Portada :: Mundo :: Tsunami en Asia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-01-2005

Tsunami e indigencia

Pascal Boniface
La Vanguardia


El terrible tsunami que golpe los pases ribereos del ocano ndico enlut todo el planeta en los ltimos das del ao 2004. La cifra de vctimas se iba engrosando cada da e indudablemente se ha sobrepasado la cifra de 150.000 vctimas directas de esta catstrofe. Supera -en trminos de nmero de muertos- a los efectos de la guerra de Iraq en el 2003, ms de 45 veces los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York el 11-S en el 2001 o 30 veces la cifra de vctimas debidas al conflicto palestino-israel desde el verano del ao 2000. Se comprende que la conmocin haya sido inmensa, en sintona con la magnitud de las prdidas humanas. Se trata de una autntica catstrofe humanitaria mundial. Ha afectado el territorio de ms de una decena de estados. Las vctimas, por efecto de la globalizacin del turismo, son ciudadanos de 70 pases distintos. Confiemos en que la ayuda internacional no defraude la magnitud e intensidad de las emociones suscitadas por el acontecimiento... Tngase en cuenta que la ayuda internacional a los pases del Sur es cada vez ms reducida. Es de lamentar, desde hace un cierto tiempo, que los proyectos a largo plazo -de desarrollo sostenible-, eficaces pero escasamente espectaculares, se hayan abandonado en beneficio de la ayuda urgente, de difusin televisiva ms fcil y expeditiva. Si en parecidas circunstancias incluso la ayuda urgente fuera insuficiente, habra que plantear preguntas de gran calado sobre el concepto de comunidad internacional... Es menester no limitarse nicamente a evitar el brote de epidemias, sino acudir rpidamente en auxilio de los pases vctimas del maremoto para reconstruir sus infraestructuras de modo que los supervivientes no se vean atrapados en una espiral de miseria.

Es menester no darse por satisfecho con el anuncio del envo de ayuda. Tras el temblor de tierra que destruy la poblacin iran de Bam a finales del 2003, se anunci el envo de ayuda internacional por un monto de mil millones de dlares. En realidad, Irn slo ha recibido 17 millones de dlares!

Parece, por desgracia, ms fcil desbloquear la ayuda de los pases ricos cuando media un inters estratgico. Cmo se explica que la ayuda prometida por EE.UU. los primeros das tras la catstrofe se situara en 40 millones de dlares, en comparacin con los 80.000 millones de dlares solicitados en concepto de alargamiento presupuestario para sufragar la invasin de Iraq? La segunda reflexin se refiere a la proteccin del medio ambiente. Desde luego no puede afirmarse que el tsunami que ha devastado los pases ribereos del ocano ndico constituya un efecto accesorio o concomitante de la degradacin del medio ambiente; sin embargo, cmo cabe eludir reflexionar seriamente en esta ocasin sobre los desafos que plantea la salvaguarda medioambiental del planeta? La globalizacin remite tambin a la realidad de una catstrofe ecolgica cuyos efectos se hacen sentir en todo el planeta.

Recurdese, por cierto, la celebracin de la conferencia de las Naciones Unidas sobre el clima de los das 6 a 17 de diciembre pasado, que lamentablemente no arroj progresos palpables.

El protocolo de Kioto que establece como objetivo en una primera fase la limitacin y, posteriormente, la reduccin de las emisiones de gases efecto invernadero entrar en vigor en febrero de este ao gracias a su ratificacin por parte de Rusia. Sin embargo, EE.UU. sigue negndose a adherirse al tratado, de modo que, aunque entre en vigor, su eficacia se ver limitada. Las consecuencias de las emisiones de gases de efecto invernadero son mltiples y pueden repercutir en la elevacin del nivel del mar, el desplazamiento de reas climticas, la extincin de ciertas especies, la escasez de recursos hdricos, etctera, etctera.

En el ao 2003, un informe del Pentgono llegaba a afirmar que el calentamiento climtico podra constituir uno de los grandes desafos a la seguridad nacional de EE.UU.; grito de alarma, por cierto, ante el que la Casa Blanca ha hecho odos sordos. El desafo planteado actualmente a la comunidad internacional no estriba en volver al crecimiento cero (difcilmente justificable a la vista de la indigencia de una gran parte del planeta), sino en garantizar un desarrollo respetuoso con el medio ambiente. El desarrollo no debe privar al planeta de sus recursos ni destruir el ecosistema, lo que echara por tierra las propias condiciones que posibilitan el desarrollo. No obstante, la lucha por la proteccin del medio ambiente conlleva una dimensin Norte-Sur de la que es menester ser plenamente consciente.

El desarrollo de los pases del Sur constituye una verdadera necesidad. Ahora bien, si adoptan los mismos mtodos de consumo que los pases del Norte, haran falta 4 o 5 planetas como el nuestro para satisfacer las necesidades de la poblacin mundial. Sin embargo, en nombre de qu puede rehusarse al Sur lo que se permite al Norte? ste no debe contentarse con predicar a los dems lo que l mismo se abstiene de hacer. Ha de dar ejemplo.

Resulta una realidad plausible que el calentamiento terrestre y los atentados a la capa de ozono no se limitarn a efectos y consecuencias de mbito local, sino que se harn notar a escala mundial. De poco sirve que los pases europeos reduzcan sus emisiones de gases clorofluoruros (CFC) si los bosques tropicales latinoamericanos o asiticos no se protegen o si el desierto sigue ganando terreno en frica. Es evidente que una posible solucin a este problema vital de la humanidad slo puede aplicarse a escala mundial. La globalizacin no slo concierne a los flujos econmicos, sino tambin a la salvaguarda del planeta.

P. BONIFACE, director del Instituto de Relaciones Internacionales y Estratgicas de Pars
Traduccin: Jos Mara Puig de la Bellacasa



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter