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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-12-2009

Estado o comunidad?

Enrique Dussel
La Jornada


Pareciera que las comunidades de los pueblos originarios actuales en Amrica Latina pudieran desarrollar un modelo democrtico poltico ms adecuado que la forma de Estado burgus moderno. Tal posicin es defendida por aquellos que piensan que la disolucin del Estado es condicin de posibilidad de un ejercicio justo de la poltica.

En su ltima obra, Commonwealth, Antonio Negri considera nuevamente la forma Estado como una institucin propia de la modernidad burguesa (lo mismo que J. Holloway y otros intelectuales) que hay que superar para iniciar lo que pudiera llamarse propiamente la poltica.

Esta tesis, como es sabido, fue defendida por el anarquismo (como el de Bakunin). K. Marx se opuso a este ltimo en el sentido de que desde el campo social, por la lucha de clases en el nivel econmico, haba que superar a) el trabajo asalariado y b) el capital como condicin de posibilidad de c) la disolucin del Estado, y no por una lucha poltica directa (como los anarquistas) contra el Estado.

Esta triple negacin es el tema que expone con gran solvencia el antiguo asistente de G. Lukacs, expulsado muy joven de Hungra, Istvn Mszros, en su obra reciente Ms all del capital (2006). La diferencia de Mszros, con respecto de los otros pensadores nombrados, es que expone a partir de esa triple negacin la manera como Marx llega a una importante conclusin: De aqu que l [Marx] mantuviera su definicin preponderantemente negativa de la poltica hasta en sus ltimos escritos, a pesar de su claro reconocimiento de que es necesario involucrarse en la poltica (Mszros, p. 532), y por esto mismo no resulta en modo alguna sorprendente que Marx jams haya logrado trazar aunque fuese los perfiles desnudos de su teora del Estado (p. 564). Esto no niega que la elaboracin de una teora marxista del Estado es tanto posible como necesaria hoy en da (Ibid.). Es decir, la deficiencia del marxismo posterior a Marx en torno a la cuestin del Estado se origina en este hueco terico del mismo Marx que debemos llenar urgentemente. Pero el hueco terico no es slo sobre el Estado, sino en una labor que Marx nunca pudo cumplir en el campo poltico; es decir, desarrollar una crtica de todo el sistema de las categoras de la filosofa poltica burguesa (crtica que realiz en el campo econmico).

Hablando personalmente con Samir Amin en un Foro Social Mundial de Porto Alegre me deca: El Estado egipcio fue el primer Estado en sentido estricto de la historia mundial, hace 5 mil aos. De la misma manera el incario en el Per antes de la conquista, la organizacin poltica de las ciudades mayas o el altpetl azteca (como muestra) son estados tributarios (como los clasificara Darcy Ribeiro en su obra El proceso civilizatorio). De manera que el Estado liberal moderno, manejado por la burguesa desde la revolucin inglesa, es una forma de Estado particular, pero de ninguna manera la nica. La superacin de esta forma estatal no significa la disolucin emprica del Estado como tal que en sentido estricto es un postulado. Y ste es el debate actual.

Algunos, como hemos dicho, en nombre de la organizacin poltica (o meramente social) de las comunidades originarias, tal como se encuentran hoy, las oponen a una forma de Estado liberal burgus, y se inclinan por el modelo de democracia directa de las comunidades indgenas actuales, sin Estado por lo tanto. En primer lugar, olvidan que las actuales comunidades son el resto de las naciones originarias que antes de la conquista (en las civilizaciones urbanas) tuvieron Estado, que comprenda a veces millones de miembros (como entre los incas). All haba una organizacin estatal, no burguesa ni liberal, pero haba Estado. En segundo lugar, pueden ser tomadas como un modelo ejemplar para ser aplicado a situaciones analgicas como las asambleas de barrios, pequeas aldeas, fbricas, etctera, donde la participacin de democracia directa es esencial.

Pero, como hemos indicado en una colaboracin anterior, esta participacin en la base (y a travs de mediaciones de la participacin hasta el poder ciudadano en el nivel del Estado federal) no se opone, sino que debe fiscalizar las instituciones de la representacin del Estado (transcapitalista, transliberal, transmoderno).

De manera que si oponer representacin versus participacin es una falsa contradiccin (ya que hay que articularlas y definirlas en sus funciones distintas), de la misma manera Estado versus comunidad democrtica directa es tambin una falsa contradiccin, porque hay que saber articular ambas dimensiones en diversos niveles.

En un nuevo Estado (ms all del Estado moderno y burgus, que se ira acercando a la disolucin del Estado por la disminucin de la burocracia, la participacin de las mayoras democrticamente en las decisiones, la transparencia de la representacin, etctera) la participacin debe arrancar en la base de todas las instituciones (estatales) a partir de comunidades (cuya vida puede aprender muchsimo de los pueblos originarios tal como se encuentran en la actualidad en Amrica Latina). Esto no se opone a que haya que inventar instituciones de participacin a escala municipal, del Estado local o provincia, hasta llegar al Estado federal (por ejemplo, con el indicado poder ciudadano de la Constitucin bolivariana). Pero esto no elimina, porque sera un idealismo voluntarista, la necesidad de la representacin en los indicados niveles (municipal, del estado local o provincia, etctera), que seran fiscalizado, mucho ms estrictamente por las instituciones de participacin.

Si alguien expresa: La comunidad es socialismo-comunismo, habra que tomarlo con cuidado. En el nivel de la base popular: s. Pero esto no es lo mismo que el socialismo-comunismo en el nivel de las comunidades polticas de millones de ciudadanos como pueden ser las de Brasil, Ecuador o la India.

Intentar poner como modelo a) la organizacin de la comunidad en la base poco numerosa (con la participacin del ciudadano por medio de una democracia directa, lo que debera implementarse) con b) la organizacin de millones de ciudadanos es idealismo poltico, moralismo anarquizante; es comprometerse slo en el nivel social, y optar por una posicin negativa ante la poltica (puerta que dej abierta el mismo Marx en la interpretacin de I. Mszros), lo que hace cometer decisiones estratgico-polticas discutibles. Y la cuestin es an polticamente ms relevante en situaciones como las que se dan en Bolivia, Venezuela o Chiapas, y por ello son posiciones que deben ser debatidas explcitamente, para no caer en dogmatismos vanguardistas o utpicos (en el sentido negativo de este ltimo trmino).

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2009/12/10/index.php?section=opinion&article=022a2pol



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