Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-11-2009

Franco se le aparece a Rubalcaba en el water del congreso

Carlos Tena
inSurGente


En infinidad de ocasiones, las partes implicadas en el conflicto poltico que atraviesa Euskal Herra desde hace ms de medio siglo, han fracasado a la hora del dilogo; una prdida lamentable, repetida bajo este rgimen monrquico, disfrazado con harapos democrticos, en el que el Jefe del Estado podra pasarse la vida delinquiendo, sin que la Ley actuara en su contra.

Creo que muchos sabemos que a lo largo de casi 35 aos, se han celebrado conversaciones para tratar de hallar una senda hacia la paz definitiva, en la que los disparos, las bombas, las torturas, el terrorismo de Estado y la estupidez gubernamental, callaran para siempre. No ha sido as, porque segn los portavoces de los diferentes ejecutivos de esta seudo democracia, una de las partes (siempre se echaba la culpa a la organizacin armada ETA), era la que impona condiciones, al parecer, inaceptables para los franquistas.

Ni una sola palabra acerca de esas supuestas y enrevesadas condiciones, pero que han ido apareciendo de forma paulatina, mientras las tnicas de los fariseos se rasgaban con tanta facilidad, como la sonrisa y esperanza de quienes anhelamos un punto final al drama vasco. Es acaso tan descabellado proponer una aplicacin rigurosa de la Ley Penal, que permitira a los reclusos y presos polticos vascos cumplir sus condenas en un establecimiento cercano al que fuera su domicilio? O acaso es que el odio generalizado, tan extendido entre los catlicos amantes de la doctrina cristiana, debe imperar por encima del adis a las armas? Quizs la figura de una amnista general es impronunciable, cuando se anhela el final de una etapa tan sangrienta? Existe en el seno del gobierno una verdadera voluntad para acabar con el conflicto? No responde ni Dios.

Por cierto, la Conferencia Episcopal espaola, con un tal Rouco Varela a la cabeza (no escribo su ttulo jerrquico, ya que desprecio a esa organizacin, tan delictiva como la Trilateral o el G-20), han animado de forma pertinaz a todos los cristianos para perpetuarse en la inquina, salvo las excepciones que todos conocemos y que habitualmente terminan asesinados, porque tanto esos mercaderes del miedo (que no es otra cosa que el oficio de quienes venden el pnico a la muerte), como sus fans ms gesticuladores, se defecan alegremente sobre las enseanzas de Jesucristo, con el mismo descaro que su presidente alemn Ratzinger, quien por cierto, segn me comunica el Espritu Santo, cuando muera va a irse al infierno con toda seguridad.

Que nadie se llame a ms engaos: la Iglesia Catlica es, hoy por hoy, una de las mafias ms peligrosas, una de las murallas ms slidas para lograr la paz en cualquier lugar del planeta, desde la Colombia del narcotraficante Uribe a la Honduras del golpista Micheletti, mil veces ms oscura y ttrica que el Islam, no slo porque sus obispos, curas y hasta cardenales se ubican tenazmente del lado de la violencia y la dictadura, sino por vender el espanto a precios increbles, con amenazas de infiernos y purgatorios, para que los pueblos sigan en el Limbo, sometiendo a la humanidad a un frreo control ideolgico. Rubalcaba, Lpez y Ares son aventajados alumnos de la agencia vaticana.

En cierta ocasin, escrib un artculo en el que mostraba mis dudas sobre la honradez, honestidad e inters gubernamental por acabar con la violencia, habida cuenta de que entre las dos partes del conflicto vasco, las mutuas suspicacias sobre el cumplimiento de los pactos que se hubieren acordado, impeda el xito de aquellas conversaciones. Se titulaba Est el PP interesado en la desaparicin de ETA?, aunque bien es cierto que las siglas pueden hoy trocarse sin temor a error por las de PSOE. Felipe Gonzlez apost en su da por el terrorismo de Estado, dejando a la sociedad con un palmo de narices, mientras sus amigos afirmaban que, a pesar de todo, el sevillano tena un encanto especial. Tal vez el mismo de Himmler o Goebbels, remedado patticamente por Barrionuevo y Corcuera. Nunca supe de persona tan daina, nociva e inculta como el falangista sevillano, una de las cumbres ms logradas de la historia del humor gris espaol.

La reciente declaracin del ministro Rubalcaba, que podra ser el primo esquizofrnico de Manolito Gafotas, o el cuado de Harry Potter en versin Chiquito de la Calzada, blasonando de haber descabezado a una organizacin juvenil vasca, al meter en prisin a ms de treinta muchachos, acusados por la indemostrable suposicin de su prximo ingreso en ETA, es tan estpida, provocadora e intil, como la que se alcanzara si maana se detuviera a un milln de novios, novias, esposos, esposas, prometidas o parejas, que no hubieran condenado pblicamente la violencia domstica, asunto que ha producido, por cierto, muchas ms vctimas inocentes que los atentados y acciones armadas en 50 aos. Las cifras no engaan, Lo que ocurre es que estas muertes le vienen como anillo al dedo a los directivos de las televisiones espaolas, en las que los familiares de la vctima sern expuestos al ojo pblico para, entre sollozos y dolor, vendernos coches, compresas, ollas a presin, comida rpida y cuchillos de cocina.

La llamada Asociacin de Victimas del Terrorismo (en la que no se incluyen, por obvias razones, las del milln largo de ciudadanos demcratas asesinados por el franquismo), no suele convertirse en plato habitual de esos lamentables espacios, porque en el fondo, hasta los ms interesados en otro tipo de violencias, considera tan respetable el dolor de sus miembros, que han impartido una buena serie de normas para evitar que cualquiera de ellos sean protagonistas de programas basura, y no se mezclen unas vctimas con otras.

Terminando el 2009, cuando la izquierda abertzale lanza una imaginativa propuesta, estudiada y alabada por quienes practican el noble arte de colocar la razn y el intelecto por encima del odio y la ignorancia, los muladares mentales de Rubalcaba, Ares y Lpez, se lanzan a sembrar de nuevo el incordio y la sospecha, animados por Cebrianes, Polancos, Pedros Jotas, Gabilondos, al frente de los cuales figura una histrica go-g, bailando sobre la pista de baile de la discoteca Inopia, una tal Rosa Dez, mientras se dispara como un potente giser, la viscosa y maloliente baba de la provocacin, con el nico propsito de conseguir la radicalizacin armada (como ocurri en Irlanda tras la masacre de Omagh) de una parte los comandos incontrolados, que an no hayan sido neutralizados, para que cometan ms atentados, para que haya ms muertes, y exhibirlas luego a los cuatro vientos diciendo: Os estn mintiendo, ni ellos, ni el entorno abertzale, ni los independentistas, ni los comunistas, ni los anarquistas, quieren la paz.

El objetivo del actual gobierno espaol no es acabar con la violencia, sino decapitar como fuere el imparable deseo de independencia de las naciones sometidas hoy al terrorismo meditico y social del espaolismo ms repelente: el neo franquismo. Saben que mientras ETA contine con vida, habr ms esperanza para Ares y Lpez de continuar en el poder. En tanto que estalle un artefacto, ms argumentos para que se siga introduciendo droga en el Pas Vasco. Con otro atentado, ms rabia, ms dolor, menos oportunidad de dilogo. Nadie en el campo de la izquierda espaola apuesta por ello.

Ares, Rubalcaba, Lpez, e incluso Rouco Varela, gozan encerrando al personal entre la duda y el miedo, aunque sin la gracia de Hitchcock soltando a Norman Bates de su mansin al motel. Disfrutan como enanos, como el Boss del Vaticano mostrando los cuernos y el rabo de Satans, pero lejos del astuto Walt Disney y el bosque ttrico de La Cecinienta. Ren encantados, como Bush con las armas de destruccin masiva en Irak, como Blair y Aznar avisando del peligro islmico; como Obama y su jinetera Yoani mintiendo sobre la Revolucin cubana; como el padre que an amenaza con el Hombre del Saco al nio que se niega a comer la papilla. La mentira es su misa. El bulo su postre.

Aquellos que se niegan cerrilmente al dilogo, se encadenan al miedo como escudo ante el indeseable final de la violencia, porque ese sueo les produce an ms temor que la misma guerra. Esa paz que anhelan los mosqueteros de la inanidad, es la misma que presidi la Espaa del Caudillo. Estoy convencido, de que la aoran. Fue un invento del mayor criminal que ha dado la reciente historia delictiva de la pennsula ibrica, que sigue siendo uno de los dolos del Rey de Espaa.

Somos millones los que apostamos por una paz verdadera, basada en la generosidad del poder, en una justicia independiente, en el respeto a la diferencia, en el poder de la palabra, en el destierro del odio visceral, en la defensa de los derechos humanos. Hay miles, sin embargo, con toda la fuerza de las armas, que imponen un escenario sucio, con amenazas y detenciones, desprecio e iniquidad, bajo tortura y amenazas, al que llaman paz.

El refranero castellano contiene frases acuadas por el empirismo, en las que reluce la honestidad, la irona y la serenidad. Habra que recordarles a los fanticos de esa paz franquista que Ms vale en paz un huevo, que en guerra un gallinero. Y, de momento, el dueo del gallinero es Rubalcaba, No seas gallina, compaero.

Fuente: http://www.insurgente.org/modules.php?name=News&file=article&sid=18469


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter