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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-11-2009

Peer en botija pa que retumbe
Las palabras de Obama

Antonio Prez
Rebelin


Desde la noche de los tiempos, todos los dspotas y mandones que en el mundo han sido han jurado con bellsimas palabras que estaban liberando al mundo e incluso, en el colmo del narcisismo, que estaban sacrificando su bienestar personal en aras de su pueblo. Han sido -y son- unos indiscutibles picos de oro, pero dganme de uno solo que haya confesado estar en el trono para saciar su ansia de poder y retiro la mitad del panfleto subsiguiente. Dganme de uno solo que haya confesado los crmenes y las traiciones que ha cometido para sentarse en el trono y retiro la otra mitad.

El caso del actual Presidente de los EEUU no es excepcin. Lo que s parece excepcional es el grado y la amplitud que ha alcanzado la creencia en sus palabras. Que una parte considerable del mundo confe en el portavoz del Imperio es muy preocupante pero que, casi un ao despus de su entronizacin, sigan desconociendo que sus palabras no estn respaldadas por ningn hecho humanitario ya es digno de estudio. Otros, que millones de personas razonables no comprueben que la poltica de Obama es simple continuacin de la de Bush -podra ser de otro modo?- y, ms an, que no quieran ver las gruesas tropelas que Obama ha perpetrado en pocos meses, entra directamente en el terreno de la psicopatologa de las masas. una disciplina muy socorrida cuando se discursea sobre el nazismo-.

Charlatanes y creadores de opinin repiten y repiten que, desde la Ilustracin, el mundo actual est dominado por un escepticismo plurisecular, que no hay f en la vida eterna ni en la sempiterna, que el materialismo nos invade, que no slo hay que ver para creer sino que, adems, hay que tocar para ver y as sucesivamente. Sin embargo, el caso de la palabrera de Obama demuestra lo contrario: que el mundo se ha vuelto tan creyente como para creer en las palabras y, para mayor escarnio, en las palabras del tirano! La verborrea obamanesca nos seala que triunfan el nominalismo una mana con tufo oscurantista- y el ilusionismo o versin popular del idealismo -la necia subyugacin por lo incognoscible-. En definitiva, los hechos han muerto: la publicidad les ha herido y Obama los ha rematado.

Una cosa es predicar y otra dar trigo. Obama predica sin descanso pero no ha dado un solo grano de trigo ni lo dar jams. Al revs, lo que regala y regalar a manos llenas es dinero para sus Padrinos y bombas para los que no comulgan con sus ruedas de molino. Esto, que debera ser obvio, todava no lo es. Por ello, y aunque a nadie le guste escribir sobre obviedades, esta vez parece que no he encontrado mejor remedio que el de redactar un memorial de agravios. As pues, conste en acta que me veo obligado a esta ingrata tarea. Eso s, procurando que los siguientes frragos no resulten demasiado ingratos.

1. Construccin del charlatn

Como ocurre con todas las identidades, en buena medida las imgenes de los lderes se construyen enfrentndolas a las de otros lderes. De cara al consumo internacional, la imagen de Obama se construy por oposicin a la de su antecesor: Bush era provinciano, grosero, rstico, belicoso y analfabeto luego Obama tena que ser cosmopolita, amable, urbanita, pacfico y culto.

Todas estas contraposiciones son absolutamente falsas. Bush es el tercer vstago de una dinasta criminal pero cultivada. Su abuelo, el senador Prescott Bush, estudi en la afamada Yale University -donde, por cierto, para ganar una apuesta rob la calavera del apache Gernimo 1- y su padre y su nieto, Bush III, tambin. Los Bush provienen del cogollo aristocrtico de la Costa Este aunque hagan negocios (tambin) en Texas. La rusticidad de esta dinasta es, por tanto, pura invencin de sus asesores de imagen. En cuanto a la grosera, belicosidad y cultura de unos y otros, van implcitas en la imagen comprenhensiva de lo pueblerino y de su antnimo.

Y otra peculiaridad de la que se hablar en el futuro: a Bush se le supona omnipotente o, al menos, autnomo en sus decisiones. Por el contrario, con igual arbitrariedad, a Obama se le suponen limitaciones en su poder. Evidentemente, con ello se busca dar la imagen de un Presidente-buena-persona rodeado de prfidos cortesanos y zancadilleado por una malvola oposicin. Una vez ms, nos caen encima los pedruscos de la intimidad en el hogar, de la soledad del mandatario y de las componendas en aras de un fin superior. Harto estoy de que -todava!- se recurra a la excusa l es bueno pero no se puede enterar de todo; los malos son los que le rodean. Pensaba el-abajo-firmante que, despus de haberse usado incluso con el general Franco cuya malignidad personal es axiomtica y paradigmtica-, la maldita frase estaba ya agotada pero me equivocaba: la poltica ad hominem nunca muere.

Contra el vicio de la modernidad, est la virtud de recordar: qu hizo Obama antes de ser Presidente? Cuando todava era simple senador, vot siempre a la derecha; por ejemplo, vot a favor de la propuesta Kennedy-McCain (matrimonio contra natura?), que exiga la construccin de un muro con Mxico y la deportacin inmediata de cinco millones de latinos propuesta finalmente rechazada pese al apoyo de Hilaria R. de Clinton-. Adems, nunca se enfrent a la invasin de Irak y, una vez sta consumada, menos se opuso al subsiguiente genocidio sino que pastele de boquilla proponiendo otra clase de invasin a la vez que conceda ms dineros para el Pentgono. Plante una retirada gradual, cierto, pero eso era exactamente lo mismo que proponan Bush & Co. Por otra parte, amenaz a Egipto por segn l- permitir el contrabando de armas a Gaza y, detalle definitivo, nada ms ser elegido candidato, su primera comparecencia fue ante la AIPAC (American Israel Public Affairs Committee), el cnclave sionista por excelencia, provocando as que, literalmente al da siguiente, Israel declarara que era inevitable un ataque nuclear a Irn.

Aun con semejantes antecedentes, la construccin del charlatn es ms fcil cuando procede de alguna suerte de minora puesto que, en caso de ser pillado en flagrante delito, el criminal siempre se puede amparar en la (supuestamente) tortuosa psicologa del oprimido ah!, los traumas de la niez-. Pero este ensimo atavismo de lo personal se enfrenta a la evidencia lgica e histrica de que los individuos que surgen de las minoras pueden ser tan despticos como los que brotan de las mayoras. De hecho, llegan a incluir en el catlogo de sus desvaros el maltrato a sus (ex) compaeros bien sabemos que Anbal enfrentaba en la batalla a hermanos contra hermanos-.

El caso ms evidente es el de las mujeres. Pondr algn ejemplo fruto de mi experiencia directa: cuando en Pars aparecieron las primeras seudopolicas municipales, las betteraves (= remolachas, por el color de su uniforme) resultaron mucho ms intratables que los flics. Cuando empez a haberlas en Espaa, se repiti el fenmeno. Ello sin olvidar a las inevitables Isabel la Catlica, la condesa Bthory o Golda Meir, una falange de vboras culminada en la actualidad por la segundona de Obama, por otro nombre Hilaria R. de Clinton quien, en el plus ultra del militarismo (ex) masculino, se ha mostrado lista para aniquilar (annihilate) Irn. Pues bien, los creadores de la imagen obamaniana se han esmerado en aprovechar el enfoque de gnero y, en consecuencia, han subrayado que Michelle ganaba ms que Obama al mismo tiempo que vestan a su mujer de manera que abultaran sus caderas; todo ello con el propsito de que Obama apareciera como un muchacho aniado es decir, no peligroso-, casi como un andrgino quin sabe si dominado por una matrona tan corpulenta que hiciera pensar en la Madre Tierra -Mother Earth o Pachamama-. Hasta aqu de cara a no perder el voto femenino pero, obviamente, a medida que avance su presidencia, mutar a Hombre Duro.

2. De puertas afuera o Divide et impera

En el plano internacional y dentro de la estrategia del polica malo (Bush) y el polica bueno (Obama), este ltimo no ha escatimado sonrisas y bellas palabras aunque no tan bellas como para pedir perdn por los desmanes cometidos por su antecesor ni, menos an, por los suyos. Por lo pronto, en lo que respecta a Iberoamrica, es evidente que los desmanes obamanianos no desmerecen de los bushianos. A cambio de huecas palabras y de no firmar nada comprometedor i.e., democrtico-, a Obama le falt tiempo para dar el golpe de estado en Honduras. Por si esta iniquidad no fuera suficiente y visto su xito, ahora est preparando un golpe similar en Nicaragua no olvidemos que Robert Gates, del que hablaremos ms adelante, fue partidario de que los EEUU invadieran militarmente la Nicaragua del primer sandinismo- y en Paraguay, pas donde tambin el Congreso encuentra demasiado progresista al Presidente y donde, no lo olvidemos, los EEUU tienen extra-legalmente la base de Mariscal Estigarribia con una de las pistas de aterrizaje ms largas del mundo.

En lo que atae al golpe de estado en Honduras, debo reconocer que el equipo obamaniano ha perfeccionado el esquema del golpe que le sirvi de antecedente obviamente, el modelo haitiano, inspirado a su vez por el golpe pseudoelectoral de 1980 contra el presidente jamaicano Michael Manley-. En Hait 1991, los gringos se regodearon obligando a exiliarse en los USA al presidente que ellos mismos acababan de derrocar. Fue aadir el agravio a la injuria pero, dejando aparte el beneficio marginal de pavonearse con la demostracin de virtuosismo golpista, el pas estaba ya tan despojado que poco ms podan saquear. Para mayor prepotencia, tres aos despus y tras la comedia de rigor sanciones de la OEA y de la ONU incluidas-, el ejrcito gringo invade Hait transportando en sus bombarderos al ex presidente Aristide, ahora zombificado en seudo-presidente.

En Honduras y de la mano del cabildero Lanny Davis, Obama ha repetido el modelo haitiano pero mejorndolo en el sentido de convertir el golpe en la primera operacin de esa nueva empresa de servicios golpistas en que ha convertido a los EEUU. Me explico: hasta ahora, los EEUU gastaban de su bolsillo en los golpes de estado para despus rentabilizar su inversin con los regmenes dictatoriales impuestos. Eso termin. La crisis de la economa mundial un remoquete ubicuo y sempiterno-, sugiere que es ms rentable sacar a Bolsa el podero militar. Ahora, la corporacin Derrocamientos USA, Inc. ofrece en el mercado mundial su acreditada experiencia golpista. Su eslogan: Usted que puede, pguese su golpe de estado!. Su estrategia operacional, muy sencilla: los PR o relaciones pblicas de la empresa los polticos- se encargan de marear la perdiz para que el golpe dure meses y meses, no para que la opinin pblica se acostumbre sino justo el tiempo que haga falta para que todos los gringos implicados gobierneros, congresistas, lobbyistas, milicos- reciban las coimas de los golpistas en este caso, hondureos-. Ventajas de la divisin de poderes -militar, meditico, poltico- pero, sobre todo, ventajas de la marca de fbrica de Obama: la ambigedad.

Claro est que, en este caso, influye que en el golpe estuvo implicado directamente el narcotrfico, nica gran transnacional que no funciona con crdito sino con efectivo. Ello significa apenas un detalle tcnico: que algunas transferencias de la oligarqua hondurea a los ejecutivos de Derrocamientos USA han de efectuarse en la oscuridad. En esta tesitura y al revs de lo que dicta el saber convencional, los narcos se sienten paradjicamente incmodos puesto que saben de sobra que la nica transparencia posible en el mercado es el uso sistmico de efectivo y lo dems son politiqueras disfrazadas de ingeniera financiera. Sin embargo, ellos, los nicos que optan por la inmediatez en el mercado se ven obligados a la clandestinidad y, por ende, a la lentitud. Comprueban as que se ralentizan sus operaciones por culpa de los malos hbitos adquiridos por un capitalismo vergonzante y arcaizante que reniega de la diafanidad modernista. Desde luego, es para estar molestos.

En cuanto al resto de Iberoamrica, Obama el Corderito, clebre por su elasticidad corporal, en efecto ha sido muy gil a la hora de sentar los cimientos para futuras invasiones. Son testigos de su diligente belicismo las siete nuevas bases en Colombia y las dos en Panam que ha aadido a las ms de ochocientas! (>800) que tiene regadas por el planeta por cierto, ha hablado de cerrar alguna?-. Y luego algunos cretinos creern que quienes nos vigilan son los marcianos.

En el resto del mundo, ms de lo mismo: la retirada de las jauras genocidas de Irak sigue el calendario marcado por Bush es decir, ad calendas graecas- mientras que Afganistn contina siendo el desaguadero del ventajismo gringo pues, al igual que sus predecesores, Obama tambin piensa que, siendo un pas msero y suficientemente destrozado, le ser fcil obtener una victoria por la que pasar a la Historia y, de paso, engrosar su cuenta corriente-.

Pero los genocidios de irakes y afganos distraen la atencin de otros genocidios. Por ejemplo, en Pakistn, el rabioso islamfobo Obama ha desencadenado en los Waziristn y, sobre todo, en el Valle de Swat una tormenta de bombardeos por drones (aviones sin tripulacin) que, hasta la fecha, ha forzado la huida de dos millones de refugiados deportados sera ms exacto-. Para que ahora me hablen del semiolvidado Darfur.

Y otro ejemplo: es obvio que Obama est detrs de la invasin de algunos territorios indgenas de Yemen perpetrada por la monarqua saudita y actualmente en curso. Esta guerra es un buen ejemplo de las diferencias entre las polticas bushiana y obamaniana. Veamos: la Arabia llamada saudita comenz en 2003 la construccin de un muro en la frontera entre ambos pases so pretexto de controlar la emigracin, el contrabando de kat una droga maravillosa- y, huelga aadirlo, el terrorismo. Por su parte, Bush se limit a cobrar las consabidas comisiones hasta que, en 2008 y tras muchos altibajos, el muro fue definitivamente detenido por las protestas yemenes. Ni corto ni perezoso, Obama ha desdeado las comisiones civiles a favor de las siempre ms jugosas comisiones militares. En consecuencia, Arabia ha pasado a bombardear con fsforo blanco eso que suelen llamar las bases de los guerrilleros; es decir, las aldeas de hawzes y/o pueblos tribales zaidi-huthi de esa frontera, quienes, como todos los indgenas del mundo, slo aspiran a ser neutrales mantenindose lejos de wahabitas y de al-qaedianos y del gobierno yemen, sinuoso cmplice de la matanza.

A santo de qu viene ese abuso de fuerza? A fantasas geoestratgicas. Dejando aparte la consabida acusacin contra Irn los iranes deben contarse por cientos de millones y ser todos millonarios cuando pueden estar detrs de tantsimas revueltas-, en el fondo, los beduinos son slo un pretexto tctico dentro de un designio ms amplio: dominar todo el Cuerno de frica. Y aqu es donde entra Somalia como pieza clave de ese plan.

Algunos se preguntarn, por qu los EEUU no estn interviniendo ms rotundamente en la crisis de los piratas somales? Los ms zotes respondern: porque estn escarmentados desde que, en 1993, les derribaron en Mogadiscio el archifamoso helicptero Black Hawk. Sin comentarios. O, mejor, uno solo: en aqul confuso da de octubre, los gringos consumaron su regla de oro cien muertos suyos por cada uno de los nuestros- as que los nicos escarmentados fueron los habitantes de Mogadiscio y, en especial, las dos mil familias enlutadas que pagaron por los 18 muertos gringos. No, evidentemente es muy otra la razn de la aparente inaccin gringa. Simplemente, estn esperando que la Unin Europea les haga el primer trabajo sucio y fracase -cuanto ms estrepitosamente mejor-, para intervenir ellos con su AFRICOM, el cuerpo de ejrcito creado por Bush y reforzado por Obama el Africano, demostrando as que siguen siendo el mejor gendarme mundial.

En otras palabras, la invasin del Yemen indgena y la definitiva destruccin de lo poco que queda de Somalia son los primeros pasos para justificar el AFRICOM. Ahora bien, contra quin todo un Cuerpo de Ejrcito? contra los africanos? no ser matar mosquitos a caonazos? Pues claro que lo es pero no olvidemos que a los gringos les encanta aplastar pases minsculos lase, Grenada-. Aun as, el AFRICOM aspira a mucho ms: nada menos que a expulsar de frica a la Unin Europea y, tachn tachn!, a China.

En lo que se refiere a los foros internacionales, la poltica de Obama es igualmente siniestra. Pongamos tres ejemplos. Primero: en la Conferencia sobre el Racismo (ONU, Ginebra, abril 09), los delegados de Obama consiguieron que el texto a debatir no slo descartara mencionar el genocidio palestino continuando as la ms rutinaria e indecente de sus polticas- sino que, adems, se negaron a considerar siquiera las compensaciones a los esclavos, un tema en el que, aparentemente, Obama debera tener el mayor inters. Por si ello fuera poco, al final, EEUU no slo boicote la Conferencia ya lo haba hecho en su predecesora, Durban 2001- sino que logr que la boicotearan pases hasta entonces haban apoyado alguna clase de (tibia) condenacin del racismo en concreto, Alemania, Australia, Holanda, Italia, Nueva Zelanda y Polonia-.

Segundo: la Convencin de Ottawa, en vigor desde 1999, prohbe las minas antipersonales. Adems, 158 pases han ratificado un Tratado internacional en el mismo sentido. Pues bien, Obama ha proclamado recientemente que no lo firmar porque bla bla bla y fu fu f. Ello puede dar lugar a un curioso encontronazo, verbi gratia, puesto que la Campaa Internacional contra esa clase de minas obtuvo el Nobel de la Paz en 1997, si Obama se tropieza en Oslo con aquellos sus representantes cuando prximamente le honren con el mismo galardn, ser capaz de mirarles a la cara? Mi opinin es que seguro que s! 2

Tercer ejemplo: en las reuniones previas a la macro-reunin sobre Cambio climtico que prximamente se celebrar en Copenhague, Obama se ha mostrado an ms desvergonzado que Bush. Sin ir ms lejos, en la ltima Convencin Marco (Bangkok, sep-oct 2009), Obama el Verde (Militar) se neg de plano a reducir sus emisiones contaminantes a la vez que propuso la creacin de un grupo de trabajo para abordar elementos comunes de mitigacin para todos los pases. En otras palabras, quiso crear la ensima comisin pero, sobre todo, pretendi inicuamente trasladar a los pases subdesarrollados su responsabilidad como pas ms infeccioso del mundo. Con ello no haca sino preconizar la vieja mxima de socializar las prdidas y privatizar las ganancias adems de mostrarse como un neoliberal puro y duro, de esos que sostienen que todos los pases son iguales, siniestro disparate que, en Bangkok, equivala a presumir que todos los pases contaminan por igual. Lo malo fue que, a imitacin de lo sucedido en la conferencia contra el Racismo antes mencionada, Obama consigui que le secundaran en su infamia pases hasta entonces ms o menos concienciados entre ellos, siete pases latinoamericanos-. De Bangkok a Beijing no hay ms que un paso y es el que, recientemente, ha dado Obama alindose con China para dar una bofetada al resto de ese mundo que todava crea en la posibilidad de retrasar la catstrofe climtica. Pero, eso s, cuando llegue la hora de la foto, nos saldr con alguna propuesta cuya letra gorda sea tan deliciosa como infumable la letra fina. Por mi parte, puede ahorrrselas porque ya la conozco: los USA sern el primer pas en echar la culpa de la suciedad del planeta a los Otros y el ltimo en adoptar medidas reales contra ese modismo denominado cambio climtico3 . As lo exigen su consustancial xenofobia y su acrisolada inercia belicista.

3. De puertas adentro o Lasciate ogni speranza, voi che' intrate

Dejamos el horizonte internacional para observar la poltica interna seguida por Obama. En este campo, es obvio que a la imagen centrista del nuevo Presidente le viene de maravilla la oposicin domstica. Sirve de poco subrayar que esa oposicin ha existido desde siempre, tanto la de extrema derecha como la de izquierda que nunca es extrema puesto que nunca llega a los extremos habituales en la violencia estatal-. Con Obama, los manipuladores de la desinformacin ponen el acento en la violencia de extrema derecha pretendiendo as que no existe oposicin de izquierda pero esta clase de propaganda es meramente coyuntural por lo que puede variar a lo largo de su mandato. Mientras llega o no llega ese cambio, se hiperboliza el incremento nacional en la adquisicin de armas y en la formacin de clulas fascistas con lo cual se refuerza la imagen del Presidente buenazo acosado por los ultras. Pero terroristas de Estado Mayor como Karl Rove no nacieron ayer ni maana les temblar el pulso cuando se vean obligados a ejecutar a terroristas de infantera como McVeigh, el del atentado de Oklahoma 1995 (168 muertos, 680 heridos y daos por valor de 652 millones de US$)

Sin embargo, con su terquedad consustancial, los hechos demuestran que Obama ha elegido desde su entronizacin rodearse de lo peor de cada casa y que, adems, lo ha hecho en la cspide de su popularidad por lo que hemos de suponerle completa autonoma en aquellas sus primeras decisiones. La ms escandalosa fue mantener como ministro de Defensa al republicano Robert Gates, el mismo espa (agente de la CIA desde 1965 y director de la misma en 1991-1993) que tuvo Bush en el mismo cargo. Algunos quieren dulcificar este nombramiento entendindolo como una traicin menor a la que Bush le oblig y, efectivamente, as fue y lo prueba que la noticia la adelant Rupert Murdoch en plena campaa electoral (Times de Londres, 26.VI.2008) pero servidor descarta esta interpretacin torticera porque Gates es presidente de la National Eagle Scout Association y un scout es un alma lmpida que jams traiciona.

Teniendo en cuenta que, como corresponde a un pas belicista e imperialista, Gates ocupa el puesto ms importante del gobierno USA, el resto de los nombramientos es de menor cuanta pero, aun as, sealaremos que nombr como Jefe de Gabinete (Chief of Staff), nada menos que a Rahm (Rahmbo) Emanuel, un sujeto con doble nacionalidad gringo-israel, hijo de un sionista terrorista del Irgun, y de quien no se sabe con certeza si pertenece al Mossad oslo tiene el grado de capitn del ejrcito israel. En otras palabras: los espas sionistas no tienen ninguna necesidad de pinchar el telfono del Presidente porque quien le filtra las conversaciones es uno de los suyos. Ni siquiera Bush hijo lleg a tal dependencia del sionismo.

Por si ello fuera poco, es evidente que David Axelrod -hijo de una periodista juda izquierdista pero l degenerado en sionista-, pese a ser consejero alico de la Casa Blanca, sigue siendo en la sombra el dueo real de varias empresas de propaganda. Este profesional de la tergiversacin podr o no ser el poder detrs del trono de un Estado farandulero pero, desde luego, es quien puso a Obama en el trono gracias a que fue el jefe de sus campaas de imagen y pequeo detalle- de recaudacin de fondos.

Con semejante banda terrorista incrustada en el cogollo del Poder no puede sorprendernos que Obama haya prolongado la poltica de Bush (tambin) en proteger y ser protegido por la ms descarada, ventajista e impune estafa que ha visto la contemporaneidad. Me refiero a eso que los Axelrod & Co. han llamado la crisis de la economa mundial pero que, simplemente, es un colosal atentado terrorista. Es pblico y notorio que la banda de Bush la organiz pero, cuando los obamitas llegaron al poder, todava estaba en discusin quines iban a ser los seleccionados para ganar. Ahora ya lo sabemos: los gngsteres de Goldman Sachs y, a cierta distancia, los de JP Morgan Chase 4.

Para comprobarlo, no hace falta tener acceso a ninguna informacin privilegiada, basta con leer algunos titulares de la gran prensa: para condonar el gran golpe del terrorismo capitalista y haciendo cortesas con sombrero ajeno, Obama ha comprometido trece (13) billones de US$ (repito, billones, el 90% del PIB de su pas) de los cuales ha desembolsado ms de cuatro fsicamente y, sobra decirlo, a fondo perdido-. Por ello, el dficit llegar al 13% en este ao 2009 en los EEUU, ya de por s y por enorme diferencia el pas ms endeudado del mundo o, dicho de otra forma, el pas que ms estafa al resto de los pases. Pese a estas evidencias, los Axelrod de turno siguen empeados en hablar de estmulo fiscal en lugar de evasin legalizada de impuestos y en compra de activos txicos en lugar de corrupcin poltica gravemente atentatoria contra la transparencia del mercado. En resumen, lo que tantas veces se ha dicho: saqueo de las arcas pblicas y del pequeo ahorro privado en beneficio de quines?

Pues en beneficio de cuatro plutcratas entre los que destaca la funesta parejita ya citada. Ms cuentas de la vieja: JP Morgan Chase gan 3.500 millones de US$ en los nueve primeros meses de este ao del 2009 -un 580% ms que en todo el ao anterior- y eso que es la banca segundona. En cuanto a Goldman Sachs, la gran ganadora (por otro nombre el kraken vampiro), en el mismo lapso, aparentemente slo gan 3.000 millones de US$ -cuatro veces ms que en 2008- pero en realidad saque ms que su comadre porque dispuso 11.000 millones adicionales como incentivo para sus jefazos. Dicho en buen castellano: por mediacin de Bush, el Estado compr provisionalmente acciones suyas por valor de 10.000 millones pero dizque las recuper con Obama cuando, en realidad, lo que hizo en junio 09 fue repartrselos entre sus capos. Dicho en caribeo: se compr y se dio el vuelto.

Es necesario aadir que ambas bancas son de origen judo y, en la actualidad, sionistas a ultranza?

Aunque slo son la punta del iceberg, he puesto dos ejemplos de la banca de inversin porque son los ms escandalosos en trminos de la actuacin obamanesca. Para no ahondar en la herida, no he querido ni mencionar la oposicin de Obama a que se discuta repito, simplemente se discuta- una tasa sobre las transacciones financiera. Pero mi longanimidad tiene un lmite: la salud pblica que, dicho sea de paso, es tambin uno de los puntos fuertes de esa demencia inducida en la que se ha convertido la obamana-.

Abordaremos el tema en cuantas menos palabras, mejor. A cambio del descomunal atraco antes aludido, a Obama se le llena la boca con su plan de extensin de la sanidad pblica. Pues bien, volvamos a la aritmtica de las cuatro reglas: actualmente, ese sistema consume cada ao 2,4 billones de US$ (16% del PIB) Pese a gasto tan colosal, la sanidad pblica gringa es la ms costosa y una de las peores del mundo desarrollado (segn la OMS, ocupa el lugar n 37) Para remediar esta catstrofe, Obama ha pedido un (1) billn de US$ a gastar en los prximos 10 aos. Resultado: slo quiere aumentar el presupuesto sanitario anual en 10.000 millones de US$, un 4,16 % del gasto corriente. Y tanta bulla para un incremento tan miserable? Un 4% de ms o de menos cambiara radicalmente cualquier sanidad pblica? Y no estamos contabilizando los regalos que Obama ha hecho a las empresas anti-abortivas a cambio de que se opongan con la boca chiquita a su famosa reforma. Y tampoco estamos hablando de las empresas de seguros mdicos generales, esas que, en previsin de hipotticos descensos en sus dividendos, ya han aumentado en ms del 50% las cuotas exigidas a sus abonados a la vez que han reducido sus servicios en parecida magnitud. Pues igual son las dems conquistas sociales de los obamitas. Lo dicho, peer en botija pa que retumbe.

Las comparaciones son odiosas y, por ende, las comparaciones entre granujas son doblemente odiosas. Pero, a grandes males grandes remedios, as que prosigamos: en 1965, el Presidente Johnson se vio obligado a permitir el voto de los negros y promulg una histrica Civil Rights Act. Cuntas leyes, decretos o misrrimos reglamentos sobre los derechos de otras minoras ha promulgado Obama o insinuado que promulgar? Cero bajo cero. Otros, Johnson fund los dos programas de salud pblica hasta ahora vigentes, el Medicare para los viejos e invlidos y el Medicaid para los pobres. Pretende Obama superarlos con creces? Zero below zero. Ni siquiera proyecta comenzar un programa futuro de salud pblica verdaderamente universal sino, todo lo ms, botoxmizar las arrugas de los frutos johnsonianos.

Cierto que ambos Presidentes demostraron su valor derramando con formidable generosidad la sangre ajena -uno en Vietnam y el otro en medio mundo- e incluso una pizca de la compatriota aunque con menor empeo. Pero, en materia de conquistas sociales internas, Obama no le llega a Johnson ni a la suela del zapato. O, como dice D. Lindorff, he doesnt hold a candle to him.

Como tampoco le llega a Gerald Ford, Carter y Reagan pues estos tres Presidentes suscribieron rdenes ejecutivas prohibiendo que ningn funcionario del gobierno de los EEUU participe o conspire para participar en asesinatos polticos una orden que Carter ampli a toda clase de asesinatos-. Cierto que Clinton se invent una triquiuela para soslayar esa orden y tambin es cierto que Bush hijo lleg aun ms lejos autorizando pblicamente a la CIA para que persiguiera a Al Qaeda en todo el planeta, utilizando acciones clandestinas letales y manteniendo oculto el papel de los EEUU (17.IX.2001) pero es no menos cierto que Obama el Traslcido contina la poltica bushiana e incluso la ha incrementado, como bien saben desde Pakistn hasta las crceles secretas de la isla de Diego Garcia.

3.1. Los negros

El vaso medio lleno y medio vaco: desde el punto de vista popular, Obama es negro 100% pero algunos preferimos respetar los hechos fsicos y considerarle como dicta la biologa ms elemental: como mulato o, como dicen sus compatriotas con notorio tufo veterinario, como media casta o media leche. No es el momento de medir el poder contaminante de la melanina tremendo ha de ser cuando unas pocas gotas consiguen ennegrecer a cualquier caucsico- pero s de apuntar algunos detalles sobre la opinin que Obama tiene de sus parientes de raza. Comencemos desde atrs.

Durante la campaa electoral, se dijo con demasiada amnesia que Obama era el primer negro en aspirar a la Presidencia de los EEUU. Falso: en el remoto ao de 1972, Shirley Chisholm (1924-2005), una congresista negra, particip en las primarias presidenciales del partido demcrata. Premonitoriamente, uno de sus lemas de campaa fue Ni dominados ni comprados. A la vista de su desempeo en el Poder, podran suscribirlo los obamanitas? Desde luego que no porque Obama el Ciberntico es uno de los muchos jactanciosos que se oponen a que el siglo XXI siga encaminndose polticamente hacia el 1968.

Despus de ganar las elecciones, era de suponer que los negros de USA obtendran con Obama algo ms que neologismos polticamente correctos lase, el inspido apelativo de afroamericanos-. Sin embargo, Erick Holder es el nico negro que ha sido nombrado por Obama para un cargo valioso. Quin es el flamante ministro de Justicia o Attorney General? Pues el descendiente de barbadianos que medi para que el Presidente Clinton indultara al prfugo Marc Rich, empresario intrigante como pocos, aunque cal y arena- es cierto que tambin consigui una reduccin en la pena impuesta a 16 miembros del Ejrcito Popular Boricua. Lo ms desagradable vino cuando dej el gobierno: como abogado Holder, represent a la transnacional farmacutica Merck y, peor an, a Chiquita Brands. Desde su generosamente remunerada posicin, defendi a Chiquita cuando se descubri que esta heredera de la infame United Fruit continuaba con las marramucias de su progenitora, por ejemplo, financiando a los paramilitares colombianos para que arrasaran la comarca de Urab. Toda una leccin de repudio a sus ancestros dictada precisamente por un nieto de esos obreros esclavizados por las bananeras que fueron hasta hace minutos los negros de Barbados.

Item ms, a Obama le sobran casos y ocasiones para paliar la deuda histrica que los EEUU tienen con los negros pero, por ejemplo, acaso ha indultado a uno solo de los Panteras Negras que llevan 40 aos inicuamente encarcelados? O, una medida menos comprometida, ha ordenado crear una comisin de investigacin sobre los cincuenta asesinatos de sus lderes y militantes?; para ponrselo fcil, digamos que le bastara completar la que estudi el perpetrado en 1971 en la prisin de San Quintn contra George Jackson.

Pero si, pese a su ostentosa inocuidad las comisiones de investigacin le dan miedo, tenemos para Obama el Justiciero dos opciones a cual ms simple: a) ordenar de una puta vez la liberacin de Veronza Bowers Jr., el antiguo Pantera Negra al que, una vez cumplidos en 2004 los 31 aos de condena que le impusieron ilegalmente, sigue preso y, peor an, en el colmo de la barbarie peridicamente le anuncian que maana sales y ese maana nunca llega. b) el caso que le regalara un pellizco de credibilidad mundial: indultar al ms conocido de los negros condenados a muerte, Mumia Abu-Jamal. Como sabe medio mundo y debera saberlo el otro medio, Mumia es inocente pero lleva casi veintiocho (28) aos luchando contra el asesinato legal al que le condenaron en un juicio tan sinvergenza que hubiera sido anulado incluso en pleno franquismo. Qu podemos esperar de un pas donde el Congreso ha pedido perdn por la esclavitud 143 aos despus de haber sido abolida? Qu podemos esperar de una Justicia donde el tribunal de apelaciones de Pennsylvania reconoce (27.III.2008) que no fue legal el juicio contra el preso poltico Mumia pero, an as, exige su ejecucin? Qu podemos esperar de un Presidente dizque negro que permite y favorece estas canalladas?

3.2. Los indios

Hora es de llegar al tema que desencaden esta diatriba: el ultraje que Obama ha propinado a los indgenas, la minora de los USA ms obvia y escandalosamente maltratada lo de amargarles a los obamitas el Nobel y la foto de Copenhague, vino despus-. El teatro de la crueldad comenz mal desde la eleccin del da en el que se anunci la comedia. En tan sealado da como el 12 de octubre, hay que ser sdico!, Obama anunci que recibira a sus indios y, en efecto, el 5 de noviembre, los recibi en la Casa Blanca. Hasta aqu, salvo la malhadada eleccin del Columbus Day, nada que no hayan hecho mecnicamente sus predecesores.

Igual de rutinaria fue la obamanesca proclamacin de ese mismo mes de noviembre 09 como Native American Heritage Month (NAHM, mes del patrimonio indgena). Huelga aadir que los Axelrod & Co., lo anunciaron a bombo y platillo sin preocuparse de que, Internet mediante, buena parte del mundo puede descubrir en dos clics que el NAHM ya fue propuesto en 1915 en su versin abreviada como Da del Indio-. Luego transcurrieron dcadas en las que fluctuaron las fechas elegidas hasta que, en 1990, el Presidente Bush padre formaliz noviembre como el NAHM. Por lo tanto, menos fanfarrias: Obama lo nico que ha hecho ha sido seguir ex officio una formalidad asentada desde hace 20 aos.

Prosigamos. Por puro protocolo, pareca obvio que Obama recibira a sus invitados correspondiendo con un magno regalo a los presentes que ellos le hicieran. No menos obvio resultaba que, acorde con las facultades presidenciales, ese ltimo regalo slo poda ser el que los indgenas del mundo llevan esperando desde hace treinta y dos (32) aos: el indulto de Leonard Peltier. Este indgena Lakota antes, sioux-, cumple dos cadenas perpetuas a las que fue condenado en un proceso todava, si cabe, ms inicuo que el de Mumia. Es prolijo pero necesario aadir que, en prisin, ha sido torturado sistemticamente y que, cumplidos los 64 aos, sufre graves problemas de salud. Item ms, pese a ser uno de los presos polticos ms conocidos mundialmente, sigue padeciendo todo tipo de escarnios fsicos incluidos- y sigue viendo cmo se le niega una medida tan frecuente como es la libertad condicional. Para mayor ignominia de Obama, la ltima vez que se le deneg esa merced fue en el pasado mes de agosto lo cual lleva aparejado que la prxima audiencia si llega- ser en 2024, cuando Peltier tenga 79 aos.

Pues bien, no contento con la gruesa grosera cometida contra sus invitados pieles rojas, Obama decidi aadir el agravio a la injuria sustituyendo el nico regalo posible por un beeeellsimo discurso tras el cual firm ante los indgenas una executive order o memorando estableciendo una consulta y colaboracin regular y significativa entre sus naciones y el gobierno federal (establishing regular and meaningful consultation and collaboration between your nations and the federal government) Traduccin resumida: un brindis al sol.

Les ahorro la perorata que tuvieron que soportar los invitados antes de recibir tan magro presente pero s les sealo que, en la mejor tradicin gringa, Obama no escatim chascarrillos ni, faltara ms!, perdi la ocasin de pavonearse por haber sido nombrado hijo adoptivo por un matrimonio de indgenas Crow es notorio que los pueblos originarios tienen ahora ms hijos adoptivos que propios-. Lo que no dijo es por qu tard tanto en visitar a los indgenas y menos an explic por qu se haba demorado diez meses en recibirlos si lo consideraba un evento tan absolutamente unique and historic.

Yendo al grano: como su mismo nombre indica, el susodicho memorando tiene un rango legal parecido al del presidente de una comunidad de vecinos. Para mayor abundamiento, ni siquiera es de redaccin original sino que se limita a recordar lo que el presidente Clinton determin hace nueve aos y que, en teora, sigue en vigor desde entonces la orden ejecutiva n 13.175 de fecha 9.XI.2000-. En su discurso, Obama asegur que, en un plazo de 90 das, todas las agencias federales debern presentar planes para implementar esa vieja orden y sta fue la nica sustancia de su homila. Si, como admiti en la misma ocasin, esas agencias han ignorado la orden clintoniana, qu castigos las esperan y, ms pragmticamente, qu nuevas leyes las obligarn en lo sucesivo?: Obama no sabe ni contesta.

Pero todo eso son florituras. El meollo de la cuestin est en determinar hasta qu punto la orden clintoniana-obamaniana obliga a que los pueblos indgenas sean consultados en todo desarrollo de las polticas regulatorias que tengan implicaciones tribales (Sec. 5, #a.) Lo que opinen los indgenas se define como insumo oportuno y significativo firmado por funcionarios tribales (meaningful and timely input by tribal officials, ibid) Muy bonito pero, en la misma seccin, los dos prrafos ms sustanciosos comienzan con una lgubre advertencia: todo se har en la medida en que sea posible y permitido por la Ley (to the extent practicable and permitted by law) Los indgenas llevan siglos sabiendo lo que realmente encarna eso de posible/practicable pero, qu decir de esa alusin a la Ley? Porque, convengamos en que sta addenda no es una ms de las docenas de coletillas retricas que trufan cualquier texto jurisprudencial sino que, por tratarse de indgenas, significa dos cosas: a) que la Orden Ejecutiva no tiene verdadera categora legal a causa de lo cual, b) en la prctica, cualquier ley de cualquier estado o incluso municipio prevalecer sobre los derechos indgenas. Nada nuevo bajo ese sol al que tanto se brinda.

Resumiendo: Obama presenta como innovaciones progresistas lo que no pasan de ser obligadas rutinas burocrticas. Pero, olvidando sus descubrimientos de la plvora y sus saludos a la bandera, qu ms ha hecho a favor de los indgenas? La respuesta es muy simple: nada. Una sola prueba: la recepcin en la Casa Blanca se expidi a las 564 federally recognized tribes. Ahora bien, es sabido que en los EEUU hay docenas de otros pueblos indgenas que pelean por su reconocimiento federal. Por lo tanto, otro de los regalos que el principesco anfitrin poda haber ofrecido el 5 de noviembre a sus 564 invitados en realidad asistieron algo ms de 400-, hubiera sido el reconocimiento de algn otro pueblo. Sin embargo, nueve das antes de tan magno evento, el gobierno de Obama deneg la peticin en ese sentido de la Little Shell Tribe of Chippewa Indians of Montana. No es la primera vez que slo encuentro un adjetivo apropiado para la poltica de Obama el Indio Adoptivo sdica- y tampoco ser la ltima.

4. Un final nada happy

Dejamos para mejor ocasin la poltica obamanesca contra otras minoras aunque no sin mencionar por lo cercano que, en efecto, puso a una hispanic en el Supremo pero la medida tampoco fue tan revolucionaria desde el momento en que ya haba otros hispanos importantes. Por ejemplo, algunos fueron o son alcaldes y gobernadores sin ir ms lejos, Bill Richardson, quien lleg a ser pre candidato presidencial por los demcratas-.

Por lo dems, est muy feo lo que hace Obama con las palabras. Las prostituye y no las paga -por eso hay que agradecerle que use pocas-. Trabaja para que los mortales aborrezcamos del dilogo restringindolo a media docena de vocablos. Quiere que la sombra de la sospecha acabe con la charla. Persigue que la cultura oral sea sustituida, a fuerza de abusos y desengaos, por la cultura escrita pero a condicin de que sta sea mediatizada por alguna herramienta ms o menos tecnolgica-icnica y/o por la Escritura Oficial lase, La Ley-. Desde luego, es un estadista y, si me perdonan dos contradicciones, es incluso un estadista revolucionario porque pretende que el Estado sea visto como un grafo hablador.

Me encantan los charlatanes a condicin de que no destrocen ningn idioma; Obama me divertira como cualquier otro palabrero si no fuera por las patadas que propina al sentido comn. En especial, no soporto su constante recurso a oximorones como jefatura inteligente (smart leadership) o poder blando (soft power) Por fortuna, muchos le hacemos odos sordos porque nos han enseado que el Estado no habla nunca, slo escribe. Por ello, cuando Obama pendulea leyendo en sus dos pantallitas y simulando as que discursea, es inevitable que me contagie de su empoderada sintaxis y, buscando refugio en el clsico, le responda:

Anda, Prsident, que mal andes; por el Al que crime, que, si no dejas Pakistn, as te matas como estas ah gringo de mierda Yo no caballero? Juro a Mahomtico tan mientes como cristiano. Si bomba arrojas y dlar sacas, el agua cun presto vers que al gato llevas! Etipico por tierra, destroyer por mar, traidor por el diablo, y mientes que mira si otra dices cosa (apud Quijote I, 8)

Nadie y menos que nadie los europeos -que, a fin de cuentas, slo podremos sobrevivir si nos libramos de la invasin gringa-, tenemos la obligacin de creer en las palabras del Emperador antes que en sus hechos. En esto debemos seguir el ejemplo de los norteamericanos de pro, esos hroes que sobreviven en las tripas del Ogro. Sobre todo gracias a sus impagables informaciones sabemos que, para mayor escarnio, resulta que no todas las palabras de Obama son simplemente hipcritas cual sermn del Papa: tambin abundan sus declaraciones obscenas. Por ello, me irrita que ningn gran medio recoja las ostentaciones de insensibilidad en las que Obama el Piadoso se regodea continuamente. No est de ms recordar que todas las medidas analizadas en las lneas precedentes, desde la aniquilacin de Afganistn hasta la ratificacin de R. Gates, fueron acompaadas de exabruptos. Un ltimo ejemplo: durante su reciente visita a Japn, los medios han destacado la reverencia que represent ante el emperador nipn. Como estaba planeado por Axelrod?, este gesto, ridculo hasta la obscenidad, desvi la atencin pblica hacia lo espectacular olvidando as los negocios reales y oscureciendo, de paso, una ancdota no tan anecdtica: al ser preguntado por la suerte que les espera a los acusados de planear los atentados del 11-S como dice en Casablanca el polica francs, detengan a los sospechosos habituales-, Obama respondi enrgicamente que todos estaremos felices cuando se les aplique la pena de muerte. Qu necesidad haba de prejuzgar con tanta saa el veredicto del tribunal? Slo un sdico es capaz de saltarse la ley con tal de exhibir su crueldad.

Por todo lo cual, es evidente que Obama goza de una discriminacin positiva. Nadie quiere recordar que, en 2008, Bush declar enfticamente que, adems de Dios, Gandhi y Martin Luther King eran quienes le inspiraban en su quehacer. Obama todava no ha dicho que tenga lnea directa con el Altsimo pero todo se andar y no quiero dar ideas-. En tal caso, qu harn los Axelrod & Co.? Sin duda interpretarlo para el consumo europeo en clave retrica universal y no en clave religiosa que sera lo ms plausible dada la libertad que los jefazos protestantes conceden a sus feligreses para interpretar la Biblia. En fin, a Bush se le mira con lupa y a Obama con telescopio cuando, a la postre, uno es padre corporativo del otro. No solamente no es justo sino que tambin es del gnero idiota.

Finalmente, si no fuera deplorable sera cmico que los institucionalistas o sea, esos que dicen tener sentido del Estado- hayan sido los primeros a los que Obama ha convertido en personalistas acrrimos. Ahora bien, si ya es un disparate hacer historia ad hominem, mayor an lo es hacer poltica ad hominem olvidando que un jefe no es un individuo sino un equipo por no decir en este caso una banda terrorista-. Por ello, en resumidas cuentas, lo que he querido argumentar con esta filpica es que nadie tiene por qu saber cmo se llama el actual ni ninguno de los Presidentes de los EEUU: el cargo es lo que importa. Al contrario, s sabemos de sobra que, para ser elegidos, todos ellos deben tener -con perdn de los animales-, cerebro de rata pela, corazn de verdugo, bolsillo de sionista, torso atornillado, pies de siete leguas, brazos de estrangulador, dedos de tahr, uas de corrupto, mdula de pez escorpin, manos de bujarrn, malas pulgas y peores tripas, boca de langosta, lengua bfida, lgrimas de cocodrilo y, sobre todo, sonrisa de hiena.

* Este artculo se publicar en papel en el prximo nmero de la revista Correo de Nicaragua ([email protected])

Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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