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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-12-2009

La falsa polmica del Dr. Bunge
Heidegger nazi?

Nicols Gonzlez Varela
Rebelin


Se ha reavivado en Argentina, a propsito de un artculo del epistemlogo argentino Mario Bunge en el diario Perfil de Buenos Aires titulado "Fue Heidegger un filsofo nazi?", la ardua cuestin de la adhesin al nacionalsocialismo del filsofo ms influyente del siglo XX, Martin Heidegger.

El argumento de Bunge contra Heidegger es viejo y conocido: desde el punto de vista del Wiener Kreis, el Crculo de Viena, del positivismo lgico ms extremo, simplemente se niega que lo que Heidegger escribi tenga sentido. Recordemos que las concepciones fundamentales del Crculo de Viena se pueden agrupar en tres ideas directivas: 1) Ciencia y Vida estn separadas, Ciencia es ciencia exacta (natural y lgica); 2) las proposiciones lgicas son analtico-tautolgicas, las proposiciones de la ciencia real (emprica) son sintticas, se refieren a hechos; 3) la referencia de las proposiciones de la ciencia real le corresponde una experiencia real o posible, a diferencia de las proposiciones metafsicas.

Cuando Russell puso en claro que el empirismo no puede probar empricamente su principio de la concordancia entre realidad y proposicin, los positivistas pusieron entre parntesis la referencia a la realidad. Popper redujo los enunciados cientficos con sentido a un convenio o acuerdo; Neurath los interpret como enunciados coherentes entre s (no con un Mundo exterior); Carnap los consider bajo un punto de vista de la pura y formal sintaxis. Bunge repite, sin citarlo, los argumentos del experimento de Rudolf Carnap escrito en un ensayo berwindung der Metaphysik durch logische Analyse der Sprache, o sea: la superacin de la Metafsica a travs del anlisis lgico del lenguaje (Erkenntnis, vol. 2, 1931/1932). Tomando como ejemplo el texto de la conferencia de Heidegger Was ist Metaphysik? de 1929, y seleccionando prrafos en los cuales reflexiona sobre la Nada (Das Nichts), Carnap pretenda haber resuelto, en un plumazo empirista lgico, toda la tradicin idealista alemana demostrando su sinsentido desde el punto de vista lgico-positivista. Heidegger le responder en el Nachwort de la edicin de 1943. El modelo de lenguaje era para los empiristas lgicos, el de la fsica, por lo que al pasar los razonamientos de Heidegger por el tamiz de la sintaxis y el vocabulario lgico del lenguaje, simplemente eso no poda llamarse de ninguna manera filosofa en sentido estricto. Sein und Zeit, no haca falta leerlo a fondo, era una enorme pseudoproposicin desprovista de sentido, o como dice Bunge: bla-bla. Y punto. En otra entrevista a un diario espaol se atrevi a decir que las frases de Heidegger son las propias de un esquizofrnico. Se llama esquizofacia. Es un desorden tpico del esquizofrnico avanzado. A este punto lleg el autoritarismo conservador de los restos del naufragio positivista y utilitarista anglosajn, hasta cruzar el lmite de la demagogia y el panfleto mal enmascarado.

Cuando Bunge cita a Heidegger es una caricatura, en realidad slo intenta considerarlo bajo un punto de vista pura y formalmente sintctico. Pero si la sintaxis no alcanza, recurre a la mala fe sartriana. Como ejemplo en el artculo, para demostrar la charlatanera heideggeriana, nos trae una cita de Sein und Zeit de 1927: En su familiaridad con la significacin, el ser es la condicin ntica de la posibilidad de la descubribilidad [Entdeckbarkeit] del ser, que se encuentra en la manera de ser del estado (disponibilidad) en un mundo, y puede conocerse as en un en s (cita y traduccin de Bunge). La transcribimos en alemn (original p. 87): Das Dasein ist in seiner Vertrautheit mit der Bedeutsamkeit die ontische Bedingung der Mglichkeit der Entdeckbarkeit von Seiendem, das in der Seinsart der Bewandtnis (Zuhandenheit) in einer Welt begegnet und sich so in seinem An-sich bekunden kann. (SZ, p. 87, #18).

Bunge en primer lugar no toma el razonamiento heideggeriano completo, sino lo mutila ex profeso: ha desaparecido el sujeto de la oracin: Das Dasein ist. Curiosa manera de practicar anlisis del lenguaje! El Heidegger bungeano a estas alturas balbucea como un esquizofrnico. La traduccin (completa) que proponemos sera: El Dasein es, en su familiaridad con la significatividad, la condicin ntica de posibilidad del descubrimiento del Ente que comparece en un Mundo en el modo de ser de la condicin respectiva (estar-a-la-mano), Ente que de esta manera puede darse a conocer en su En-s. Para el logicismo talibn de Bunge esto no tiene ningn sentido pero podramos explicarle que debera contextualizar el desarrollo del prrafo dentro de la estructura de exposicin de Heidegger en Sein und Zeit, es decir: dentro de la primera seccin, parte III, y el anlisis de la mundanidad como res extensa; podramos explicarle que el concepto de Zuhandenheit, literalmente lo que hay al alcance de la mano, indica la dimensin instrumental que el hombre a travs de su praxis, encuentra en el Mundo.

Curiosamente Bunge destaca en alemn la palabra menos importante del prrafo

Para Bunge Heidegger ilustra la magnificencia y solidez del logicismo. No quiere ni desea entender a Heidegger (o a Marx). Para el Crculo de Viena la filosofa tiene la acepcin de una disciplina ms bien ligada a lgica y el empirismo ingls, que define lo relevante de los enunciados. La claridad es el nuevo dogmatismo, claridad basada en la Lgica como un don del cielo, que es la base, Aufbau, de la concepcin cientfica del Mundo. Lo curioso es que los positivistas lgicos no aplicaban, ni aplicarn, esta regla de criterio a la Biblia del movimiento lgico: el Tractatus de Wittgenstein, un libro lleno de aforismos, de fervor proftico misterioso, oscuridad sibilina y semntica inexplicable. Wittgenstein era un autntico filsofo desde la ptica bungeana? Lo cierto es que para el empirista lgico el nico mtodo de esclarecimiento es el anlisis lgico, el viejo sueo leibnizniano que intentaron forjar Frege, Russel y Carnap. Pero el empirismo lgico, con este anlisis formal, con esta reduccin ad absurdum al dictado de un idealista syntaktische Kategorie, en realidad no refuta ni demuestra nada: es una crtica totalmente externa a la filosofa de Heidegger. Su hiptesis de una Der logische Aufbau der Welt, de una estructura lgica del Mundo subyacente, es una proposicin tan metafsica como el Dasein de Heidegger. En realidad Carnap (y el positivismo lgico) jams han logrado refutar en su esencia la filosofa de Heidegger. La razn es simple: el empirismo lgico es una negacin in toto de lo que en Occidente entendemos por filosofa.

No suena extrao: muchos adherentes al Crculo de Viena directamente proponan la supresin de ese rescoldo psicolgico-teolgico llamado Philosophie. Ya en la mayora de los abanderados del Logical Positivism se notaba una tendencia a despreciar o tomar muy superficialmente la tradicin filosfica, o desconocerla en su totalidad la propia historia de la filosofa. El caso ms patente es Wittgenstein, pero este pathos se repite en el mismo Bunge que maneja muy deficientemente los textos y contextos en que se desarroll la filosofa de Martin Heidegger.

Lo mismo le sucede cuando intenta criticar a Hegel o a Marx. Incluso es palpable su desconocimiento escolar de la obra de Heidegger, hasta en su simple cronologa histrica, en su nivel doxogrfico o biogrfico. Se equivoca en datos precisos, como cuando afirma que Heidegger exalt la grandeza de esta doctrina [el Nazismo] al terminar la guerra, por ejemplo en su Introduccin a la metafsica cuando en realidad el texto del que habla Bunge es de 1935. Le corregimos positivamente: en 1953 se reeditan las lecciones de 1935: Einfhrung des Metaphysik, en las cuales las referencias originales a la verdad interna y grandeza del movimiento nacionalsocialista (...inneren Warheit und Grosse das NS...) son contextualizadas y disfrazadas por Heidegger a posteriori.

La exaltacin heideggeriana despus de la guerra de la que habla Bunge suponemos que se refiere al reconocimiento de elementos positivos en el nacionalsocialismo en su enfrentamiento con la cuestin de la Tcnica, afirmaciones de Heidegger reproducidas en la entrevista a Der Spiegel de 1966. Difcilmente pueda criticarse un objeto si se desconoce de manera tan pueril.

Ms all de la dudosa hermenutica bungeana, es parcialmente cierto que ciertos sectores de la Intelligentzsia del NS-Staat (le recordamos a Bunge que el nacionalsocialismo no era monoltico sino una poliarqua ideolgica) rechazaron o polemizaron con la analtica existencial de Heidegger y su coherencia con la Weltanschauung de Tierra y Sangre, pero eso no significa nada: desde otro punto de vista Heidegger tambin fue acusado de que su concepto de praxis, la famosa Sorge, le deba mucho a Feuerbach y Marx.

Tambin Nietzsche o Wagner eran cuestionados por filsofos y pensadores nazis si eran de utilidad (o no) para el NS-Staat. Pero estas crticas desde lneas internas al Nacionalsocialismo no nos dicen nada sobre el estatuto y el significado de Heidegger como filsofo, ni reconstruyen su sistema filosfico. Tambin se equivoca Bunge cuando dice que es verdad que el existencialismo y su progenitora, la fenomenologa, sirve al fascismo en que, al preconizar la superioridad de la intuicin sobre la razn, y al rechazar la ciencia, desarman la independencia de juicio y con ello contribuyen a formar sbditos crdulos, ignorantes y dciles. Pero esto no basta: el fascista ideal est dispuesto a combatir y a morir por su lder. La funcionalidad filosfica de Heidegger al NS-Staat (aunque Bunge liquida sin pestaar con una lnea toda la filosofa alemana desde Schelling a Husserl) se reduce a un vago predominio de intuicin y a-cientificismo. En su libro de 1997 La ciencia, su mtodo y su filosofa vuelve sobre el tpico que al fin y al cabo la teora cuntica triunf, en tanto que el nazismo, animado por la filosofa antiintelectualista, fue derrotado, olvidando a la misma Historia fctica.

El reconocido premio Nobel en Fsica 1932 W. Heisenberg fue un entusiasta colaborador del rgimen hitleriano, al igual que algunos otros cientficos germanos de renombre como W. Gerlach , O. Hahn, P. Harteck, C. F. von Weizscker, K. Wirtz, H. Korschning, E. Bagge, y K. Diebner (muchos relacionados al triunfo de la mecnica cuntica). Curiosa, por desinformada, es la vetus et vulgata opinin que sostiene Bunge de creer que el NS-Staat (y los fascismos en general) se sostenan sobre un oscurantista a-cientificismo primitivo: basta someter su postura a control emprico para refutarla de cabo a rabo. El III Reich era tecnolgicamente el pas ms avanzado entre 1933 y 1945, desde las V-2 a los helicpteros, de los aviones a propulsin al ordenador, los submarinos elctricos a la televisin, de la tecnologa infrarroja a los misiles inteligentes. Los ingenieros y cientficos de las ciencias duras, fueron los sectores acadmicos que ms apoyaron el ascenso de Hitler. En realidad el III Reich fue un modelo del cientificismo ms radical y eficaz.

No se trata de defender lo indefendible: Martin Heidegger fue un nazi fervoroso y admirador de la figura del Fhrer Adolf Hitler. He escrito, traducido y tratado de demostrar en mltiples artculos que en la ontologa heideggeriana existe indicios suficientes para hablar de una filosofa poltica in nuce, una filosofa prctica viva, que lo llevar, desde aos anteriores a 1933, en primer trmino a las proximidades del polo nacionalsocialista y, en segundo trmino, esta filosofa prctica, con su particular re-working de Aristteles a travs de la Lebensphilosophie, fue la que le permiti valorar y compartir tanto ideales como objetivos con el NS-Staat.

Martin Heidegger siempre estuvo dentro de la herradura ideolgica del modernismo reaccionario, de la nueva derecha alemana surgida de la derrota de 1918. Pero a Bunge no le interesa nada de esto, ya que su enemigo no es Heidegger, ni llegar a comprender su compromiso poltico-filosfico, sino atacar toda forma de idealismo, todo aquello que trascienda el empirismo y la presunta objetividad de las ciencias. Se nos esclarece ahora su afirmacin que la filosofa no ha muerto, pero est gravemente enferma. Como deca Corneille, Les gens que vous tuez se portent assez bien.

En conclusin: para Bunge Heidegger nunca fue un filsofo autntico (un a priori del positivismo lgico: la filosofa debe ser teora de la ciencia y nada ms). Ergo: es un mero charlatn en el que marginalmente coincidieron algunas ideas suyas con el ncleo duro de la ideologa nacionalsocialista. Lo que le cierra una doble puerta al propio Bunge: a la compleja analtica existencial heideggeriana y a la comprensin de las filosofas del nacionalsocialismo y del fascismo genrico. Lo cierto es que Bunge nunca entender al propio Heidegger, y que jams comprender las conexiones y nexos internos entre el pensamiento filosfico de Heidegger y su compromiso con Adolf Hitler. Y no es a causa del mismo Bunge sino del propio dogmatismo convencionalista del empirismo lgico. Heidegger ser para Bunge un misterio insondable, un discurso incomprensible y gimoteador. Entendemos por qu

Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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