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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-12-2009

El legado de Gnther Anders

Csar de Vicente Hernando
Diagonal

Repasamos la obra y las ideas de uno de los filsofos ms sugestivos y reveladores de nuestra sociedad, el alemn Gnther Anders, quien centr su obra en la antropologa filosfica.


El siglo XX acab para Anders en 1945, fecha en la que la bomba atmica transform a la humanidad en un resto del pasado. Al final de su vida haba confirmado que la historia, el sentido, el trabajo, la realidad y cuantas cosas conforman nuestro mundo eran trminos inadecuados para dar cuenta de la nueva era que se haba inaugurado con la destruccin de Hiroshima y Nagasaki. La posibilidad de nuestra aniquilacin definitiva escribi en el prlogo a uno de sus libros es la aniquilacin definitiva de nuestras posibilidades.

Las reflexiones sobre el apocalipsis le ocuparon desde entonces pero, al contrario que la mayora de los que escribieron y lucharon contra las consecuencias de la aparicin de la bomba atmica, sus asuntos cambiaron: desde el inicial intento de establecer los principios de una tica suficiente en Ms all de los lmites de la conciencia (1961), hasta las tesis sobre la legtima defensa en Violencia s, o no (1987), donde sealaba que los responsables de esa amenaza, los Truman, los magnates de las industrias de armamentos, todos los que mediante actos de terrorismo nos ponan en peligro de muerte, deban ser igualmente intimidados. Entre medias lo intent todo: la protesta pacfica contra la llamada muerte nuclear, la escritura de ensayos sobre la naturaleza social de nuestra ceguera ante la destruccin total, la discusin en peridicos, las acciones antinucleares, etc.

La condicin social

Anders no fue solamente un autor enfrentado a la situacin atmica. El ser humano haba sido, desde sus primeros escritos de los aos 20, el asunto central en un intento de antropologa filosfica que haba dejado atrs los horizontes tericos de sus maestros Husserl y Heidegger. Su encuentro con la Teora Crtica y su conocimiento de las obras de Benjamin y Lukcs le orientaron hacia una indagacin ms precisa que desemboc en una ontologa de la condicin social del ser humano. Los primeros resultados de sus investigaciones, algunos nacidos de su propia experiencia como trabajador en fbricas estadounidenses y otros tomados del anlisis del dominio de la tcnica en los aos 40, se publicaron en 1956, en el primer tomo de La obsolescencia del ser humano. Lo esencial de este libro puede resumirse en la cita con la que se abre: los condenados a muerte pueden decidir libremente si quieren, para su ltima cena, que les sirvan las judas dulces o saladas. Los cuatro ensayos que se incluyen en l muestran la impotencia del ser humano para cambiar su condicin, pues su libertad slo les permite elegir aquello que no afecta en absoluto a la misma.

La nueva condicin humana se caracteriza por la vergenza de la imperfeccin de la vida humana, por el origen natural de la misma, frente a la perfeccin de objetos y mquinas, que aunque perecederos se sustituyen mecnicamente permaneciendo esencialmente iguales. Desde esta perspectiva, la ingeniera humana tratara de solventar este defecto. Pero la nueva condicin est determinada tambin por una voluntad de Hybris, por una exagerada confianza en el progreso y la tcnica, que define un nuevo imperativo categrico, muy distinto al de Kant: acta de tal forma que sirva a la necesidad de la mquina, lo que nos convierte en piezas de esa mquina, cuya expansin conforma una mquina total que acaba por identificarse con el mundo. El sistema capitalista, descrito en Los muertos (1965), aparece como el ms desarrollado sistema maqunico de la historia, tan capaz de organizar la aniquilacin de millones de seres humanos en los campos de exterminio nazis como de preparar la obsolescencia programada de los objetos para mantener la produccin.

La vida daada de la nueva era Anders trat de mostrar el funcionamiento del sistema social a travs de las condiciones de existencia, estableciendo que lo que nos informa y deforma no son slo las imgenes retransmitidas a travs de la radio y la televisin, sino la misma estructura y funciones concretas de ambas. En ellas, el mundo nos es dado. Las noticias, programas e imgenes que nos suministran, como el gas, la electricidad o el agua, a travs de estos medios, han sido seleccionadas, purificadas y preparadas para nosotros como realidad. Las noticias son mercancas y la tarea de quienes nos traen la imagen del mundo consiste en componer para nosotros un 'Todo falso' a partir de mltiples verdades parciales. Somos seres sin relacin con el mundo real. El principio que atraviesa la obra de Anders dice que lo que podemos hacer es mayor que aquello de lo que podemos crearnos una representacin.

Esta tesis le sirvi para establecer un objetivo para el pensamiento crtico: dilatar nuestra imaginacin y contraponer una tica de la responsabilidad que se enunciara, como aparece en Nosotros, los hijos de Eichmann (1964): no puedo representarme el efecto de esta accin, luego se trata de un efecto monstruoso, luego no puedo asumirlo, luego he de revisar la accin planeada, o bien rechazarla, o bien combatirla. Con ello sealaba la reflexin tica que debe hacerse en un sistema productivo fragmentado donde el trabajador alienado no tiene una idea del producto final. Y, sobre todo, estableca una funcin precisa para el trabajo intelectual, que no estara dividido y que no tendra una especificidad, ni contenidos propios de cada gnero o tipo de discurso: Anders consider la literatura, la filosofa, el arte o la ciencia en funcin de lo que cada situacin requiriera.

Destino siniestro

Desde su regreso en 1950 a una Europa devastada por la guerra y el hambre, Anders trabaj infatigablemente en libros y en revistas como filsofo de la situacin. Se desesper sin rendirse. Interpel al mundo sobre un destino siniestro que era ya una posibilidad. A pesar de una artritis que apenas le permita utilizar los dedos, continu escribiendo para todos y no solamente para el mundo acadmico. De hecho nunca ocup una ctedra y rechaz los premios y reconocimientos que no tenan una justificacin poltica o intelectual. Gnther Anders, nombre con el que empez a firmar en los aos treinta sus colaboraciones periodsticas, acab siendo el autor de toda su obra desde mediados de siglo, ocultando el nombre con el que fue inscrito cuando naci en Breslau (Alemania) en 1902: Gnther Stern.

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/El-legado-de-Gunther-Anders.html

El nmero 038 de la revista de pensamiento y cultura Riff Raff dedica ms de 50 pginas a la obra y la figuara de Gnther Anders, un dossier coordinado por Mara Carolina Maomed y Csar de Vicente Hernando.




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