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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-11-2009

Masacre del Retn de Catia: memoria de un crmen de la IV Repblica

Chevige Gonzlez Marc
Rebelin


El 27 de noviembre de 1992, es una fecha grabada en el recuerdo del pueblo venezolano. Se vivan das de rebelin, se vivan das tambin de tragedia. Una agonizante IV Repblica se negaba a morir alindose con la muerte, reprimiendo al pueblo.

El Retn de Catia era parte de los smbolos de la muerte en tiempos del puntofijismo, all la vida careca de valor. Quizs por ello, en la estrategia del gobierno de Carlos Andrs Prez, ejecutar una matanza de los reclusos que all se encontraban no era sino una mancha ms para un tigre.

Mientras un conjunto de organizaciones militares y civiles se levantaban contra un gobierno ilegtimo, la IV Repblica se defenda con la represin. Que se regara por la ciudad la noticia de que los temidos presos del Retn de Catia se haban fugado era la excusa perfecta para generar caos y ejercer la ms brutal represin en las parroquias aledaas, tradicionalmente combativas como el 23 de Enero y Sucre.

Ricardo Durn, concejal y periodista, que ha participado tambin en las denuncias ante la fiscala general de la repblica, con la finalidad de que se juzgue a responsables del caso. Nos recuerda que para la fecha de la masacre, Antonio Ledezma, ejerca como Gobernador del Distrito Federal, por tanto, estaba a cargo de la Polica Metropolitana, a su vez este organismo de seguridad era el responsable de la vigilancia y custodia del Retn de Catia.

Recientemente la Fiscal General de la Repblica, Luisa Ortega Daz, inform que el Ministerio Pblico ha realizado ms de 300 diligencias en la investigacin por la llamada "Masacre del Retn de Catia". La justicia podra estar cada vez ms cerca.

Todo pudo ser planificado

Llama la atencin que durante el llamado Caracazo de 1989, en las crceles venezolanas no se registr un solo muerto, mientras que el 27 de noviembre se produce una matanza de enormes proporciones en un penal.

Segn testimonios de las vctimas, hubo durante los das previos a la masacre, una ext6raa clasificacin de los reclusos. Alberto Medrano, quien para la fecha tena a su hermano interno en el penal, dice que los presos tenan ms informacin sobre la inminencia de un levantamiento militar que la que posea el mismo disfrutando de la libertad.

La masacre se inici a partir de la 5 de la maana del da 27, es decir, casi de inmediato con las primeras noticias que tena la poblacin. La polica aplic ley de fuga, las rdenes las debieron recibir con anticipacin, ya que no actuaran sin la anuencia de su jefe directo: Antonio Ledezma.

Los medios trataron de explicar lo sucedido como un enfrentamiento, sin embargo la desproporcin era evidente, un solo polica falleci, mientras que por lo menos 200 reclusos fallecieron. Sin embargo, en algunos medios se resalta, que el entonces director del penal, Eloy Mora, andaba ametralladora en mano en las horas de la masacre.

El propio Antonio Ledezma, estaba preparada para justificar los hechos, y segn recoge una edicin del 01 de diciembre de 1992, del diario espaol El Pas, el actual alcalde mayor, afirma: lo del Retn de Catia tiene vinculacin con la insurreccin golpista, porque no hay duda de lo que se pretenda era crear un caos en Caracas y que salieran a la calle ms de 3 mil reclusos y eso tuvo que controlarse a costa de muchas vidas.

No importaba la cifra de vctimas

El ministerio de justicia, admita la muerte de 63 internos, el gobernador de Caracas (Ledezma) mas de 100 y el peridico El Nacional ubicada la cifra de vctimas fatales en alrededor de 200.

Durante siete das el Retn de Catia estuvo cerrado a las visitas y no se conocen de informes parlamentarios o de comisin que haya logrado ingresar al penal para cerciorarse de que haba pasado all. En tanto los testimonios de los internos y sus familiares abundan. En aquel momento se viva horas de zozobra debido a la represin ejercida por las fuerzas leales a Carlos Andrs Prez para aplacar la insurreccin. En los barrios cercanos al Retn se cuenta sobre presos que eran acribillados sin reparo alguno en el derecho a la vida.

Familiares de las vctimas cuentan que en los das de la masacre, estuvo por el lugar el entones diputado adeco Francisco Narvez, quien en ningn momento procedi a cooperar a favor de lograr justicia o de tranquilidad para quienes no saban del destino de sus seres queridos.

Derechos Humanos, Vctimas y Victimarios

En Venezuela, la poblacin ya est acostumbrada a escuchar y ver constantemente a la dirigencia opositores acudir a organismos internacionales para implorarles que intervengan en los asuntos internos del pas. La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) es una de sus instituciones favoritas. All denuncian todo lo que se les ocurre. Sin embrago hay un detalle que suelen obviar.

En el ao 2006, la CIDH public una sentencia donde exhortan al estado venezolano a ubicar y procesar a los responsables de la mascare del Retn de Catia. A todas luces, el nombre de Antonio Ledezma debera estar vinculado a la investigacin, debido a sus responsabilidades de gobierno para la poca.

No obstante, Ledezma acostumbrado a rogar la injerencia de organizaciones y otros pases en Venezuela, ha visitado la sede de la CIDH sin contar que tiene cuentas pendientes con ese organismo y con la justicia venezolana.

Retaliacin poltica futurista?

En la oposicin venezolana se suele mencionar que cualquier proceso judicial que por cualquier delito se emprenda contra alguno de sus dirigentes los convierten automticamente en presos polticos. Tambin sealan que sus gestiones de gobierno regional y local son acosadas por el estado central. Sera descabellado que en este caso Ledezma acuda a los mismos argumentos. La sentencia del CIDH, un organismo del cual no hay sospecha alguna de que est motivado por el chavismo, ocurre en 2006, antes de que Ledezma fuese electo Alcalde Mayor.

La investigacin y las denuncias sobre las responsabilidades penales de Ledezma se han hecho en distintas fechas de distintos aos anteriores a la eleccin del dirigente opositor, sin que nadie pudiese adivinar que fuese electo para cargo alguno. En todo caso, el primer perseguidor de Ledezma podran ser sus propios fantasmas, ya que a sus espaladas carga con un caso que no prescribe sobre violacin a los derechos humanos.

Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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