realmente result estar en la mente de todos. El Gallego [Manuel Pieiro] se encarg de sondear tu opinin. Por la carta a Bracero veo que t estabas pensando exactamente igual. Pero en estos precisos instantes ya no podemos hacer planes en ese supuesto, porque, como te explicaba, nuestra impresin ahora es que de momento no va a ocurrir nada.

Sin embargo, me parece que, dada la delicada e inquietante situacin en que te encuentras ah, debes, de todas formas, considerar la conveniencia de darte un salto hasta aqu.

Tengo muy en cuenta que t eres particularmente renuente a considerar cualquier alternativa que incluso poner por ahora un pie en Cuba, como no sea en el muy excepcional caso mencionado arriba. Eso, sin embargo, analizado fra y objetivamente, obstaculiza tus propsitos; algo peor, los pone en riesgo. A m me cuesta trabajo resignarme a la idea de que eso sea correcto e incluso de que pueda justificarse desde un punto de vista revolucionario. Tu estancia en el llamado punto intermedio aumenta los riesgos; dificulta extraordinariamente las tareas prcticas a realizar; lejos de acelerar, retrasa la realizacin de los planes y te somete, adems, a una espera innecesariamente angustiosa, incierta, impaciente.

Y todo eso, por qu y para qu? No media ninguna cuestin de principios, de honor o de moral revolucionaria que te impida hacer un uso eficaz y cabal de las facilidades con que realmente puedes contar para cumplir tus objetivos. Hacer uso de las ventajas que objetivamente significan poder entrar y salir de aqu, coordinar, planear, seleccionar y entrenar cuadros y hacer desde aqu todo lo que con tanto trabajo solo deficientemente puedes realizar desde ah u otro punto similar, no significa ningn fraude, ninguna mentira, ningn engao al pueblo cubano o al mundo. Ni hoy, ni maana, ni nunca nadie podra considerarlo una falta, y menos que nadie t ante tu propia conciencia. Lo que s sera una falta grave, imperdonable, es hacer las cosas mal pudindolas hacer bien. Tener un fracaso cuando existen todas las posibilidades del xito.

No insino ni remotamente un abandono o posposicin de los planes ni me dejo llevar de consideraciones pesimistas ante las dificultades surgidas. Muy al contrario, porque creo que las dificultades pueden ser superadas y que contamos ms que nunca con la experiencia, la conviccin y los medios para llevar a cabo los planes con xito, es por lo que sostengo que debemos hacer el uso ms racional y ptimo de los conocimientos; los recursos y las facilidades que se cuenta. Es que realmente desde que se engendr la ya vieja idea tuya de proseguir la accin en el otro escenario, has podido alguna vez disponer de tiempo para dedicarte por entero a la cuestin para concebir, organizar y ejecutar los planes hasta donde ello sea posible? ()

Es una enorme ventaja en este caso que t puedes utilizar esto, disponer de casas, fincas aisladas, montaas, cayos solitarios y todo cuanto sea absolutamente necesario para organizar y dirigir personalmente los planes, dedicando a ello ciento por ciento tu tiempo, auxilindote de cuantas personas sean necesarias, sin que tu ubicacin la conozcan ms que un reducidsimo nmero de personas. T sabes absolutamente bien que puedes contar con estas facilidades, que no existe la ms remota posibilidad de que por razones de estado o de poltica vayas a encontrar dificultades o interferencias. Lo ms difcil de todo, que fue la desconexin oficial, ha sido logrado, y no sin tener que pagar un determinado precio de calumnias, intrigas, etctera. Es justo que no saquemos todo el provecho posible de ello? Pudo contar ningn revolucionario con tan ideales condiciones para cumplir su misin histrica en una hora en que esa misin cobra singular relevancia para la humanidad, cuando se entabla la ms decisiva y crucial lucha por el triunfo de los pueblos? ()

() Por qu no hacer las cosas bien hechas si tenemos todas las posibilidades para ello? Por qu no nos tomamos el mnimo de tiempo necesario aunque se trabaje con la mayor rapidez? Es que acaso Marx, Engels, Lenin, Bolvar, Mart no tuvieron que someterse a esperas que en ocasiones duraron dcadas?

Y en aquellas pocas no existan ni el avin ni el radio ni los dems medios que hoy acortan las distancias y aumentan el rendimiento de cada hora de la vida de un hombre. Nosotros en Mjico, tuvimos que invertir 18 meses antes de regresar aqu. Yo no te planteo una espera de dcadas ni de aos siquiera, solo de meses, puesto que yo creo que en cuestin de meses, trabajando en la forma que te sugiero, puedes ponerte en marcha en condiciones extraordinariamente ms favorables de las que estamos tratando de lograr ahora.

S que cumples los treinta y ocho el da 14. Piensas acaso que a esa edad un hombre empieza a ser viejo?

Espero no te produzcan fastidio y preocupacin estas lneas. S que si las analizas serenamente me dars la razn con la honestidad que te caracteriza. Pero aunque tomes otra decisin absolutamente distinta, no me sentir por eso defraudado. Te las escribo con entraable afecto y la ms profunda y sincera admiracin a tu lcida y noble inteligencia, tu intachable conducta y tu inquebrantable carcter de revolucionario ntegro, y el hecho de que puedas ver las cosas de otra forma no variar un pice esos sentimientos ni entibiar lo ms mnimo nuestra cooperacin.

Ese mismo ao el Che regresa a Cuba.

Al cumplirse el primer aniversario del triunfo de la Revolucin del Congo, particip en las celebraciones, tuve la posibilidad de conversar con algunos de los compaeros que combatieron junto a l y aprovech la oportunidad para comentarles la publicacin de este libro; me preocupaban sus opiniones, pues el Che es crtico, directo, y pretenda que este documento permitiera analizar los errores cometidos para no volver a incurrir en ellos; hace sealamientos especficos a varios dirigentes entre los que destaca el lder congoleo Laurent Kabila, quien hoy es el dirigente mximo de su pueblo.

El contacto con estos hombres me permiti comprobar que recuerdan con respeto y cario al Che Guevara; la mayora de ellos eran muy jvenes en esa poca, pero segn sus propias palabras no pueden olvidar la imagen de sencillez y modestia que les transmiti el Che al brindarles respeto y ponerse bajo su mando, por lo que estn conscientes que las recomendaciones hechas por l siempre sern tiles para la gran tarea que tienen por delante, la de unificar el pas y lograr que por primera vez en muchos aos sea el pueblo congols el que disfrute de sus propias riquezas.

Los hombres no mueren cuando son capaces de guiar con su vida y su ejemplo a muchos otros, y estos logran continuar la obra.


NOTA EDITORIAL DEL CENTRO DE ESTUDIOS CHE GUEVARA

En una carta a su madre escrita desde Mxico, en octubre de 1956, el joven Ernesto Guevara declaraba cmo haba decidido cumplir primero las funciones principales, arremeter contra el orden de cosas, con la adarga al brazo, todo fantasa, y despus, si los molinos no me rompieron el coco, escribir.

Estas lneas, anuncian la consumacin definitiva de un cambio en relacin con el tiempo anterior, y dan cuenta de un camino de vida en el cual se integran armnicamente la accin y la reflexin, la comprensin y la transformacin del mundo.

Che, el revolucionario, no es solo actor, sino tambin testimoniante de los hechos. El valor de ese testimonio, radica tanto en la importancia de los acontecimientos vividos, como en la lectura analtica de los mismos, que se presenta con el propsito de ofrecer una sistematizacin con sentido terico de la prctica, en tanto ejemplo y antecedente que no receta estricta ni modelo dogmtico a seguir para las nuevas experiencias de liberacin.

El primer texto que enlaza de manera directa con aquella declaracin, es su conocido Pasajes de la guerra revolucionaria, compendio de una serie de artculos escritos a partir de su vivencia de los dos aos de lucha guerrillera en Cuba, publicados originalmente en la revista Verde Olivo.

Una diferencia entre los pasajes de la vivencia guerrillera cubana, y estos otros, escritos a partir de la experiencia congolesa, radica en la posicin desde la cual se escribe: en aquellos, desde la victoria; aqu, sin haberla alcanzado.

Sin embargo, precisamente tal distincin, revela una coherencia: aquel compromiso inexcusable con la verdad estricta, considerado por Che caracterstica primera y fundamental de quien escribe la historia, en el prlogo de las crnicas de la guerra cubana. Y adems, manifiesta esa condicin que debe acompaar al revolucionario, de hacer un anlisis con sentido educativo no solo de los triunfos, sino de todas sus acciones.

Hay tambin, en estas pginas, un anlisis ms agudo en comparacin con sus pasajes cubanos, en correspondencia con la madurez de pensamiento que ha alcanzado el cronista. La narracin aqu resulta ms crtica y autocrtica, como siempre fue caracterstico en Che de los hechos, sin que ello suponga, en ningn momento, pesimismo alguno en relacin con el desenlace concluyente de los acontecimientos a favor de la libertad y la justicia.

Esta segunda edicin ntegra de los Pasajes de la guerra revolucionaria: Congo, llega casi una dcada despus que se publicara el texto por primera vez, en 1998 muchos aos despus de haber sido escritos, como el propio Che previera. En esta oportunidad, se ha realizado una detenida revisin a partir de la ltima versin del original corregido por Che de los nombres tanto de los combatientes como de los lugares geogrficos de la regin que sirviera de escenario a lo narrado aqu.

En ambos casos, se han cotejado todas las fuentes disponibles incluido, cuando ello ha sido posible, un diccionario de swahili. Lo que se presenta, tal como se explica en las notas respectivas, es el resultado final de tal labor, en la cual result de inestimable valor el apoyo de dos de los participantes en la gesta: el mdico y comandante Oscar Fernndez Mell, as como el compaero Marcos A. Herrera Garrido. Deseamos dejar constancia, por ello, de nuestra gratitud por el tiempo que dedicaran a tal propsito.

Se han agregado adems, como parte de ese mismo objetivo de lograr una mejor comprensin del texto, un conjunto de notas aclaratorias en relacin con determinados hechos, circunstancias, planteamientos o personalidades mencionadas. A diferencia de las realizadas por el propio Che en el original las cuales aparecen al pie de cada pgina e indicadas por asteriscos, estas notas editoriales, han sido numeradas y ubicadas al final del texto.

Asimismo, se incluyen un mapa de la regin imprescindible para lograr una mejor ubicacin y conocimiento del lector, as como facsimilares que coadyuvan en la sustentacin de varias notas editoriales. Como anexo, se presentan un listado general de los nombres verdaderos y en swahili de los combatientes cubanos que participaron en esta misin.

La participacin de Che en la guerrilla congolesa, resulta como l mismo lo definiera el reinicio del ciclo revolucionario y expresin de una prctica internacionalista consecuente con sus tesis liberadoras tercermundistas; en sus propias palabras, era parte de una idea de lucha que estaba totalmente organizada en mi cerebro. Es, pues, nueva afirmacin ya en madurez de esa confluencia entre pensamiento y accin, que se articulan de manera creciente a lo largo de su vida, hasta la gesta boliviana, conformando y dndole esa particular fuerza y sentido a su ejemplo.

Se entrelazan, en estas pginas, la descripcin de los hechos vinculados a esta experiencia local, con los anlisis desde una perspectiva mundial. Reflexiones sobre la dominacin imperialista y la liberacin de los pueblos, las cuales resultan continuidad de un pensamiento que comprende desde sus discursos en Ginebra, Naciones Unidas y Argelia, hasta su Mensaje a la Tricontinental; un ideario actuante que tiene como bandera la causa sagrada de la redencin de la humanidad.


NDICE

Nota editorial
Mapa del recorrido de Che
Prlogo a la primera edicin
Pasajes de la guerra revolucionaria: Congo
Aclaracin de algunos trminos
Advertencia preliminar
Primer acto
Segundo acto
Primeras impresiones
Primer mes
Muere una esperanza
Una derrota
La estrella fugaz
Vientos del Oeste y brisas del Este
Rompiendo amarras
Sembrando al voleo
Intentando el seguimiento
El enfermo se agrava
Tomando el pulso
El principio del fin
Lucha contra el tiempo
Fugas varias
Desastre
La vorgine
Pualadas traperas
El frente oriental entra en coma
El desplome
Eplogo
Anexo
Listado general de combatientes cubanos en el Congo
Notas


Este libro forma parte del Proyecto Editorial Che Guevara, a travs del cual, las editoriales Ocean Press y Ocean Sur y el Centro de Estudios Che Guevara, divulganla obra del Che.

TTULOS PUBLICADOS

Apuntes crticos a la Economa Poltica. ISBN 978-1-920888-63-3, 440 pginas
El gran debate. Sobre la economa en Cuba.ISBN 978-1-876175-68-9, 370 pginas
Che Guevara Presente. Una antologa mnima.ISBN 978-1-876175-93-1, 452 pginas
Amrica Latina. Despertar de un continente. ISBN 978-1-876175-71-9, 495 pginas
El socialismo y el hombre en Cuba. ISBN 978-1-921235-17-7,16 pginas con fotos
Marx y Engels. Una sntesis biogrfica. ISBN 978-1-921235-25-2,100 pginas con fotos
Punta del Este. Proyecto alternativo de desarrollo para Amrica Latina.ISBN 978-1-920888-86-2, 160 pginas
Justicia Global. Liberacin y socialismo. ISBN 978-1-876175-46-7,80 pginas
El diario del Che en Bolivia. ISBN 978-1-920888-30-5, 292 pginas + 32 pginas de fotos
Pasajes de la guerra revolucionaria. ISBN 978-1-920888-36-7,320 pginas + 32 pginas de fotos
La guerra de guerrillas. ISBN 978-1-920888-29-9, 160 pginas
Lecturas para la reflexin Serie de 12 folletos con discursos relevantes del Che
Che desde la memoria. Los dejo ahora conmigo mismo: el que fui. ISBN 978-1-876175-89-4, 320 pginas, incluye 200 pginas de fotos
Otra vez. ISBN 978-1-920888-78-7, 200 pginas
Diarios de motocicleta. Notas de viaje. ISBN 978-1-920888-11-4, 168 pginas+ 32 pginas fotos en blanco y negro
Retos de la transicin socialista en Cuba (19611965). ISBN 978-1-921438-21-9, 312 pginas
Ocean Sur
www.oceansur.com



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