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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-11-2009

Miles de personas llenan el Zcalo en apoyo a Andrs Manuel Lpez Obrador
Tres aos de lucha y construccin

Gerardo Fernndez Casanova
Argenpress


El pasado domingo el Zcalo de la Ciudad de Mxico se volvi a colmar. Como ya es costumbre, los agoreros del desastre nuevamente se equivocaron. El Movimiento de Resistencia se consolida y se acrecienta a pesar de la parafernalia meditica que lo combate e, insistentemente, lo da por muerto. Andrs Manuel Lpez Obrador convoca y rene a ms de cien mil personas para cumplir el postulado democrtico de reconstruir el pas desde abajo y con la gente.

La Asamblea Informativa se vio enriquecida por una muy clara presencia de representantes de todos los estados y de un gran nmero de municipios, con lo que se confirma su carcter nacional. Destaca el entusiasmo y la voluntad comn de transformar la agobiante realidad. Se canta y se protesta, se aplaude y se rechifla. Es pueblo revitalizado. Hay Patria y est en pie de lucha.

La informacin: el Movimiento se estructura y organiza; operan los comits estatales y los municipales; AMLO concluy el recorrido por todos los municipios del pas; se dio la batalla que detuvo el intento privatizador del petrleo; se formularon propuestas para combatir la crisis y se promovieron reformas legales para eliminar monopolios; se dio respaldo solidario a los movimientos sociales de protesta y defensa de intereses legtimos, destacadamente el de los trabajadores electricistas, respetando su propia dinmica y, lo ms importante, se mantiene la esperanza de hacer la revolucin de las conciencias por la va pacfica. Contra la manipulacin informativa y el linchamiento meditico, la comunicacin alternativa y la organizacin social alimentan la vigencia de postulados y la cohesin interna del Movimiento.

Fue asamblea de definiciones. La ms importante: el movimiento es poltico y se prepara para lograr el poder en las elecciones del 2012 y con AMLO como candidato presidencial, sin dejar de considerar la posibilidad de que Marcelo Ebrard entre al quite en caso de contar con mayores posibilidades de triunfo. No por sabida es menos importante la decisin. Con la gente no puede jugarse a las maniobras cortesanas, ni es tampoco el estilo de quien dirige el movimiento: no se vale nadar de muertito y dejar correr los acontecimientos para, al final, salir con que siempre s. Tambin es importante la definicin de que, no por buscar la toma del poder por la va electoral, se van a mediatizar las demandas del movimiento social, las que seguirn su rumbo sin importar el costo sobre la imagen del candidato; eso ya se dej debidamente comprobado por estos tres aos de desgaste y linchamiento meditico.

Vale la pena detenerse a reflexionar sobre el particular, en trminos de dar respuesta a quienes, de buena fe, consideran que son incompatibles las luchas social y electoral. El rgimen del cinismo y la indolencia que caracteriza al representado por el bipartidismo prianista ha demostrado que no se tienta el corazn, ni la razn, para despreciar al pueblo y a sus demandas. Ya tienen demasiado gruesa la piel y no les quita el sueo que la sociedad se manifieste en contra de sus acciones de gobierno; se dan por satisfechos con la apuesta al adormecimiento por la va de la propaganda mendaz y machacona.

Cada pualada al pueblo va acompaada por una feroz campaa de mentiras, orquestada desde las oficinas de sus expertos en mercadotecnia poltica (joder!). Suponen que es suficiente por los resultados de las encuestas desarrolladas por ellos mismos. Hay que recordar el impacto que tena una huelga de hambre hace veinte aos; el impacto era casi demoledor; en el mundo cayeron gobiernos por un ayuno bien manejado, incluso la CIA lo incorpor a sus recetas contra los regmenes que eran adversos al imperio. Al poco tiempo la medida tom auge y, por cualquier motivo, se declaraban las huelgas de hambre hasta que se desgast y los tiranos siguieron tan campantes.

Lo mismo pasa con los cierres de carreteras o avenidas; antes que preocuparse por ellas, los gobernantes se regocijan promoviendo el odio de los afectados contra los promotores de la medida de fuerza. Slo quedara el recurso de la huelga general que, de darse, tendra el efecto demoledor buscado; no es por casualidad que el neoliberalismo abandon el objetivo del pleno empleo; les resulta muy funcional que exista un ejrcito de desempleados en espera de la mnima oportunidad para reemplazar a un trabajador en huelga, desde luego acompaado por otro ejrcito vestido de verde y con armas letales. Despus del triunfo de la Revolucin Cubana, gestado por la accin guerrillera, no se ha vuelto a lograr nada por esta va, a menos que sea patrocinada por el propio imperio (caso de la contra nicaragense).

No queda de otra que jugar con las propias fichas de la oligarqua y emprender nuevamente la lucha electoral. No quiero decir que sea fcil su aplicacin, tambin corre la experiencia de que, despus de los triunfos de Chvez, Evo y Correa, se han complicado las cosas para quienes intentamos el cambio democrtico. El fraude electoral en Mxico es clara muestra de lo que el rgimen de la oligarqua es capaz de hacer para mantenerse en el poder.

El esfuerzo tiene que ser maysculo e imbuido de un enorme patriotismo. Se requiere movilizar a un gran ejrcito ciudadano para lograr una votacin incuestionable y de otro ejrcito de cuidadores de la legalidad del voto. Todo parece ser muy cuesta arriba, pero la recuperacin de la Nacin lo amerita y habr que dar la batalla. Me queda claro que, en este esfuerzo, no tienen cabida las contemplaciones negociadoras ni las medias tintas de la izquierda moderna. Es preciso ir por todo.

- Fuente: http://www.argenpress.info/2009/11/mexico-tres-anos-de-lucha-y.html



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