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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-11-2009

Sin manuales ni dogmas

Jos Alejandro Rodrguez
Juventud Rebelde


(La Habana) La vida es la polilla ms voraz de los manuales. Los destroza en segundos con sus evidencias. Los sepulta por inamovibles; porque ella es una corriente inquieta e impredecible, que se desborda o se encoge pero fluye irremisiblemente. Y no admite compuertas ni cors. Bien lo dijo Herclito de Efeso, aquel pensador de la antigedad griega: No puedes baarte dos veces en el mismo ro.

Los manuales nunca nos han servido para guiarnos, como estrellas de Beln, en el azaroso camino de la Humanidad. Los hechos de la Historia se suceden tropelosos, muchas veces sin darnos tiempo, a los mortales enrolados, a entenderlos en toda su dimensin. Y al final de negaciones y afirmaciones, de flujos y reflujos, de continuidades y rupturas, se suceden los mundos y las sociedades, para que luego vengan las interpretaciones y anlisis futuros, cuando ya uno es polvo y ceniza, nostalgia pura.

A los manuales y dogmas no escaparon incluso la dialctica marxista, esa unidad y lucha de contrarios, y todos los instrumentales cientficos que nos legaron Carlos y Federico, los dos sabios barbudos que lograron descifrar los latidos de la evolucin histrica.

En mi librero las trazas se banquetean con ese Manual de Filosofa Marxista de la Academia de Ciencias de la URSS. Presiento que Konstantinov, Nikitin y otros glosadores que la materia los tenga en la gloria quedarn como eficaces amanuenses de la doctrina, y no podrn alcanzar la eternidad ni colgados de los talones de los inmensos Marx y Engels.

Aquellos manuales que a tiempo Ernesto Che Guevara vislumbr como hojas muertas, congeladas en el tiempo, no pudieron explicar por qu cay el socialismo europeo, cuando los analistas soviticos crean que ya rozaban el comunismo; ni tampoco por qu dos dcadas despus le sobrevive la Revolucin Cubana, aun con todas sus dificultades y problemas, a despecho de sus precipitados sepultureros.

Tampoco podrn esclarecer por qu Fukuyama fall al decretar el fin de la Historia con el desplome del Muro de Berln y la desaparicin de la guerra fra. Las utopas insurgentes andan rearticulndose en pos de un socialismo de siglo XXI por la geografa de Mart y Bolvar, ante la mirada imperial que no perdona un descarrilamiento del viejo convoy.

Tampoco en Cuba valdrn receta, metodologa ni vademcum algunos que nos sealen el camino y el cmo, para construir un socialismo ms pleno; ni nos adiestrarn en tomar lecciones del fracaso europeo en aquella experiencia de socialismo real: qu errores y atavismos no podemos permitirnos el lujo de repetir, cules lastres soltar para que avance nuestra sociedad y se fortalezca en todos los rdenes.

Solo la inteligente combinacin de la prctica con la teora y la investigacin, la dialctica inconformidad con la propia obra, y la gil posibilidad de revisarla y enmendarla constantemente entre todos, nos podrn conducir a un socialismo ms eficaz e invulnerable.

A la papelera de reciclaje, junto a los dogmas, los manuales: esos derroches de celulosa que han devorado bosques, sin distinguir los rboles tozudos de la realidad.

Fuente: http://www.juventudrebelde.cu/opinion/2009-11-28/sin-manuales-ni-dogmas/



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