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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-12-2009

Yo acuso, bajo una luz buena: Aminetu!

Mait Campillo
Rebelin


Todo aparece bajo una nueva luz cuando se empieza a levantar el dedo contra quienes relativizan la culpabilidad histrica de crmenes y genocidios humanos, culturales, histricos y calumnias acusando de estos desastres al comunismo, al terrorismo y al independentismo descolonizador como si con ello lavasen mente y manos de toda culpa.

Entre ellos, los hay que no descansan soltando veneno del ms puro blico, ms destructivo si cabe, ms paranoico, ms chic, ms moderno. Hoy , bajo el eslogan del terrorismo internacional, se descuartiza al comunismo filosfico, a los comunistas, independentistas del capitalismo e imperialismo.

Concienciados, clases explotadas y pueblos oprimidos, no dejan de ser masa humana sospechosa de ilusiones perdidas, y de las que estn por llegar.

Ideales e idealistas, conciencia, esperanza y libertad, forman parte del terrorismo internacional que con diferentes etiquetas, cuo y sello, el imperialismo yanqui y los guardianes del nazismo europeo unidos crean, generan, empaquetan, exportan y expanden para exterminar pueblos y culturas y colonizar sus riquezas de la forma racial ms pura, para resolver sus propias contradicciones y solventar su pobreza econmica. Generando holocausto tras holocausto, genocidio tras genocidio.

Por ello persigo la luz. Quiero alumbrarme de ella Aminetu! ,para gritar con todo y [email protected] la verdad histrica, el alto!, a la perpetuidad de los crimines impunes.

Una luz que alumbre la conciencia de la verdad. Persiga el silencio de poderes fcticos sobre el deambular de los pueblos de diferentes culturas por el mundo sin meta ni horizonte, expulsados de sus casas hacia ninguna parte, hacia todas. Hacia el vrtigo, vaco. Hacia desconocidas ciudades donde el monstruo anida. Culturas ajenas para ellos que despellejan sus sentimientos tnicos .

Ros humanos hacia la trampa del capitalismo. Ese laberinto que te ata de pies y manos. No quiero callar, por eso escribo.

Se lo digo al rey, al prncipe, dios o diablo. Para m no son sino palabras huecas. Yo acuso. No me callo. Quiero contar historia, la historia de lo que fue una vida antes de que llegaran las nubes oscuras y espesas. Y los rayos incendiarios y estruendos de estampidos, y explosiones centelladas secas. Yo acuso. No me callo.

Lanzaron balas ardorosas, mortferas y expansivas. Llegaron sin discriminacin zumbidos por cualquier parte estridentes. Artillera masiva sin lmite espacial reventando el petrolero Oriente. Doblando por millones de balas al simblico bombardeo de Guernica (smbolo de destruccin del nazismo).

Convierten nuestros almanaques, abecedarios, libros de historia, da a da en un sentimiento perpetuo de dolor y muerte.

Son los gobiernos de los llamados ricos, esos demcratas voraces de la avaricia quienes rodean nuestras gargantas histricas y oprimen nuestros vientres famlicos, reventando nuestra alegra expansiva, horadando pies con grilletes, como al ganado.

Si el dios de los hombres, no es el mismo de la guerra:

Sobrarn los hombres que apoyan su dios?

Si la palabra tiene tanto poder:

Para que seguir creando ms armas, ms ejrcitos, ms invasiones, ms polica, ms leyes represivas, ms fcticos intocables bajo pena criminal?

Si la democracia es buena para los pueblos:

Porqu se unen los demcratas del mundo contra los pueblos aplastando su dignidad ysu alegra?

Si los ejrcitos son belicistas y la democracia es sinnimo de antifascismo,

Porqu bendice y glorifica sus tropas?

Cuando apoyaron la brutal dictadura de Somoza en Nicaragua durante cuarenta aos, de Pinochet, de Videla, de Marruecos oprimiendo a su pueblo y ocupando la tierra de los saharauis, del sionismo judo en Palestina, Lbano...

Eran ms o menos demcratas que cuando arrasaron por sorpresa invadiendo y tomando como propio Iraq, Yugoslavia, Afganistn?

Una luz que no haga distincin a la hora de juzgar siempre a los ms miserables, manteniendo democraticamente impune lo ms corrupto.

Es la fatalidad la que conduce al abismo de los muertos vivos, vivos muertos. Muertos, muertos...?

No digamos nunca basta!, para acercarnos al camino. Ver y sentir la llegada de esa luz que conmueve Aminetu! convierte en actos las potencialidades.

Porque el hombre que clama vale ms que el que suplica: el que insiste hace pensar al que otorga. Y los derechos se toman, no se piden, se arrancan, no se mendigan Jos Mart.

Sepan los opresores que los pueblos, ese fantasma que empieza de nuevo a recorrer el mundo descalzo, dispuesto, sin equipaje. Arrastra tras des la lanzadera de la mortaja que esputar sobre el rostro de los enmascarados criminales.

Mait Campillo es actriz

Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa de la autora, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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