Portada :: frica :: Aminetu, la dignidad saharaui
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-12-2009

Haidar y los Derechos Humanos

Carmen Mallagn
Pblico


La determinacin y valenta de Aminetu Haidar para llevar a cabo una accin no violenta tan potente como una huelga de hambre, con el dramatismo que impone la decisin de poner en juego la vida para defender el derecho a vivir en su tierra, ha puesto sobre la mesa un conflicto que lleva aos en la sombra: la situacin del Shara Occidental, el nico territorio africano pendiente de descolonizacin.

Desde la perspectiva de los derechos humanos, sancionados por la Asamblea General de las Naciones Unidas en la Declaracin Universal aprobada el 10 de diciembre de 1948, puede un Estado deportar a una persona sin su consentimiento? Puede un Estado negar a alguien el derecho a vivir en su tierra? Con la mente y el corazn unidos a Aminetu, pienso en el viejo poema del tiempo de las dictaduras, aquel en el que Erich Fried escribi: Aqu quin manda? El pueblo, naturalmente. Naturalmente el pueblo, pero quin manda realmente? Como Fried, pienso que el Estado, naturalmente, no puede negar a una persona el regreso a su casa. Pero, al igual que Fried, veo cmo algunos Estados lo hacen realmente, cmo lo hace Marruecos con Haidar. De fondo, el conflicto es de quin es la tierra a la que volver. Quin manda aqu.

Cunta razn tena Hannah Arendt cuando escribi que, a menudo, lo que impide el disfrute de los derechos humanos es la carencia de una comunidad de referencia, la abstracta desnudez de ser nada ms que humano. Lo han comprobado los refugiados, los aptridas, los encerrados en los campos de exterminio. Es el caso de Aminetu Haidar? Quin ampara a los saharauis, adems de ellos mismos?

La comunidad internacional tiene mecanismos para exigir a un Estado que asuma sus obligaciones. Puede buscar una salida inmediata a la situacin de Aminetu y activar, estableciendo plazos, su compromiso con el Shara, el cumplimiento de las Resoluciones de Naciones Unidas.

A estas alturas de la historia, y ms all de la mejor o peor gestin de este episodio, ste no es slo un problema de Espaa. Si hay un caso claro en el que tiene que implicarse la comunidad internacional, y dentro de ella quienes tienen capacidad para influir, es ste; en particular, y dadas las relaciones e intereses que mantienen con Marruecos, son Estados Unidos, Francia, Argelia, Espaa, y desde luego la Unin Europea, quienes han de actuar. No slo porque la comunidad internacional es garante del cumplimiento de los derechos humanos frente al Estado, sino por una cuestin mucho ms de fondo y con implicaciones graves: alguien ha sopesado qu leccin se extrae de la marginacin de una lucha, la del Shara, que es pacfica, y qu se est promoviendo cuando la comunidad internacional slo se moviliza ante quienes utilizan la accin terrorista?

Ante la posible muerte de Aminetu Haidar, que no se llevara a nadie por delante, qu van a hacer Francia, la UE o Estados Unidos, que tanto empeo ponen en otros conflictos, aireados con mtodos sangrientos? Aminetu Haidar, la opcin no violenta, tiene quevivir: la comunidad internacional tiene que salvarla.

Carmen Magalln es doctora en Fsicas y directora de la Fundacin Seminario de Investigacin para la Paz

Fuente: http://blogs.publico.es/delconsejoeditorial/402/haidar-y-los-derechos-humanos/ 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter