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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-12-2009

La guerra en Afganistn
El ltimo patinazo de Obama

Alberto Piris
Estrella Digital


Result sorprendente -y no slo en EEUU- observar en los informativos televisados cmo, en su reciente visita a varios pases asiticos, el presidente Obama efectuaba una solemne reverencia ante el emperador del Japn. Como no es creble que viese en l al "enviado del Cielo" (segn la antigua tradicin del culto imperial japons) y que eso le incitase a doblar la cintura y bajar la vista al suelo, hay que pensar que alguien de su squito le inform exageradamente sobre el respeto que convena mostrar ante quien ahora slo es un simple smbolo constitucional de la nacin japonesa. Recordemos, sin embargo, que Obama nunca ha dado tales muestras de respeto ante otros presidentes o jefes de Estado que ha visitado y que tambin son smbolos de su respectiva soberana nacional.

Para algunos crticos de la poltica de Obama en Afganistn, el discurso con el que, por fin, el presidente defini el pasado martes la estrategia a seguir desde ahora en ese afligido pas, ha sido otra seal de respeto y reverencia, pero esta vez ante la institucin militar estadounidense y sus mandos superiores.

No se trata slo de que para tan importante y esperada alocucin al pueblo de EEUU Obama eligiese como escenario, en vez del Despacho Oval, la Academia Militar de West Point y como pblico selecto a los cadetes que sern los MacArthur o los McChrystal del maana. El peor y ms ominoso antecedente de este hecho es que tambin en el mismo escenario, y ante una audiencia similar, su predecesor en la Casa Blanca expuso hace siete aos la alucinante estrategia de la "guerra preventiva" que tanta sangre ha hecho correr en el mundo y que tan desastrosa se ha mostrado en cuanto a sus resultados. Digamos, en descargo de Bush y en contra de Obama, que el primero pronunci su discurso en la ceremonia de graduacin militar de los nuevos oficiales, como es habitual en West Point, y Obama lo ha hecho sin ningn motivo especial, lo que resulta an ms sorprendente.

No vamos a criticar aqu, una vez ms, el grave error estratgico que supone pretender ganar una guerra y, por otra parte, establecer anticipadamente los plazos de tiempo en que las tropas victoriosas volvern a casa. No se puede satisfacer a la vez los anhelos de la poblacin, cansada de una guerra interminable que padecen, sobre todo, los ms bajos estratos sociales, y los de unos mandos militares que desean alcanzar todos los signos de la victoria y ninguno de la derrota, como aquella vergonzosa retirada de Saign que todava vive en la mente de muchos estadounidenses. Se deduce de esto que la fecha de julio del 2011 es un simple brindis al sol y que la retirada de las tropas de ocupacin (tambin llamadas de reconstruccin, de democratizacin o de seguridad, a gusto de cada opinante) tendr lugar, simplemente, cuando se pueda. Lo mismo que el cierre de Guantnamo, anunciado para fines de este ao e imposible de cumplir.

El resultado es que en los prximos seis meses 30.000 nuevos soldados estadounidenses llegarn a Afganistn, con lo que en menos de dos aos el contingente militar de EEUU se habr triplicado, alcanzado unos 100.000 efectivos. Si a esto se suman los 38.000 de la OTAN (a incrementar en unos 7.000), el despliegue militar en Afganistn superar al de la URSS en los aos ochenta, que tanto contribuy a la descomposicin final de la superpotencia sovitica. Lograr Obama lo que no pudo obtener el Kremlin sovitico?

Pero ahora existe otro problema. En el citado discurso Obama dijo literalmente (traduccin de la Embajada en Madrid): "Como Comandante en Jefe, he decidido que es vital para nuestros intereses nacionales el envo de 30.000 soldados estadounidenses adicionales a Afganistn. Despus de 18 meses, nuestras tropas empezarn a regresar a casa. stos son los recursos que necesitamos para retomar la iniciativa, a la vez que ampliamos la capacidad de Afganistn para poder permitir una transicin responsable de nuestras tropas y salir de Afganistn". Qu es y en qu trminos se define una "transicin responsable"? Cundo estarn las fuerzas armadas y de seguridad de Afganistn en estado operativo para sustituir a las tropas extranjeras de ocupacin? Eso no depende de la Casa Blanca ni de la OTAN. La incertidumbre es la misma que exista antes del discurso porque siguen sin definirse con claridad los objetivos concretos de esta guerra.

Obama explic: "Tomo esta decisin porque estoy convencido de que nuestra seguridad est en juego en Afganistn y Pakistn. se es el epicentro del extremismo violento practicado por Al Qaeda". Prefiri no recordar que su antecesor en la Casa Blanca fue el verdadero catalizador de la propagacin del terrorismo en esos y otros pases, con su aberrante "guerra preventiva contra el terror". Por cierto, en el citado discurso olvid mencionar a Madrid como vctima de Al Qaeda, aunque s record los atentados de Londres, Amn y Bali.

Digamos, aun a riesgo de simplificar, que todo parece indicar que Obama se quita de encima el peso directo de Afganistn, ponindolo sobre los hombros del Pentgono y la OTAN, para dedicarse a otras preocupaciones ms inmediatas y rentables polticamente. Un paso ms en la acostumbrada militarizacin de la poltica exterior de EEUU, que Obama no parece decidido a modificar.

http://www.estrelladigital.es/ED/diario/274297.asp

Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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