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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-12-2009

Una deuda providencial

Serge Halimi
Le Monde Diplomatique


Gracias a las abundantes inyecciones de dinero pblico, los bancos han recuperado el color y estn emergiendo de la crisis financiera ms obesos y ms potentes que antes. Y por lo tanto ms capaces de tomar de "rehenes" a los Estados durante alguna tempestad venidera. Es adems el momento que los gobiernos occidentales y los bancos centrales han elegido para volver a hacer sonar la alarma contra la deuda.

Astutamente puesta entre parntesis cuando haba que desembolsar cantidades que superaban el endeudamiento para salvar a Goldman Sachs, al Deutsche Bank o al BNP Paribas, el espectro de la quiebra volvi a resurgir con el objeto, esta vez, de apresurar la invasin de las lgicas de rentabilidad comercial en actividades que se hallaban protegidas (se puede ler en "Cmo vender fragmentariamente el servicio pblico") Incrementado por el problema econmicos, el peso del endeudamiento sirve una vez ms de pretexto para el desmantelamiento de la proteccin social y de los servicios pblicos. Hace un ao, se predeca, la entrada en coma de los liberales y ahora encuentran en el anuncio reiterado de que "las cajas estn vacas el instrumento adecuado para su resurreccin poltica.

Ellos no van a reducir la velocidad. La nueva coalicin que gobierna en Berln ha prometido 24 mil millones de euros suplementarios en reduccin de impuestos, pese a que el dficit alemn estara llegando el ao prximo al 6,5% del Producto Bruto Interno (ms de dos veces la tasa mxima autorizada por el pacto de estabilidad y de crecimiento de la UE). Los conservadores britnicos se han comprometido a disminur los impuestos sobre las empresas y en Francia , despus de electo Nicolas Sarkozy, la derecha ha suprimido el impuesto a las horas extra, erigido un "escudo fiscal" sobre las rentas del capital, reducido los derechos de sucesin y decidido eliminar el impuesto sobre los rendimientos del trabajo pagado por las empresas,

Antes los conservadores se mostraban preocupados por el equilibrio contable al punto de aceptar la suba de los impuestos. Desde hace alrededor de treinta aos por el contrario, los dficit pblicos son su creacin consciente, con el objeto de paralizar las veleidades intervencionistas de la comunidad. Una prctica laxa que amputa los ingresos, magnificada por un discurso catastrfico que permite contener los gastos del estado-providencia. Regan demostr que los dficits no importan record en 2002 el vicepresidente usameriano Richard Cheney a su ministro de finanzas que se preocupaba por una nueva disminucin de los impuestos directos. El seor Cheney entenda a que los dficit no perjudican forzosamente al que lo decide, ya que Ronald Reagan fue ampliaente reelegido en 1984 luego de haberlos triplicado durante su primer mandato. Pero la contraccin monetaria pesa mucho sobre los sucesores, sobre todo cuando se supone que sern prdigos por la sola razn que no son de la derecha. De modo que para poder obtener la ms pequea chance para lograr introducir su reforma del sistema de salud, Barak Obama a debido comprometerse primero a no agregar ni un centavo a la deuda pblica. Cundo se le pone tales condiciones a las aventuras militares?

Dividiendo por tres el monto del IVA de los cafs y de los restaurantes, el gobierno francs ha sacrificaco recientemente la cantidad de 2,4 mil millones euros de ingresos. Algunas semanas ms tarde pretextando equidad ha recuperado 150 millones aplicando impuestos a las indemnizaciones destinadas a los trabajadores vctimas de accidentes de trabajo. Aunque muestre excelente disposicin en el tema todava le falta recorrer bastante camino para igualar a Reagan. Porque el viejo presidente hizo mucho menores los impuestos para los ms ricos porque haba que reducir los dficit (que l acababa de provocar) y pidi a los comedores escolares que contabilizaran el ktchup como una legumbre, cuando evaluaran la calidad nutricional de los almuerzos que servan a los alumnos.


Fue en California, el estado del que fue gobernador, donde en 1978 comenz la contra revolucin fiscal que recorri inmediatamente todo el mundo. All, las cajas estn actualmente vacas (con un dficit crnico, desde hace una dcada, de 26 mil millones de dlares). El ltimo 19 de noviembre la Universidad pblica ha aumentado sus derechos de inscripcin en un 32%. Anteriormente haba suprimido 2 mil empleos.

Traduccin Susana Merino

Fuente: http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?boletim=1〈=ES&cod=43667




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